Artículos de opinión

Cangas del Narcea, ¿Hay futuro después de la minería del carbón?

El concejo de Cangas del Narcea, claramente ha dependido de la minería del carbón hasta el año 2018, que cierra o está cerrando la última mina que quedaba en la zona.
La presión minera nunca dejó de actuar, los mineros siempre tuvieron a orgullo, estar muy unidos presentando una batalla constante por la permanencia de sus puestos de trabajo; pero al final esta batalla se empezó a perder, dejando estas comarcas huérfanas de muchas décadas de prosperidad, gracias a esta minería.

Mineros de Cangas, manifestándose en Madrid

Muchas generaciones del concejo, pudieron hacerse un futuro en la zona, gracias a esta industria que daba buenos sueldos, además también movía de forma directa o indirecta los demás sectores productivos, la construcción, la ganadería, talleres, servicios, transportes, etc…

Esto se acabó y la pregunta inmediata que se plantea es ¿después de la minería, que se puede hacer para que este concejo, deje de sangrar población y pueda invertir el proceso generando nuevas estructuras productivas que fijen gente joven en la zona? Si no es así pronto pasaremos a pertenecer al selecto grupo de zonas denominadas, como la España vacía.

Extracto del artículo publicado en el periódico la Nueva España en el año 1995

Hace 25 años, el domingo 19 de marzo de 1995 salía una noticia en el periódico La Nueva España, que publicaba un estudio de la Comision Europea donde trataba el futuro de las regiones del Arco Atlántico; en este estudio se situaba a Asturias como una de las dos comunidades, junto con el Ulster (Irlanda del Norte), que aglutinaban todas las desventajas para poder iniciar una recuperación económica.
Vaticinaba que la base económica de la región se desintegraría, añadía que en la década de los noventa los tres sectores principales de la región perderían 30.000 puestos de trabajo. En el medio rural habría una disminución de 10.000 empleos a medio plazo, esta disminución de empleos se producen por la elevada edad de esta población rural, situándose la mayoría por encima de los cincuenta años y sin relevo generacional. A este proceso de reducción de puestos de trabajo se estimaba que contribuirían todos los sectores industriales: minería, siderurgia, pesca, fábrica de armas, ferrocarriles, astilleros, etc. La agricultura, refugio natural cuando la industria está en crisis, se preveía que no podría absorber parte de este desempleo al estar también en crisis. Sigue el estudio desarrollando previsiones sobre el sector del turismo, que lo mostraba como insignificante para poder corregir este declive.

Mapa indicativo, que preveé ya en el año 1995 que la zona del suroccidente de Asturias, esté fuera de las zonas a desarrollar

También nos comparaba este estudio con el País Vasco y los cántabros, añadiendo que a los asturianos se les presentaba un panorama gravemente oscuro, mientras que en el País Vasco este futuro se presentaba con más optimismo, ya que tenía otras variables que lo hacían ser más competitivo, como el estar geográficamente cercano al centro de desarrollo nacional y europeo, tener un tejido industrial regenerado desde los años ochenta, con el aprovechamiento y potenciación de su red de pequeñas y medianas empresas, a las que había dotado de instrumentos de investigación y desarrollo (I+D). Cantabria por puras condiciones de proximidad, se consideraba que se beneficiaria del empujón vasco.

Al final para Asturias el estudio concluía con un tono totalmente apocalíptico diciendo que la base económica de la región simplemente se desintegraría.

Bien, pues 25 años después de la publicación de este estudio de la Comisión Europea, podemos ver como se cumplió al pie de la letra. Centrándome en el occidente asturiano, que es el motivo de este artículo, se puede decir que ya no hay ninguna industria fuerte o significativa en la zona. Todos los demás sectores están en declive y en un acelerado retroceso. El turismo despunta un poco, pero sin capacidad de absorber y corregir este declive.

De seguir este proceso regresivo, el occidente de Asturias se convertirá en una franja de desierto despoblado equivalente al que fue denominado como desierto del Duero en el siglo VIII, en plena reconquista.

Para que esta imparable decadencia se detenga y empiece a girar en sentido positivo, parece que como mínimo tiene que ocurrir un milagro y la impresión que tengo es que el milagro tiene que nacer aquí, nadie va a venir, en principio, a poner una o varias empresas en esta zona apartada.

Desde aquí tiene que nacer una o varias fórmulas que ofrezcan algo tangible, algo real al mundo que nos rodea. Me explico, soy de la vieja opinión que hay que producir algo que se pueda vender dentro y fuera de la zona, hay que ofrecer algo físico que le interese a alguien y nos lo compre (carne, vino, paisaje, comida, pellets de madera, botas de montaña, etc). Solo con internet y con redes sociales no es posible generar riqueza en estas zonas. Estas tecnologías están muy bien para comunicarnos y para vender y comerciar con los productos que podamos ofrecer, pero nada más; que yo sepa hasta el día de hoy los mensajes del Whatsapp no se comen.

Programa televisivo, Espejo Público, confirmando que un estudio de la UE valora la carne de Ternera Asturiana como la mejor del continente europeo

Vacas por las vegas de Cibea

Entonces por donde podíamos empezar para intentar dar un giro a la zona, pues empezaré fijándome en un dicho técnico que dice: si quieres desarrollar algo empieza mirando lo que ya tienes y si aún funciona, mejóralo y después de esto busca y añádele otras fórmulas nuevas.
Basándome en este principio empezaré a fijarme en lo que ya funciona y aún tenemos para mejorarlo y afianzarlo en el futuro. Para esto me traslado a una noticia que se daba el 25 de Septiembre del año 2019 en el programa Espejo Público que presenta Susana Griso. Esta noticia se emitió en directo durante diez minutos en horario de máxima audiencia. La noticia confirmaba que un estudio cofinanciado por la UE, indicaba que la carne de ternera asturiana es la mejor del continente Europeo. Repito esta carne es según este estudio la mejor de todo un continente, por su calidad, por su terneza por la ausencia de grasa y por la forma de producirla en estabulación libre, convirtiéndola en un producto además sostenible y ecológico ya que estas vacas pastan libres por nuestros montes y pastizales y no están concentradas en macroestabulaciones a base de piensos compuestos. Después de esto “Ternera Asturiana” la mejor carne de Europa es ya un mensaje viral con una repercusión promocional de altísimo nivel.
Los datos del año 2019 sobre esta carne indican que en este año la certificación de esta carne había crecido en un 3,5%, superando los 7,1 millones de kilos. Este año se sumaron 185 nuevas explotaciones a esta marca, la marca además aumentó sus puntos de venta en Andorra, Italia, Portugal, etc.

Datos de SADEI que indican que el concejo de Cangas del Narcea, tiene la mayor concentración de vacas asturianas de los valles y de montaña

Pues bien, ya tenemos algo que funciona y siempre estuvo ahí, repito y siempre estuvo ahí, antes del carbón y después del carbón. El sistema de manejo tradicional de esta raza es el que se desarrolla en las zonas montañosas del sur-centro del occidente asturiano, desde Aller a la sierra de Cangas del Narcea, donde se concentra el mayor número de efectivos de esta raza de vacas, denominada Asturiana de los Valles.

Como se ve en las tablas adjuntas que acompaño, el concejo de Cangas del Narcea es la que más cabezas de este ganado de carne aporta, esto quiere decir que todavía tenemos ganaderos y ganaderas jóvenes que apuestan y quieren tirar de esto para adelante. Bien pues este es el primer sector que tenemos que apoyar y fijar en la zona con garantías de futuro y tratar a estos valientes ganaderos/as jóvenes de la zona con mucha delicadeza desde las administraciones centrales del Principado, desde el Ayuntamiento y desde todas las esferas de influencia posibles, tratando de darles soluciones a estos ganaderos y eliminándoles problemas (a veces sin sentido creados por la propia administración). Hay que protegerlos de alguna forma, ya que si estos ganaderos/as desaparecen, con ellos se perderá la parte más importante de control, dominio y equilibrio del medio natural del occidente de Asturias.

Que sería de este paisaje sin los pueblos, sin esa pequeña zona de monte con pastos que aprovechan vacas y corzos, sin ese valle regado con praderas verdes y setos equilibrados que dejan pasar el sol al río en las zonas de ribera, donde se fregan las truchas. Que sería de las brañas y sus contornos, zonas espectaculares y singulares que obligan a quien las visita a hacer estupendas fotografías.

Vacas pastando libres por la braña de la Viña

Es evidente que nuestro paisaje es antrópico, es un paisaje que está construido y equilibrado por la mano del hombre, es un paisaje transformado, no natural, influenciado por la acción de los pueblos y su forma de vida ancestral basada mayoritariamente en la ganadería y esta simbiosis parece ser que fue perfecta ya que el equilibrio medioambiental ha sido sostenible hasta el presente.
Me imagino que si por fin desaparecieran los pueblos, la esencia de este paisaje también desaparecería, esto reafirma que el hombre, el ganado y la forma de vida de los pueblos del occidente de Asturias, deben de ser la principal variable a proteger. De nuevo recalco que deberíamos de actuar en la protección y continuidad de los pueblos, de la misma manera que se actuó con la protección del oso, que estaba a punto de desaparecer y afortunadamente hoy lo seguimos disfrutando.

Seguir teniendo ganaderos es la columna vertebral de estos pueblos, los beneficios que este sistema tradicional de explotación tienen sobre el medio son incuestionables. Se mantienen los valles, pueblos, montes, caminos y rutas visitables. Esto redunda claramente en un beneficio claro para el turismo que nos visita.

A mí que me gustan las rutas de montaña y algunas anduve por este concejo, me doy cuenta que la mayoría serían imposibles de hacer si no fueran por los caminos hechos por el transito del ganado o los caminos que los ganaderos mantienen como forma de paso al monte. También tengo claro que a los que nos gusta visitar estas zonas, preferimos alternar zonas boscosas con valles verdes y productivos, con pueblos visitables, llenos de cultura ancestral y por supuesto donde se ofrezca algo de comer y beber también típico de la zona, no nos quedemos sólo con lo etnográfico y cultural, también hay otras cosas que necesita el ser humano para seguir teniendo interés por la vida.

Como se puede ver la actividad ganadera es clave en el mantenimiento de este paisaje. Los sistemas tradicionales de manejo de este ganado que pasta en los montes, reduce y controla la materia leñosa y las toxinas, al tiempo que contribuye a la diversificación de vegetación con la aparición de nuevas especies florales y vegetales. Esta es la conclusión de la tesis doctoral presentada por Carlos López en la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería del Campus de Lugo bajo el título “Comportamiento y sostenibilidad del ganado equino y bovino manejado en áreas de brezo y colinas cantábricas”.

Vacas por los pastizales de Trones

Bien pues si de partida admitimos que nuestra ganadería es un producto especial y diferenciado (la mejor carne del continente europeo) con el que se puede competir en el mercado global; si admitimos que esta ganadería es la que preserva nuestro paisaje y puede fijar población en los pueblos; empecemos a pensar muy seriamente como hay que actuar para que no se nos marche ni un solo ganadero más, como hacer esta ganadería atractiva para que las nuevas generaciones sigan criando y viviendo bien, de la producción de estas vacas de carne tan especiales.
Hay que buscar soluciones para que estos ganaderos sigan generando y mejorando esta riqueza en la zona, que no se sientan desamparados, menospreciados, atacados y abocados a cerrar sus explotaciones. Digo esto porque hablando con ellos, siempre me transmiten que la situación no es tan buena como aparenta desde afuera. Uno puede pensar que las subvenciones que caen en este sector, deberían redundar en ganaderos conformes, agradecidos y con un nivel adquisitivo decente.

Pues no, algo pasa cuando se están cerrando constantemente explotaciones. Comentándole esto a algún amigo que tengo ganadero, siempre me dice: “¿Enrique tu viste, por casualidad, a muchos ganaderos ricos?”

Realmente tengo amigos ganaderos que son muy espléndidos, pero ricos, ricos no son. Se van defendiendo como nos defendemos todos los demás, pero el dinero de las subvenciones me dicen que se difumina de nuevo invirtiéndolo en la continuidad de la explotación, naves, maquinaria, gasoil, veterinarios, piensos, etc.

También admiten que todo no es negativo, evidentemente los apoyos son bienvenidos, pero después de esto añaden y me llama la atención que la inmensa mayoría sólo están tirando para poder retirarse, tienen un deseo muy fuerte para llegar al final de su vida laborar y abandonar. Esto es un claro indicador de que algo va mal.

Este ganadero actual, subvencionado, con explotaciones medianas y grandes, parece como mínimo contradictorio que solo quiera cumplir para poder jubilarse y abandonar la explotación, esta actitud claramente es lesiva y conlleva la desaparición de los pueblos y por tanto la degradación de los mismos. Algo tiene que pasar para que esto ocurra y lo mejor es preguntarles a los propios ganaderos cuáles son sus problemas y las posibles soluciones.

Buscaré dos ganaderos representativos, uno de mediana edad, Antonio Amador López Fernández, edad 51 años, Ganadería casa Fuertes de Santa Eulalia, con 90 cabezas de ganado. Y otro más joven, Francisco José Cadenas Ordás, edad 33 años, Ganadería casa Cadenas de Llamera, Cibea, con 130 cabezas de ganado. Les haré unas preguntas para que me trasmitan sus impresiones sobre los problemas y las posibles soluciones que puede tener este sector productivo.

Francisco Cadenas, ganadería casa Cadenas de Llamera, Cibea

Pregunta: ¿Qué es lo que consideras tú, que limita vuestra actividad ganadera?

Francisco: En principio toda la burocracia que nos impone la administración y la falta de respeto que dicha administración tiene al sector agroganadero y a sus propiedades privadas.

Antonio: La orografía, el clima y los animales salvajes.

Pregunta: ¿Consideras que la administración cuenta con los ganaderos para tomar decisiones importantes sobre la ganadería?

Francisco: Por supuesto que no.

Antonio: Si, aunque hay asociaciones contrarias a nuestros intereses que en ocasiones dificultan los acuerdos.

Pregunta: ¿Consideras que la administración es conocedora de los problemas reales que tenéis?

Francisco: Me parece que no, porque si es conocedora de los problemas actuales del sector, no tiene explicación que no estén haciendo algo para intentar solucionar nuestros problemas, pues creo que solo están poniendo parches para salir del paso.

Antonio: Sí, están informados suficientemente a través de sindicatos y asociaciones.

Pregunta: ¿La excesiva burocracia entorpece mucho vuestro trabajo? Si es afirmativo explica que puntos son los más preocupantes.

Francisco: Por supuesto, sobre todo en lo que concierne a las labores de mantenimiento de los montes. Esta excesiva burocracia pone casi imposible la posibilidad de solicitar la ayuda para la limpieza y mantenimiento de los mismos.

Antonio: La duplicidad de competencias, hace que en ocasiones para solucionar un problema haya que ir a varios organismos. El exceso de normativas, contradictorias, dificultan el cumplimiento de las mismas.

Pregunta: ¿Cómo ves la comercialización actual de tu producto, la carne de ternera asturiana?

Francisco: Últimamente parece que se le está dando algo más de valor a nuestros productos, pero viendo la calidad de nuestra carne y como la producimos, tendría que haber más concienciación e información para que se comercializara más.

Con un buen amigo y vecino, Antonio López, ganadería casa de Fuertes, Santa Eulalia

Antonio: Bien, gracias a nuestra I.G.P. es conocida nuestra carne fuera de Asturias, gracias a esto conseguimos un precio más elevado para nuestros productos.

Pregunta: ¿Un mataderos centrado en el occidente, consideras que sería beneficioso para estas zonas o por el contrario es suficiente como se está comercializando la carne ahora?

Francisco: Un matadero con sala de despiece y comercialización del producto, sería ideal. Además considero que cuanto más cerca este el matadero de la explotación es muchísimo mejor, porque el animal estará menos tiempo en el transporte y con esto se bajan los riesgos de que lleven golpes y que se estresen demasiado, bajando la calidad del producto final. Por otra parte también se bajarían los costes del transporte que corre a cargo de los ganaderos.

Antonio: Un matadero con sala de despiece y comercialización sí seria beneficioso, pero un matadero sin más, creo que nos es viable en esta zona.

Pregunta: ¿Si todos los pueblos y el monte, quedaran a matorral, crees que disminuiría el problema de los incendios?

Francisco: Al contrario, eso sería una bomba que el día que estallara sería imposible de controlar, ante una sequía, pasaría el fuego desde el interior a la costa de forma continua por estar la vegetación muy junta y comunicada en los montes.

Antonio: Al contrario, ya lo estamos viendo, con el abandono de mucha gente del medio rural, las quemas son cada vez más grandes.

Pregunta: ¿Consideras que los ganaderos realmente sois los que mantenéis limpios los montes y el paisaje?

Francisco: Por supuesto, no hay nadie más interesado que el monte esté en condiciones que el propio ganadero, es más, vengo observando que desde que la administración empezó a controlar los montes es cuando empezó a haber problemas de todo tipo. Me explico, antiguamente no había ni brigadas, ni helicópteros, ni motobombas. Había cabras que eran las encargadas de desbrozar y abonar los montes sin contaminar nada. Donde no limpiaban estas cabras se solía hacer algunas quemas totalmente controladas por los paisanos. Con esto se conseguía un control del monte para pastos y para zonas de bosque que se respetaban y quemaban bastante menos que ahora. Si alguien intentaba quemar, el fuego no se comunicaba en todas las zonas a la vez, al estar limpias o quemadas anteriormente de forma controlada.

Antonio: Sí, somos los que con nuestro ganado hacemos presión sobre el territorio y de esta manera no sale tanto la maleza, cuando eso no es suficiente, lo limpiamos nosotros, pero cada vez hay menos gente en los pueblos y esto se hace más difícil.

Pregunta: ¿Consideras que en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, deben estar preferentemente representados los ganaderos de la zona?

Francisco: Por supuesto, deberían de estar representados en función del porcentaje de terreno que aportan al parque; es decir que si la mayoría del terreno del parque es propiedad de los pueblos y los ganaderos, tienen que estar representados mayoritariamente en las decisiones que se tomen sobre el Parque. Entre otras cosas, porque una mala decisión que se nos imponga desde fuera, va a repercutir en nuestra forma de vida y tenemos que tener, como mínimo, una defensa ya que el Parque como digo, es mayoritariamente propiedad privada y vivimos aquí dentro de el.

Antonio: Por supuesto, ya que son los dueños y son los más interesados en mantener ese espacio natural, como lo hicieron sus antepasados durante siglos.

Pregunta: ¿qué soluciones propones para que el campo sea atractivo para que las nuevas generaciones quieran seguir con las explotaciones ganaderas?

Francisco: Que los ganaderos podamos mejorar nuestras explotaciones ganaderas y las estructuras que llevan asociadas, cuadras, pistas, desbroces de montes, etc. sin tantas vueltas y tanta burocracia que la mayoría de las veces es contradictoria. También sería interesante que el productor joven participe en la comercialización de sus productos, para rentabilizar más su explotación ganadera y ofrecer un precio razonable al consumidor.

También sería interesante que la administración entendiera que para fijar gente joven en estos pueblos, aislados, deberían tener como mínimo una deferencia especial a lo hora de diseñar impuestos ya que tenemos que vivir en estas zonas apartadas y no tenemos tantos servicios como en la ciudad. Por eso la gente joven se quiere ir a la ciudad, la forma de vida es más fácil.

Antonio: Más rentabilidad en las explotaciones, dignificar más la labor agrícola y ganadera ante la sociedad. Más claridad de las políticas agrarias cara al futuro.

Pregunta: ¿Añade tú lo que te parezca que no está reflejado en estas preguntas y consideres importante para el sector ganadero?

Francisco: Ya que mi explotación está en una zona alta de montaña, me gustaría añadir el tema del lobo que cada vez que se saca a la luz, se forma un tremendo lío. La mayoría de los ganaderos nunca pedimos que se extermine este animal como se intenta decir desde círculos interesados en dejarnos mal. Sólo pedimos que se haga un censo en las zonas afectadas y que este censo sea real para hacer un control de la población que permita que vivamos las dos partes, el ganadero y el lobo. Sería un error que solo viviera el lobo, como podemos imaginar el ganadero se tendría que ir por aburrimiento y estos pueblos se quedarían solos y abandonados.

Antonio: Quiero aprovechar la ocasión para denunciar la situación por la que está pasando la agricultura y ganadería española. Cada año que pasa perdemos más nivel adquisitivo, nos suben los costes de producción y bajan nuestros ingresos. Básicamente bajan estos ingresos por los recortes de las ayudas de la PAC. Además estamos expuestos a daños producidos por animales salvajes, que nos los pagan prácticamente al mismo precio que hace treinta años.

Panera restaurada

Otro activo importante que vive en los pueblos y todavía tiene una función de preservación importante, es el propietario ganadero o minero jubilado, que está envejeciendo en el pueblo y le tiene un cariño especial a esta forma de vida rural.
Este propietario, sigue teniendo un papel de conservación muy importante del entorno que domina, ya que conoce desde siempre como funciona. Sigue manteniendo la casa familiar, la panera, las cuadras vacías pero en perfecto estado ya que aún alberga la esperanza de que algo cambie en el futuro y algún hijo pueda volver a la casa a vivir. Este propietario antiguo ganadero o minero retirado, sigue limpiando las fincas o las deja al vecino que aún tiene vacas, la mayoría de las veces totalmente gratis con tal de que las mantenga vivas y su única preocupación es seguir manteniendo semiactiva o viva la unidad de explotación, la mayoría de las veces perdiendo dinero de su jubilacion.

Horreo en proceso de abandono

Como se puede ver, este habitante de la zona rural está también en una situación muy delicada ya que cualquier agresión mal calculada puede desembocar en un abandono inmediato de todo este esfuerzo que no suma ningún incentivo económico.
Hoy tenemos referencias pasadas de que pasó cuando se subieron los impuestos a los bares de los pueblos, como si estos estuvieran situados en las calles principales de cualquier ciudad, se actuó sin pensar en la situación especial y vulnerable que tenían estos bares rurales, sobreviviendo en zonas apartadas, haciendo una labor social muy importante siendo el único espacio de reunión que les quedaba a los pueblos. Bien, pues ¿qué pasó?, esta subida inoportuna y mal calculada de presión fiscal consiguió que en dos años cerraran todos o casi todos los bares de las zonas rurales. ¿Que se consiguió por parte de la administración?, nada, como dice el dicho popular pan para hoy y hambre para mañana.

Vacas por la carrilona del Pando, ruta de las capillas

Bien pues esta experiencia debería indicarnos que lo mismo puede pasar si se actúa de la misma manera ahora, sometiendo a los pueblos a presiones fiscales con subidas de IBI poco calculadas. Una presión fiscal a los pueblos, mal calculada, puede desembocar en que este propietario que sigue manteniendo su casa y hacienda en el pueblo a capa y espada, sin sacarle rendimiento ninguno, desembolsando dinero para sostenerla, motivado por un capricho personal o por romanticismo, como digo, puede ocurrir que este propietario se rinda y deje caer finalmente las cuadras, los prados, las huertas, los hórreos y las paneras; puede decidir

Vendimiando para Antón Chicote

que esto ya no le lleve más dinero de su pequeña jubilación.

Como se puede ver toda actuación sobre los pueblos en este momento debería ser muy medida y cualquier decisión desacertada puede acelerar aún más la desertización de población de estos parajes tan singulares. Al contrario, hay que tomar medidas que no sean agresivas y contener otras que tienden a legislar en exceso y limitan la posibilidad de poder seguir desarrollándose estas zonas rurales. Lo importante es intentar conseguir que la vida en la zona rural sea atractiva para que la gente vuelva o por lo menos no se vayan los que todavía quedan.
Otro sector que siempre tuvimos en Cangas del Narcea y a punto estuvo de desaparecer, es el vino. El tiempo nos está demostrando que las actuaciones que se hicieron sobre este producto de la zona, fueron bien encaminadas y muy acertadas. Se recuperó y se puso en valor este recurso único en el Principado de Asturias. Hoy el vino de Cangas es bastante conocido, está recuperado con buena salud y en este proceso está implicada gente joven entusiasta, que como mínimo deja una esperanza para que este recurso siga teniendo crecimiento y recorrido comercial hacia el futuro.

Monasterio de Corias

De nuevo un recurso primario incide directa e indirectamente en otros recursos paralelos. El vino es un referente, un atractivo añadido que se ofrece al sector turístico de la zona. Solo hay que fijarse el éxito que tiene la fiesta de la vendimia en Cangas, que atrae ya tanta gente como las fiestas del Carmen.

Otro sector que ya tenemos en proceso de desarrollo, es el turismo. Este turismo de interior tiene unas condiciones claras de funcionamiento que lo diferencian del turismo de costa o de playa. Lo normal es que a estas zonas se vengan a visitar en periodos cortos de dos o tres días, fines de semana, puentes, fiestas, etc.

Cuadrilla de caza “ Los Sobrantes” de Cangas del Narcea

Es evidente que Cangas del Narcea ya está ofreciendo muchas cosas para atraer este tipo de turismo. El parador de Corias, cultura y gastronomía por Cangas villa y alrededores, montaña y paisaje, etc. Yo añadiría algo más y sé que no va a ser popular esta aportación. Yo añadiría la caza controlada y sostenible. Ya adelanto que yo no soy cazador, no tengo ningún interés personal en esto, pero debo de ser objetivo y ver que es un recurso más que se puede ofrecer junto con la pesca de nuestros ríos.

La caza bien estructurada y controlada atrae a un turismo de alto nivel adquisitivo y además no deberíamos de ser hipócritas, el cazador hace un servicio de control sobre el medio fundamental. Si las cuadrillas de cazadores del concejo no abatieran los 350 o 400 jabalíes al año, imaginemos como seria esto. Las cosechas de los pueblos estarían totalmente perdidas y la villa de Cangas se enfrentaría a una invasión generalizada de jabalíes, como ocurre ya en algunas ciudades.

Pescadores de Cangas del Narcea, mostrando su trofeo

Si queremos turismo, tenemos que estar dispuestos a ofrecer las cosas que tenemos, hay que procurar ser poco invasivo en el medio, pero es inevitable hacer algunas actuaciones básicas. Abrazar árboles es un sentimiento muy legítimo y muy romántico, pero una vez más esto no da de comer, ni da soluciones a los problemas de despoblación de estas zonas, no podemos afrontar estos retos que se nos vienen encima de una forma simple, escondiendo la cabeza y negándonos a todo.

Me imagino que todos deseamos un equilibrio natural en el contorno donde vivimos, pero por una vez sería interesante que todos aquellos que siempre están tan dispuestos a oponerse a todo por sistema, por una vez paralelamente a la negación, aportaran cualquier idea, proyecto o actuación que sirviera de alternativa.

Un ejemplo notable de esta negación por sistema lo tenemos en la estación de esquí del Puerto de Leitariegos, todo el mundo sabe que la verdadera estación de esquí con suficiente nieve, está en la zona alta, en las cotas superiores a la estación actual. El collado del Pico del Rapao está en el orden de los 1890 m de cota y en la zona asturiana aún son mayores las cotas.

Estación de Leitariegos, zona alta sin desarrollar, cotas donde la nieve permanece todo el invierno

Bien, pues teniendo estas cotas, la estación no se pudo desarrollar más arriba de la cota 1800 m. que es donde llega el telesilla de la “Gobia”. Para darnos una idea de lo que esto representa voy a dar solo un detalle, La estación de esquí de Pajares sube su último remonte al pico denominado como Cueto Negro con una cota de 1862 m. Esto es más bajo que el Leitariegos si se aprovechara su verdadero potencial de altura, que permitiría tener la estación abierta constantemente en la zona donde la nieve realmente se mantiene todo el invierno.

La realidad es que hay una línea de frontera, de pseudonacionalismo estúpido que separa zonas vecinas, entorpeciendo la creación de una estación conjunta definitiva y funcional. Subir los remontes de la estación al pico de la montaña, tendría un impacto similar al que tiene actualmente, este deporte es estacional y ocupa el paisaje pocos meses al año, además la gente que lo practica y le gusta la montaña, por lo general suele ser muy respetuosa con el entorno. Evidentemente añado que la Laguna de Leitariegos no se debe de alterar.

Afluencia de esquiadores a la estación Leitariegos

Pero por que no se estudia algo conjunto entre las dos zonas, intentando subir a cotas superiores con bajo impacto y haciendo una estación completa y sostenible para ambas zonas.

Los beneficios serían impresionantes, Cangas y Villablino podrían ofrecer al turismo una estación completa, con nieve permanente en la parte alta, las casas de aldea y los negocios de ambas zonas se verían muy beneficiados; no olvidemos que la estación actual con buena nieve llego a mover más de 3.500 esquiadores algunos fines de semana.

Otro factor a tener en cuenta para que se fije población en estas zonas deprimidas, es poder seguir ofreciendo servicios básicos y fundamentales como son la enseñanza y la salud. Quiero pensar que a nadie responsable de nuestro futuro le dé por quitar servicios básicos de este tipo, ya que esto sería la puntilla para que realmente desapareciera todo.

Imaginemos que pasaría si se quitara la posibilidad de estudiar a nuestros hijos o se fueran eliminando paulatinamente los servicios del hospital Carmen y Severo Ochoa. Esto produciría un bucle irreversible que aceleraría todavía más la despoblación; si puede haber alguna esperanza de desarrollo, con una medida de este tipo se eliminaría, pues ya nadie vendría aquí a desarrollar su vida por falta de servicios fundamentales.

Por otro lado hay algo que resaltar, un Hospital como el que tenemos en Cangas del Narcea da servicio a las zonas del occidente más incomunicadas, pero de una extensión muy significativa: Cangas del Narcea, Pola de Allande, Tineo, Ibias y Degaña.

Hospital área II, Carmen y Severo Ochoa. Cangas del Narcea, Tineo, Allande, Ibias y Degaña

Los que vivimos aquí como yo y estamos entrando en el último tercio de la vida, pronto vamos a necesitar que un médico nos maltrate y nos llene de pastillas de todos los colores y sabores, si este médico nos faltara, nos veríamos forzados a emigrar hacia el centro ya que nadie quiere volver a morir en la ambulancia dirección al hospital de Oviedo por no llegar a tiempo, morir por tener el servicio básico a dos horas, morir en la carretera por la zona de los embalses de Pilotuerto. Sería claramente retroceder un siglo y de esta ya no saldríamos, estas zonas quedarían sin ningún atractivo para vivir en ellas.

Bien pues esto es todo lo que ya tenemos y debemos mantener y mejorar, a partir de aquí me imagino que cualquier idea nueva, que sea factible, que esté dentro de las posibilidades de la zona y no represente un esfuerzo económico desorbitado, sería bienvenida.

Posiblemente es un atrevimiento por mi parte, pero voy a proponer una que va directamente relacionada con el turismo y además afianza o preserva para las generaciones futuras algo de nuestra historia reciente.

Empezaré haciendo unas observaciones de introducción para situarnos y acertar con la idea para que sea funcional y pueda tener éxito. Cuando nos vamos a cualquier ciudad de visita y queremos ver sus museos, estos generalmente están concentrados en un perímetro razonable para poder verlos caminando. Generalmente están dentro de los cascos antiguos de las ciudades.

Lo que no debería de ser y la experiencia nos lo demuestra, es que el turista tenga que andar en coche kilómetros y kilómetros para pasar de un museo monotemático a otro museo monotemático. Lo más normal es que estos no se visiten y la mayoría del tiempo tengan que estar cerrados.

Trasladado este caso a Cangas del Narcea, podemos ver como un museo en Besullo, otro en San Pedro de las Montañas, totalmente centrifugados del centro de la villa y con temas monotemáticos, funcionan poco y son dificiles de mantener abiertos ya que no hay afluencia de visitantes.

Situacion geográfica del posible museo multitemtico en Ventanueva, mina Carbonar

Una vez más no deseo que nadie me malinterprete, esto no es una crítica, soy de la opinión de que en principio todo el mundo quiere hacer las cosas bien, pero algunas veces el tiempo nos demuestra que algunas no evolucionaron como se esperaba.

Bien aprendamos de nuestros errores y planifiquemos algo que si pueda funcionar, que pueda atraer o entretener a los visitantes que caigan por esta zona del Narcea. Lo que se proponga debe de contestar a las siguientes preguntas o premisas:

1) Lo que se haga debe de estar bien comunicado

Complejo minero, Carbonar Centro. Entorno bien conservado, apantallado de vegetación

2) Debe de estar cerca de zonas míticas características de Cangas. Para aprovechar la visita de estas zonas y ser un complemento de ellas.

3) Debe de tener instalaciones, si puede ser ya construidas, que permitan desarrollar el proyecto con un coste aceptable.

4) Tiene que ofrecer algo diferente que llame la atención del visitante.

5) Debe ofrecer entretenimiento a niños y a mayores.

6) Tiene que abarcar varios temas, aunque haya uno principal, debe de ofrecer más, para que el visitante concentre en un mismo punto una oferta de conocimientos y entretenimieto aceptable.

Edificaciones sólidas y modernas, Carbonar

7) Debe de cerrar el circuito turístico en la zona, estando cerca de otras zonas visitables y ofertadas.

Contestaré a todas las preguntas con la idea que propongo y por supuesto se contestan todas de forma afirmativa, va a parecer que lo tengo amañado, pero eso lo dejo para los desconfiados.

Bien, vamos a ver que el proyecto que propongo, contesta de forma satisfactoria a todas las preguntas anteriores y por lo tanto puede ser una idea viable.

Contestando a la pregunta número uno, el proyecto está situado en el pueblo de Ventanueva, en la zona de Rengos. Está emplazado al lado de la carretera general que comunica muy bien esta zona con la villa de Cangas.

Contestando a la pregunta número dos, el pueblo de Ventanueva está en el centro neurálgico de las dos zonas más singulares y significativas del concejo de Cangas del Narcea. Hacia el Este se sitúa el pueblo de Moal y la Reserva Natrural Integral de Muniellos, hacia el Sur está el pueblo de Gedrez y el Hayedo de Monasterio de Hermo.

Plazas asfaltadas y edificaciones, Carbonar

Contestando a la pregunta número tres, las instalaciones de la mina de Carbonar en Ventanueva, están al lado de la carretera general y esta mina tiene construcciones exteriores espectaculares, algunas muy modernas como oficinas, botiquín, cuartos de aseo, plazas para aparcamiento, etc. La mina además está aún en funcionamiento y tiene estructuras interiores que si se destruyen sería imposible volver a restaurarlas, debido al altísimo coste que esto supondría. Estas estructuras interiores son los transversales generales del Piso 0 y piso 3º Norte, chimeneas de comunicación interna, etc.

Edificaciones Carbonar

Contestando a la pregunta número cuatro, no hay nada tan llamativo y tan diferente como la visita de una mina de interior bajo tierra. El eje fundamental de la idea, sería aprovechar todas estas instalaciones de Carbonar Centro, para hacer un multimuseo concentrado en un mismo espacio.

Este museo tendría un elemento vertebrador principal que sería la historia minera de la zona y visita al interior de la mina por el Piso 0 en tren minero. Continuaría la visita a la mina, subiendo andando por la chimenea de ventilación general hasta el Piso 3º Norte, que está a cotas superiores y permite de nuevo salir fuera a visitar la plaza del tercero norte, con vistas al río Gillón y al valle de Posada de Rengos. Posteriormente se vuelve a desandar el camino con una visita a una pequeña explotación manual preparada para tal efecto en la capa ancha 8ª y se saldría al exterior donde se visitarían las intalaciones que explican como fue todo este proceso minero.

Entrada de transversal general Piso 0 Centro, Carbonar

Paralelamente debe de haber otras salas donde se expliquen temáticas paralelas, cercanas a la zona, ejemplo: la minería romana con referencias a San Pedro de las Montañas y al Corralín, los caleros de Rengos, otros temas que serían de carácter etnográfico de la zona, con referencias a las formas de vida ancestrales de la zona, al bosque de Muniellos y al hayedo de Monasterio, emplazando al visitante a continuar visitando estas zonas especiales del concejo.

Toda esta temática más la visita al interior de la mina, como mínimo parece que tendría un buen gancho por internet, para venir y visitar esta zona.

Contestando a la pregunta número cinco, creo que nada más agradable para los niños que viajar en un pequeño tren minero por la plaza centro y el piso 0 de Carbonar. Para los mayores creo que la visita concentrada es interesante y agradable.

Recorrido interior por el transversal general Piso 0 Centro, Carbonar

La pregunta número seis ya está contestada en la numero cuatro.

Contestando a la pregunta número siete, el museo sería un revulsivo para animar al visitante a comer en la zona y seguir visitando los contornos del Muniellos y la zona de Hermo.

Para finalizar este artículo concluyo instando de nuevo a actuar, para salvar o mejorar el mundo rural de estas zonas del occidente antes de que sea demasiado tarde. Sé que esto no es fácil, la administración y los alcaldes presentes y futuros de estas zonas, tienen por delante un reto muy importante y delicado, pero algo hay que hacer.

Salida del Piso 3º Norte hacia la plaza 3º Norte de Carbonar, con vistas al río Gillón y al valle de Posada de Rengos

Este es el momento de dejar de lado los colores y las banderas, los enfrentamientos y los rencores y actuar en conjunto ya que puede ocurrir que mientras nos peleamos la vaca se muera y cuando dejemos de pelearnos ya será tarde, esta vaca ya no estará, ya no podrá dar más leche.

Ojalá acertemos y consigamos revertir el proceso de despoblamiento que sufrimos, para que no se vaya toda la gente joven, pues ésta es la que realmente interesa que tenga futuro, es la que puede seguir manteniendo vivos estos pueblos.

Salida de retorno por el Piso 0 Centro, hacia la plaza Centro de Carbonar

Para alguien como yo que ya estoy en el otoño de la vida, el futuro ya lo conozco por estadística, pero nací y viví aquí, es lógico que desee la continuidad de esta forma de vida que en principio a mí me parece perfecta.

Espero que estas reflexiones sean positivas y no hieran la sensibilidad de nadie. Como ya dije los que nacimos aquí solo deseamos que siga viviendo Cangas del Narcea y por supuesto que sigan viviendo las fiestas del Carmen, con las peñas llenas de chavales jóvenes con futuro.

Enrique R.G. Santolaya.

 

 

El despoblamiento de Cangas del Narcea

Calle Mayor de Cangas del Narcea. Foto: Juan Ramón, tomada el 15 de agosto de 2014

Los habitantes del concejo de Cangas del Narcea, que en los años veinte del pasado siglo llegaron a ser casi 24.000 personas y que hoy en día superan escasamente las 12.000, llevamos años viendo su progresivo despoblamiento mientras escuchamos a nuestros gobernantes el manido mantra de que hay que fijar población, pero sin que hasta el momento hayan concretado nada efectivo al respecto.

Cangas del Narcea languidece progresivamente, en caída libre, a la vista, ciencia y paciencia de su alcalde y demás responsables municipales, pese al suculento salario que se impusieron los integrantes del denominado equipo de gobierno local (36.500 euros anuales por barba) y que hay que suponer que se paga por algo más que por asistir, como simples espectadores, a esta hecatombe que se nos viene encima.

Señor alcalde de Cangas del Narcea, todo está en la Historia, así que aprendamos de ella. En el siglo XIV la ruta de comunicación de Asturias con Castilla y Galicia a través del puerto de Leitariegos era una cuestión primordial. Para mantenerla transitable en los meses de invierno se requería de población en El Puerto de Leitariegos y pueblos próximos, y para ello el rey Alfonso XI (1311-1350) otorgó a sus pobladores el 14 de abril de 1364 un privilegio con el fin de favorecer el asentamiento permanente de una población que mantuviese abierto el paso por el puerto; es el conocido como “Privilegio de Leitariegos”, que, entre otros beneficios, eximía a sus habitantes del pago de impuestos, alcabalas y portazgos. Y con esto consiguió que se estableciese población en este lugar, situado a más de 1.500 metros de altitud, y que se mantuviese hasta finales del siglo XIX. Hoy, sin ese privilegio, la situación es muy distinta y muchos de esos pueblos están casi abandonados.

La medida seguida por Alfonso XI hace más de seiscientos años debería aplicarse hoy a Cangas del Narcea. A los habitantes de este territorio, en el que muy pocas personas quieren vivir, deberían dárseles unos “privilegios” con el fin de mantener su población e incluso repoblar.

Gráfico que refleja el descenso de la población del concejo de Cangas del Narcea en los últimos 20 años.

Señor alcalde de Cangas del Narcea: proponga usted al Pleno del Ayuntamiento la supresión (total o parcial) de los impuestos municipales sobre bienes inmuebles (IBI), vehículos de tracción mecánica (“viñeta”), incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (“plusvalía”), etcétera, de esa infinidad de tasas municipales que gravan las actividades más variopintas (por expedición de licencias y otros documentos, por apertura de establecimientos, por recogida de basuras, por servicios del cementerio municipal, por tenencia de animales domésticos, por alcantarillado, por ocupación de terrenos públicos municipales, por vados de acceso a los garajes, por suministro de agua potable, etcétera), del precio público municipal por las escuelas infantiles de 0-3 años, etcétera.

Señor alcalde de Cangas del Narcea: dígale usted a su amigo don Adrián Barbón que exima (total o parcialmente) a los habitantes de Cangas del Narcea del pago de los impuestos autonómicos de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, de patrimonio, de sucesiones y donaciones, de la cuota autonómica del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), etcétera.

Señor alcalde de Cangas del Narcea: pídale usted a su jefe don Pedro Sánchez que exima (total o parcialmente) a los residentes en Cangas del Narcea del pago de los impuestos estatales sobre el valor añadido (IVA) y sobre sociedades, de la cuota estatal del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), etcétera.

Solo así podremos combatir el progresivo despoblamiento del concejo y contribuiremos a fijar población. Todo lo demás, en las actuales circunstancias socioeconómicas, serán brindis al sol.

Es hora de dejarse de cantos de sirena; hay que tomar urgentemente decisiones prácticas y efectivas, y esta de la fiscalidad reducida, avalada por importantes estudios sobre el despoblamiento, es, sin duda, la más eficaz. Lógicamente, esta solución tiene un coste económico para el erario, pero sería mínimo y además susceptible de recuperarse a medio plazo con la actividad económica que se generaría en este territorio. La fiscalidad diferenciada, como instrumento de discriminación positiva, cada vez es más evidente que es posible y necesaria.


Más información en el blog del autor: Desde el corazón de Cangas

Chapuza monumental

Obras de acondicionamiento de la carretera AS-15, Cornellana-Puerto de Cerredo. Foto: EC 04/2018

Es una chapuza, así, con todas las letras. Me refiero a las obras realizadas en el corredor del Narcea, al menos entre el cruce de La Florida (Tineo) y Cangas del Narcea. Han sido capaces de sorprenderme una vez más.

Desde que terminaron el tramo, con señalización incluida, no había pasado por ahí. Intenté encontrar la explicación para los ocho meses que tardaron en ejecutar las obras y no encontré ni una. No entiendo que para poner unos quitamiedos, raspar algún tramo de carretera o echar una capa de rodadura bien delgada tardaran todo ese tiempo. No hubo más. Bueno sí, pintaron las líneas y señalizaron.

El resultado final ha sido que han estrechado los carriles de circulación, no adecuaron ningún tramo más para poder adelantar (todo lo contrario, ahora hay menos) y encima han reducido la velocidad. La carretera está plagada de algunas señales de prohibición de más de 70, unas pocas de 60 y la mayoría de 50. Resultado: hoy se tarda lo mismo en ir desde Tineo al hospital comarcal Carmen y Severo Ochoa, en Cangas del Narcea, que de Tineo a Oviedo. Se entiende que respetando las señales, faltaría más. No exagero.

Por si esto no fuera suficiente, en algunas de las laderas al lado de la carretera quedan árboles tirados que en cualquier momento pueden caer. Hace unos días, a la altura de Villanueva y de noche, uno de ellos aterrizó en la carretera. No hubo accidentes, afortunadamente. Un pequeño detalle: esos árboles están ahí desde las nevadas de febrero. No sé si son terrenos públicos o privados, lo que sabemos es que son un peligro y ahí siguen.

La misérrima capa de rodadura va a durar poco. Será antideslizante y lo que quieran, pero en algunos tramos tiene ondulaciones, se notan. El invierno que se avecina, como sea un poco duro, será su test de calidad. ¡Ah! por favor, si tienen que pasar las quitanieves… ¡cuidadín!, no profundicen mucho que nos dejarán sin la capa asfáltica que tanto nos costó en tiempo, cabreos y dinero.

Son incapaces de mantener la red de carreteras que tenemos, ¡cómo para hablar de mejorarlas! De las autovías a Ponferrada y Canero no les hablo, me da la risa, y del Plan Especial para los concejos del Suroccidente Asturiano menos, que me descojono.


M. Santiago Pérez Fernández es Director de la Casa de Cultura “Conde de Campomanes” y Coordinador de la Red de Bibliotecas Municipales de Tineo. Artículo publicado en el diario La Nueva España, 24/10/2018.


Despacito

Carretera AS-15. Foto: Francisco Álvarez

Antiguamente, para diseñar una nueva carretera, soltaban un burro y la hacían siguiendo el camino que tomaba. Y, si no disponían de un burro, contrataban a un ingeniero. No aseguro que sea cierto, pero, si lo es, el departamento del Principado responsable de la AS-15 no va necesitar sacar a oposición plazas de ingeniero en mucho tiempo. La AS-15, para aquellos que no lo sepan, es la carretera que enlaza Cangas del Narcea con el centro de la región y debería venir en el mapa pintada con color rojo de vergüenza salpicado de puntos negros de muerte.

Recientemente, bien porque había aparecido en demasiadas noticias luctuosas en los medios, bien porque se aproximan elecciones, decidieron hacer algo al respecto. Pero no sean ilusos, no analizaron puntos conflictivos, eliminaron curvas peligrosas o rectificaron peraltes. Ésta sigue siendo la Asturias de Tini Areces, la de las chapuzas, las obras con sobrecostes millonarios y las inauguraciones con pinchos de tortilla baratos. Se limitaron a aplicar una somera capa de asfalto tapando la sangre fresca, para que dure hasta después de las votaciones y el que venga detrás que arree.

Eso no solventó los problemas de seguridad; pero ahí tenían otra solución de las suyas: prohibir los adelantamientos y limitar la velocidad. Después de todo, la pintura blanca y las señales son baratas. Así, después del arreglo, el trayecto a Oviedo se ha alargado en veinte minutos; cuatro arreglos más como éste y llegaremos antes por el monte a caballo. Este apaño, evidentemente, no reducirá el número de accidentes, al contrario, aumentarán. Respetar todas esas limitaciones se convertirá en un imposible ejercicio de paciencia. Incluso aquellos conductores más prudentes y respetuosos acabarán por cansarse y pasarse las señales por ahí y, donde antes sólo había unos pocos incumplidores, ahora habrá muchos. Es lo que sucede cuando se dictan normas injustas y ridículas. Eso sí, las multas aumentarán de manera considerable y hay que recaudar para mantener a tantos genios. Los que manda viajan en coche oficial y su tiempo lo pagamos nosotros.

Antonio Ochoa es socio del Tous pa Tous y autor del blog Entre montañas en el diario El Comercio.


Lágrimas en el vino

Hace unos días la Denominación de Origen Vino de Cangas se vestía de luto por el inesperado fallecimiento del que hasta hace poco fuera su Presidente, José Manuel Redondo. Siendo, como era, una persona entrañable, muchos que le querían y habían colaborado con él se me han adelantado a glosar su figura y sus logros. Quiero aportar, sin embargo, mi pequeño granito de uva, centrándome en lo que fue una de las pasiones de su vida, el vino de Cangas, y en esa eterna pelea entre la memoria y el olvido, quiero romper mi lanza la primera.
Porque a muchos les costará recordar o imaginar cuál era la situación del sector vinícola cangués hace dos décadas. No diré que nuestro vino entonces fuese “peleón”, pero hay que reconocer que era “combativo” y sólo los paladares más acostumbrados podían soportar sus acometidas. Los métodos de cultivo y elaboración estaban totalmente obsoletos y la superficie de viñedos que quedaba era poco más que testimonial. A todo esto hubieron de enfrentarse José Manuel Redondo y sus compañeros sin otras armas que el entusiasmo, el conocimiento y la profesionalidad. Una tarea hercúlea, muchas veces ingrata, que no hubieran podido llevar a cabo sin un enorme amor por la viña y el vino de Cangas heredado de sus ancestros.
Cuando paladeamos ahora nuestros caldos disfrutando de la calidad que han alcanzado o un premio concedido a alguno de ellos nos permite apreciar el prestigio que han conseguido en todo el mundo, no podemos sino asombrarnos de la magnitud del logro y sentir admiración por aquellos que nos han llevado hasta aquí. Los seres humanos terminamos nuestro viaje siempre demasiado rápido, pero, si nuestro paso es firme, las huellas que dejamos detrás permanecen largo tiempo. José Manuel Redondo dejó una profunda huella en los que le conocían y en la DO Vino de Cangas y, de todos los homenajes que sin duda se le harán, el de mantener viva su obra será el que más contribuya a que su memoria perdure.


Por Antonio Ochoa, socio del Tous pa Tous y autor del blog: Entre montañas

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Leitariegos ya existía; “Trofeo Federación Astur – Leonesa de esquí” en Leitariegos organizado por el Ayuntamiento de Cangas del Narcea en 1970

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Slalom Gigante celebrado en Leitariegos, en la zona asturiana

El domingo 19 de abril de 1970, organizado por el Ayuntamiento de Cangas del Narcea y SOFECA, se celebraba en El Puerto de Leitariegos el «II Trofeo Federación Astur – Leonesa de esquí». La prueba, que consistió en un Slalom Gigante en las categorías masculina y femenina, se celebró en la zona asturiana, todavía no existía la estación de esquí en la zona de León, hay que reseñar que el primer remonte en esta zona se inauguró en 1973.

Fueron muchos los aficionados al deporte blanco los que se dieron cita en Leitariegos y en el aspecto deportivo, con una participación de cincuenta esquiadores entre mujeres y hombres, la prueba resultó brillante y espectacular. Según las crónicas de entonces, el escenario, magnífico, aunque bastante descuidado como para poder ser una estación invernal. “Desde luego, el paraje magnífico, grandioso. Pero, por el momento, sólo es eso, paraje… con muchas posibilidades”, publicaba la HOJA DEL LUNES de Oviedo al día siguiente.

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Los ganadores Tely Lana y Alfredo Figueiras junto a otra partcipante

Aunque las condiciones climatológicas de entonces, con fuertes corrientes de frío y abundante nieve eran favorables, del estado deplorable del Puerto de Leitariegos para la práctica del esquí pudieron tomar nota en esa jornada los delegados de Información y Turismo de Asturias y León, los alcaldes de Cangas del Narcea y Villablino y también el delegado de Educación Física y Deportes de Asturias. Incluso, en representación del gobernador civil de Oviedo, asistió el subjefe del Movimiento, el señor Sancho Miñano.

Sin embargo, fue una preciosa jornada de deporte de invierno en plena primavera. Aunque, como muchas veces hemos oído, Leitariegos queda un poco lejos, allí estaban esquiadores de toda Asturias, de León y también gallegos. Y ellas y ellos, con su técnica y sus intrépidos descensos, consiguieron que el resto de los asistentes olvidasen las inclemencias del tiempo, lo peor con mucho de la jornada, ya que aunque la temperatura no fue muy fría, sí hubo fuertes ráfagas de viento y copos de nieve en abundancia.

En la categoría femenina la mejor fue Tely Lana del Club Alpino Peña Ubiña de Pajares (Asturias) y en la masculina Alfredo Figueiras del CAU de Oviedo.

CLASIFICACIÓN CATEGORÍA FEMENINA

1

Tely Lana

32” 7

Peña Ubiña, Pajares (Asturias

2

Esther Lorenzana

37” 1

CAU Oviedo

3

Gemma Suárez Valgrande

37” 3

Peña Ubiña, Pajares (Asturias)

4

Elisa Villa Otero

43” 5

CC. Mierense, Mieres

5

Carmen María Gonzalez

53” 0

Ensidesa, Gijón

CLASIFICACIÓN CATEGORÍA MASCULINA

1

Alfredo Figueiras

28” 5

CAU Oviedo

2

Juan M. Jiménez

29” 2

Peña Ubiña, Pajares (Asturias)

3

Pelayo Suárez

29” 4

Grupo Covadonga, Gijón

4

Leopoldo Figueiras

29” 4

CAU Oviedo

5

Juan Álvarez Uría

31” 2

Torrecerredo, Gijón

6

Jaime Vigón

31” 3

CAU Oviedo


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Portada del periódico la ‘HOJA DEL LUNES’ al día siguiente de la prueba

Al día siguiente, el periódico la HOJA DEL LUNES de Oviedo, llevaba este acontecimiento a su portada bajo el titular: “LEITARIEGOS NECESITA SER PROMOCIONADO”.

La Diputación de León y el Ayuntamiento de Villablino se ve que tomaron buena nota de lo que allí aconteció porque tres años después, se inauguraba en la zona leonesa de Leitariegos el primer remonte para la práctica del esquí. Ese primer remonte fue el origen de la estación invernal que hoy conocemos. En Asturias, 45 años después, seguimos igual: el paraje magnífico, grandioso pero, por el momento, sólo es eso, paraje… con muchas posibilidades… ¿Hasta cuándo?

Desde el Ayuntamiento de Cangas del Narcea no sólo no se hizo nada por promocionar Leitariegos para la práctica de los deportes de invierno, sino que se bloqueó durante cuatro años el inicio de las obras de ampliación de la actual estación invernal con un absurdo conflicto de deslindes entre Asturias y León en el Puerto de Leitariegos. Hasta que el Ministerio de Administraciones Públicas, emitió una Orden con fecha 27 de marzo de 2003, devolviendo a la provincia leonesa un total de 16,41 hectáreas que desde Asturias se habían venido invadiendo durante las últimas décadas del siglo pasado. La Orden aprobada por el ministro Javier Arenas confirmó que Asturias había provocado una invasión de terreno de 174 metros lineales sobre la provincia leonesa en la zona sobre la que se proyectó la ampliación de la estación. Una vez ratificada que la propiedad de los terrenos en los que se iban a llevar a cabo las obras correspondía al Ayuntamiento de Villablino desde el de Cangas del Narcea no pudieron seguir impidiendo el inicio de las obras.

La ley de Parques Naturales y sus instrumentos de gestión fueron otra de las piedras en el camino para poder al menos intentar la ampliación de la estación de esquí de Leitariegos hacia el Principado de Asturias. El nuevo Instrumento de Gestión Integrado (IGI) del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, aprobado hace ya algo más de un año, abre la posibilidad de poder ampliar la estación de esquí de Leitariegos hacia su vertiente asturiana, en el concejo de Cangas del Narcea.

Ahora ha llegado nuestro momento. Como sociedad civil debemos movilizarnos y en este caso debemos recoger el guante de nuestros vecinos del valle de Laciana y gritar con ellos: ¡LEITARIEGOS EXISTE!. O lo conseguimos ahora, o tendremos que esperar otros 45 años.

Juntos

Miembros de la Asociación Cultural ‘El Arbedeiro’ de Navelgas (Tineo) y de la Sociedad de Artesanos de Cangas del Narcea

El pasado fin de semana la Asociación Cultural “El Arbedeiro” de Navelgas ha entregado su Panoya de Oro a la Sociedad de Artesanos “Nuestra Señora del Carmen” de Cangas del Narcea. Este acto de hermanamiento entre dos grupos de personas, próximas en el espacio y cercanas en el sentimiento de defensa de las tradiciones, me ha hecho pensar una vez más en lo importante que el movimiento asociativo ha sido y es en la defensa y conservación de nuestra identidad cultural y de las cosas importantes de nuestro entorno. Por separado somos como briznas de paja que cualquiera puede romper o voladores sueltos en una tarde de verano, a los que nadie hace caso. Pero, cuando nos juntamos, nos convertimos en una riestra que puede sostener un peso enorme, en una Descarga que atruena el cielo.

Es una verdadera pena que esa unión que demostramos en lo que toca a nuestra tierra chica no la sigamos demostrando en otros aspectos de la vida pública.

Hubo un tiempo en que juntos cambiamos este país. Por desgracia, nos dejamos convencer de que la labor ya estaba hecha y de que podíamos dejar la administración de nuestras conquistas sociales en mano de políticos y sindicalistas. Fue un terrible error que hemos tenido que lamentar amargamente. Todo el esfuerzo de varias generaciones ha sido dilapidado. Ahora mismo, las cotas de democracia, justicia social y honestidad pública no son sensiblemente superiores a las de 1974; de hecho, en el último aspecto, probablemente sean peores.

Así que tendremos que volver a poner manos a la obra, dejar de llorar por las esquinas, juntarnos y empezar otra vez a recuperar nuestros derechos. Los mayores tal vez se acuerden de cómo se hace. Los más jóvenes están aprendiendo (a la fuerza) a toda velocidad. Nos queda por delante otra Transición y a ver si esta vez, de verdad, hemos aprendido de los errores del pasado.


Antonio Ochoa es secretario de la Sociedad de Artesanos Ntª. Sra. del Carmen, socio del Tous pa Tous y autor del blog: Entre montañas


¿Soluciones o nuevos problemas?

IES Cangas del Narcea – Edificio Obanca – Foto MERA

Si, en general, podemos considerar que “decisión política” es sinónimo de “decisión equivocada tomada por motivos espurios”, la que ahora afecta a la enseñanza canguesa, que pretende privar al IES Cangas del Narcea de uno de sus edificios, no puede ser más “política”. De hecho, comparte dos de las “técnicas de solución de problemas” con las que nuestros mandamases nos han afligido durante estos últimos años: la de “desvestir un santo para vestir a otro” y la de “pan para hoy, hambre para mañana”.

La primera consiste en ir moviendo el problema de lugar y enfrentando a unos ciudadanos con otros, de manera que, al final, todos acaban pareciendo culpables menos aquellos que tenían la responsabilidad de arreglarlo. La segunda, en vez de cambiar el problema de sitio, lo difiere en el tiempo. Eso es lo que se les ofrece ahora a los afectados: “Tus hijos tendrán todo el espacio que quieran durante los años que les quedan en Primaria, pero tendrán que apretarse en los pasillos durante los seis años que estén en Secundaria”. ¿De verdad quieren hacernos creer que eso es lo que los padres desean?

Los que fuimos a una escuelina de pueblo, nunca aprendimos a manejar esas maravillosas herramientas modernas que son la demagogia, la manipulación y la contabilidad creativa. Tuvimos que conformarnos con la aritmética para resolver los problemas. Por ello, tendrán que perdonarme que la aplique aquí. Se han insinuado, soterradamente, razones de aprovechamiento de espacios. Los alumnos que ahora ocupan el edificio de Obanca son algo más de 200, los que se pretende subir son poco más de 100. ¿Aprovecharan mejor el espacio 100 que 200? La aritmética dice que no, las otras herramientas parece ser que dicen que sí. El IES Cangas del Narcea tiene más de 700 alumnos repartidos entre tres edificios. No existe ningún otro instituto en la zona y todos los alumnos de Cangas y Allande tienen que pasar por allí. En la villa de Cangas existen tres colegios de primaria y uno de infantil. En ninguno de ellos, salvo en el CRA Obanca, existe problema alguno de espacio. ¿De verdad puede alguien sostener que lo único que se puede hacer para mejorar la calidad de la enseñanza es amontonar a los alumnos del instituto? ¿Puede algún padre querer eso?

En estos momentos de crisis en los que una educación lo más completa posible es lo único que muchas familias podrán dejarles a sus hijos, cualquier recorte en la calidad de la educación secundaria que reciben es un recorte en sus oportunidades de futuro y no puede ser tolerado. La aritmética que Cangas necesita para solucionar sus problemas es la de sumar y multiplicar. Si permitimos que nos sigan aplicando la de dividir y restar llevando, como hasta ahora, pronto no seremos nada.


Antonio Ochoa es socio del Tous pa Tous y autor del blog Cosas del Suroccidente.


La otra cara del Paraíso Natural

Sin ánimo de discutir las bondades y buenas intenciones de la Red Natura y de la Directiva Hábitats de la Unión Europea, hay un análisis sobre la materia que pocas veces se encuentra en la opinión pública.

España es el país de la Unión Europea que más aporta a Red Natura 2000, tanto en términos absolutos (número de hectáreas) como en términos relativos (%), seguido en segundo lugar por Francia (que es el mayor país de la Unión), que aporta cinco puntos porcentuales menos que España. El total de Red Natura 2000 está constituido por 101 millones de hectáreas aproximadamente, de las cuales España aporta el 15% del total, mientras Francia aporta el 10,96 % del total.

¿Qué hay detrás de todo esto?. Desde mi condición de letrada en ejercicio y defensora de los afectados por este tipo de normas, conozco la otra cara del paraíso.

La condición de espacio protegido supone una enorme limitación para los territorios a los que afecta, tanto en lo que se refiere a la propiedad como a cualquier actividad que pretenda desarrollarse en su ámbito. Las limitaciones abarcan, desde la declaración de utilidad pública a los efectos expropiatorios de todo el territorio, hasta el reconocimiento a favor de la Administración de un derecho de retracto, en cualquier compraventa que se realice del terreno, o el establecimiento de condiciones que devalúan y dejan vacío de contenido el derecho de propiedad. A pesar de ello, se ha instalado en nuestra sociedad una interpretación maniquea de la realidad, que rechaza como negativa cualquier opinión crítica a la desmesura conservacionista.

Caso paradigmático de esta política, paraíso natural por excelencia, es Asturias. Esta región, que en otros tiempos fue motor de la economía española, hoy es un paraíso tendente al despoblamiento (su población en 2012 es la misma que en 2000 y una de las más envejecidas, mientras que en el resto de España crece un 16%); inmersa en una enorme crisis (crece por debajo de la media nacional, registra el peor PIB de España, tiene un paro cercano al 25% y un gasto en I + D del 0,89, frente al 1,3 del resto de España) y con una emigración de jóvenes cualificados verdaderamente dolorosa.

Las bondades del “paraíso natural” que se nos vendían, han quedado en una sociedad dependiente del subsidio y de la subvención, cautiva y carente de iniciativa, mientras se destruyen el tejido industrial y la actividad creadora de riqueza.

En Asturias, sin contar el litoral, más del 40% de su territorio está declarado espacio protegido. Si se incluye el litoral y, según datos de la propia Administración Asturiana en su documento “Estrategia RIS3”, el 83,32% del territorio es espacio protegido. Las declaraciones de estos espacios recaen indiscriminadamente sobre pueblos, montes, fincas, bosques y prados de propiedad privada, y suponen una expropiación encubierta, sin ningún tipo de compensación o justo precio, en contra de lo que establece el artículo 33 de nuestra Constitución y el artículo 1 de la Ley de Expropiación Forzosa.

Hoy tenemos el último ejemplo. El día 23 de abril de 2014 se ha sometido a información pública el nuevo Instrumento de Gestión Integrada de los Espacios Protegidos de Asturias y, entre ellos, los del concejo de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias, de propiedad privada en un 95%, que prohíbe, limita o restringe en su territorio, entre otras actividades, la entrada libre en fincas privadas, cualquier actuación de molestia o persecución a los animales, las actividades agrícolas y ganaderas, las actividades cinegéticas, las actividades forestales, las actividades industriales, las infraestructuras de transito y acceso, de comunicación, transporte, energía e hidráulicas, los vertederos y plantas de tratamiento de aguas residuales, los vallados de las fincas, la investigación científica, la enajenación y traslado fuera del territorio del patrimonio cultural y etnográfico, las actividades piscícolas, en general, el uso público del territorio y el turismo, el urbanismo, llegando a convertir en delito, lo que en otros territorios es una simple infracción administrativa.

Algunos tribunales españoles, particularmente el Tribunal Supremo, se han pronunciado al respecto y así declararon en su día nulos los planes siguientes: el Plan de Uso y Gestión del Parque Picos de Europa, por falta de aprobación del régimen económico y de compensaciones del área de influencia socio económica; el Plan de Conservación del Hábitat del Urogallo, por falta de participación y audiencia a los interesados afectados (el 80% de los empresarios del sector de la madera en Asturias) y, más recientemente, el Plan de Uso y Gestión del Parque Natural de las Fuentes del Narcea y del Ibias, por falta de participación de los intereses afectados en la elaboración de la norma; por falta de zonificación que garantizase la seguridad jurídica y por falta de presupuesto para atender a las indemnizaciones derivadas de las limitaciones impuestas por esta norma. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía-Granada tiene declarado el derecho de los afectados por la ampliación del Parque de Cabo de Gata-Nijar a ser expropiados, por no ser de recibo que se cargue sobre las economías particulares el coste de protección de dicho interés público. El Tribunal Superior de Justicia de Valencia anuló el Plan de Uso y Gestión del Parque Natural de la Font Roja, por inexistencia de estudio económico financiero.

No obstante, la Administración Asturiana, lejos de dar cumplimiento a estas sentencias las obvia y saca a información pública, con la firma de la Consejera de Agroganadería y Recursos Autóctonos del Principado, doña María Jesús Álvarez González, un nuevo instrumento de gestión para el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, que sustituye al anulado por el Tribunal Supremo y que adolece de los mismos defectos que llevaron al alto Tribunal a anular el anterior. Es decir, burla la Administración Asturiana la sentencia del Supremo y aboca a los ciudadanos a la interposición de nueva demanda, en una suerte de desgaste económico y moral para la reclamación de derechos fundamentales, que sí se reconocen y respetan en otro países europeos.

Nadie por supuesto ha considerado, aunque se sabe en el Principado de Asturias, que los montes de propiedad privada, en comunidad romana o en cuotas pro indiviso, que pervivieron como una joya en ese rincón de Asturias a lo largo de los siglos, constituyen el motor de la economía familiar de la zona y el medio de provisión, ante necesidades económicas imprevistas o extraordinarias, además de tratarse de la figura jurídica, que mejor cumple la función social de la propiedad y contribuye al reparto de la riqueza y a la conservación.

Si sabemos que la Directiva Hábitats no exige tal nivel de sacrificio a ciudadanos europeos. ¿Cuál es la razón de lo que está ocurriendo en España?. No nos cabe duda, una ideológica, la intervención de la propiedad privada, en la que no creen, y otra práctica, el enorme poder que da la posibilidad de reparto, casi discrecional, de las ayudas y subvenciones que, provenientes de la Unión Europea, permiten estas normas a la Administración. Ni que decir tiene, que tales ayudas no van a parar a los ciudadanos privados de sus bienes, sino a todo un conjunto de actividades vinculadas de alguna forma al mundo conservacionista.

Claro reflejo de lo expuesto es el procedimiento seguido en Asturias para la elaboración del RIS3 (Estrategia regional para distribución de los fondos Feder para el período 2014-2020), en el que, sin participación ciudadana alguna, se elaboraron las directrices previa encuesta de 59 empresas seleccionadas en su mayor parte entre las que habían recibido ayudas públicas previamente. Mientras que en otras comunidades se contó con 240 agentes, empresas, fondos de inversión, centros de investigación y 25.000 ciudadanos. ¿Tiene verdaderamente la Unión Europea conocimiento de esta situación? ¿Sabe a dónde ha ido a parar la ingente cantidad de ayudas y subvenciones europeas, que se han recibido en algunas regiones y que en nada han parecido contribuir al crecimiento y desarrollo sostenible de todo el territorio protegido que tienen? Quizás sería una buena forma de iniciar la campaña a las elecciones europeas, el que algún candidato se pronunciase sobre esto.

En Madrid a 24 de abril de 2014

Pilar Martínez Rodríguez
Abogada


El sueño asturiano

La consejera de Agroganadería, María Jesús Álvarez, intentando acariciar a Molinera antes de tratar su reinserción en la naturaleza.

La osa «Molinera» ha conseguido vivir el sueño asturiano.Y lo hizo, para cumplir los cánones regionales, con un favorín. La osa, que fue encontrada malherida en los montes de Cangas del Narcea, se recuperó de sus heridas en el hospital de animales de Sobrescobio, antes de ser liberada en Muniellos. Pero hete aquí que la osita se había convertido en un peluche durante su estancia con los humanos, que tanto la cuidaron y parece que mimaron. ¿Cómo fue posible si una de las claves de la reintegración de los animales salvajes es su aislamiento? La respuesta la dio hace unos días la directora de Recursos Naturales, Fina Álvarez, cuando relató quiénes habían estado en contacto con la osa: los veterinarios de la clínica, los técnicos del hospitalillo y algunas visitas…, entre ellas la de la consejera de Agroganadería, a la que se ve en esta foto intentando acariciarla. Con tanto amor, ¿quién vuelve a la procelosa vida salvaje? Y ahí está «Molinera», con «Paca», «Tola» «y Furacu», la vida resuelta, cumpliendo el sueño regional: cada asturianu, un puestín.


La Nueva España – Domingo, 5 de enero de 2014


Nos han dejado sin argumentos

La osezna Molinera subida a un roble durante el operativo que concluyó con su captura.

Llevamos muchas décadas en Asturias dedicados a la conservación de la naturaleza y la educación ambiental en zonas rurales, y hemos sido la envidia de otras muchas regiones españolas donde estos temas únicamente tenían un ámbito más o menos urbano. Los que tenemos más de 30 años, hemos vivido el peso del furtivismo cuando se mataban osos y urogallos o se mataban los ríos con lejía o con cal y hemos asistido con orgullo a un palpable cambio de mentalidad hacia una mayor sensibilidad general por la conservación de la naturaleza asturiana. En lugares como el suroccidente asturiano se ha cambiado la escopeta por los prismáticos, telescopios y cámaras fotográficas en cierta medida; la dinamita, la red y la luz por una pesca cuidadosa con la biodiversidad del río.

Sin embargo, a veces, es la Administración regional la que, con su nefasta gestión ambiental, atenta contra la conservación de la naturaleza de una u otra forma. Lo vemos, por ejemplo, en lo que se tardó en atajar el problema de los incendios forestales, promoviendo y facilitando desbroces, aplicando acotamientos de pastos, contratando servicios de extinción en invierno o en otoño; lo vimos en lo que se tardó en prevenir el problema de la desaparición del urogallo cantábrico, en lo perdidos que están con la adecuada gestión del lobo pero, el caso de la osina Molina o Molinera ha colmado ya el vaso y nos ha dejado sin argumentos a los que vivimos en las zonas rurales y trabajamos en investigación y conservación de la naturaleza o en educación ambiental.

Fuera del núcleo central asturiano, somos unas cuantas personas los referentes para la población local de las zonas rurales de montaña para lo bueno y también para lo malo y a menudo se nos consulta sobre lo que está sucediendo con la naturaleza asturiana y su gestión por parte del Principado. Llevamos unos años con un intenso debate en zonas como Cangas del Narcea, Degaña o Somiedo, por ejemplo, con eso de llevar un osezno de estos montes cuando aparece herido y se recupera, para repoblar otros lugares como el oriente de la Cordillera o incluso los Pirineos franceses occidentales. Hemos logrado convencer a algunos sobre lo necesaria de esta acción al quedar muy pocas hembras reproductoras en las poblaciones oseras orientales pero ahora ya nos quedamos sin argumentos, cuando muchos nos preguntaron sobre el paradero de la osina de Riomolín una vez fuera recuperada, y eran muchos los que opinaban que acabaría en el cercado de Paca y Tola para sustituir a estas osas, también de procedencia de Cangas del Narcea, estás últimas víctimas del furtivismo antes mencionado.

Intenso fue el debate para explicar que ese cercado de Proaza podía continuar tras Paca y Tola con otros oseznos de Cabárceno o nacidos en cautividad en otro núcleo zoológico, que era imposible que un osezno de procedencia salvaje pudiera acabar en un cercado como ese, que tenía tan poco peso como los que dicen que se andan soltando por ahí culebras para dar de comer a las águilas. No era de recibo que la osina de Riomolín acabara sustituyendo a Paca y Tola. Y, ahora, ya no sabemos con qué cara mirar a aquellas personas que lo veían venir. Nos hemos quedado sin argumentos, señores de la Consejería de Medio Ambiente, nos han dejado sin explicaciones de origen científico o técnico que solucionen las preguntas de la gente del medio rural, ya nada vale en la defensa de la naturaleza si no es desde el punto de vista de la objetividad de las ONGs medioambientales no participadas por intereses políticos o partidistas.

La consejera de Agroganadería, María Jesús Álvarez, juega con la osezna Molinera antes de intentar su reinserción en la naturaleza.

El tratamiento al que fue sometida la osa durante los dos meses que estuvo en cautividad y en rehabilitación, deja muchas dudas en su efectividad y en la necesaria privacidad de la osina sin contacto humano. Los 15 días que estuvo en la clínica veterinaria con otros animales y personas, la conocida foto con la Consejera y el tiempo restante que estuvo en rehabilitación, parece indicar su comportamiento posterior durante su suelta, y el no haberle dado una segunda oportunidad hace pensar, y en esta ocasión ya da hasta ganas de ponerse de parte del paisano en el comentario de bar, de que todo estuvo orquestado para que la osina acabara en el ridículo cercado de Paca y Tola. Nos han dejado sin argumentos sobre una buena o correcta gestión de la naturaleza en el Principado. Y, entre tanto, los ciudadanos tenemos la impresión que desde la Consejería de Medio Ambiente se sigue la técnica del avestruz y nadie dimite, o se ocultan intencionadamente las dimisiones de la cúpula de la Fundación Oso de Asturias, tanto de Odile Rodríguez de la Fuente como de Carlos Zapico y, por lo tanto, abriendo una nueva etapa dejando atrás la triste historia de Paca y Tola.

Desde hace muchos años, el Suroccidente asturiano clama por tener un respetable centro de recuperación de fauna. Se están llevando huevos de urogallo de Muniellos y en breve adultos mediante trampeo hacia Sobrescobio y el parque natural de Redes, a cientos de kilómetros, y se llevan también los osos heridos, primero a una clínica veterinaria de Oviedo y después bien a Cabárceno (caso de Villarina) o bien también a Sobrescobio. Justo es que este centro de recuperación esté allí donde hay más probabilidades de encontrar estos animales, declarados en peligro de extinción, heridos o que sea preciso manipular por alguna razón. Y justo es que se utilice la experiencia y los conocimientos adquiridos con estas especies y el uso del hábitat para emprender un verdadero y eficaz programa de reintroducción de oso y urogallo allí donde sea necesario, como está pasando con el quebrantahuesos o el lince, por ejemplo, por lo que las peticiones tanto desde el Ayuntamiento de Cangas del Narcea como de muchas ONGs no son descabelladas. Nos falta y nos urge un verdadero centro de recuperación o rehabilitación de estas especies, así como un protocolo rápido y eficaz de actuación en caso de que aparezca un oso herido o un oso problemático y no haya que esperar 6 horas para actuar como pasó con el oso de Porley o con el oso de Cerredo que llevaba un lazo en la barriga.

Nos han dejado a todos sin argumentos, señores de la Consejería y todos estamos esperando, por un lado, dimisiones y por otro, que no ocurra más veces. No se nos pueden morir dos osos en un año por mala administración de anestésicos o tardar 8 horas en actuar si aparece un oso herido y luego hay que llevarlo a una clínica veterinaria de Oviedo. Por ello, es preciso comenzar ya a construir en el suroccidente asturiano un verdadero centro de recuperación de fauna.

Huevazo

Victorino Alonso, despedido a ‘huevazos’ en Cangas del Narcea. Multimedia LNE.

Hablaba Unamuno de escritores ovíparos y vivíparos. Los primeros eran aquellos que publicaban libros largamente empollados a lo largo del tiempo. En el caso del huevazo a don Victorino, sucede algo similar, pues se trata de una indignación creciente que encontró su ocasión pintiparada en el momento en el que el empresario minero abandonaba los juzgados de Cangas. Es inevitable preguntarse la casuística que nos llevó al actual estado de cosas. Escribí no hace mucho lo sorprendente que resultaba que, a estas alturas, haya concejos en el suroccidente asturiano en manos de este empresario leonés. Y en Cangas se sabe muy bien hasta dónde llega el poder de tan ínclito y poderoso ciudadano. La subvención como cebo y reclamo. Tan pronto desaparecen las ayudas públicas a tan modélico personaje, la ruina la sufren los trabajadores y toda la cadena social que depende de sus sueldos. Un hombre que tiene como destino las subvenciones. Una masa social indignada y desvalida. Mientras tanto, el gobiernín socialista ni sabe ni contesta.

Publicado en LNE 
Viernes, 21 de junio de 2013

La Asociación Cultural Santiso y Llamas considera injustificable y apresurada la respuesta que la Consejería ha dado a la petición del “Tous pa Tous”

Ruta del río, Muniellos, Cangas del Narcea

La Asociación Cultural Santiso y Llamas considera injustificable y apresurada la respuesta que la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos ha dado a la petición del TOUS P@ TOUS sobre la mejora de la gestión y los cambios que habrían de producirse en torno a la reserva de la biosfera de Muniellos.

Consideran un error de bulto tras el fiasco del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de Fuentes del Narcea no reconsiderar las posibilidades de adecuación de la gestión de Muniellos a un desarrollo turístico sostenible, máxime, a sabiendas que es ahora al tener que elaborar un nuevo Plan Rector de Uso y Gestión del Parque de Fuentes (en el que esta incluido Muniellos) el momento oportuno para incorporar los cambios necesarios. 

Según el presidente de la Asociación Cultural Santiso Llamas, Joaquín Fernández, la consejera debe de analizar la comarca en su conjunto y saber que en los últimos 20 años hemos perdido casi un 40% de población, la minería se está reduciendo, la declaración del parque no aportó nada mas que restricciones, y ahora que parece que el turismo junto con la apertura del Parador de Corias pueden ser un pequeño balón de oxigeno para la comarca, con esta decisión de no incrementar las visitas a Muniellos, cercena de un plumazo el desarrollo turístico de la zona y la viabilidad del Parador.

Fernández le recuerda a la consejera que el espacio protegido recibe un 12% menos de visitas de las permitidas, por lo que además de optimizar en numero de entradas, al igual que le aconseja el TOUS P@ TOUS debería valorar la posibilidad de autorizar una entrada especial al lugar de Tablizas para que un número mayor de visitantes pudiese recorrer un espacio acotado y durante un tiempo limitado y en este sentido Joaquín Fernández también cree que Muniellos debería contar con un servicio de visitas guiadas más completo que el que existe en la actualidad, que abarcase tanto la visita de largo recorrido, como las visitas al entorno de Tablizas.

Desde la Asociación instan a todos los miembros que formen los órganos de gestión del Parque que no dejen pasar esta oportunidad e incorporen la propuesta en la redacción del nuevo Plan Rector de uso y Gestión.

La Asociación Cultural Santiso y Llamas con esta declaración  se suma al cada vez mayor número de  colectivos que instan a la consejería a hacer los cambios necesarios para la mejora de la gestión y aprovechamiento sostenible de los recursos turísticos de la reserva de la biosfera de Muniellos y de su entorno.

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Notas para el estudio de una Cangas inexistente

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Dársena imaginaria de Ambasaguas

Río navegable y ferrocarril fueron los hitos de cualquier modelo de industrialización decimonónica. La revolución industrial británica empleó estos dos tipos de transporte para construir en gran medida la utopía liberal. La insaciable codicia de sus mercaderes, respaldada por una cínica monarquía parlamentaria, tejió un imperio colonial, mientras su propio territorio, una unánime llanura, facilitaba el trazado de una multitud de canales navegables y ferrocarriles. La velocidad y economía del transporte facilitó la revolución industrial.

Aquí la geografía no ayudó. Asturias es un país ribereño y arrugado, que fluye hacia el norte, donde la energía del agua modeló su singular geometría. A pesar de todo se intentó la canalización del Nalón y una intricada red de ferrocarriles mineros, con poca cohesión entre sí, tramó el centro de la región fijando los mimbres de la actual conurbación.

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Muelle con gabarras y ferrocarril imaginarios bajo el palacio de Oumaña

Obviamente Cangas del Narcea sería distinta si el río Narcea fuera navegable. Quizás no tanto si hubiese tenido una línea de ferrocarril: para que éste fuese el motor de una economía sostenida en el tiempo debería involucrarse en una red urbana pujante, y eso la minería por sí misma no lo produce; además, se necesita cuando menos un hinterland dinámico.

Lo destruido y lo no construido definen en gran medida el ser profundo de una ciudad. Italo Calvino escribió de las ciudades y el deseo, de las ciudades y los sueños. Cangas parece alejarse poco a poco y sin remedio de su propio ser, de su íntima ‘ciudad ideal’. La sociedad canguesa debe evitarlo. Urge la redacción de un eficaz catálogo urbanístico que recoja lo que debe mantenerse y un planeamiento urbano y rural afinado, acorde con la singularidad canguesa.

Se presentan dos imágenes de esa Cangas irreal, y también utópica: la dársena de Ambasaguas y, bajo el palacio de Oumaña, un muelle con gabarras y un ferrocarril para transportar la madera y el carbón que nunca llegó. Sirvan estos sencillos dibujos para fabular el pasado, pensar el presente y proyectar el futuro de una Cangas que debe salir del mejor de los sueños posibles.

Juan PEDRAYES OBAYA
Dr. Arquitecto
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Sobre imágenes y cronistas

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Cangas del Narcea, 1974. Tarjeta postal de Ediciones Arribas titulada ‘la pasarela’ con el puente colgante recién construido ya que fue inaugurado en 1973

Cuando abro el correo electrónico me es grato encontrar uno que me enlaza con la Web del Tous pa Tous, generalmente contiene información sobre los aspectos más variados del concejo de Cangas del Narcea. Hace días me sorprendió uno de opinión titulado “Cronista accidental” criticando la elección de la pasarela colgante como una de las imágenes de la villa.

¿Qué entendemos por la “imagen” de una villa? Al menos algo que la identifica y la diferencia de otras villas, que es fácil de reconocer y de recordar y que guarda relación con su pasado, su presente o los proyectos de futuro. A este concepto de “imagen” se pueden ajustar una vista general, una parcial, un elemento singular o uno repetitivo. Sin duda incluso hasta un pequeño pueblo puede tener varias imágenes que lo identifiquen, sin que unas excluyan a otras.

¿Qué criterios podemos seguir para calificar a un elemento como “imagen de un lugar”? ¿Puede la antigüedad ser un criterio fiable? Ya que partimos de un elemento singular, tomemos algunos ejemplos reconocidos e incluso algunos de ellos polémicos en cuanto a su estética: la Torre Eiffel, 1889; Puente de la Torre de Londres, 1894; la Casa de la Ópera de Sidney, inaugurada en 1973; el Elogio al Horizonte, Gijón, 1989; el Museo Guggenheim en Bilbao, 1997; las Torres Kio o Puerta de Europa en Madrid, 1996; el Ojo de Londres o Noria del Milenium, 1999. Muchas generaciones vivieron en estas ciudades sin conocer estos edificios o esculturas y sin embargo a día de hoy cuando las vemos identificamos enseguida la ciudad donde se asientan.

¿Podemos tomar como criterio la identidad, es decir su diferenciación respecto a otros del mismo tipo, la facilidad de reconocimiento y recuerdo y/o la relación con la historia y con la gente del lugar?

La pasarela colgante de Cangas, nos guste o no, tiene identidad porque es una obra original, única, sustentada en una idea previa de José Gómez del Collado, quien lo ideó pensando en dos hombres grandes situados uno en la plaza de la Oliva y otro en El Fuejo, de espaldas, con dos largas cuerdas sujetas con sus manos y tensadas en sus hombros; de esas cuerdas cuelga la pasarela, los hombres soportarán mayor o menor peso y así se inclinarán menos o más por la tensión.

Su forma es fácil de reconocer, de recordar y desde su construcción se reproduce en postales y fotografías. El puente con la Basílica de Santa María Magdalena al fondo aparece en cuanto buscamos en cualquier medio fotos sobre Cangas, y pocos visitantes se escapan a la tentación de fotografiarse en él.

La pasarela colgante responde a un momento histórico de crecimiento demográfico en Cangas del Narcea, acompañado de una necesidad de habitación para muchas familias; todo un barrio dispuso de un acceso peatonal al centro de la villa con todas las implicaciones que ello conlleva.

Contribuye al magnífico muestrario de puentes que existen en Cangas del Narcea, uno de los valores patrimoniales de la villa. Los puentes unen y, excepto cuando los poderosos establecen peaje o pontazgo, ganan en popularidad a otros edificios que materializan el poder de unos pocos sobre otros.

Respecto a la profesión de “cronista accidental”, personalmente prefiero “cronista del suroccidente”; no puedo olvidar mi frustración al investigar en las hemerotecas sobre épocas no muy lejanas y no encontrar nada sobre Cangas del Narcea, como si no existiese. Estos cronistas son leídos desde muy lejos por esos “cangueses por el mundo” (eufemismo de emigrantes), por los que vivimos en Cangas y serán fuente histórica en el futuro. La crítica constructiva siempre es buena y necesaria, tanto como el reconocimiento de una buena labor. En el caso concreto del artículo sobre el puente colgante es muy relevante la entrevista a Orlando Vecino, una persona que hace algo más de cuarenta años trabajó a pie de obra en la construcción del puente, todo un testimonio.

Espero que esta pasarela, casi transparente desde lejos y con una potente geometría vista de cerca, siga siendo tan fotografiada, tan visitada por los turistas y tan útil para los transeúntes por muchos años, a pesar de las dificultades de mantenimiento. Y que nuestros cronistas lo cuenten.

Mercedes Pérez Rodríguez
Cangas del Narcea, 12 de marzo de 2013

Cronista accidental

Vista parcial de Cangas del Narcea en 1971. Aún no existía el puente colgante.

Espero siempre con gran interés la columna periodística que en el diario ABC plasma un par de veces a la semana y con certera visión de una actualidad alejada a los tópicos políticos del momento, el periodista y escritor sevillano-gaditano Antonio Burgos. En sus últimos artículos, glosa la figura de una nueva profesión, el “tertulianés”. No voy a entrar en definiciones cuando él la ha referido de forma magistral.

Ustedes se preguntarán: ¿a qué viene todo esto?

– Pues siguiendo la misma línea, incorporo otra nueva profesión: la de “cronista accidental”.

¿Qué define a la nueva figura?

– Sin entrar a valorar su posible calidad narrativa, informativa o de opinión creo que es preferible ponerles un ejemplo:

Esta mañana, como todas, desayuno con la reseña de las noticias que recoge en su web el Tous pa Tous referidas a la actualidad canguesa. Paso a citar una de ellas: “Hay muy pocas imágenes que sirvan para definir Cangas del Narcea más certeramente que el puente colgante. Un volador, un «cacho» de vino y pocas más…”

Me parece asombrosa la capacidad de síntesis que pueden tener algunos, sobre aspectos históricos, artísticos, humanos, paisajísticos etc. de una comarca que reúne y acrisola todo esto de manera notable para anteponer una actuación reciente y de cierto interés logístico, a la casi milenaria historia de la comarca. Pasé mi infancia y juventud como muchas otras generaciones sin la presencia de tal actuación arquitectónica por lo que con toda precaución, pediría a determinados “cronistas accidentales”, tuvieran más respeto a la historia, paisajes y paisanajes y no banalizaran sobre circunstancias que les pudieran sobrepasar.

G.M.L. Madrid
27 de febrero de 2013

Sobre el centro de salud de La Cortina, en Cangas del Narcea

Publicado en LNE » Cartas de los lectores » 5 de Diciembre del 2009

Sobre el centro de salud de La Cortina, en Cangas del Narcea, ya se ha escrito mucho, han escrito muchos, y muchos han escrito mucho, y muchos mejor que yo. Y aunque tengo que admitir que, desde hace bastante tiempo, venía considerando en tratar seriamente el asunto, venía descartándolo de igual modo con gran velocidad, por ser un asunto tan incómodo. Sí, incómodo, por polémico, por bronco, por turbio, por político. Que no por política, que si bien nuestra realidad política tiene ese aire polémico, bronco y turbio, lo tiene por las acciones de nuestros políticos, no porque la política tenga que ser así. En cualquier caso, ahora les diré porqué querría yo escribir sobre algo así. Bien, escribo esto, porque en esta ocasión, se trata de algo personal.

Y es que, desde hace un par de semanas, arrastro una serie de molestias derivadas de una lesión deportiva. Nada grave, únicamente un pie reticente para con el cumplimiento de sus funciones básicas, una molestia menor, pero demasiado prolongada en el tiempo. Por ello, dos semanas después de haber recibido los primeros auxilios en el ambulatorio de Pumarín, y sin estar solucionado el problema, decidí aprovechar mi estancia en la villa por las presentes festividades, para acudir a mi médico de cabecera, el mío y el de toda mi familia, el de toda la vida.

Es a partir de aquí cuando empieza el calvario. El frío clima de los últimos días, y la continua presencia de un molesto orbayu o calabobos, esto último un poco más castizo, sumado a mí caminar renqueante. Me desanimaron a mí, como creo que hubiesen desanimado a cualquiera, de recorrer paseando los más de dos kilómetros que separan mi residencia del centro de salud, el provisional, el de toda la vida vamos, y del hospital con el que comparte edificio.

Por esto decidí subir conduciendo, y tras recorrer varias veces el recinto del hospital, buscando una plaza de aparcamiento, dándome por vencido, y tras haber juramentado lo juramentable, y cagamentado lo cagamentable, terminé por aparcar en la no tan cercana Calle Sienra, teniendo que desplazarme bajo el orbayu, cojo y cabreado hasta el centro de salud.

Señalar únicamente, pues no es el tema que ocupa este artículo, el pésimo estado de los accesos al hospital comarcal, muy peligrosos en coche (un cambio de rasante sin apenas visibilidad, justo tras el cruce transversal de la carretera comarcal), y una entretenida gincana mortífera para los peatones.

Bueno, retomaré la historia habiendo llegado ya al centro de salud, habiendo ya cojeado el cojo, estando calado el bobo y cagamentado lo cagamentable. No me detendré, en lo desagradable que me resultó enterarme de que mi médico de cabecera no pasaba consulta esa mañana, pues el hombre se encontraba realizando visitas médicas por los pueblos del concejo. ¡Cáspita, córcholis, caramba!

Y dejar muy claro que no me quejo ni de mi médico, ni de muchísimo menos de su labor. Y es que teniendo el concejo 825 kilómetros cuadrados, y unos quince mil habitantes dispersos en 285 núcleos habitados, algunos distantes a más de una hora en coche del hospital, con una población muy envejecida, no seré yo quien critique estas visitas médicas. Además, si tenemos en cuenta que los vecinos concejos de Ibias, Degaña y Allande, dependen en lo sanitario del hospital comarcal Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea, no es de extrañar que la carga de trabajo que soporta dicho centro y su personal, sea solventada únicamente mediante esfuerzos ímprobos.

Y es que aún calado, cabreado y cojo, servidor no puede evitar pensar en que, si al desbordado hospital, y a su sobrepasado personal, le añadimos la insuficiente infraestructura de un indefinidamente provisional centro de salud. Apenas un largo pasillo, donde hace veinte años se anexaron unas diminutas consultas, y unas diminutas salas de espera, solo para salir del paso les dijeron, a los ya por aquel entonces hacinados médicos y pacientes. Pienso yo, que es normal que con estas mimbres, pasen estas cosas; por aquello que decía que de esos barros, vienen estos lodos.

Y todo esto, con el solar para el nuevo centro de salud, este ya en el núcleo urbano, con un aparcamiento suficiente en el barrio de La Cortina; expropiado y pagado, diseñado y construido, preparado y acondicionado, y, claro está, y de aquí el problema, todo completamente paralizado.

Y he aquí, que a los ciudadanos de a pie que nos llaman, se nos ponen los pelos de punta. Como escarpias si prefieren, que es más de la tierra. Y es aquí, que todos nos dicen de todo, digos y diegos, yendo y viniendo en su mayor parte.

Se nos dijo desde el SESPA y la Consejería de Sanidad, que se prepara una reforma en la sanidad canguesa que incluye un centro de salud en el actual hospital comarcal. Nos dicen desde el ayuntamiento que para qué expropió entonces el anterior ejecutivo los terrenos de La Cortina. Se dice el ciudadano de a pie también que porqué, de construir un centro de salud, no lo construyen en el local acondicionado a tal efecto. Nos dice el concejal de sanidad que actualmente se han venido inaugurando varios centros de salud o consultorios médicos a lo largo de toda la geografía asturiana, citando como ejemplos, el Consultorio de Salud de Las Campas, el Centro de Salud de Tudela Veguín, el Centro de Salud de La Corredoria o el Consultorio Médico de Grandas de Salime. Y que de todo ello se desprende que existe consignación presupuestaria para obras en la sanidad, y que si en Cangas del Narcea no se hacen es porque no se quiere.

Y a todo esto nuestros, al parecer poco venerables ancianos, y a los hechos relatados me remito (porque si no les construyen un centro de salud digno, será que son poco merecedores de veneración), se dicen unos a otros el porqué se construyen centros de salud en La Corredoria, o consultorios en Grandas de Salime, con grandes presupuestos y no uno en La Cortina, en el solar ya acondicionado, para saldar una cuenta pendiente desde hace veinte años, para dar solución a un problema presente hace veinte años, a un problema presente ayer, y a un problema presente ahora.

Y es que, muchos dicen mucho, mucho se ha escrito sobre el tema, y todo lo que se diga es poco. Porque entre los muchos que dicen mucho, hay algunos que todavía se atreven a decir, que si el centro de salud de La Cortina no se construye, es porque no es necesario. Y entre los muchos que dicen mucho, aquí hay uno que, cabreado, calado y cojo dice, que eso, vaya a decírselo a su padre.

Cortinas

Derribo de los edificios expropiados para desarrollar, entre otras actuaciones, el centro de salud de La Cortina. Foto MERA

La Nueva España – 19/01/2011

Los partidos desempolvan el tema del centro de salud de Cangas, no para solucionarlo, claro, sino como arma electoral. En cuatro años que llevamos soportando ese enorme agujero en nuestra fe democrática, nadie ha querido asumir responsabilidades ni en la génesis ni en la solución del desaguisado. Todos echan balones fuera. Alega el anterior régimen que ya se sabía desde el principio que en el proyecto de La Cortina no iba el centro de salud. Lo sabrían ellos, porque al resto nos tenían completamente engañados o semejante despilfarro no hubiera salido adelante sin oposición. Alega el actual régimen que ellos se vieron «obligados» en su día a colaborar sin estar de acuerdo. Es curioso. Yo siempre creí que las «obligaciones» de los cargos electos eran para con sus votantes y no para con sus «pagantes». Un concejal de Urbanismo al que intentan hacer firmar algo que le parece inmoral debe elegir entre su dignidad y su sueldo. Todo lo demás son cortinas de humo.

Antonio Ochoa es socio del Tous pa Tous y autor del blog Cosas del Suroccidente.

Proyectos

Vecinos de Agüera de Castañedo, cuchando las berzas. Foto de Miki López.

La Nueva España – 12/01/2011

No creo pecar de pesimista si digo que nuestra comarca lleva mucho tiempo en declive. Ni los más optimistas dejan de reconocerlo viendo los datos poblacionales. Cada vez somos menos y más viejos y la tendencia no es a mejorar. Dependemos peligrosamente del sector público y, ahora que el estado del bienestar va a ser sometido a un drástico adelgazamiento, es cuestión de poco tiempo que los recortes nos afecten. Esta «reconversión» del sector público, próxima e inevitable, sumada a las anteriores del campo y la mina, podría ser la puntilla que nos enviara al olvido. Frente a esto hacen falta proyectos de futuro, serios, ambiciosos y con amplio apoyo. Sin embargo, los aspirantes a liderarlos parecen más interesados en solventar sus rencillas personales y su única receta común parece ser «asfalto y cemento». Pues bien, las inyecciones de asfalto y cemento no curaron nuestros males ni lo harán. Sólo beneficiarán a los que las recetan y a los que las fabrican.

Antonio Ochoa es socio del Tous pa Tous y autor del blog Cosas del Suroccidente.

Restauración y destrucción del monasterio de Corias

Casetón de aluminio junto a la chimenea del siglo XVIII. Foto A. Fanjul

Hace ya tiempo que en el occidente asturiano corren diversos rumores críticos con el impacto de algunas de las obras que se están realizando en nuestro pequeño «escorial» del Narcea. Los precedentes de errores en una política de restauraciones salvajes sobre nuestro patrimonio histórico, como el de la iglesia de Abamia, nos hacían pensar inocentemente que habría un cierto cambio en las políticas de actuación en nuestro patrimonio histórico, aunque nuestra reciente visita al monasterio de Corias nos ha mostrado lo equivocados que estábamos.

Para empezar, y con un impacto visual de varios kilómetros, nos encontramos unos casetones de aluminio y bufardas de gran desarrollo junto a nada menos que la chimenea del siglo XVIII del monasterio, todo ello dentro de un sorprendente cambio de volumetría de un monumento declarado Bien de Interés Cultural.

Desde los laterales vemos como se ha eliminado el claustro sur, conocido como claustro de los novicios, dejando sin luz natural una de las sacristías y refrectorio monacal más importante de Asturias por su volumen.

A la destrucción de las monumentales cocinas neoclásicas, cuyos restos hemos podido observar en trozos, tirados en el suelo del claustro oeste, le sigue la eliminación de muros históricos del monasterio, en paralelo a una falta de restauración de los bienes muebles, que también hemos podido observar en un estado infame en el interior del edificio, ya sean esculturas religiosas, o los restos de la interesante colección de ciencias naturales del antiguo colegio, cuyos animales disecados descansaban hace un tiempo en un sótano inundado con un palmo de agua.

Restos de la iglesia románica del monasterio de Corias del siglo XI, en cuyo interior se han cimentado grandes pilares de hormigón.

En otro orden de cosas, es criticable la construcción de grandes pilares de cemento en el interior de las ruinas de la iglesia románica que se está descubriendo, alguno de los cuales parte nada menos que del interior del ábside de la propia iglesia. Y todo ello sin que la excavación de la iglesia hubiese finalizado, a lo que debemos sumar la rapidez con la que se ha vaciado el entorno de la antigua iglesia, donde se hallaba el cementerio medieval.

En definitiva, la política de restauración de estilo, mucho más cara por cierto, debe ser discutida ante la identidad de la arquitectura histórica, tanto como atractivo turístico para el visitante como por su atractivo sentimental para los vecinos de Cangas.

Restos de la cabecera con tres ábsides de la iglesia románica del monasterio de Corias del siglo XI

Por poner un ejemplo, hace unos años los arqueólogos descubrían un bonito suelo de cantos del siglo XVIII en la parte trasera de las cuadras del monasterio, que apenas requería una limpieza, para servir como suelo. En vez de eso se optó por tapar ese excepcional suelo original por un enlosado sin carácter, mucho más costoso.

Estas dudas respecto a lo que consideramos un brutal impacto sobre el patrimonio histórico del monasterio de Corias exigen una reconsideración de este tipo de políticas por parte de la institución que se supone debería de ser la encargada de protegerlo, como es la Consejería de Cultura del Principado, así como una futura investigación sobre la desaparición de algunos de los elementos históricos que hemos citado.

Por ALFONSO FANJUL PERAZA – ARQUEÓLOGO-
ASESOR DE PATRIMONIO HISTÓRICO DEL PARTIDO POPULAR EN ASTURIAS

La Nueva España 20/10/2010

No les importamos

Cabecera del blog de M. Santiago Pérez Fernández: Tineo, sus cosas y las mías.

Ya está claro: la autovía Oviedo-La Espina tendrá su último presupuesto allá por el 2014. Este dato supone que, con suerte, para el 2016 podremos circular por ella, pero eso sí, el segundo vial entre Salas y La Espina seguirá sin hacerse. Eso es lo que hemos leído.No voy a recordar los años de atraso de esta infraestructura, de eso ya se encargan otros, yo quiero hablar, una vez más, de lo que nos queda por delante y de todo el daño que están causando con esta medida. Aunque ¿a quien le importa?

Esta vía de comunicación dará servicio al suroccidente asturiano y eso es casi como decir nada. No nos engañemos. Se ha hablado de la autovía del Cantábrico, del AVE, de lo que ustedes quieran, pero salvando honrosas excepciones, nada de nada. Como que no existiéramos. Los alcaldes con hacer unas declaraciones en la prensa un par de días ya están contentos. Aquí paz y después gloria. Mientras, los ciudadanos del suroccidente, seguiremos aguantando.

Pero esto del Suroccidente de Asturias ¿qué es? Aunque pueda sorprender a algunos, esta comarca sigue siendo una gran desconocida para muchos asturianos. Comprende los concejos de Allande, Cangas del Narcea, Degaña, Íbias y Tineo. Tiene una extensión de 2.149 Km2, que representa el 20 % del territorio. Se trata de una zona eminentemente accidentada, ya que la misma se ve atravesada por la barrera suroccidental de la cordillera Cantábrica y sus estribaciones perpendiculares a la costa. La población es escasa, algo más de 30.000 mil habitantes, lo que la convierte en la comarca menos poblada por unidad de superficie de toda Asturias.

Sí estos datos ya son indicativos, podemos aportar algunos económicos que nos dan un pequeño esbozo de nuestra realidad. El sector industrial tiene su importancia debido a la actividad minera, concentrada en los concejos de Tineo, Cangas del Narcea y Degaña. Sector que todos sabemos que se encuentra en su recta final, muy a pesar nuestro.

En el sector primario, los cultivos son una pequeña parte, pues predominan las actividades pecuarias. Entre los concejos comarcales destaca Tineo que sigue siendo el mayor productor de leche de España. Las vacas siguen formando parte de la vida y la economía de la zona.

En el sector energético destaca la central térmica de Soto de la Barca y los embalses de La Barca y La Florida. Este sector se complementa con el de producción eólica.

Por lo que se refiere a las infraestructuras de transportes tienen sus vías principales en las carreteras AS-14 (Grandas de Salime-Puente del Infierno) y AS-15 (Cornellana-Puerto de Cerredo). Estas, junto a las carreteras comarcales, con su relieve montañoso, dan como resultado unos trazados difíciles y lentos. Con la ausencia de ferrocarril tendremos las causas que determinan que sea la zona con más baja accesibilidad de Asturias y que acentúa el carácter periférico de la comarca. Estos factores han supuesto una barrera, no solo física, sino también psicológica con repercusiones económicas y sociales que se vienen arrastrando históricamente y que están todavía hoy presentes.

No voy a alargarme más. Con esta somera descripción todos pueden hacerse una idea de que estoy hablando y si tienen alguna duda, por favor, vengan y visítennos.

Ese es nuestro panorama. Pensemos por un momento que las minas se cierran. No es nada descabellado. Ahí están bregando los sindicatos. Si esa circunstancia se produce, Degaña -que vive prácticamente de la minería- desaparece. Cangas del Narcea y Tineo lo iban a pasar francamente mal. No es una exageración, es una realidad. A esto habría que añadir que es lo que sucedería con la térmica de Soto de la Barca, que se alimenta de la antracita de la comarca. ¿Sería descabellado pensar que cerraría?

En el caso de la ganadería solo tenemos que recordar que los técnicos de la Unión Europea elaboraron un informe en el que se decía, por ejemplo, que Tineo no era rentable para mantener su cabaña ganadera. Sin comentarios.

Teniendo presentes estos datos podemos empezar a darnos cuenta de la trascendencia que tiene la autovía de Oviedo-La Espina. Es simplemente una cuestión de supervivencia.

Hablando de supervivencia no voy a referirme a cuestiones sanitarias. Sí tengo que recordar que los datos de distancias y tiempos esgrimidos por la Consejería de Sanidad se van al garete.

Podemos dar un vistazo a nuestro tejido industrial. Quitando lo mencionado hasta ahora, se circunscribe a pequeñas empresas de carácter familiar, pero que han realizado un gran esfuerzo de adaptación y de mejora.

Permítanme unos datos simplificados al máximo. En el concejo de Salas, en La Espina, está ubicado el Polígono de El Zarrín. Tienen una superficie neta de 45.099 metros cuadrados en el que están empleados unos 250 trabajadores. Sigue creciendo.

En Tineo se encuentra el Polígono de La Curiscada. Tiene más de 450 trabajadores en las más de 60 empresas que en él se ubican. Se sigue invirtiendo en él y la demanda de suelo industrial continúa.

La dejadez, la apatía y la desidia de algunos nos están poniendo el futuro difícil. No podemos seguir perdiendo tiempo. No podemos seguir esperando. ¿Quieren terminar la autovía cuando ya no viva nadie en esta comarca? La verdad es que resulta increíble que a estas alturas tengamos que recordar la trascendencia de las comunicaciones en el desarrollo de las regiones.

Veníamos tarde y ahora nos van a frenar otro poco más. No se si tendremos futuro, aunque espero que sí. Lo que tengo claro es que el presente es un poco más complicado para los vecinos del suroccidente que para los de otras zonas. Aunque… ¡que más da! Somos pocos y cada vez más viejos. Que esperen un poco y problema arreglado: el tiempo lo solucionará.

Hay quienes piensan que recortando la inversión pública se va a salir de la crisis. Pues van dados. Hoy por hoy son los mismos que se creen que recortando los derechos laborales y las prestaciones sociales van a ganar las elecciones. El tiempo lo va a decir, pero mientras, nosotros, los vecinos del suroccidente…¿?

M. Santiago Pérez Fernández
en su blog: Tineo, sus cosas y las mías

¡Vuelta la burra al trigo!

El consejero de Salud, José Ramón Quirós García. Foto EFE/Archivo

La Nueva España – 09/09/2010

Creían haber evitado los recortes en el Hospital de Cangas? Pues no. Aquello era sólo una prueba, un ensayo de la «solución final» para los problemas financieros del Gobierno asturiano. Si no se puede sostener el despilfarro político y las alas de Asturias al mismo tiempo, hay que abandonar las alas. Y, como las deportaciones están mal vistas, es mejor ir recortando servicios y abandonando las infraestructuras hasta que pierdan la esperanza y se vayan marchando ellos mismos por aburrimiento. Sencillo y elegante, sí señor. Así que aquí vuelven a la carga con informes pagados para que se empiecen a escribir a partir de las conclusiones y palabrería vacía que intenta esconder intenciones vergonzosas. Ahora la cosa depende de nosotros, de los «periféricos», y nuestras opciones son muy claras: O plantamos cara y defendemos nuestros derechos con uñas y dientes o vamos comprando un piso en La Corredoria.

Antonio Ochoa es socio del Tous pa Tous y autor del blog Cosas del Suroccidente.

 

Lavanderas canguesas

Lavanderas en el río Narcea, hacia 1910. Foto Villegas. Colección del Museo del Pueblo de Asturias.

Hay una Asturias que, camino del bajo Nalón, busca el mar que, en este caso, no se trataría del morir al modo de la inmortal metáfora manriqueña, sino que, antes al contrario, ambiciona, primero, abrirse, y, en último término, expandirse más allá de las angosturas de nuestras montañas. Es la Asturias con voluntad transitiva, con afán viajero que, aunque en eso apenas hemos reparado, viene marcado en no pequeña parte por nuestra orografía, en la que hay una continua vocación de ampliar horizontes. Son las aguas que, nacidas en las montañas, se abren camino entre estrechos cauces y que ambicionan, primero, la llegada al valle. Aguas que, salidas de sus guaridas rocosas, van camino, antes o después, de convertirse en río.

Piense el lector por un momento en el río Narcea a su paso por Cangas tal y como muestra la fotografía que aquí glosamos. En realidad, desde su nacimiento en Monasterio de Hermo, el recorrido hasta la capital del concejo es corto y, sin embargo, su cauce es ya considerable. No hablamos sólo de desniveles que ayudan a su crecimiento, sino también de las aguas que va recibiendo y que, instantáneamente, se le incorporan hasta formar un río de importancia capital en la Asturias del occidente, receptor hasta su entrega al Nalón de tantas y tantas afluencias que, a su vez, irán formando ríos. Designio de ensanchamiento no sólo del propio cauce, sino también de las vegas que, a su paso, se van enriqueciendo, en lo paisajístico y en su fertilidad. Ello por no hablar de la riqueza que en él vino habitando con sus truchas desde los inicios, y sus reos, salmones y anguilas que se internan en su seno contracorriente.

El Narcea, a su paso por Cangas, representa, entre otras muchas cosas, la recepción de una riqueza que mana en sus montañas más cercanas y que, sin detenerse, al modo que nos hizo saber Heráclito, continúa en espera de otras incorporaciones hasta muy cerca del mar.

Cangas del Narcea. Un valle muy estrecho y, sin embargo, un río grande, a cuyo alrededor se vino forjando la historia de una de las villas más importantes de Asturias. Río aún joven que anticipa los designios de los que venimos hablando.

Lavanderas en el Narcea

Cestos de la colada vacíos. Ropas que se están lavando y que esperan su turno sobre las piedras. Muy cerca, el puente, que no es el romano, sino el que se encuentra por debajo de la Iglesia y del palacio de Omaña. Al otro lado del puente, por encima del discurrir del río, pueden atisbarse las viñas, uno de los rasgos verdaderamente distintivos de este concejo asturiano, con un esperanzador potencial vinícola, recurso que se intenta revalorizar, esperemos que con el mayor de los éxitos. En la fotografía, se observan, por decirlo así, dos grupos de lavanderas. Hay un espacio entre las cuatro que comparecen en primer término y las otras dos que se encuentran más alejadas. La mayoría de ellas tienen su cabeza cubierta al modo tradicional. Apenas son perceptibles sus rostros. La que muestra sus brazos más destapados parece la más joven del grupo. El momento que capta la imagen, sobre todo en lo que se refiere al grupo más cercano y numeroso, no parece que sea testigo de una charla entre ellas, sino más bien de ensimismamiento en la tarea, a la vez, común y propia. No cabría decir lo mismo de las otras dos lavanderas que se encuentran más alejadas.

Lavanderas canguesas que, en el desarrollo de su tarea, tenían la posibilidad, seguro que no desperdiciada en la mayor parte de las ocasiones, de socializar en un momento en que las mujeres disponían de menos opciones que los hombres para casi todo, incluso para reunirse sin demasiadas prisas. Un escenario común para un trabajo individual. Un entorno muy cercano a edificios que atestiguan parte fundamental de la historia, también artística y religiosa, de la villa.

Lavanderas canguesas. El río como lavadero. Las aguas que se renuevan de continuo como garantes de la limpieza de la ropa que llevan en sus cestos. Desarrollan su tarea, como hemos apuntado, muy cerca de la basílica de la capital del concejo. En su horizonte más allá del puente, los viñedos. Estamos hablando de un momento, principios del siglo XX, en que la población del Concejo se movía en torno a los 20.000 habitantes: 22.742, en 1900; 23.104, en 1910, 23.668, en 1920. El censo más reciente arroja el dato de 14.796 habitantes. Conviene tener en cuenta que, tras la etapa de mayores explotaciones mineras en las últimas décadas del siglo XX, Cangas busca afianzarse con sus recursos tradicionales y con aquellos otros que puedan contribuir a su desarrollo, frente a las amenazas que son comunes al campo asturiano en general y al occidente de nuestra tierra en particular, fundamentalmente, el envejecimiento de la población, así como la carencia de expectativas profesionales para los más jóvenes. En 1927, dejó de llamarse Cangas de Tineo y pasó a designarse como Cangas del Narcea. La antigua denominación sigue dando pie a conversaciones de rivalidades localistas que, por fortuna, en la mayor parte de los casos, no van más allá de la ironía y de la retranca.

Alto Narcea que discurre, ya poderoso, por Cangas. Lavanderas que dan cuenta, más allá de los avatares personales, de la vida que bullía en esta población a principios del siglo XX. Población que, sin prejuicio de la importancia que vino teniendo y tiene en el suroccidente asturiano, cuenta aún con muchas potencialidades sin explotar, empezando por unas infraestructuras que comunicasen Asturias y la meseta por su entorno, algo de lo que se habló siempre y que cobró actualidad hace tres años en la campaña electoral autonómica y municipal cuando se hablaba de abrir la autovía de los retrasos, es decir, la de la Espina, hacia Ponferrada.

Cangas, ahora como entonces, busca su salida, al mar a través del Narcea y del bajo Nalón, y también hacia Castilla tan cercana pero sin infraestructuras que faciliten ese anhelado tránsito. Capital del alto Narcea, capital minera del occidente durante décadas, que vino esperando una comunicación ferroviaria que nunca llegó, que discurriera más o menos paralela al gran río que la recorre. Lavanderas canguesas de una Asturias de ayer que hoy sigue en busca de su futuro, de un futuro que pasa en no pequeña parte por este río tan poco atendido y cuidado que es el Narcea.

Publicado en A orillas del Narcea. Agosto de 2008

El silencio del Occidente

Los operarios encargados de ejecutar la obra que debería comunicar La Doriga con Cornellana, abandonaron hace semanas los trabajos en los pilares del viaducto sobre el río Narcea

Se cuentan con los dedos de una mano -y sobran algunos- las corporaciones municipales, los colectivos y entidades que han salido a la palestra para protestar por la paralización de obras en una comarca en constante depresión como es el occidente asturiano. Hay un silencio sepulcral por parte de casi todos los que deberían de estar ya situados en vanguardia de un movimiento vecinal, social, municipal y cultural para decirles, alto y claro, a los responsables del desaguisado que aquí y ahora no nos quedamos mano sobre mano a verlas venir -más bien a ver marcharse muchos millones en obras imprescindibles- y que con los asturianos de esta comarca no se puede andar jugando.

El sindicato afín al Gobierno tuvo la dignidad de emitir su protesta desde Cangas del Narcea, pero sabido es que los dos sindicatos mayoritarios andan sacando pecho con anuncios de movilizaciones y huelgas para la seronda cuando ya no haya vacaciones, no vaya a ser que algún alto dirigente de los mismos tenga que suspender su merecidísimo descanso en la montaña o en el mar para agarrarse al palo de la pancarta. O sea, que los comunicados ugetistas de la comarca canguesa quedaron en simple fueya en el castañéu, que se dice por estas latitudes. Algo de ruido, pero con las nueces verdes. Y así no cae ninguna.

Las corporaciones municipales con gobiernos afines también al de la Moncloa pues no han ido mucho más allá que los sindicalistas cangueses. Alguna moción -generalmente de la oposición- incluida en las sesiones plenarias con resultados algo así como «es un drama», «nos dejan en la estacada», «no nos escuchan», «esto es el declive de la comarca», «la crisis tiene la culpa», «son obras paralizadas que se pueden retomar cuando escampe»? más fueya en el castañéu.

Se conoce ya el dato, publicado precisamente por este periódico, de los millones que se han tirado en la segunda calzada de Salas a La Espina. Y los finos analistas ya opinaron lo divino y lo humano sobre ello. Así es que en los pueblos, que es donde viven los vecinos afectados por todo esto del sempiterno aislamiento del Occidente con la rica comarca central de Asturias, leen, escuchan, opinan y piden la baraja al atardecer en el chigre para echar una partida al tute. Las asociaciones de vecinos no tienen capacidad para reivindicar nada porque bastante hacen si consiguen que el Ayuntamiento de turno les repare una carretera local intransitable. «Esos no tienen un duro para obras», se oye decir un día sí y otro también en los pueblos. «Si nos siguen pagando las pensiones podemos estar contentos». Desánimo. Decepción. Sentimiento de engaño. De promesas electorales que ya dijo el viejo profesor en su día alcalde de Madrid que están para no cumplirlas.

Pilares sin terminar del viaducto sobre el Río Narcea correspondiente al tramo La Doriga-Cornellana

Pero? ¿y los políticos que elegimos en el Occidente? Perdón, pero para reproducir lo que en los pueblos se opina de los políticos nacionales, regionales y mediopensionistas yo no pongo ni una sola línea sin que esté presente mi abogado. No está el horno arroxao para cocer bien la boroña. Recurren al honor lesionado y te meten en el Juzgado y allá va que te preste. Los emolumentos que perciben -sueldos, dietas, suplementos, dedicación exclusiva, que muchas veces no se ajusta a la realidad- están a años luz de la pensión que percibe este jubiloso jubilado que escribe y que cotizó medio siglo a la Seguridad Social, mientras que ellos, los políticos, con hacerlo de Pascuas a Ramos pues ya tienen una paga de por vida. Así es que de los políticos, ni media palabra. Por si acaso, que el miedo ayuda a guardar la viña. Y nunca mejor dicho si se piensa que esta tierra marginada de Asturias es buena productora de uva.

Algunos alcaldes de esta comarca han hecho declaraciones respecto al problema que nos ocupa de la paralización casi total -está ahí el trazado para verlo- de las obras que había en marcha y que nunca quedó claro cuándo se iban a terminar, pero han tenido muy buen cuidado de no alcanzar en sus descalificaciones a quien manda en Madrid. Nadie se quiere jugar el puesto de privilegio que pueda tener en mayo cuando haya elecciones municipales y regionales. Nadie ha dimitido. Nadie ha dado un puñetazo encima de la mesa para decirles a sus correligionarios que «ahí os quedáis con vuestras decisiones tan lesivas para el occidente asturiano, que yo, por dignidad, me marcho para casa». Todo sigue como antes. Aquí nadie se la juega. Aquí sigue en vigor eso de tira que libras. En mayo puede haber sorpresas muy gordas porque el personal anda muy consciente de todo lo que está ocurriendo. Al plato vendrás, arbeyu.

Ante todo este panorama no es de extrañar que en el presente verano las fiestas de pueblo estén más animadas que nunca, con buenos rendimientos -aunque no como hace unos pocos años- en los chigres que montan las comisiones de festejos para sacar algo y no tener que peregrinar varios meses vendiendo papeletas para la xata de casa en casa. Y es que el personal, ante la situación económica, social y puestos de trabajo que se van al traste, se hurga el bolsillo, pide algo para beber, se mete en el baile y ataca con ímpetu el pasodoble de la modesta orquesta, porque ya no podemos traer a los «Satélites».

Y de solidaridad tampoco andamos muy finos, porque ahí está el ejemplo del escaso o nulo apoyo que recibió el alcalde de Salas cuando quedó cortada la carretera general a la altura de Villazón. Ahí te quedas con el muerto. Ante la sensación de abandono y engaño que por aquí se siente resulta lógico que en nuestras fiestas de este año, después del «Asturias, Patria Querida» de cierre, quede sólo un silencio sepulcral. Y cuando amanece puede que hasta estén a la vista los hierros y los hormigones de una autovía paralizada. Es el silencio de Occidente.

José de Arango
LNE – Sábado 07 de agosto de 2010