Para presentar este libro de fotografías de Ruth M. Anderson estamos aquí tres personas y un estandarte: Patrick Lenaghan, conservador jefe de Grabado y Fotografía de la Hispanic Society of America, que hablará desde Nueva York; Emilio Marcos Vallaure, miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia y director del Museo de Bellas Artes de Asturias durante veinticinco años, y yo, Juaco López, presidente del «Tous pa Tous».

Estandarte de la Sociedad de Socorros Mutuos de Serenos del Comercio y Vecindad de Madrid (1897)
El estandarte perteneció a la desaparecida Sociedad de Socorros Mutuos de Serenos de Comercio y Vecindad de Madrid (1897), que estaba formada mayoritariamente por serenos de Cangas del Narcea. Acaba de donarlo al «Tous pa Tous» Antón Fuertes Rodríguez, natural de Parandones y vecino de Madrid, hijo y sobrino de serenos. Este estandarte está hoy aquí en representación de la emigración canguesa y como muestra de respeto al trabajo de estos emigrantes.
Hace algo más de dos años, el 14 de abril de 2023, el «Tous pa Tous» proyectó en este teatro muchas de las imágenes que esta fotógrafa de la Hispanic Society of America tomó en Cangas del Narcea entre el 2 y el 6 de mayo de 1925. Aquel día, mucha gente, después de ver estas fotografías, nos dijo que el «Tous pa Tous» debería publicar un libro con ellas.
Ese momento llegó ahora, cuando se cumplen cien años de aquella estancia de Ruth y de su padre Alfred Anderson en Cangas del Narcea. Es un aniversario que pedía una buena celebración.
También este año de 2025 se cumplen cien años de la fundación del «Tous pa Tous. Sociedad Canguesa de Amantes del País», que se legalizó en diciembre de 1925.
Nuestra asociación fue ideada y promovida por Mario Gómez Gómez. Una persona que creía firmemente que la ayuda mutua y la colaboración eran el fundamento para que una sociedad prosperase. En las primeras líneas del primer artículo de la primera Maniega (la emblemática revista de esta asociación que salió a la calle en el mes de marzo de 1926) se lee:
«En los tiempos actuales se impone la ayuda mutua. Hoy solo progresan los pueblos cuyos vecinos saben asociarse. Sean cualesquiera los honrados fines que se persigan, si la cooperación es nutrida y entusiasta, el éxito es indudable».
En 1925, la unión vecinal era muy necesaria porque este territorio estaba marginado por la administración pública y azotado por la emigración. El «Tous pa Tous» fue una respuesta a aquel abandono. La mejor prueba de aquella marginación era la carencia de una línea de ferrocarril, por la que nuestros antecesores pelearon durante más de cincuenta años. En Asturias, solo el suroccidente quedó fuera del trazado de este medio de comunicación.
En cuanto a la emigración, el concejo era un gran proveedor de mano de obra masculina y femenina para Madrid y América. En 1930, se calculaba que en Madrid residían unos tres mil cangueses. A estos había que sumar los que emigraron a Cuba y sobre todo a Argentina. En total puede estimarse que más de cinco mil cangueses vivían fuera. En aquel año, la población de hecho del concejo era de 21.500 habitantes.
Lógicamente, también teníamos que conmemorar en este año de 2025 la fundación del «Tous pa Tous».
Los actos conmemorativos han consistido en trabajar más y en hacer cosas especiales; algunas de estas hace tiempo que queríamos realizarlas, pero nunca llegaba el momento. Voy a enumerar algunas de estas actividades en las que han participado muchas personas:
En 2025 publicamos otro libro dedicado a Mario Gómez: Acero mal templado. Recluta, cuartel e instrucción en la obra de Mario Gómez, de Ovidio Fernández Árbas. Mario Gómez escribió tres libros sobre esta materia, que en su momento fueron reconocidos por su interés, pero que permanecían en el más absoluto de los olvidos. Este libro es también un homenaje a su persona y su obra.
En 2025, se buscaron y digitalizaron todos los programas de las fiestas del Carmen y la Magdalena desde 1934 a 2000. Ya están disponibles en la web del «Tous pa Tous». Era una tarea que teníamos pendiente desde hace tiempo. Los programas son una valiosa fuente de información tanto para conocer la evolución de las fiestas como también, a través de la publicidad, conocer la historia del comercio, la hostelería, las empresas y todo tipo de actividades que se desarrollaron en Cangas del Narcea a lo largo del siglo XX.
En 2025, continuamos grabando el repertorio de cantares de Cangas que interpreta la Asociación Cultural «Lo Nueso», con el fin de conservar, documentar y difundir nuestra música. La música siempre hay que tenerla en cuenta cuando tratamos de patrimonio cultural y de sentimientos. Hay que agradecerselo a este grupo de mujeres y a Benito Sierra, que es el realizador.

Asociación «Lo Nueso» en el palacio de Ardaliz (Limés). Foto: Benito Sierra.
En 2025, organizamos en la casa de cultura la exposición «La cerámica de Cangas del Narcea». Este era otro de los asuntos que teníamos pendiente desde hace tiempo. La cerámica negra de Llamas del Mouro es una de las señas de identidad de Cangas. Llamas es el único centro alfarero que se mantiene activo en Asturias. Desde al menos el siglo XVIII, nunca se ha interrumpido esta actividad artesana. En los años difíciles del Desarrollismo, cuando se cerraron numerosos talleres artesanos en España, Jesús Rodríguez se mantuvo firme en el torno y el año pasado uno de sus nietos, Raúl Mouro, obtuvo un Premio Nacional de Artesanía. Era necesario mostrar a los propios cangueses las características de esta cerámica y la obra de Raúl. Creo que entre todos se hizo un gran trabajo.

Documento del archivo de José Luis Ferreiro Blanco.
En 2025, gestionamos el depósito en el Archivo Municipal de Cangas del Narcea del valioso archivo de José Luis Ferreiro Blanco, propiedad de su sobrina María Teresa González Ferreiro. José Luis fue un coleccionista de antigüedades, estudioso del arte popular, anticuario, recolector de documentación antigua y experto genealogista. Nació en Cangas en 1903 y murió fusilado en Gijón en 1936. Su archivo está formado por unos cuatro mil documentos de los siglos XV al XX pertenecientes a las casas de los Flórez Valdés de Carballo, Uría de Santulaya, Coque de Miravalles, Sierra de Pambley, Blanco de Regla de Naviego, Flórez de Bimeda, Riego de Tuña, Omaña de Cangas, etc., también al monasterio de Corias. El «Tous pa Tous» no solo ha gestionado el depósito de este archivo, sino que además lo ha organizado e inventariado, documento a documento; trabajo que llevó a cabo Jonathan Álvarez. En breve se difundirá este inventario y se publicará uno de sus documentos más valiosos: un libro de armas de finales del siglo XVII, conocido como «el armorial de Cangas del Narcea».

Escudo de la casa de Pambley. Armorial de Cangas, s. XVII. Archivo JL Ferreiro.
Para comprender el valor que tiene esta documentación para Cangas del Narcea, solo hay que conocer un dato: el archivo municipal está esquilmado. En 1808, el ejercito frances, durante la Guerra de la Independencia, quemó toda la documentación que había en el ayuntamiento y en los años sesenta del siglo pasado, el propio ayuntamiento tiró al vertedero la casi totalidad de la documentación del siglo XIX: padrones de habitantes, libros de reemplazos del servicio militar, libros de la contribución industrial, algún libro de actas de los plenos municipales, también proclamas, circulares, reales provisiones, correspondencia, la mayor parte de la documentación del concejo de Leitariegos, que se incorporó a Cangas del Narcea en 1924, etc. Todo esto se mandó a la basura. Entre unos y otros nos dejaron sin memoria, es decir, tochos perdidos. Los franceses lo hicieron como castigo con ese fin, pero los locales lo hicieron movidos por la dejadez y la ignorancia. En los primeros años del siglo XIX, un vecino de Cangas del Narcea, con domicilio en la plaza de La Refierta, José Alfonso Argüelles, de la casa de Miramontes, escribió en un legajo de su casa una frase para advertir a sus herederos de la importancia de conservar esa documentación antigua: «Una casa sin papeles es un soldado sin armas». Pues eso, con esta gestión e inventario hemos «armado» un poco mejor a nuestro concejo.

Legajos del archivo de José Luis Ferreiro Blanco.

Algunos objetos de la colección de José Álvarez Cabezas. Foto: Benito Sierra
En 2025, realizamos otro importante inventario, el de la colección etnográfica reunida por José Álvarez Cabezas en Santiago Sierra. José, que falleció hace dos años, dedicó gran parte de su vida a adquirir y guardar toda clase de herramientas, muebles, utensilios, vestidos, cerámicas, etc. Él fue testigo de como todos estos objetos salían del concejo llevados por anticuarios. En 1957, una vecina de Cangas escribía a un director de museo que estaba buscando objetos antiguos en el concejo: «Mesas antiguas había muchísimas, pero los anticuarios las llevan todas a Madrid. Uno solo que viene mucho por nuestra casa sé que llevó 700, en grande y pequeño».
José, visto todo esto, decidió coleccionar él estos objetos del pasado y reunió una colección de unas 1.180 piezas. Ahora, el «Tous pa Tous» ha hecho un inventario de toda esta colección gracias a su viuda, Berta, y a sus hijas Olga y Belinda. El inventario es un instrumento imprescindible para conocer a fondo cualquier clase de colección o de patrimonio cultural. Por este motivo, en años anteriores nuestra sociedad promovió los inventarios de lagares, brañas, iglesias, palacios y casonas del concejo de Cangas del Narcea. A nosotros nos gustaría que la colección de José Álvarez Cabezas quedase en Cangas y pudiese enseñarse. Y que pudiese exhibirse junto con este estandarte y otros materiales para dar a conocer la historia local.

Familia de José Álvarez Cabezas y miembros del «Tous pa Tous».
Y, por último, hoy, para rematar este año de doble conmemoración, presentamos el libro Al aire de Cangas del Narcea, que recoge todas las fotografías que hizo Ruth M. Anderson en 1925. No es un libro cualquiera.
Por una parte, las fotografías de Anderson son excepcionales por su calidad técnica y artística, y por los asuntos que aparecen en ellas. Nunca nadie antes de esta fotógrafa ni después hizo un reportaje tan veraz de una feria en Cangas, ni fotografió el interior de las tabernas, ni hizo retratos a campesinas, ni tomó imágenes del interior de la colegiata ni de casas campesinas, etc.
Por otra parte, hemos puesto todos los medios a nuestro alcance para publicar estas fotografías con gran calidad, en consonancia con las imágenes, y no exagero si digo que esta obra es una de las mejores que se ha hecho nunca en Asturias en la edición de fotografías antiguas.
El libro es un monumento a la memoria de Cangas del Narcea. A la memoria, sobre todo, de las clases populares y los campesinos. Es un monumento levantado gracias a la colaboración y la ayuda mutua. El territorio sigue marginado y azotado por la emigración. A día de hoy, en nuestro gran concejo de 54 parroquias y más de 300 pueblos solo hay empadronados 11.500 habitantes, diez mil menos que hace cien años. Es probable que ya seamos más los cangueses que vivimos fuera que los que residen en el concejo. Por eso, en el presente, aquella colaboración que propiciaba Mario Gómez en 1925 es todavía más necesaria que hace cien años.
Al aire de Cangas del Narcea se ha editado gracias al trabajo y la colaboración de personas de la Hispanic Society of America y el «Tous pa Tous», y la ayuda económica de las empresas Flórez Sierra y Noxtrum Novotec, la Fundación Reny Picot y el Museo del Pueblo de Asturias – Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Gijón.
Silvia Montes hizo desinteresadamente la traducción de los textos en inglés. El diseñador Manuel Fernández compuso el libro. Gráficas Eujoa lo imprimió y Paco Crabiffosse nos sugirió el título: «Al aire de Cangas del Narcea». Los cuatro pusieron tanto interés que podría pensarse que son de Cangas.
El libro lleva dos estudios introductorios. Uno de Patrick Lenaghan, que enseguida nos hablará desde Nueva York sobre Ruth Anderson y su trabajo, y otro mío, que se divide en tres capítulos. El primero, es una brevísima historia de aquel Cangas de 1925 al que llegaron los Anderson; una urbe en expansión a la que llegará el teléfono en agosto de ese mismo año y donde se estaba construyendo este Teatro Toreno, que se inaugurará en 1927. El segundo capítulo trata sobre las ferias en Cangas del Narcea y en especial sobre la feria de La Cruz, pues es en esta feria, celebrada el lunes 4 de mayo de 1925, donde Anderson hizo la mayoría de sus fotografías, y el último está dedicado al mencionado José Luis Ferreiro Blanco, un joven de 21 años, estudiante de Derecho en la Universidad de Oviedo, al que Ruth y su padre conocieron en la calle el día de la feria de La Cruz. Él se presentó a ellos. La afinidad con ella fue instantánea, pues ambos tenían muchos intereses comunes. Ferreiro los invitó a su casa y Anderson fotografió muebles y utensilios antiguos decorados. Este joven y la niña Maruja González Cosmen, hija del dueño de la Fonda Universal, donde se alojaban los norteamericanos, serán las únicas personas que mencionen en las notas y el diario que escribieron en Cangas. El diario del padre se publica íntegramente en el libro.
Las fotografías se agrupan en cuatro apartados: la villa; la feria de La Cruz; los pueblos de los alrededores que visitaron: Corias, Llano y La Regla de Perandones, y la colección de José Luis Ferreiro. Los pies de las imágenes están tomados del registro que Anderson llevaba de todas sus fotografías, en el que anotaba la localización y otros datos de interés.
El resultado es este libro de 160 páginas, que ahora presentamos en papel y que dentro de unos meses estará disponible en la web del «Tous pa Tous» en formato PDF, como hacemos con todas las publicaciones que edita nuestra sociedad.
El año 2025 está llegando a su fin. Enseguida entrará el 2026, probablemente también habrá algún acontecimiento que conmemorar, tampoco importa mucho, el «Tous pa Tous» seguirá haciendo su trabajo. Pero para hacer esta labor hace falta el apoyo de la gente. A día de hoy, el «Tous pa Tous» está integrado por 461 personas. La sociedad solo se mantiene con la cuota de sus miembros. Hace cien años esta misma sociedad tenía 1.400 socios y paradójicamente su junta directiva, cada aniversario, se quejaba amargamente de que tenía pocos asociados. Por eso, a los no socios que estén en este teatro los animo a sumarse al «Tous pa Tous». En esta sociedad no hay ninguna clase de restricciones. Ni por sexos, ni religión, ni ideas políticas, ni lugar de nacimiento, ni color del pelo. Es una sociedad completamente democrática y por eso su cuota está al alcance de todo el mundo. Esta tarde, en la asamblea que hemos celebrado en este mismo teatro, se aprobó por primera vez en catorce años una subida de la cuota anual. De 10 euros al año vamos a pasar a 15 euros al año. Como pueden comprobar no nos mueve la avaricia, pero si nos gusta trabajar y vivir acompañados.
Muchas gracias por su atención.