Peña El Refuerzo, 30 años reforzando La Descarga

Cuando un cangués, con su medalla de la Virgen del Carmen al lado del corazón, en la tarde del 16 de julio tras tensa espera dispara unas docenas de voladores y decenas de tramos de máquinas pirotécnicas van entrando en funcionamiento de forma progresiva, sabe que un final estremecedor hará que el suelo del valle que le vio nacer tiemble bajo sus pies.

Cuando ese muchacho siente que ese temblor es más leve o menos notorio que en otras ocasiones, es que ha llegado a la mejor etapa de la vida, no se resiste y quiere más. Ya lo decía el poeta griego Homero: “La juventud tiene el genio vivo y el juicio débil”.

Esto es lo que a finales de los años ochenta del siglo pasado les estaba ocurriendo a un grupo numeroso de cangueses que cada 17 de julio, cambiaban impresiones sobre La Descarga del día anterior y acaban siempre diciendo: “de este año no pasa, vamos a fundar una Peña para que el mundo vuelva a vibrar como antes bajo nuestros pies”.

Y como la juventud llega cuando nos decidimos a afrontar la vida con decisión y optimismo, con el inicio de la década de los noventa el momento de aquellos muchachos llegó y la Peña se fundó. El objetivo era claro, y los medios para conseguirlo incuestionables. Sólo se podía conseguir a través de La Descarga que organizaba la Sociedad de Artesanos Nuestra Señora del Carmen. Sólo el momento de la llegada en procesión al centro del Puente “Romano” (que es de piedra, pero no es romano), de la Carmela, esa señora de Ambasaguas que a todos los había visto nacer y crecer, lo podía conseguir.

En primer lugar, había que trasladar la idea a la Junta Directiva de la Sociedad de Artesanos que por aquel entonces presidía Rafael Álvarez Flórez (Falo). El objetivo fundamental de la nueva Peña de la pólvora que se pretendía fundar no era otro que el de reforzar La Descarga de la Sociedad de Artesanos de Nuestra Señora del Carmen, homenaje y tributo a la Virgen del Carmen y base fundamental de las fiestas de Cangas del Narcea. Para su cumplimiento la Peña debería colaborar tanto en la organización de La Descarga como en su financiación.

Hubo unas primeras conversaciones con algunos de los miembros de la Directiva a modo particular y todo eran buenas vibraciones, hasta el punto de que Falo, el presidente, les invitó a participar en una de las reuniones de la Junta Directiva para exponer de una manera formal sus intenciones. Se les trasladó que sería una Peña formada exclusivamente por miembros de la Sociedad de Artesanos con el fin de colaborar con ésta, que no tendría un disparo propio durante las fiestas del Carmen y que todos sus esfuerzos estarían encaminados a reforzar La Descarga, a su entender un acto festivo único en toda la geografía española, y colaborar en todos aquellos eventos que la Sociedad de Artesanos tuviese a bien para aumentar el interés de las fiestas patronales de Cangas del Narcea.

Y dicho y hecho, no sólo se aceptaba de buen agrado su propuesta, sino que se les invitaba a incorporar, desde aquel mismo momento, a una serie de sus miembros fundadores a la Junta Directiva de la Sociedad de Artesanos.

A partir de ahí todo vino rodado. Lo primero que había que hacer era ponerle nombre a la Peña. Para ello se congrega un buen número de futuros componentes en el Caniecho viejo, huevos fritos con patatas y jamón, vino por doquier y alguna casera para los menos atrevidos y licores varios. Mucha comedia, mucho cantarín, pero nombre ninguno. Se levanta la sesión porque había que pasar al palo largo, estaba de moda el bar de Vuelta, antiguo Correa. A la salida del Caniecho, aparece Juan el del quiosco y se une al grupo.

Juan, aunque de los más jóvenes en edad, era uno de los miembros con más antigüedad en la Directiva de Artesanos. Estaba entusiasmado con la idea de la formación de la Peña, incluso había solicitado su ingreso con la idea de apoyar la iniciativa en los primeros años de andadura, y antes de engullirnos en los decibelios del Pesgos, fue la persona que dijo: “esta Peña se tiene que llamar El Refuerzo”. Era evidente, que la misión de la nueva Peña que iba a ver la luz era la de reforzar La Descarga, pero había algo más y eran los llamados socios de refuerzo, o refuerzo voluntario individual a los que la Sociedad de Artesanos daba mucha importancia, pues se trata de una aportación extra que voluntariamente pueden hacer los socios de manera adicional a la cuota anual. Estaba claro, Juan había dado en la diana y en la hoy plaza de Marcelino Peláez Barreiro (Onón, 1869 – Mar del Plata, Argentina, 1953), al lado del extinto quiosco de Popó, se celebró el bautismo de la Peña El Refuerzo.

Tras el nombre, vino el escudo. No podía ser otro que no fuese el alfa y omega de cualquier socio de Artesanos. La Farola del Puente “Romano” (que es de piedra, pero no es romano) es el verdadero centro neurálgico mundial para los cangueses durante el desarrollo de La Descarga. Adaptada con un volador encendido como mástil y el humo de la subida como cadena de luces, sería el emblema oficial de la Peña El Refuerzo.

Tres colores conforman la esfera de esta farola: rojo, azul y amarillo. Tres colores primarios cuya mezcla da el color marrón. Marrón carmelita sería el tono de la camisa oficial, no podía ser de otra manera.

Pues con estos mimbres ya se podía hacer el cesto y sin más preámbulos, que no fueron pocos los que acontecieron el momento, una noche del verano de 1991, en la calle Tres Peces, en una improvisada terraza del bar Caniecho nuevo, el McDonald’s particular de aquellos jóvenes cangueses, se redactaba y firmaba el acta fundacional de la Peña El Refuerzo.

Los primeros años de la Peña El Refuerzo fueron de una actividad frenética. Trámites burocráticos para su legalización, dotación de equipamiento e infraestructura que cada año había que redefinir debido al incremento de solicitudes de ingreso de nuevos socios, catering para las distintas comidas, cenas y desayunos, fanfarrias como Los Maraballos, fundamentales en el estreno y primeros compases del Refuerzo, así como meriendas-cenas de confraternización, reuniones y lluvias torrenciales de ideas a desarrollar y sobre todo una obsesión, La Descarga.

El Refuerzo en el desfile de Peñas del año 2014

Como ya se ha dicho, con la fundación de la Peña El Refuerzo algunos de sus miembros se incorporarían a la Junta Directiva de la Sociedad de Artesanos. Se recomponía de esta manera una Directiva que aunaba veteranía y juventud. La experiencia de los mayores y el empuje de los más jóvenes enseguida dieron sus frutos. En el primer trimestre del año 92, esta Junta Directiva presentaba en el Ayuntamiento de Cangas el expediente de Declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional en favor de La Descarga para su tramitación ante el Gobierno del Principado de Asturias siendo meses después declaradas de Interés Turístico Regional las Fiestas del Carmen y la Magdalena de Cangas del Narcea.

Ese mismo año, y tras incumplimiento por parte de la Pirotecnia Devita de Colunga (Asturias) se adjudicaba La Descarga mediante un concurso precio-calidad a Pirotecnia Astariz de Rábade (Lugo). Si en El Refuerzo la actividad era frenética, en Artesanos era vibrante. Se acercaba el gran día y el mundo tenía que volver a temblar bajo los pies de aquellos entusiastas cangueses.

El primer paso era acordar un incremento de voladores de La Descarga. Primero lo fácil, una docena más por tirador a mano. No sólo se aprobó, sino que, además, con el cambio de pirotecnia se consiguió mejorar la calidad de la explosión. A continuación, lo más difícil, aumentar el número de máquinas de siete a nueve.

– ¿Y dónde se meten dos máquinas más?
– Una en el Parque municipal y otra en el barrio del Fuejo.
– De acuerdo, pero al Fuejo se va la Peña El Refuerzo.
– El Refuerzo, conforme.

La máquina del Parque no fue una buena idea, pues las varas de voladores más juguetonas, a su regreso del cielo encontraban cobijo en las almenas y para poder mantenerla en ese lugar en Descargas sucesivas, se hacía imprescindible por temas de seguridad desalojar el Mercao, cosa que no se consideraba del todo viable. Teniendo la Sociedad de Artesanos como eje central la seguridad en todas y cada una de sus vertientes, la máquina del Parque acabó despareciendo para siempre. No así la del Fuejo que durante tres décadas ha sido la niña bonita de los vecinos del barrio y de los artesanos de la Peña El Refuerzo.

Por último mencionar que otro de los factores positivos de esa Directiva, en que la entrada de miembros de la Peña el Refuerzo conseguía ese equilibrio mencionado entre veteranía y juventud, fue la potenciación de la cena de Artesanos la víspera del Carmen por parte de los veteranos y un impulso de los más jóvenes a la Jira de Santana, el día de nuestra patrona La Magdalena, como colofón a unas Fiestas que por su honda tradición popular, la importancia de sus actos y el gran número de visitantes que atraen, con La Descarga que desborda el ámbito puramente regional y va aún mucho más allá, se merecen que sigamos peleando por conseguir la declaración de Interés Turístico Nacional.

Este año la Sociedad de Artesanos Nuestra Señora del Carmen, organizadora de La Descarga que durante 30 años venimos reforzando, ha distinguido a la Peña El Refuerzo con su galardón más preciado, la medalla de oro. Todos los que llevamos a gala en nuestras camisas el marrón carmelitano durante las fiestas del Carmen de Cangas del Narcea nos sentimos felices, orgullosos y agradecidos.

¡Viva la Virgen del Carmen! ¡Viva La Descarga! ¡Viva la Sociedad de Artesanos! ¡Viva la Peña El Refuerzo! ¡Viva Cangas! ¡Qué vivan siempre!


Manuel Álvarez Pereda
Presidente de la Peña El Refuerzo
Cangas del Narcea, 5 de junio de 2021.

Diagnóstico y prevalencia de la enfermedad de Lyme en el suroccidente asturiano

El Servicio de Salud del Principado de Asturias está ordenado en 8 áreas sanitarias. El área II, correspondiente al suroccidente asturiano, comprende cinco concejos: Allande, Cangas del Narcea, Degaña, Ibias y Tineo.

El área sanitaria II consta de un hospital, Carmen y Severo Ochoa, situado en Cangas y diferentes centros de salud y consultorios periféricos repartidos por los distintos municipios.

Abarca una extensión 2.156,18 Km2, el 20% del territorio asturiano, es una zona bastante despoblada con una densidad de población de 11,13 habitantes/Km2 y una tasa de crecimiento demográfico negativa.

Con relación al uso de la superficie, 18,34 Km2 pertenecen a tierras de cultivo, 328,82Km2 corresponden a superficies forestales arboladas y de matorral y 434,5 Km2 a pastos. Las explotaciones ganaderas son principalmente de ganado bovino seguido, con bastante distancia, de ganado ovino.

El servicio sanitario atiende una población de 26.069 habitantes. La población está envejecida, aunque el 60,36% pertenece al rango de edad de entre 16 y 64 años. Entre los años 2014 y 2016, un 24,66% de la población desarrolla actividades relacionadas con la agricultura y la pesca y existen en total 2.279 explotaciones bovinas en todo el territorio.

En relación con las actividades recreativas, todos los concejos cuentan con coto de caza, excepto Degaña. Estos ocupan una extensión total de 155.153 ha. (20% de la superficie total de todos los cotos de Asturias). Existen cientos de kilómetros para realizar actividades de pesca fluvial repartidos por los cinco concejos. El suroccidente asturiano también cuenta con una amplia gama de rutas de senderismo y varios puntos de observación medioambiental, actividades recreacionales que si bien están destinadas al desarrollo del turismo, son igualmente practicadas con frecuencia por la población autóctona.

Este entorno, con la climatología adecuada (ambientes húmedos y temperaturas moderadas) junto con la existencia de fauna y flora propicia, es hábitat fundamental para el mantenimiento y desarrollo de las garrapatas. Los mamíferos de gran tamaño sirven de sustento a las garrapatas mediante la succión de sangre durante su picadura. Por otra parte, mamíferos de pequeño tamaño son a su vez reservorios ideales de diferentes agentes, incluido B. burgdorferi, permitiendo establecer un ciclo biológico en el que accidentalmente también se encuentra el hombre. La existencia de actividades tanto laborales como recreacionales asociadas a la posibilidad de picadura de garrapata suponen factores de riesgo de contraer zoonosis, como la enfermedad de Lyme, en esta zona.


En el siguiente enlace a la Biblioteca Digital del Tous pa Tous, se puede consultar la tesis doctoral realizada por Lucía Barreiro Hurlé del Servicio de Microbiología del Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea, que se diseñó para conocer la situación de la enfermedad de Lyme en el suroccidente de Asturias, mediante el estudio de la población afectada y las manifestaciones clínicas que presenta.


 

Benito Sierra encargado de captar y mezclar el sonido del largometraje Tristesse

El cangués Benito Sierra, creador audiovisual.

La película española Tristesse, escrita y dirigida por Emilio Ruiz Barrachina y rodada en Asturias, ha sido galardonada en el Festival Internacional de Cine de Nueva York, dedicado a nuevos cineastas. Recibió los premios a mejor película, mejor director, mejor actor principal (Enrique Simón), mejor actriz de reparto (Rebeca Arrosse) y mejor fotografía (David Ramons).

El título de la película hace referencia a la canción “Tristesse” de Chopin. Es un largometraje (103 min.) de comedia y drama estrenado el 29 de enero de 2021, y cuyo sonido, montaje y posproducción es obra del productor audiovisual Benito Sierra González, natural de Las Mestas (Cangas del Narcea) al que podemos ver en el tráiler explicando su cometido. Benito Sierra está colaborando en proyectos actuales del Tous pa Tous.

Desde aquí nuestra felicitación por los éxitos que está cosechando este filme donde un productor de cine sin ninguna inspiración para su siguiente película decide atreverse con un nuevo largometraje. Esta es la historia en torno a la cual gira Tristesse y, de fondo, el espectacular escenario de un Oviedo confinado.

Una gran manera de exportar Asturias al mundo. Sin duda, promete.

 

Autorización de visitas a la reserva natural integral de Muniellos

Visitar Muniellos consiste en una ruta de montaña con tramos de acusado desnivel, sin elementos de sujeción o seguridad y desaconsejada para niños o personas sin una adecuada preparación física. Existe un único recorrido circular de 20 km aproximadamente de ruta que se puede realizar completo o regresar en cualquier momento. El número de visitantes diarios no puede superar los 20.

Se debe tener en cuenta que está prohibido cazar, pescar, acampar, arrojar basuras, hacer fuego y en general, cualquier acción que pueda ser perjudicial para el medio. Además no se permite la entrada de animales domésticos.

Se pueden obtener permisos para visitar la reserva natural integral de Muniellos a través del portal oficial del Principado de Asturias. No es necesario disponer de ningún requisito especial para solicitar visita a la reserva de Muniellos, salvo que el responsable del grupo debe ser mayor de edad. Se concede un único permiso por persona y año; no obstante, en caso de que haya disponibilidad de plazas se podrá obtener una nueva autorización en el mismo día de la visita. El horario de apertura del Centro de Recepción de Visitantes de Tablizas es de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00 horas, de lunes a domingo.

Las solicitudes por internet se realizan cumplimentando el formulario web correspondiente. Puede realizar la tramitación de su solicitud a través del siguiente enlace: Petición del permiso de acceso



 

“Al pie de cien montañas”. Especial Trail Tierras Pésicas

Programa especial sobre Trail Tierras Pésicas, una carrera por montaña que celebrará su 8ª edición los días 16 y 17 de noviembre de este año y que vuelve con mas ganas que nunca después de su cancelación en 2020 debido a la pandemia del coronavirus. Este espectacular Trail se disputa en el concejo de Cangas del Narcea y discurre entre viñedos, montañas, pueblos genuinos y bosques de ribera.

Este reportaje fue emitido el pasado sábado 10 de abril en el programa EVASIÓN TV, dedicado al turismo activo y deportes outdoor que descubre aventuras y presenta los mejores destinos para disfrutar de la naturaleza y la actividad al aire libre, en el canal TeleDeporte de RTVE.

Trail Tierras Pésicas con sus más de 3.500 metros de desnivel acumulado es un auténtico desafío para los más aventureros. No obstante, este evento deportivo que nació con el fin de dar vida a la comarca canguesa y transmitir a los participantes y sus acompañantes “todo aquello que nos identifica como territorio”, cuenta con diferentes pruebas para dar cabida a todos los amantes del  trail running.

Se celebrará el 17 de noviembre, con un Trail de 31km/3500m que dará comienzo a las 9:00h, un Speed Trail de 10km/1000m que dará comienzo a las 11:00h y una Marcha de Andarines de 10km/1000m que dará comienzo a las 09:05. La víspera, el 16 de noviembre, tendrá lugar Arrastraculos Run Race a las 12:00 y para los más pequeños a partir de las 16:00h las Peque Pésicas. Para más información ver siguiente enlace: PROGRAMA

“Besullo” desde el visor de Andrea Ramos

Portada del libro de fotografías “Besullo” de Andrea Ramos

El Tous pa Tous es una sociedad que tiene entre sus fines promover el conocimiento y la difusión del concejo de Cangas del Narcea. Por ello es más que una satisfacción haber puesto nuestro granito de arena en la publicación de este libro de fotografías de Besullo / Bisuyu de nuestra socia Andrea Ramos. Es muy gratificante para nuestra asociación colaborar con una persona joven que ha dedicado su tiempo y sus saberes en el arte de la fotografía a un pueblo de nuestro concejo. Y lo es aún más, al comprobar el magnífico resultado de este esfuerzo.

Neto, también miembro del Tous pa Tous, es el autor del prólogo del libro en el que indica que el casi centenar de fotografías que lo componen «nos habla de las vidas detrás de cada rostro, las vidas de las gentes detrás de cada ventana, las huellas del paso del tiempo…» y destaca de las fotografías que «tienen un discurso, una intención, una historia que nos sugiere adivinar o entrever».

Si queréis disfrutarlo podéis comprarlo o reservarlo en la Librería Treito, de Cangas del Narcea.

Contraportada del libro de fotografías “Besullo” de Andrea Ramos

Exposición de una talla gótica del siglo XV de la antigua iglesia de San Damías del Couto

Talla gótica s.XV del Cristo Crucificado procedente de la antigua iglesia de San Damías del Couto

El Museo de Bellas Artes de Asturias acaba de incorporar a su exposición permanente una talla del siglo XV, un Cristo Crucificado procedente de la antigua iglesia de San Damías del Couto, parroquia de Abanceña en Cangas del Narcea.

Por las informaciones de las que disponemos, esta talla la vendió la parroquia hace muchos años a un anticuario de León que posteriormente se la ofreció al Museo de Bellas Artes de Asturias. El Museo adquirió la pieza en 1992 pero nunca hasta ahora la había expuesto.

La parroquia vendió el Cristo para arreglar la iglesia. El párroco era don Julio Villanueva, que siempre estuvo vinculado a las parroquias del río del Couto, de Cangas del Narcea, donde los vecinos guardan un buen recuerdo suyo. Según contaba él mismo, actuó con el beneplácito de los vecinos y estamos convencidos que fue así.

Don Julio era natural de Mieres, se ordenó sacerdote en 1967 y tras pasar por Gijón, Lugo de Llanera y Llanes, llegó a Cangas del Narcea en 1971 donde ejerció el sacerdocio hasta el año 2000, tarea que alternaba con la docencia de la asignatura de religión en el Instituto cangués. Era una persona muy servicial y daba clases particulares de latín sin cobrar a los alumnos. Falleció en septiembre de 2017, con 77 años, en la Casa Sacerdotal Diocesana de Oviedo.

En San Damías del Couto, hoy solo quedan restos de la antigua iglesia ya que desgraciadamente, pese a los intentos de don Julio y los vecinos, junto con las iglesias de Ambres, Maganes, Porley, San Martín de Sierra, San Pedro de Árbas y Villaláez forma parte del patrimonio religioso del Concejo perdido en la segunda mitad del siglo XX.

Según informa el diario La Nueva España, la escultura se exhibe en la sala 1, de donde han salido varias obras para la exposición de la donación de Plácido Arango, que se inaugura el 12 de febrero. El espacio que han dejado libre se ha ocupado con obras que estaban en los almacenes del Museo y entre las que destaca la talla gótica, según explicó Sara Moro, responsable del departamento de Educación y Difusión de la pinacoteca. La talla permanecerá en la sala cuando retornen a ella los cuadros de Plácido Arango. Se trata, según reseña el jefe de conservación Gabino Bustos en la Guía del Museo, de una talla policromada que se encuadra entre los Cristos góticos del occidente asturiano, testimonio de la sensibilidad religiosa bajomedieval.

 

Flores La Plaza gana la X Edición de los premios internacionales más prestigiosos del sector nupcial

Este año se ha celebrado la X Edición de los premios ZIWA, los Zankyou International Wedding Awards, los premios más importantes de la industria nupcial en el ámbito internacional. Una edición que por desgracia, llega en un año marcado por la pandemia del COVID-19, pero que no ha impedido que se sigan celebrando para reconocer el compromiso, el talento y al experiencia de los mejores proveedores de bodas en España y en el mundo.

Las valoraciones por categoría y región se realizan según las votaciones otorgadas por los novios al proveedor (50%) y votos realizados por los propios profesionales del sector (50%). El comité de expertos que han seleccionado a profesionales destacados durante este año de acuerdo a los siguientes criterios: la calidad de sus servicios y portfolio, la valoración y testimonios de parejas que han trabajado con ellos, su nivel de experiencia en el mercado y su voz y presencia en plataformas online relevantes al sector (blogs, redes sociales, sitios web, entre otros).

Desde agosto hasta finales de septiembre, se llevaron a cabo las votaciones para elegir a los mejores proveedores del sector nupcial dentro de su categoría y región y después de varias semanas contabilizando todos los votos, y tras la decisión que ha tomado el jurado de ZIWA 2020 en las últimas semanas, el veredicto señala en Asturias a Flores La Plaza de Cangas del Narcea como una de las mejores empresas de la industria de las bodas a nivel internacional. Hay que tener en cuenta que en esta edición participaron más de 100 mil proveedores alrededor del mundo y más de 17.000 a nivel nacional.

El jurado de ZIWA 2020 está formado por firmas como Imagina tu boda, El Sofá Amarillo, Lara Cos, Weddings with love, Lidia Ruiz, Bianca Weddings, Fit for weddings, Miadreamer, Vintage Bodas y MC Event Planner; todas ellas planificadoras de bodas de reconocido prestigio y con una amplia experiencia, lo que les otorga un criterio experto a la hora de entregar estos premios especiales para proveedores.

Un reconocimiento para este comercio cangués más que merecido por todo el trabajo y compromiso que vienen desarrollando en el mundo de la floristería, reinventando y adaptando sus servicios,  y que les posiciona como una empresa con garantía de calidad y profesionalidad en España y una de las mejores empresas de la industria de las bodas a nivel internacional.
Nosotros desde aquí celebramos un nuevo éxito de nuestra gente y felicitamos a Kiti y todo su equipo ¡Enhorabuena!

Verónica Rodríguez Díaz, la alfarera de Llamas del Mouro

CERÁMICA NEGRA DE LLAMAS DEL MOURO  (LLAMAS DEL MOURO, CANGAS DEL NARCEA) – 25 HABITANTES
Verónica Rodríguez mantiene viva la tradición de siglos de la cerámica negra de Llamas del Mouro. Tanto los usos como la forma de elaboración de las piezas hablan de la historia más remota de Asturias. Hoy es un atractivo para turistas, pero sin casi promoción.

Verónica Rodríguez es, hoy por hoy, la última alfarera de cerámica negra de Llamas del Mouro. Fuente: #PegadosalaTierra

Autor: OCTAVIO VILLA en pegadosalatierra.elcomercio.es

Ella cuenta 42 primaveras y representa aún menos. Trabaja con alegría, con la satisfacción pintada en la cara, una satisfacción que nace de un fundado orgullo en el mantenimiento de una tradición que bien podría figurar en la bandera de Asturias, o en su escudo. Verónica Rodríguez es, hoy por hoy, la última alfarera de cerámica negra de Llamas del Mouro.

Para cualquier asturiano que cuente más de cuatro décadas de edad y que haya visitado en su niñez los mercados de localidades como Grado o Pola de Siero, la cerámica negra es una parte de la identidad de la tierra asturiana. Hunde sus raíces en los primeros usos agrarios de nuestra tierra, allá por el sexto milenio antes de Cristo.

Y hoy mismo se puede ver a Verónica cualquier día del verano elaborando esa cerámica en un taller no muy distinto de los de los primeros alfareros: un torno de rueda de inercia, movido por el propio pie de la ceramista. Un horno de leña en el que se cuecen las piezas con plena exposición al humo de madera (responsable, junto con la temperatura, del tono entre gris plata y negro pizarra de las piezas). Y una maestría que a Verónica le fue legada por su abuelo (ella elaboró sus primeras piezas a los cinco años en el mismo taller donde hoy trabaja) y su padre, que aún le echa una mano con sus secretos.

«Aquí había un horno en cada casa», relata Verónica mientras da forma a unas botellas de cerámica que constituyen uno de sus muchos encargos, «pero hoy solo quedamos nosotros. Hubo cerámica negra en Miranda (Avilés) y en Faro (Oviedo), pero el último de los de Faro no tuvo quién siguiese con la tradición y, si no hay familia, la tradición se pierde», afirma Verónica.

Porque hoy por hoy se puede vivir de los oficios tradicionales, básicamente gracias al interés de parte de los turistas, no tanto porque las piezas que se elaboran vayan a tener el uso para el que en teoría están destinadas. Es más un interés etnográfico que hay que saber fomentar para, por una parte, mantener vivos los oficios tradicionales y la riqueza cultural que suponen y, por otra, que esos oficios tradicionales aporten también un atractivo para los visitantes.

La visita a Verónica y su taller tiene lugar una mañana de lunes de verano. En menos de una hora, pasan por el taller dos matrimonios españoles (uno de Madrid y otro, de Bilbao) y una pareja inglesa, que, con los ojos como platos, graban en vídeo a Verónica trabajando en su torno. Y que apenas compran dos piezas, pequeñas y baratas. También se llevan unos cuencos los dos madrileños, que por ese precio visitan el taller en actividad y acompañan a Verónica a ver el horno de leña activo, con su correspondiente explicación, e incluso les muestra la cabaña en la que su abuelo tenía el horno antiguo. No pagan nada por la visita, de la que salen un poco más sabios. Y la cerámica negra se mantiene así, no por las ayudas de ninguna administración: «Bueno, sí, nos pagan algún folleto y algo de propaganda», comenta.

De sus manos, muy literalmente, salen cántaros, ferideras o botías (una pieza en la que se sacaba la mantequilla a la leche), queseras o barreñas, ollas de miel, ollas o tarreñas para el embutido, potes de tres patas de los que se usaban en el llar, vedríos, jarras, botijos… Todo ello habla de un pasado que merece mejor trato y más promoción, del que esta tierra debería estar más orgullosa y mostrarlo a sus visitantes con más intención. El futuro, por hoy, está solo en las manos de Verónica y, tal vez, de su pequeño Martín.

Joaquín Pixán, Premio Nacional de Folclore “Martínez Torner”

Joaquín Pixán (1950) tenor español nacido en Pixán, Cangas del Narcea.

Desde el año 2005 y con ocasión del 50º aniversario de la muerte de D. Eduardo Martínez Torner,  ilustre ovetense nacido el 7 de abril de 1888, e insigne investigador folclórico, autor de uno de los más prestigiosos trabajos etnográficos como fue el Cancionero Musical de Lírica Popular Asturiana, la Escuela de Música Tradicional Asturiana del Ayuntamiento de Oviedo convoca anualmente el Premio Nacional de Folclore “Martinez Torner”.

Este Premio tiene por objeto el reconocimiento y mérito de personas físicas, asociaciones o fundaciones, que hayan destacado en el mundo de la música folclórica, danza tradicional, etnomusicología, cultura tradicional o investigación del folclore dentro del ámbito europeo y este año el fallo del jurado ha recaído en el tenor Joaquín Pérez Fuertes, más conocido por todos los cangueses por Joaquín Pixán.

Desde la Escuela de Música Tradicional Asturiana del Ayuntamiento de Oviedo explican en una nota de prensa que «después de toda una vida dedicada a la música lírica, nunca se olvidó de sus raíces, cultivando diferentes estilos de nuestra música popular y tradicional», enfatizando en que «desde la llamada ‘música culta’ acerca a ese formato la música popular y tradicional asturiana, dándole un espacio escénico reservado quizás a estilos más elaborados para el llamado ‘bel canto’ pero es que él, a través de sus condiciones vocales y técnicas hace, por medio de su voz y de sus sentimientos, ‘bel canto’ con los populares temas del cancionero asturiano». También destacan que Pixán es uno de los «más insignes embajadores» de Asturias tras haber actuado en Rusia, México, Italia, Bélgica, Venezuela, Argentina, Inglaterra y varias capitales españolas.

Nacido en 1950 en el pueblo de Pixán (Cangas del Narcea), ganó su primer concurso en Radio España con sólo 13 años. Poco después inició su formación en la Escuela de Arte Dramático de Madrid y continuó sus estudios en la Escuela Superior de Canto de Madrid. En su discografía, desde su popular grabación en 1975 bajo el título «Asturias y su folclore», la música tradicional asturiana es un tema recurrente. Tras este éxito, un año después debutó en el teatro de la Zarzuela de Madrid y en 1979 ingresó en la Escuela de La Scala de Milán y publicó el disco «Canción Lírica Asturiana». En 1982 gana el Concurso Internacional de Canto «Miguel Fleta» y en 1984 actua en el Teatro Real de Madrid para presentar su disco «Madre Asturias», que fue grabado en Londres con la London Philarmonic Orchestra bajo la dirección de Jesús López Cobos.

Entre otros hitos recordados por el jurado, se encuentra el concierto que ofreció en 1999 en Cangas del Narcea junto a la soprano Monserrat Caballé. Y es precisamente en este concierto que se celebró en la iglesia del Monasterio de Corias donde oímos decir a una de las más grandes sopranos del siglo XX: «posee la voz de tenor más bella que yo jamás haya escuchado».

Desde el Tous pa Tous estamos muy contentos de ver a nuestro paisano seguir cosechando triunfos y reconocimientos, y le estaremos siempre agradecidos por su gerenosidad. Siempre recordaremos aquel estreno que Joaquín nos brindó en el Teatro Toreno en el mes de diciembre de 2003 acompañado al piano por Patxi Aizpiri, aprovechando un concierto en el que interpretaba cantares gallegos de Rosalía de Castro, canciones asturianas y copla española, en el que puso como colofón la canción-himno del Tous pa Tous.

Muchas felicidades y muchas gracias, Joaquín Pixán.

Reproducimos a continuación la interpretación cantada por Joaquín Pixán acompañado al piano por Patxi Aizpiri, cuya grabación la han cedido desinteresadamente al Tous pa Tous. Una maravilla escuchar como Pixán pone voz a la letra del inolvidable Pepe Avello (Pin Estela) y Aizpiri la música a la composición de nuestro socio Gerardo Menéndez.


      La canción del Tous pa Tous - por Joaquín Pixán


Ferreiros Besullo

Tino y Antonio, los ferreiros de Besullo

LOS FERREIROS DE BESULLO  (BESULLO, CANGAS DEL NARCEA)  – 73 HABITANTES

Faustino Álvarez y Antonio Álvarez son el corazón pulsante de Besullo. Ferreiros a la antigua, trabajan como lo hacían ya los romanos allí para dotar de herramientas a sus minas, conscientes del riesgo de que su tradición no tenga continuidad

Ferreiros Besullo

Faustino y Antonio, los ferreiros de Besullo. Foto: EC

Autor: OCTAVIO VILLA en pegadosalatierra.elcomercio.es

Tino, el de Casa Payarín, es un Vulcano sonriente de 83 años que no detendrá nunca su fragua, como tampoco tiene ninguna gana de parar Antonio, de Casa Torneso, que a sus 82 años es, como Tino, historia viva de Besullo. Ambos nacieron durante la guerra civil y aprendieron el oficio en casa, heredando la tradición que hacía del pueblo tierra de ferreiros: «Había unos doce», comentan los dos.

Como buenos ferreiros, saben hacer de todo. Arreglar cualquier apero de los muchos del campo, con métodos muy lejanos de los mecanizados actuales. Forjar herramientas, algunas de las cuales se elaboran ya solo con fines etnográficos y turísticos. El pueblo, Besullo, cuenta con un mazo hidráulico en la boscosa ribera del río Pomar, que aún funciona, así como uno en ruinas y otros dos en desuso. Tecnología romana de aprovechamiento de la fuerza de la gravedad y de los ríos que hoy es además todo un atractivo cultural.

Porque sí, Tino y Antonio no tienen la menor intención de detener sus fraguas, pero saben que rentables, en el sentido pecuniario del término, no son mucho. Pero sí que lo son en dos sentidos. Uno, el de la conservación de una tradición que supone todo un reclamo turístico para el pueblo. Porque es no solo espectacular, sino intensamente formativo verlos trabajar. Los dos hablan por los codos mientras mueven a mano el fuelle que ventila la fragua, ponen al rojo varillas de hierro que convierten en cualquier forma que deseen con pasmosa facilidad y fuerza o afinan y templan los filos de navaja, los clavos, las herraduras… El otro, el conocimiento. Tino sabe generar carbón vegetal (el oficio de carbonero de bosque se perdió ya hace generaciones, pero aún hay quienes conocen sus secretos). Sabe usar con asombrosa pericia el mazo hidráulico y sus secretos constructivos; es fino con la fragua… Antonio es un mago de las reparaciones. Hachos y azadones cobran nueva y reforzada vida en sus manos, y aún tiene numerosos clientes que aprecian el valor de la forja por encima de los bajos precios de las piezas mecanizadas. Oírles, a ambos, es fascinante. Es una vuelta a un mundo que va desapareciendo, en el que todo se podía hacer con lo que uno tenía a mano. En el que el ingenio creaba ingenieros en cada casa, como ingenieros honoris causa son ambos, pese a no tener un título universitario. Antonio lo verbaliza con énfasis: «Se hará de todo con máquinas hoy en día, pero hay que saber ser ferreiru».

Hoy tienen, con todo, un valor añadido. Son un gran capital para Besullo y para todo Cangas del Narcea. Desde el Parador Nacional del Monasterio de Corias llegan de continuo visitantes que quieren conocer el oficio de ferreiru, en algunos casos con el mismo interés con el que asistiríamos a la exhibición de un fabricante de papiro o a un tallador de puntas de flecha de piedra neolíticas, si esos aún fueran oficios observables.

Tino y Antonio tratan de transmitir el interés entre sus familiares, entre otras cosas por el prurito de tener un ferreiru en casa.

Un tercer ferreiro que sigue en Besullo, José Martínez, ha dejado la fragua tan a regañadientes como que solo lo hizo «cuando cayó sobre ella parte de la antigua casa rectoral». Aún así, es posible que su hijo Jesús retome la tradición… «cuando se jubile».

Entre tanto, el testigo lo llevan Tino y Antonio. A ambos, además, la fragua les sirve para complementar una de esas pensiones del campo. Pero esa es otra historia.

Bienvenido a Cangas el cura más joven de Asturias

Miguel Vilariño el día de su ordenación sacerdotal en la Catedral de Oviedo

La Unidad Pastoral de Cangas del Narcea ha incorporado oficialmente un nuevo sacerdorte, Miguel Vilariño Suárez, natural de Oviedo, que llegó al concejo a principios del mes de octubre, después de haber sido ordenado sacerdote el pasado mes de septiembre, con 27 años, en una ceremonia oficiada en la Catedral por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. Su primera misa tuvo lugar, 6 días después de su ordenación, en la Basílica de Santa María La Real de Covadonga.

Hasta entonces y después de realizar sus estudios eclesiásticos en la Universidad Pontificia de Salamanca y en el Seminario Metropolitano de Oviedo, Vilariño había pasado su año como diácono en la Unidad Pastoral del Bajo Aller, tras una estancia africana en la misión diocesana de Bembereké, un pueblo de alrededor de 20.000 habitantes, en la diócesis de N’Dalí, en el norte de Benín. Una misión que desde 1987 dirigen sacerdotes diocesanos asturianos y que se eligió, en su momento, por ser el lugar donde más presencia musulmana había, y menor asentamiento católico.

Miguel Vilariño en la basílica Santa Mª Magdalena de Cangas del Narcea. Foto: LNE

En la actualidad, es el cura más joven de Asturias, con 28 años recién cumplidos, y ya desde verano conocía que su primer destino sería el concejo cangués. Miguel Vilariño se muestra contento con sus actuales responsabilidades, aunque nota que es muy diferente a su estancia en Moreda. En Cangas del Narcea estará al cargo de una decena de parroquias ubicadas en la zona de Sierra y El Acebo y lo que más le llama la atención son las largas distancias y el tipo de carreteras, ya que según sus palabras al diario La Nueva España«en Moreda nos movíamos en un radio de entre 12 y 13 kilómetros y pasábamos por tres parroquias. Aquí están más alejadas, pero no es ingrato, porque la gente que vive aquí también tiene necesidad». Aunque la situación sanitaria por la pandemia está limitando las relaciones sociales, Vilariño señala que ya tuvo sus primeros contactos con las parroquias a su cargo durante las celebraciones de Todos los Santos y los Fieles Difuntos. Una primera conexión con los feligreses que asegura que le deja «contento y con ganas de seguir trabajando».

¡Bienvenido don Miguel!

El Tous pa Tous e Impronta editan una novela inédita de Eugenia Astur

Portada de la novela de Eugenia Astur, “Dos mujeres”

La historia de la literatura está repleta de escritoras con talento que no han dejado una profunda huella en las generaciones posteriores. Enriqueta García Infanzón “Eugenia Astur” (Tineo, 1888-1947), como Matilde Ras, como Isabel Oyarzábal, como Magda Donato, como otras que se van recuperando poco a poco, es una más de esas artesanas de la pluma que pusieron el corazón en las historias que contaban con la esperanza de que no se las tragara del todo ese animal de poderosas mandíbulas que es el olvido. Escritora con una enorme capacidad para la narración y un indudable talento para la descripción de tipos y lugares, publicó poco en vida y la posteridad tampoco la ha tratado del todo bien. El Tous pa Tous e Impronta Editorial, con la colaboración del Ayuntamiento de Tineo y la empresa Alvemaco, intentan reparar ahora esa situación editando una novela completamente desconocida de una autora que supo como pocos universalizar el paisaje y el paisanaje de su entorno vital. El manuscrito de esta novela apareció en Cangas del Narcea, en casa de Ascensión Regueral Uría, que era amiga de las hermanas Enriqueta y Milagros García Infanzón, y fue entregado al Tous pa Tous por los hermanos Eladio, Luis y Maite Regueral Martínez.

Dos mujeres, novela que Eugenia Astur escribió antes de la Guerra Civil, desarrolla en su trama la lucha interior de Javier Nadal, un hombre atrapado durante los años de la Segunda Re­pública entre el amor de dos mujeres con características muy distintas: inteligente, mundana y sumamente atractiva una, con la que vive en Madrid; virginal, inocente y pura la otra, que lo espera en Oviedo. Más allá del enredo sentimental, repleto de encan­to, la potencia de esta novela se encuentra en la capacidad que demuestra la autora para insertar la intrahistoria de las peripecias sentimentales de sus personajes en el gran fresco de esa Historia sobresaltada y convulsa que va desde la Dictadura de Miguel Primo de Rivera hasta la Revolución de Octubre de 1934 y que arropa con la excitación, la ilusión y la aspereza pro­pias de aquellos momentos a personajes como Javier, Josefina o Edelmira.

Dos mujeres es una novela que nos muestra mucho de aquella España, tan próxima todavía y tan alejada ya. En ella podemos apreciar las costumbres de la burguesía ovetense, con sus pa­seos por la calle Uría o su misa en San Juan, y también la agita­ción política y literaria en las tertulias madrileñas que protagoni­zan personajes como José Díaz Fernández, Álvaro de Albornoz, Gabriel Alomar y muchos otros.

Más información:

EUGENIA ASTUR, UNA MUJER ENTRE DOS MUNDOS, por Alfonso López Alfonso

La vajilla del monasterio de Corias (Asturias) en Época Moderna a partir del registro arqueológico y los libros de gastos

Estudio publicado sobre los materiales extraídos de las excavaciones arqueológicas que se hicieron en el monasterio de Corias durante las obras para convertirlo en Parador Nacional. Los autores son Alejandro García Álvarez-Busto, Noelia Fernández Calderón y Miguel Busto Zapico. En él se estudian los restos cerámicos que abarcan desde el siglo XVI al XIX, y se analiza la evolución de las diferentes vajillas para comer y de los recipientes para guardar alimentos que usaban los monjes benedictinos: cerámicas de basto de Faro (Oviedo), Miranda de Avilés, Llamas del Mouro y Zamora; lozas finas de Talavera de la Reina (Toledo), portuguesas, holandesas e inglesas, porcelana italiana, etc. Un estudio muy interesante y revelador de la vida del monasterio de Corias. Ha sido publicado en la revista “Nailos”, n.º 6, diciembre de 2019, y está disponible en nuestra biblioteca digital:


Narcea: una variedad de rosa cultivada desconocida y antigua del norte de España

Científicos del CSIC seleccionan y mejoran la primera variedad de rosa cultivada antigua española

Denominada ‘Rosa Narcea’, deriva de un ejemplar localizado en un jardín particular de Carballo, un pueblo situado en el valle del río Cibea (en el concejo asturiano de Cangas del Narcea) y es un híbrido de una variedad usada en alta perfumería y de otra casi desaparecida y apreciada en la antigüedad por sus propiedades.

 

Las rosas modernas son el resultado de cruzamientos artificiales y programas de mejora realizados a partir de 1867, con la llegada a Europa de especies de la India y China, con el objetivo de potenciar su uso ornamental. Las rosas de cultivo existentes en Europa hasta esa fecha se encuentran prácticamente desaparecidas, a excepción de la Rosa damascena y la Rosa centifolia, cultivadas y explotadas comercialmente por la industria del perfume en Bulgaria y Francia, respectivamente. Ahora un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), capitaneado por la canguesa Mª Carmen Martínez, ha seleccionado, mejorado, descrito y analizado genéticamente por primera vez una variedad de rosa antigua cultivada española. Este trabajo, que se publica en la revista Horticulture Research (del grupo Nature Reseacrh), supone el primer paso para la protección, conservación y reconocimiento oficial de un nuevo recurso fitogenético español.

Además del trabajo de fitomejoramiento, se han llevado a cabo estudios botánicos, agronómicos, genéticos, histológicos y bioquímicos, que indican que la Rosa Narcea, como se ha denominado la variedad, en honor al concejo asturiano de Cangas del Narcea del que procede, tiene su origen en un híbrido antiguo natural de Rosa centifolia, empleada en perfumería, y Rosa gallica, prácticamente desaparecida en la actualidad, que antiguamente tenía un uso cosmético, medicinal y gastronómico.

«Las flores de las rosas modernas son, en general, elegantes, estéticamente muy atractivas, con miles de variantes de colores y formas, pero poco o nada olorosas. Por su parte, las denominadas rosas antiguas suelen ser más rústicas, desgarbadas y estéticamente menos elegantes. Sin embargo, estas últimas son las que se emplean en el ámbito de la medicina, la gastronomía y, sobre todo, la perfumería, ya que algunas presentan una intensa y exquisita fragancia, imposible de reproducir en laboratorio mediante síntesis química», explica Carmen Martínez, investigadora del CSIC en la Misión Biológica de Galicia.

Características físicas

Científicos del CSIC han seleccionado y mejorado una rosa antigua asturiana que han bautizado con el nombre de Rosa Narcea. / César Hernández / CSIC Comunicación

La Rosa Narcea desprende una intensa fragancia y es de color rojo-púrpura. Sus pétalos son abundantes, con una media de entre 60 y 70 en cada flor, y de gran tamaño. El rosal florece solo una vez al año, entre los meses de mayo y junio.

Otra de las características diferenciadoras es la forma de crecimiento del rosal que, en lugar de formar arbusto, crece erguido, como si de un pequeño árbol se tratase.

Los ejemplares de Rosa Narcea crecen en una zona de montaña situada en la cordillera Cantábrica -que alcanza en algunos puntos los 1.700 metros de altitud sobre el nivel del mar-, con valles muy angostos recorridos por numerosos ríos y alejada de las masas húmedas de la costa por grandes barreras montañosas, “donde se crea -apuntan los científicos- un microclima muy especial”. Según los datos recogidos por los investigadores hasta el momento, estas condiciones hacen que la rosa produzca mayor intensidad aromática y muestre el mejor comportamiento agronómico.

Rosas antiguas

Aunque España es rica en rosas silvestres de distintas especies, principalmente en el Pirineo aragonés y en el Macizo asturiano de la cordillera cantábrica, no existen referencias sobre la existencia de rosas antiguas cultivadas españolas.

La Rosa Narcea deriva de un ejemplar localizado en un jardín particular de Carballo, un pueblo situado en el valle del río Cibea (en el concejo asturiano de Cangas del Narcea). Los investigadores han encontrado referencias previas a 1867 que demuestran su existencia y domesticación con anterioridad a esta fecha.

«El año 1867 es el que marca la diferencia entre las rosas cultivadas antiguas y las modernas. Según la bibliografía antigua, existían más de 100 variedades de rosas antiguas cultivadas en diferentes puntos del sur de Europa. A partir de esa fecha, con la llegada de especies procedentes de la India y China, distintos horticultores comenzaron a realizar cruzamientos artificiales para obtener rosas con fines ornamentales, de múltiples colores y formas, pero la mayoría de ellas sin aroma. Las rosas antiguas cultivadas hasta entonces en Europa fueron desapareciendo, al ser sustituidas en los jardines por las modernas. La que nosotros hemos seleccionado y mejorado tiene su origen en una de esas rosas antiguas, de hecho creemos que la originaria existía ya en el punto donde ha sido localizada y seleccionada, desde alrededor de 1832 o incluso antes», comenta Carmen Martínez.

En la actualidad, solamente un reducido número de variedades de la R. damascena, en Kazanlak-el Valle de las Rosas (Bulgaria), y la R. centifolia, en Grasse (Francia), continúan siendo cultivadas en Europa para la obtención de aceites esenciales de rosa, agua de rosas y otros productos cosméticos. La primera constituye la industria más importante de Bulgaria (en 2014 la Unión Europea reconoció sus rosas con el distintivo de Indicación Geográfica Protegida). El cultivo de la segunda se reduce a Grasse, una pequeña área geográfica de Francia donde se produce prácticamente en exclusiva para determinadas marcas francesas de cosmética de lujo. Su cultivo, junto con el del jazmín o el iris, así como las técnicas de elaboración de perfumes en esta zona, fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2018 por la UNESCO.

«Nuestros resultados demuestran el carácter único de esta rosa y apuntan a un posible interés comercial en el campo del perfume, de la medicina o de la alimentación. No obstante, estos aspectos tendrán que ser corroborados en futuros estudios, para los cuales estamos iniciando una colaboración con la Academia Española del Perfume», concluye la investigadora.


Referencia científica:

María Carmen Martínez, José Luis Santiago, Susana Boso, Pilar Gago, Inmaculada Álvarez-Acero, María Estela De Vega, Miguel Martínez-Bartolomé, Rafael Álvarez-Nogal, Pilar Molíst, Matteo Caser, Valentina Scariot y Daniel Gómez-García. Narcea – an unknown, ancient cultivated rose variety from northern Spain. Horticulture Research. DOI: 10.1038/s41438-020-0266-8


FUENTE: Marta García Gonzalo / CSIC Comunicación


El proceso

Un proyecto cangués finalista en la Beca Enate 2020

El proceso

Nuestro paisano, el artista y diseñador Francisco Jesús Redondo Losada (Cangas del Narcea, 1968), acaba de quedar finalista de la Beca de Arte ENATE 2020 con esta pieza en la que la protagonista es una vieja cepa de la ribera del Narcea. El proceso seguido nos lo cuenta él mismo, acompañándolo de una imagen de una de las estampas y un enlace a su blog donde se puede ver el trabajo completo y el movimiento de la cepa.


El Proceso

Proyecto finalista en la Beca Enate 2020

«La Beca de Arte ENATE se convoca con el objetivo de apoyar a artistas, no consagrados y con una trayectoria contrastable, con un premio de 6.000€.

Este año, la convocatoria ha alcanzado un récord de participación, optando a la misma las obras de 400 autores nacionales e internacionales con diferentes técnicas.

“De la cepa de una vid vieja de “la ribera del Narcea” corto 12 rodajas de forma consecutiva, cada una de éstas se escanea en alta resolución (3200ppp). Las imágenes las imprimo sobre papeles Willian Turner de Hahnemühle de 310 gramos, a un tamaño de 100 x 100 cm. Cada estampa lleva dos impresiones de la misma rodaja, la segunda impresión está hecha a un 50% de tinta y va girando sobre sí misma en pautas de 15 grados. El resultado son 12 estampas cuya matriz son las huellas que contiene el tronco de una cepa.

Las imágenes son a la vez fotogramas de una animación que muestran el movimiento que el troco tiene impreso de forma natural dentro. Al tratarse de una planta leñosa, su impronta viene marcada por líneas o radios concéntricos y suaves anillos. Cada obra lleva, al lado de la numeración de estampa, un código QR que contiene la animación del movimiento.

En el proceso me di cuenta que el resultado se asemeja a una célula, una flor de la vid, una mancha de vino estampado sobre un papel…

De la semilla, al tronco, la flor, el fruto y a la mesa. Pasando siempre por el proceso de manipulación.

Parafraseando “…todo está en la materia, sólo hay que encontrarlo…”»

Francisco Redondo

Enlace: EL PROCESO

 

 

El cangués Cristóbal Ruitiña gana el premio ‘Bellvei Negro’ de novela

Cristóbal Ruitiña, en la librería Treito de Cangas presentando su libro ‘Asturias Semanal’ en enero de 2013.

Nuestro socio, el periodista, escritor y profesor universitario Cristóbal Ruitiña Testa (Cangas del Narcea, 1977) ha ganado el premio “Bellvei Negro” de novela con “Rececho”, una obra ambientada en el bosque de Muniellos. El galardón consiste en la publicación de la narración en soporte papel y una gratificación por importe de mil euros.

Este premio literario está promovido desde el Ayuntamiento de Bellvei, municipio de la comarca del Bajo Penedés en la provincia de Tarragona. Su organización corre a cargo de la emisora Bellvei Radio, y junto con el Ayuntamiento de Bellvei lo patrocinan varias entidades, entre ellas Célebre Editorial de Badalona, una editorial que nació de la imperiosa necesidad de desempolvar aquellos manuscritos que aún no han visto la luz.

La temática de las novelas participantes en este concurso literario debe ser de género negro o policial, entendiendo por tal el que ha de ilustrar la ambigüedad moral de la sociedad en que se desarrollan los personajes, entre los que están el investigador o policía, el delincuente, la víctima y otros secundarios.

“La hipótesis de partida”, relata Ruitiña, en conversación con La Nueva España, “es la aparición del cadáver de un empresario minero, el último gran empresario de la zona, en un bosque”. A partir de ahí, Ruitiña teje una trama en la que, siguiendo las pesquisas de una agente del medio natural, va retratando “las tensiones sociales y económicas de la España vacía”.

Todo el escenario resulta profundamente cercano para el lector cangués y el asturiano en general. El bosque está integrado en la Reserva de la Biosfera de Muniellos y el empresario aparece calcinado, con una lanza clavada en el pecho y sin lengua. Estas dos últimas prácticas se asocian a la caza del oso, que lleva décadas prohibida. En paralelo, están apareciendo por la zona plantígrados muertos, “en un territorio”, explica Ruitiña, “que sin embargo busca desesperadamente en la naturaleza salidas a la alarmante despoblación y que vive asimismo bajo la amenaza permanente de los incendios”.

La elección de una agente del medio natural como protagonista de la novela se deriva de una meditación por parte del autor sobre cómo quería enfocar la investigación en su novela. “La creación de un detective era crucial. No quería un policía o un guardia civil, porque no me interesaba tanto retratar los procedimientos. Pensé en un periodista, pero me encontraba incómodo. Al final, una agente del medio rural me permitía explorar todo aquello que quería trabajar en la novela”, concluye.

Desde aquí nuestra enhorabuena a nuestro socio y miembro de El Payar del Tous pa Tous.

A don Florentino Quevedo Vega. In memoriam.

Don Florentino Quevedo Vega en su despacho en 2016

La semana pasada, meses después de cumplir su centenario, fallecía don Florentino Quevedo en la villa de Cangas del Narcea a la que llegó con veintiún años para ejercer como maestro de escuela.

Su historia podía haber sido la de un entrañable docente que habría dedicado toda su vida a formar a varias generaciones de cangueses, pero no fue así. Su alma inquieta le llevó a ser director de Educación, procurador y, finalmente, abogado ejerciendo esta profesión desde el año 1961. Desde entonces, no faltaba un solo día en su despacho, mereciéndose el reconocimiento de la profesión y del Ministerio de Justicia, que en 2009 le otorgaba la Cruz de San Raimundo de Peñafort.

Desde el Tous pa Tous lamentamos el fallecimiento de nuestro socio de mayor edad y desde aquí queremos homenajearlo publicando el artículo que le dedica nuestro socio Mario Gómez Marcos en su blog “Desde el Corazón de Cangas”, y recordando una de sus últimas entrevistas que concedió al Ilustre Colegio de Abogados de Oviedo en 2016 y otras publicaciones que le dedicamos con anterioridad en esta página web.

Nuestro sentido pésame a sus familiares y amigos.


A don Florentino Quevedo Vega. In memoriam.

El pasado martes día 25 de febrero fallecía en su domicilio de Cangas del Narcea, a punto de cumplir los 101 años de edad, mi querido y admirado amigo y compañero don Florentino Quevedo Vega, doctor en Derecho y prestigiosísimo abogado, a quien en su día se le condecoró, a propuesta del Ilustre Colegio de Abogados de Oviedo, con la Cruz Distinguida de la Orden de San Raimundo de Peñafort, galardón creado en el año 1944 y que el Ministerio de Justicia concede para premiar los relevantes méritos de cuantos intervienen en el cultivo y la aplicación del estudio del Derecho en todas sus ramas.

Fue precisamente con ocasión de la imposición de dicha condecoración, en un entrañable acto celebrado en la sede colegial el día 28 de enero de 2011 con asistencia de las más altas personalidades de la magistratura, la fiscalía y la abogacía asturianas, así como importantes representantes del mundo empresarial, un nutrido grupo de entusiastas amigos y, por supuesto, muchos familiares, cuando tuve el privilegio de realizar la laudatio in honorem de Don Florentino Quevedo Vega y que, como dije entonces, no se trataba de una laudatio en el sentido de simple alabanza de los méritos, como consideraba Cicerón, sino en su más profunda acepción de laudare que, en los primeros tiempos del latín, significaba “designar al que es digno de ocupar puesto en la memoria y conversaciones de los hombres”.

Don Florentino Quevedo Vega había nacido en la localidad de San Miguel de Mones, municipio de Petín, provincia de Orense, el día 11 de Marzo de 1919.

En el año 1940 fue destinado como maestro a la villa de Cangas del Narcea, que pasó a ser desde entonces el lugar de su residencia habitual y el eje central de todas sus actividades.

En el año 1943 fue nombrado director interino de las escuelas de Cangas del Narcea hasta que, en el año 1949 y tras las correspondientes oposiciones, ganó la plaza en propiedad, desempeñando la misma de forma continuada hasta el año 1980 en que solicitó su jubilación voluntaria. Dedicó por ello a la enseñanza pública, como maestro y como director de un grupo escolar, prácticamente cuarenta años ininterrumpidos de su vida.

Sin embargo, Don Florentino Quevedo Vega no se dio por satisfecho y así, en el año 1948, causó alta como procurador de los tribunales en el partido judicial de Cangas del Narcea, ejerciendo dicha profesión hasta que en el año 1961 cesó voluntariamente en la misma por las razones que ahora diré. Dedicó pues a la procuraduría casi trece años seguidos de su vida.

Pero en ese constante afán de superación que siempre le caracterizó, Don Florentino Quevedo Vega todavía encontró tiempo para matricularse como alumno libre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo. Estamos hablando de los duros años cincuenta del pasado siglo, de una persona casada y con hijos, residente en una recóndita localidad asturiana donde trabajaba como maestro-director de las escuelas y ejercía como procurador de los tribunales, por lo que en estas circunstancias el estudio de la carrera de Derecho, con notables calificaciones como fue su caso, se convirtió en toda una proeza excepcional.

En el año 1961, nada más causar baja como procurador de los tribunales, puso en práctica su licenciatura en Derecho incorporándose como letrado ejerciente a al Ilustre Colegio de Abogados de Oviedo, habiendo pertenecido también a los colegios de Gijón, León, Valladolid y Madrid, entre otros, iniciando así su actividad de abogado que continuó desempeñando ininterrumpidamente  hasta pasados los 97 años. Dedicó así a la abogacía más de cincuenta y cinco años continuados de su vida y, además, de una forma absolutamente espectacular. Porque desde su bufete en Cangas del Narcea don Florentino Quevedo Vega intervino a lo largo y ancho de la geografía nacional en asuntos de la más variada índole, con notables éxitos en todas las ramas del Derecho que cultivó en su prolífica y espléndida actividad profesional.

Pero no contento con ser maestro-director de las escuelas y con ejercer como abogado, en una muestra más de su batalladora personalidad y de su extraordinaria capacidad de trabajo, realizó su tesis doctoral sobre Derecho Minero, alcanzando el grado de doctor en el año 1963.

En el año 1964 la prestigiosa “Editorial Revista de Derecho Privado” publicó en dos gruesos volúmenes su tesis doctoral bajo el título de “Derecho Español de Minas. Tratado teórico práctico” que rápidamente se convirtió en todo un referente en la materia y que, desde entonces hasta la actualidad, más de cincuenta y cinco años después (y esto, en el mundo del Derecho, es casi una eternidad), sigue siendo cita obligada en cualquier trabajo sobre Derecho Minero. Estos estudios de Don Florentino Quevedo Vega abarcan desde las instituciones básicas de nuestros derechos público y privado hasta el análisis del Derecho comparado, de suerte que hay páginas dedicadas a los derechos francés, portugués, italiano e incluso al Derecho ruso, lo que si hoy, con los actuales medios, sería complicado, excuso decir lo que tuvo que suponerle en aquellos difíciles años, máxime al tener que compatibilizar las horas dedicadas a la tesis doctoral con sus trabajos como maestro-director de las escuelas y como abogado.

Para calibrar la importancia y trascendencia de ésta magnífica obra de Don Florentino Quevedo Vega quiero referirme al siguiente sucedido: entre los años 2005 y 2006 se celebraron en Alicante las “II Jornadas Nacionales sobre Derecho de Daños” en las que intervinieron como ponentes más de 50 especialistas de toda España (baste decir que participaron en sus sesiones magistrados de todas las salas del Tribunal Supremo) y entre esos expertos se encontraba, nada más y nada menos, que Don Luis Díez-Picazo y Ponce de León, Catedrático de Derecho Civil de la Universidad Autónoma de Madrid, Presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, Presidente de la Sección Primera de Derecho Civil de la Comisión General de Codificación del Ministerio de Justicia, Juez, Consejero de Estado y Magistrado del Tribunal Constitucional. Pues bien, este reputadísimo jurista participó en éstas jornadas con una ponencia titulada “Indemnización de daños y restitución de enriquecimientos” en el curso de cuya comunicación relató que hacía unos años, en su acreditado bufete madrileño, había llevado un caso de intrusismo minero que le había dado muchos quebraderos de cabeza pero que al final lograría resolver satisfactoriamente para los intereses de su cliente gracias precisamente a este libro de Don Florentino Quevedo Vega al que citó expresamente en su conferencia y así figura recogido en las actas de las jornadas, que en el año 2007 publicó la “Editorial Dykinson”, y también en los “Anales” de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de ese mismo año 2007.

Aunque, como ya dije, el despacho profesional de don Florentino Quevedo Vega siempre estuvo radicado en la villa de Cangas del Narcea, se da la circunstancia de que su rigor y éxito en el trabajo le llevó a traspasar no solo las fronteras locales y regionales sino también las nacionales.

Conocí a don Florentino Quevedo Vega hace muchos años: como director del grupo escolar donde cursé mis estudios primarios, luego como buen amigo de mi padre, también abogado en Cangas, y, por último, desde el año 1984, como compañero en el ejercicio de la abogacía. Intervinimos juntos en muchos pleitos: unas veces enfrentándonos noblemente, como nos corresponde a los abogados, y otras ocupando ambos la misma posición procesal, intercambiando entonces argumentos jurídicos y compartiendo estrategias judiciales. Sé pues muy bien de quien estoy hablando.

Por eso, si ahora tuviera que resumir la personalidad de don Florentino Quevedo Vega, diría:

  • que fue discreto, porque allí donde iba le gustaba pasar completamente inadvertido;
  • que fue prudente, porque sabía lo aventurado que es el mundo del Derecho para un abogado;
  • que fue tenaz, porque no daba nada por perdido, hasta el punto de que, en mi modesto criterio, pienso que su máxima vital podría ser perfectamente la del viejo aforismo que alude a “el agua que orada la roca”;
  • que fue laborioso e infatigable, porque, por ejemplo, la vigente Ley de Enjuiciamiento Civil del año 2000 jubiló a muchos abogados bastante más jóvenes que él, incapaces de abordar los enormes cambios que la misma iba a introducir en prácticamente todos los procedimientos judiciales, y sin embargo Don Florentino Quevedo Vega, sin ayuda y a base de estudio, sacrificio y dedicación, llegó a dominar como nadie el nuevo rito procesal;
  • y que poseía una gran inteligencia, porque sin ella no hubiera podido alcanzar nunca la cima de una profesión tan compleja como es la abogacía.

Pero quiero decir también que todas estas virtudes, que indudablemente adornaban a Don Florentino Quevedo Vega, sin embargo no le impedían en absoluto ser:

  • no solo una persona modesta, porque pudiendo vanagloriarse de tantas hazañas jurídicas protagonizadas, sin embargo nunca presumió de ninguna de ellas,
  • sino también una persona humilde, porque en el trato con los demás no lo vi nunca, y nadie me lo ha comentado jamás, tomar actitud de persona de superior categoría, inteligencia o saber, aunque no hay ninguna duda de que poseía todo ello.

Don Florentino Quevedo Vega era un hombre hecho a sí mismo al que las vicisitudes de la vida, sobre todo en la Galicia profunda y en los duros tiempos en los que le tocó nacer, le obligaron desde muy pequeño al esfuerzo y al sacrificio permanentes. Y en esas continuó hasta el final, con un ritmo de trabajo frenético tanto en el tiempo (por las muchas horas que le dedicó pues lo hacía a tiempo completo) como en el espacio (por los numerosos viajes profesionales que continuamente realizaba) y, además, con una hiperactividad que a la mayoría de los jóvenes abogados de hoy les resultaría muy difícil de seguir.

Fue un auténtico titán de la abogacía, un insigne y eminente letrado reconocido como tal a nivel nacional, al que no se le puso nunca nada por delante, desde el conocimiento de disciplinas jurídicas prácticamente inexistentes en su época de formación universitaria hasta el empleo de las últimas tecnologías de la informática, asumiendo siempre con igual dedicación, esfuerzo y responsabilidad todos los asuntos que se le encomendaron, desde el más intranscendente hasta el más importante.

Para mí es el abogado “más completo” y “más eficaz” que he conocido nunca o, si se me permite emplear un anglicismo, propio del ámbito deportivo pero en todo caso sumamente expresivo por su significado, fue todo un ‘crack’ de la abogacía.

Don Florentino Quevedo Vega fue, nunca mejor dicho tratándose de toda una autoridad en Derecho Minero, una especie de “bulldozer” procesal en el sentido de que era un abogado que, con escrupuloso acatamiento de todas las normas de la deontología profesional y respetando siempre las reglas de la buena fe y la lealtad procesales (que, por cierto, tanto se echan de menos en los actuales tiempos), solía llevarse al contrario por delante en el sentido forense de la expresión, de suerte que las más de las veces resultaba un abogado imbatible.

Y terminaba yo diciendo en aquella laudatio in honorem: que, aunque quien tiene verdaderos y reales méritos no busca ni el aplauso ni los honores, en esta ocasión el Ministerio de Justicia había acertado de pleno al conceder tan alta distinción in iure mérita a Don Florentino Quevedo Vega, condecoración otorgada al margen por completo de puestos políticos o de cargos institucionales pues, en mi humilde opinión, creo que esa fue de las escasísimas cruces de San Raimundo de Peñafort concedida única y exclusivamente en atención a una larga, brillante, fructífera y ejemplar trayectoria profesional como abogado.

Querido amigo y admirado Maestro, sid tibi terra levis.

Mario Gómez Marcos
Cangas del Narcea, 27 de febrero de 2020


Hace cuatro años, don Florentino Quevedo concedía una entrevista al ilustre Colegio de Abogados de Oviedo, que hoy rescatamos a modo de homenaje.

 


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Por ALBA LLANO, Gijón.

Rosa Fernández subiendo al campo II del Manaslu / Foto: Rosa Fdez.

Hay quienes viven la aventura y la emoción del riesgo a un nivel superior. La montaña, en el fondo, siempre ha tenido siempre un significado simbólico. No se trata, simplemente, de ascensiones más o menos altas, sino de desafíos cargados de mensajes. Como los de la montañera Rosa Fernández. Nacida en Cangas del Narcea hace 59 años, ha vivido en sus venas ese sacrificio en las cumbres y en su día a día. Ha pasado de explorar y superar sus límites personales a enfrentarse a un gran desafío extra: su condición de mujer en una disciplina, al menos en sus inicios, exclusiva de hombres.

Humilde, sencilla, con buen sentido del humor y experta en derribar barreras. Rosa Fernández ha coronado seis de las cumbres más altas del planeta (por encima de los 8.000 metros de altura) y ha sido la única montañera española en completar el ‘Proyecto 7 Cumbres’ (escalar las montañas más altas de cada continente). Pero, detrás de este esfuerzo y compromiso, se esconden también dudas, dolor, compañerismo y, sobre todo, alegría. Esta última y su propia superación personal han llevado a la canguesa a superar una de las cimas más difíciles de su vida: el cáncer.

Rosa Fernández conversa con EL COMERCIO sobre sus inicios, habla de esas horas de no dormir en esa lucha ‘ochomilista’, se emociona con sus momentos más complicados, aborda la situación actual de la mujer en el alpinismo y adelanta sus próximos proyectos.

La canguesa en la cumbre del Manaslu (8.156 m). / Foto: Rosa Fdez.

Porque la canguesa nació rodeada de montañas. Concretamente, en el concejo de Cangas de Narcea, siempre han estado en su vida como telón de fondo. El hecho de subir ‘ochomiles’ fue, en sus propias palabras, «totalmente una casualidad». Empezó con un reto inimaginable, el Gasherbrum II (Pakistán) cuando le pidieron formar parte de una expedición de hombres para que el grupo consiguiera ayuda económica, algo que finalmente logró gracias a la presencia de Rosa. De allí ya volvió convertida en ‘ochomilista’, como la primera asturiana en hacer cima a más de 8.000 metros.

A esta primera gran cumbre le siguieron muchas más. Incluido el Everest. Un camino que, para esta montañera tampoco ha sido fácil. Además de «mucha superación personal», también hubo «muchos obstáculos, barreras y horas de no dormir». Todo en una época en la que escalar una montaña y ser mujer, confiesa, «era casi como una cosa rara».

«La montaña al final me va a tratar igual a mí que a cualquiera. De hecho, una vez estoy en ella, solo siento que estamos la montaña y yo. Pero sí puedo asegurar que llegar a esa cumbre es mucho más duro para nosotras en todos los sentidos. Evidencia de ello es que hay pocas que lo hayan conseguido», explica. La canguesa considera que, aunque en la actualidad el alpinismo femenino ha hecho grandes progresos, «para ellos sigue habiendo patrocinios y para nosotras no. Tienes que pelear muchísimo para conseguir algo». Apoyos que todavía no ha conseguido para ascender el que sería su próximo gran objetivo: la montaña salvaje, el K2 (8.611 metros).

Así todo, dice que la situación de la mujer ha cambiado y más en el deporte: «Afortunadamente la situación desde cuando empecé en el alpinismo hasta el día de hoy ha cambiado en muchos aspectos». Algo que también ha percibido desde el club ciclista Una a Una, que ella misma fundó en 2009: «Cuando creé el grupo de bici de montaña para chicas no llegábamos a media docena y cuando presentamos el grupo a los medios en 2011 había crecido ya a más de 40».

Un proyecto que para ella ha sido clave y que comenzó como una idea destinada a que más mujeres se animasen a salir juntas a practicar este deporte. El mismo que tuvo que aparcar ese mismo año 2009 para hacer frente, asegura, a «la montaña más dura»: un cáncer de mama. «Después, como no podía marcharme a escalar, pensé en llevar esta idea a cabo y empecé a salir en bici con las chicas y peleando poco a poco conseguí que el club saliese adelante.»

La escaladora, en el Manaslu, la octava montaña más alta del mundo. / Foto: Rosa Fdez.

Pensar en el deporte

Este proyecto fue una de las cosas que le hizo seguir en un momento tan difícil: «Fue importante continuar pensando en el deporte, en los proyectos que tenía y, en definitiva, en dedicarle el menor tiempo posible a pensar en la enfermedad o en los tratamientos.» «Me despreocupé de todo esto, pero aun así sabía que mi campo base iba a estar durante dos años en el hospital. En ese momento, el no estar parada y el poder llevar a cabo el club ciclista fue una de las cosas más bonitas. Y es que, además de fomentar el deporte femenino, es un club en el que todas las mujeres de cualquier condición física son bienvenidas.»

Su último gran proyecto fue su colaboración como jefa de expedición en el reto de Pelayo Vida en el recién terminado 2019. Ese reto unió a un grupo de mujeres sin apenas experiencia en la montaña que también habían tenido que vencer al cáncer. Ella fue la encargada de prepararlas durante los meses previos y de acompañarlas en su primer 6.000 metros en Bolivia: «Fue todo un cóctel de satisfacción y de ganas de vivir», confiesa la canguesa. «Ves cómo funciona la cabeza y cómo, cuando tienes un reto y cuando haces las cosas por algo, la cabeza acaba siendo mucho más fuerte que cualquier condición física», explica Rosa Fernández.


Fuente: EL COMERCIO ¦ Jueves, 16 enero 2020


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Exposición ‘Madreñas de carpín en Cangas del Narcea’

Una madreña de Francisco Alfonso, de Pixán (a la derecha) y otra de Francisco Cabezas, de Cibuyo.

El Tous pa Tous ha inaugurado una nueva exposición en la Casa de Cultura “Palacio de Omaña” de Cangas del Narcea: “Madreñas de carpín en Cangas del Narcea. Colección de Alfonso Fernández Canteli”, en la que se exponen 22 madreñas hechas por catorce madreñeiros de los concejos de Degaña, Somiedo y, sobre todo, Cangas del Narcea. La muestra se pude visitar hasta el próximo verano en la planta baja, Sala ‘Tous pa Tous’, en horario de la Casa de Cultura.

Madreñas de hombre fabricadas por Manuel Rosón y Pedro Ramos, de Cerredo (Degaña)

La exposición está dedicada a las madreñas de carpín y hay representados quince madreñeiros. Once son de Cangas: José Menéndez, Folguerúa; Francisco Cabezas, Cibuyo; Francisco, Las Cuadriellas de Villaláez; José Gutiérrez, Llamera; Alfredo García Rodríguez, Piñera; Emilio González, barrio de Santa Catalina, Cangas del Narcea; Juan Pérez Menéndez, El Otero-Otardejú; Faustino Rodríguez, Porley; Maximino Rubio, Parada la Vieja, Francisco Alfonso Pérez, Peján/Pixán y José Raúl Martínez, Pambley.

Madreña de mujer fabricada por Manuel Rosón y Pedro Ramos, de Cerredo (Degaña)

Había diferencias entre las madreñas de hombre y de mujer. Las de las fotografías fueron hechas por Manuel Rosón y Pedro Ramos, de Cerredo (Degaña), son madreñas muy decoradas, y pueden verse en la exposición.

José Raúl Martínez Rodríguez es actualmente el único madreñeiro del concejo de Cangas del Narcea. Es el propietario de la Fábrica de madreñas “Virgen de los Remedios” en Pambley, única fábrica que existe en Asturias. En la fotografía aparece con su padre Raúl, que trabajó en el oficio antes que él. Fabrica unos ochocientos pares de madreñas al año con madera de umeiro y, sobre todo, de abedul, que se venden en Asturias y en las provincias de León, Lugo y Burgos. En la exposición hay dos pares de madreñas de zapatilla hechas por él. En este vídeo podéis ver cómo trabaja y cómo hace una madreña.

Esta excepcional fotografía de la norteamericana Ruth M. Anderson (1893-1983) de unos madreñeiros en la Plaza de Cangas del Narcea el día de la Feria de la Cruz de Mayo de 1925 (Col. The Hispanic Society of America, Nueva York), en la que se los ve vendiendo madreñas y sentados en el poyo de la fachada norte de la iglesia parroquial, también podrá verse, entre otras, en la exposición.

 

La exposición “Madreñas de carpín en Cangas del Narcea. Colección de Alfonso Fernández Canteli”, como hemos dicho es una muestra de modelos de madreñas de carpín hoy desaparecidos, pero, sobre todo, es un homenaje a los madreñeiros de este concejo, como el que fotografió Fritz Krüger en agosto de 1927 en Besullo, con su herramienta y algunas de sus madreñas.

Como complemento a la exposición se proyecta el corto documental de 8 minutos de duración: “Fabricación de la madreña (José Gancedo, La Rebollada, Somiedo)”, del Museo del Pueblo de Asturias, cuyo realizador es Jaime Santos y cámara Javier Calzada.

Colocación en la iglesia parroquial del cuadro “Verdadero Retrato de Ntra. Sra. del Acebo” de 1710

“N.ª S.ª del Azebo”, 1710 (óleo sobre lienzo, 140 x 115 cm), atribuido a Ignacio Abarca Valdés.

El próximo sábado, 7 de diciembre, a las 20.25 h, se presentará en la iglesia parroquial de Cangas del Narcea la nueva ubicación del “Verdadero retrato de N.ª S.ª del Acebo”, pintado en 1710 y atribuido al pintor Ignacio Abarca Valdés.

Se trata del cuadro de principios del siglo XVIII que el Tous pa Tous adquirió en una subasta en 2018 gracias a la colaboración de don Francisco Rodríguez García. El acto se celebrará al finalizar la misa de ocho de la tarde y antes de iniciarse el concierto del Coro Joven de la Sinfónica de Galicia dentro de la III Semana de Música en la Basílica.

El “Verdadero retrato de N.ª S.ª del Acebo”, que quedará expuesto definitivamente en la iglesia parroquial de Cangas del Narcea es un gran cuadro de devoción (1,40 x 1,15 m) pintado por Ignacio Abarca en 1710, un año después de concluirse el retablo mayor del santuario del Acebo. Este pintor de caballete, formado en Madrid, es uno de los primeros de su clase que se establece en Asturias y este cuadro será una de sus primeras obras. El cuadro, propiedad del Tous pa Tous, ha sido cedido a la parroquia de Cangas del Narcea y es un magnifico testimonio de la gran importancia que tuvo este santuario mariano en aquellas fechas.

Don Jesús, el cura de Cangas

«Os dejo, pero no os olvido. Volveré.»

Don Jesús Bayón, delante de la Basílica de Santa María Magdalena, donde durante 40 años ejerció su ministerio sacerdotal. Cangas del Narcea, septiembre de 2019.

Llegó a Cangas del Narcea hace 40 años y aunque su idea inicial no era quedarse por mucho tiempo, el párroco de Cangas, Jesús Bayón (Moreda de Aller, 1938), se jubila con una concurrida misa en la Basílica de Santa María Magdalena de Cangas y una cena en la plaza de La Oliva rodeado de medio millar de parroquianos.

Durante todos estos años en Cangas del Narcea, celebró el 350 aniversario de la Colegiata de Santa María Magdalena, templo en el que también celebró hace tres años sus bodas de oro sacerdotales. Además recibió su condición de hijo adoptivo de Cangas, la medalla de oro de la Sociedad de Artesanos de Nuestra Señora del Carmen, y por supuesto, el cariño y respeto de todos los vecinos y feligreses.

Desde el lejano mes de junio de 1979 que llegó a Cangas, son millares los cangueses a los que don Jesús impartió la gracia de los sacramentos de la Iglesia Católica, y lamenta, tras el auge y declive de la minería en la comarca, haber pasado de 149 bautizos en su primer año a los 62 celebrados en este último.

Pero de todas sus vivencias entre nosotros hay dos fechas que retiene con gran satisfacción en su memoria:

La primera, por empezar por la más lejana, es el 16 de julio de 1979, su primera procesión del Carmen como párroco de Cangas y su primera Descarga como miembro de la Sociedad de Artesanos, «aquella en la que explotó la máquina». Aquel día don Jesús comprendió que su misión en estas tierras merecía la pena.

La otra fecha que recuerda con mucho agrado es el 27 de diciembre de 1992, día en que la hasta entonces Colegiata de Santa María Magdalena quedó consagrada Basílica por el papa Juan Pablo II, dignidad que hasta aquel momento sólo tenían otras tres en Asturias: la catedral de Oviedo, Covadonga y Santa María de Llanes.

En su despedida de jubilación, don Jesús nos invitó a todos los cangueses a mantener «la devoción a la Virgen del Carmen. Aunque muchos no la entiendan, es una expresión de amor y devoción que os acompaña hace siglos». Se va pero no nos olvida, ha dicho, como tampoco podrá olvidar tantos años de dedicación al santuario del Acebo comprobando la devoción que existe a la Virgen del Acebo cuya actual ermita, después del derribo de la antigua, se inauguró el 8 de septiembre de 1590 y donde seis años después,  celebraría su primera misa el Padre Carballo, quien dejó crónica de muchos milagros en este santuario.

Merecido descanso el que le llega ahora a este cangués de adopción en la Casa Sacerdotal Diocesana de Oviedo, y al que sus vecinos cangueses dedicaron el siguiente vídeo de despedida. ¡Hasta pronto, don Jesús. Aquí está su casa!


 

Luis Pasamontes, el ciclista cangués que llegó a competir en el mismo equipo que Perico Delgado y Miguel Induráin

Luis en Cangas del Narcea en la marcha cicloturista que lleva su nombre “La Pasamontes”, edición 2016

Como la gran mayoría de los nenos de Cangas del Narcea de aquella época, Luis Pasamontes Rodríguez nace en Oviedo el 2 de octubre de 1979. En Cangas del Narcea no se inaugura el hospital comarcal hasta el año 1986 y entonces, lo más normal es que las madres fuesen a dar a luz a la capital del Principado. Lo que ya no era tan normal es que el nuevo retoño viniese al mundo agarrado virtualmente al manillar de una bicicleta. ¡Quién le iba a decir a la “señora Luisa” que su recién nacido llegaría a ser un destacado profesional en el mejor equipo ciclista del mundo!

Luis Pasamontes crece jugando por las calles de la villa de Cangas del Narcea. Era feliz yendo a jugar al fútbol con sus amigos al patio del colegio donde estudiaba, y sobre todo, no faltaban motos entre sus juguetes. Según se iba haciendo mayor su pasión por los cascos, los trajes de cuero, el ruido de los tubos de escape de las motos de gran cilindrada, iba en aumento, pero en Cangas la única oportunidad de ver variedad de motos de este tipo era los finales de etapa de carreras ciclistas, sobre todo de la Vuelta a Asturias.

A Luis, en un principio, le interesaban más las motos que acompañaban la carrera que los propios ciclistas. Un fin de semana de mucho frío y fuerte lluvia llegaba a Cangas un final de etapa de una prueba ciclista amateur. La meta estaba instalada en El Paseo, delante del cine Trébol, y bien abrigado, acompañado de un enorme paraguas, Pasamontes bajó corriendo por la Avenida del Acebo para no perderse la llegada de ninguna de las motos que acompañaban a la serpiente multicolor.

Mientras esperaba impaciente la llegada de los motoristas, a través de la megafonía escuchó lo siguiente: “Atención porque nos informan desde la radio de la Vuelta que el escapado se ha caído en el descenso del alto de La Espina, pero aun así mantiene una ligera ventaja sobre el grueso del pelotón”. Este comentario le llamó la atención y comenzó a imaginarse como el ciclista después de haberse caído se volvía a subir a la bicicleta bajo la lluvia y la niebla. Y mientras dejaba volar su imaginación ve a lo lejos la silueta de un ciclista que se acerca mirando atrás y saludando. Al entrar en meta puede comprobar que está ensangrentado, con un codo y una rodilla dañados. El barro mezclado con la sangre sólo dejaba ver que la cinta del manillar estaba suelta; la caída había sido la causante de semejante “estropicio”. Pese a todo, al ciclista no le abandonaba su sonrisa. Luis estaba asombrado ya que aquel hombre que tenía delante había ganado, y de qué manera. No se separó un minuto de él durante el tiempo que fue atendido, tampoco en la entrega de premios, el ciclista se percató de ello y cariñosamente le tocó la cabeza y le dijo: “Con este paraguas no te mojas, ¿eh?”, arrancando una sonrisa al pequeño. A continuación, se cerraron las puertas de una furgoneta y su superhéroe se perdería en la misma recta por la que minutos antes le había visto llegar levantado los brazos. Aquel muchacho le iba a cambiar su vida.

Pasamontes había salido de casa con la intención de ver motos y más motos, pero un bravo corredor consiguió acaparar toda su atención. A partir de entonces, Luis ya no pedía en el quiosco su revista mensual de motociclismo, se había olvidado de las dos primeras sílabas. Su cajita de caudales donde guardaba las propinas seguía siendo la misma, pero el contenido ya no estaba destinado a una motocicleta, ahora su destino era el de una bici de ciclista.

Poco a poco se fue introduciendo en la práctica y el mundo del ciclismo y tras la prematura muerte de su padre se lo tomó más en serio. Su amor por el ciclismo había nacido de su pasión por las motos.

En su relevante etapa como ciclista amateur, destacó como un ciclista todoterreno que lo mismo se metía en la escapada del día, que tiraba del pelotón, que se encontraba entre los mejores en la montaña. Ejemplo de esto último está su 13ª posición en la Clásica a los Puertos de Guadarrama donde competía contra ciclistas profesionales de la talla de Oscar Sevilla, Francisco Mancebo o Gorka Beloki.

Pasamontes en 2012, su segunda temporada como profesional

Su esfuerzo y tenacidad le brindaron la oportunidad de dar el salto al ciclismo profesional en el año 2003. Debutaría en el equipo madrileño RELAX-Fuenlabrada donde militaría durante tres temporadas.

En su primera temporada, año 2003, se estrenaría en importantes pruebas del calendario nacional como la Vuelta a Cataluña, País Vasco y Vuelta a Andalucía.

En 2004 participa en su primera Vuelta a España, quedando en una extraordinaria 20ª posición si tenemos en cuenta que desde un equipo modesto tiene que hacer frente a las grandes figuras de los mejores equipos del pelotón internacional. La Vuelta la gana Roberto Heras pero Pasamontes supera a ciclistas de la talla de Oscar Sevilla, José Luis Arrieta y los colombianos Rafael Cárdenas o Hernán Buenahora. Otras pruebas importantes en las que participa esta temporada son la Vuelta a Portugal, Vuelta Ciclista Comunidad Valenciana, Vuelta Andalucía, Semana Catalana y Escalada a Montjuich. Además, este año consigue ganar en Granada el Memorial Manuel Galera-Ciudad de Armilla.

Roberto Herás volverá a ganar la Vuelta a España en 2005, es la segunda para Pasamontes que vuelve a terminar en una más que honrosa posición entre los treinta primeros y realizando un importante papel para clasificar a su compañero de equipo Josep Jufré ente los quince primeros. Su última temporada en el equipo RELAX le lleva a participar también en Vuelta a Burgos, Cataluña, Castilla y León, País Vasco, Murcia, Andalucía y Vuelta a Asturias donde termina el 7º de la clasificación general. Un calendario nacional que se completa con varias clásicas como la Semana Catalana, la Clásica de Primavera, San Sebastián, Subida al Naranco y Clásica Internacional de Alcobendas entre otras.

En el equipo belga UNIBET en 2007

Estas tres notables campañas en el equipo madrileño le permitieron subir un escalón más en el pelotón internacional al fichar por el UNIBET (2006-2007). Con el conjunto belga consiguió sus dos grandes actuaciones individuales: triunfo de etapa en el Tour de Valonia (Bélgica) y 2º en la general final de la Vuelta a Gran Bretaña, además de un 5º puesto en la Vuelta a Andalucía, antes de pasar a las órdenes de Eusebio Unzué uno de los directores deportivos más respetados y reconocidos del deporte español.

El equipo de Unzué inicialmente estaba patrocinado por REYNOLDS (1980-1989) años del Tour de Francia y la Vuelta a España de Perico Delgado y grandes triunfos de ciclistas de la trayectoria de Ángel Arroyo, José Luis Laguía y Julian Gorospe. Después llegó como patrocinador BANESTO (1990-2003) y su época dorada con los cinco Tours de Francia consecutivos (1991-1995) y los dos Giros de Italia (1992-1993) ganados por Miguel Induráin como máximo exponente. Llegó a ser el mejor equipo en el ranking UCI en 1992 y 1993. Tras la retirada de Induráin en 1996 tomaron el relevo Abrahan Olano y el malogrado “Chava” Jiménez, primero y tercero respectivamente en la Vuelta a España de 1998.

Tras BANESTO llega el padrinazgo del Gobierno Balear bajo la marca ILLES BALLEARS (2004-2005) para pasar dos años después a llamarse CAISSE d’EPARGNE (2006-2010) por el patrocinio del grupo bancario francés ganando con Oscar Pereriro el Tour de Francia de 2006 y el segundo puesto en la general de la Vuelta a España de Alejandro Valverde.

Vuelta a España 2008. Ascensión al puerto de San Isidro junto a su compañero Xabier Zandio.

Es en esta época del equipo cuando Pasamontes, proveniente del equipo belga UNIBET, pasa a engrosar las filas del mejor equipo del mundo. Es el año 2008 y el nuevo equipo del corredor cangués vence en la clasificación por equipos del UCI ProTour con Alejandro Valverde como mejor corredor colocado, que también se adjudicaría la victoria individual.

Pero este paso no fue sencillo ya que al acabar su etapa en el UNIBET belga, Luis se quedaba sin equipo, o al menos sin un equipo del mismo prestigio o superior. Su lema es: ‘Líder de mi vida, gregario en la de otros’ y entonces haciendo honor al mismo, se decidió a llamar directamente a los responsables del CAISEE d’EPARGNE para ofrecerse como corredor, algo nada habitual en el ciclismo, buscando un hueco en este prestigioso conjunto que finalmente lograría. Había llamado a la puerta del mejor equipo del mundo y le dijeron que adelante. Empezaría así una nueva etapa en su carrera escoltando al actual campeón mundial, Alejandro Valverde, teniendo muy presente el lema de los tres mosqueteros.

Dispuntando una prueba contrareloj.

Luis Pasamontes, después de dos años alejado de las grandes pruebas por los compromisos del equipo belga en competiciones europeas, vuelve a participar en la Vuelta a España, tercera en su palmarés, y participará por primera vez en el Giro de Italia. Ese año la ronda española la ganaría Alberto Contador, y Pasamontes sería un gregario de lujo para Alejandro Valverde que acabaría 5º, obteniendo personalmente un gran resultado tanto en la clasificación de la montaña como en la general. En el Giro de Italia que también ganaba Contador le tocó hacer de escudero del español Joaquim Rodríguez, finalizando el cangués en una meritoria 36ª posición en una ronda italiana que acabaron más de 140 corredores. Fue ésta una temporada completísima de Luis Pasamontes con un 5º puesto en Francia en el Tour de l’Ain, en Italia un 11º puesto en la Tirreno-Adriático y en España 7º clasificado en la Vuelta a La Rioja.

La temporada siguiente (2009) fue la de la segunda victoria en el Tour de Francia del español Alberto Contador. Este sería el primer Tour de Francia de Pasamontes que por fin ya podía escribir en su currículum que había participado en las tres grandes pruebas ciclistas siguiendo los pasos de su paisano Antonio Menéndez. Pasamontes llegaría a París después de pedalear por Pirineos y Alpes entre los cuarenta primeros de la general y segundo corredor mejor clasificado de su equipo. La ronda gala la finalizarían más de 150 corredores lo que hace aún más meritorio el resultado del cangués. Esta temporada fueron varios los compromisos por tierras francesas: Critérium Du Dauphiné Libéré que ganaría su líder, Alejandro Valverde; Circuit Cycliste Sarthe – Pays de la Loire en la que le tocó trabajar para Oscar Pereiro y el Tour Cycliste International du Haut Var. En España consigue un 6º puesto en la Vuelta a Burgos y disputa también la Vuelta a Castilla y León, la Vuelta a Murcia además de la Clásica de Almería y la Subida al Naranco en Oviedo.

Luis Pasamontes 2011

Firmando autógrafos en el Giro de Italia de 2011.

Su cuarta y última Vuelta a España la corre en 2010 también con el maillot de CAISSE d’EPARGNE. Además de la gran prueba española fueron muy numerosos los compromisos a cumplir en Bélgica, Francia y resto de calendario español. En 2011 se produce un nuevo cambio en el espónsor del equipo de Eusebio Unzué y Pasamontes pasa a lucir nuevo maillot, esta vez el del MOVISTAR TEAM, que aún hoy día sigue con el patrocinio del equipo. Con estos colores diputará su segundo Giro de Italia que terminará en 50ª posición. Fue éste un Giro complicado ya que en la 3.ª etapa falleció el ciclista belga Wouter Weylandt tras sufrir una durísima caída en el descenso del Passo del Bocco, cerca de Mezzanego y Alberto Contador que había ganado dos etapas y la maglia rosa, finalmente fue descalificado debido a su positivo por clembuterol que le habían detectado la temporada anterior.

En 2011 la Unión Ciclista Internacional (UCI) había implantado un nuevo sistema de puntuación que perjudicaba sobremanera a los gregarios. Pasamontes terminaba contrato al finalizar la temporada y el nuevo sistema hacía que gregarios, y más aún, “los gregarios de gregarios” como le gusta autodenominarse a Luis, no tuviesen suficientes puntos, lo que hacía inviable la renovación del de Cangas del Narcea.

Vuelta a Colombia 2012

Buscando una salida a su situación de cara a la temporada siguiente, le surge la oportunidad dentro de la casa de irse a Sudamérica con el filial colombiano, el Movistar Team Continental a ejercer como mentor deportivo, pero dentro del pelotón como ciclista, a enseñar sus experiencias adquiridas en el ciclismo europeo, y lo que al principio parecía una locura se convirtió, en palabras de Luis, en una de las mejores experiencias de su carrera.

Luis Pasamontes no desaprovecha la oportunidad y en 2012 viaja como mentor deportivo a Colombia y así poder seguir compitiendo, descubrir otro ciclismo y acompañar a jóvenes valores del deporte americano en su formación como personas y deportistas.

Y tras su periplo americano después de haber corrido y terminado las tres grandes pruebas del ciclismo mundial en la escuadra de Eusebio Unzué a las órdenes de gente como Alejandro Valverde o Oscar Pereiro, pasa a disputar otro tipo de carreras.

“El liderazgo del gregario”, libro de Pasamontes publicado en 2019

Unos años después de retirarse del ciclismo profesional, tras cuatro Vueltas a España, dos Giros de Italia y un Tour de Francia en sus piernas, además de comentarista deportivo y conferenciante, es un reputado mentor deportivo que con su libro “El liderazgo del gregario”, explica sus vivencias sobre la bicicleta aplicadas a la vida personal, familiar o laboral. Una nueva visión del ciclismo en un libro que no es solo para ciclistas y que recomendamos a todos los que nos leen.

En toda su trayectoria profesional, Luis Pasamontes ha hecho y sigue haciendo gala del orgullo de ser cangués: “Prefería ganar la etapa de mi pueblo que una del Tour de Francia” llegó a decir. Estos eran sus sentimientos y emociones cuando sabía que en una de las etapas de la Vuelta a Asturias iba a pasar por delante de la puerta de su casa en la Avenida del Acebo de Cangas del Narcea con su madre (la señora Luisa) saludando desde la ventana. 

Gracias Luis, por tanto.

Antonio Menéndez, el ciclista cangués que triunfó en ‘las tres grandes’

Antonio Menéndez con Jose Manuel Fuente en la Vuelta a España de 1974. ‘El Tarangu’ ganaba su segunda Vuelta gracias a la épica etapa con final en el Naranco en la que  ambos fueron los protagonistas.

Antonio Menéndez González, nace en Cangas de Narcea el 18 de agosto de 1946. Con diez años cumplidos, su familia se traslada a Granda, concejo de Gijón y es allí donde se inicia en el mundo del ciclismo.

UN GREGARIO DE LUJO

Fue ciclista profesional durante toda la década de los 70 en el siglo pasado. Un excepcional e imprescindible compañero de equipo en todas las escuadras donde militó por sus magníficas prestaciones en todas las disciplinas, pero sobre todo un gregario todo terreno para el mítico corredor asturiano José Manuel Fuente, El Tarangu del que fue compañero durante varios años en el equipo KAS. Fue lo que dirían los franceses un coéquipier de luxe. Su apodo en el mundo del ciclismo lo dice todo, “La Mulina”.

Un ejemplo de esto último lo tenemos en la Vuelta a España de 1974, con triunfo de El Tarangu en el Naranco. Antonio Menéndez venía tirando de Fuente, una vez que habían dado caza a un grupo en el que se encontraban Agostinho y Lasa rivales directos para el triunfo final del de Limanes. El cangués continuó tirando, con más fuerza si cabe, hasta mitad del Naranco. Menéndez cuenta que “Fuente quería que ganara yo y me lo repitió muchas veces, hasta que le convencí de que no me esperara porque se jugaba la Vuelta. Tenía yo razón porque a Agostinho en la crono final sólo le faltaron doce segundos para aventajar a Fuente”. El siguiente vídeo resume lo ocurrido en aquella vibrante etapa:

Pero todo esto no le privó de cosechar importantes triunfos a lo largo de su carrera profesional.

EQUIPOS

Menéndez en su primera temporada como profesional en 1970 con el equipo KARPY.

Su primer equipo profesional fue el KARPY (marca de licores) en 1970, la temporada siguiente militó en las filas de LA CASERA (equipo impulsado por el cub deportivo Peña Bahamontes) bajo la dirección deportiva de Miguel Moreno, regresando al año siguiente, en 1972, nuevamente al KARPY. Pero sería en la primera etapa del equipo KAS donde Menéndez militaría más años como profesional, 1973-75 KAS-Kaskol y 1976-77 KAS- Campagnolo.

El KAS fue un equipo ciclista español fundado en 1958 en Vitoria (Álava) y desaparecido en 1979, regresando en 1985 hasta 1988, fecha de su desaparición definitiva del ciclismo en ruta. Este equipo es recordado como uno de los equipos ciclistas más fuertes de los años 1960 y 1970.

Al desaparecer el equipo KAS, Menéndez vuelve durante una temporada con Miguel Moreno, su antiguo director deportivo en LA CASERA, durante una temporada al equipo cántabro TEKA, finalizando su carrera deportiva en 1979 en las filas del MOLINER-VERECO de Javier Mínguez.

LAS TRES GRANDES

Esta leyenda del ciclismo español corrió las Tres Grandes: Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España y en las tres saboreó las mieles del triunfo.

Tour de 1974. De derecha a izquierda: Velez (director), Lasa, Zubero, Melero, Aja, Carril, Martos, Menendez, Pesarrodona, Perurena. Nueva victoria en la ronda gala para el equipo KAS en esta clasificación que daba la vuelta de honor en el Parque de los Príncipes de París.

En el Tour de Francia de 1974, la fantástica escuadra de Antonio Menéndez, el equipo español KAS, ganaba la clasificación por equipos. Esto supuso que Menéndez junto a sus compañeros disfrutasen en París de la Vuelta de Honor en el Parque de los Príncipes. Además, su compañero Domingo Perurena se alzaría con el premio de la montaña en esta edición del Tour de Francia y otro compañero de equipo, López Carril, subiría al tercer cajón del pódium parisiense.

Fue este de 1974 uno de los años mágicos del equipo KAS. Nunca un equipo ha ganado las 3 clasificaciones por equipos en las tres grandes vueltas, excepto el KAS en ese año mágico. Pero es que además ganaron también por equipos en Suiza, Vuelta a Cataluña y País Vasco, además de en Aragón, Asturias, La Rioja, los 3 Días de Leganés y Mallorca. Y también se impusieron en las contrarreloj por equipos de la Vuelta a España, Dauphiné Liberé, Aragón y Asturias.

Giro de Italia de 1976. Menéndez entra en primer lugar por la línea de meta después de 222 kms en solitario consiguiendo el récord, todavía vigente, de la escapada más larga en la historia del Giro de Italia.

En el año 1975 Antonio Menéndez ganaba la etapa nº 11 de la Vuelta a España, 151 km entre Cambrils y Barcelona. En 1976 coparía todos los titulares de la prensa deportiva tanto española como italiana ya que realizaría su gran gesta por tierras itálicas. Sería el 31 de mayo, en la etapa también nº 11 entre Terni y Gabicce Mare cuando Menéndez entraría el primero por la línea de meta después de 222 kilómetros en solitario. Esta hazaña supone que todavía hoy en día, nuestro paisano pueda presumir de poseer el récord de la escapada triunfal más larga en la historia del Giro de Italia.

PALMARÉS

Aunque las mencionadas anteriormente puedan ser las proezas más destacadas de nuestro ciclista, no son las únicas. Entre sus éxitos y victorias, que no son pocas dado su carácter de hombre de equipo, podemos citar las siguientes:

  • Año 1970 (Karpy)

Consigue ser tercero en la Clasificación General de la Vuelta a Asturias y en el GP Nuestra Señora del Oro de Murguía (Álava) así como 5º en la Vuelta a Aragón. En cuanto a etapas este año gana la 3ª de la Semana Catalana de Ciclismo, es tercero en la 5ª del GP du Midi-Libre de Barcelona y quinto en el mismo tiempo que el primero, en la primera etapa entre Manresa y Tarragona de la Vuelta a Cataluña.

  • Año 1971 (La Casera-Peña Bahamontes)

Menéndez en 1971 cuando viste los colores de LA CASERA-Peña Bahamontes en su segunda temporada como profesional.

Este año corre su primera Vuelta a España terminando en el puesto 14º de la clasificación general. Entre sus rivales se encontraba el mítico Luis Ocaña (BIC) que terminaría 3º.

Gana el Trofeo San José-Iberdrola de Muelas del Pan (Zamora) y queda segundo clasificado en la general del Tour de Menorca. También consigue un 5º puesto de etapa en la Vuelta a Cantabria lo que le llevaría a quedar entre los diez primeros (9º) de la clasificación general. En la Vuelta Ciclista a Asturias consigue terminar 8º de la general. Junto a Vicente López Carril y a José Casas consiguió dar la sorpresa en Alcalá de Henares (Madrid), alzando a Asturias al tercer puesto en el Campeonato de España de fondo en carretera por regiones.

  • Año 1972 (Karpy)

Vuelve a correr la Vuelta España que este año ganaría José Manuel Fuente (El Tarangu). Menéndez finaliza la ronda española el 25º, un meritorio puesto si tenemos en cuenta que este año el que iba a ser su próximo equipo (KAS) había arrasado en la prueba metiendo a seis de sus corredores entre los diez primeros de la general. Su compañero de equipo en Karpy, el cántabro Gonzalo Aja, acabaría en 4ª posición. Impresionante la 12ª etapa, con salida en Zaragoza y llegada en alto a Formigal.

Caja de cerillas con la imagen de Menéndez cuando militaba en el equipo licor KARPY (años 1970 y 1972)

La subida fue una exhibición de fuerza de Fuente, que ganó la etapa por delante del segundo, Antonio Menéndez, y sacando casi nueve minutos al pelotón.

Dos terceros puestos en la clasificación general: Ruta-Criterium de San Sebastián (País Vasco) y Tour de Menorca. Además, se clasifica entre los diez primeros en la Vuelta a Segovia y en la Clásica de Primavera de Amorebieta (País Vasco). Respecto a victorias parciales logra ganar una etapa en la Vuelta Ciclista a La Rioja, tercero y cuarto en dos etapas de la Vuelta a Cataluña, y tercero también en la 5ª etapa de la Semana Catalana de Ciclismo entre Berga y Malgrat en la provincia de Barcelona. En el Campeonato de España por regiones, consigue junto a José Manuel Fuente y Vicente López Carril el subcampeonato para Asturias. En esta prueba Menéndez tuvo la desgracia de sufrir un inoportuno pinchazo que de no haber ocurrido hubiese puesto las cosas muy difíciles al equipo de Guipúzcoa, a la postre vencedor del campeonato.

  • Año 1973 (KAS-Kaskol)

Cromo de Menéndez de su primera temporada en el equipo KAS en 1973.

Es el año de su primer Tour de Francia en el que realiza un importante papel como gregario. No obstante, en la primera etapa queda clasificado en octava posición terminando la ronda gala en el puesto 40º. El triunfo en la general fue para el español Luis Ocaña a quien acompañó ocupando el tercer cajón del pódium el compañero de equipo de Menéndez y también asturiano, José Manuel Fuente.

Por otro lado, el audaz ciclista cangués consigue el segundo puesto en el GP de Vizcaya y también en la Ruta-Criterium de Caboalles de Abajo por detrás de Domingo Perurena. Además, gana la 3ª etapa de la Vuelta a Cantabria y la 4ª en la Vuelta Ciclista a Cataluña entre Badalona y Calonge (Gerona). En el Campeonato de España por regiones para profesionales celebrado en Cuenca vuelve a representar a Asturias, esta vez junto a López Carril y Balagué, consiguiendo la tercera posición. 

  • Año 1974 (KAS-Kaskol)

La Vuelta a España de 1974 contó con los tres primeros del Tour de Francia del año anterior: Ocaña, Thevenet y Fuente que esta vez se llevaría el gato al agua con la inestimable ayuda de Menendez que se le ve en la fotografía guardando las espaldas de su líder.

Segundo Tour de Francia de Antonio Menéndez en el equipo KAS en el que logran el segundo puesto en la contrarreloj por equipos celebrada en Harelbeke (West-Vlaanderen), Bélgica. Este año el Tour lo gana Eddy Merck a quien acompañó ocupando el tercer cajón del pódium el compañero de equipo de Menéndez, Vicente López Carril. El cangués ocuparía el puesto 54º en la clasificación general.

Tercera Vuelta a España del cangués en la que repite su 14º puesto del año 71 pero, esta vez en las filas del KAS que volvió a arrasar en la ronda española con cinco corredores entre los diez primeros. Entre ellos, José Manuel Fuente ganador de la prueba y el tercer puesto para otro compañero de Menéndez, Miguel María Lasa. Lógicamente el KAS se hizo con la clasificación general por equipos.

López Carril, Esparza y Menéndez en el pódium del Campeonato Nacional de Ciclismo en Ruta celebrado en Mieres en 1974.

En cuanto al resto del calendario nacional fueron varios los éxitos del cangués este año. Resultó ganador en dos clásicas, el GP de Vizcaya y del GP de Llodio, también en el País Vasco. Medalla de bronce en el Campeonato Nacional de Ciclismo en Ruta celebrado en Mieres (Asturias) y en la Prueba de Villafranca de Ordizia (País Vasco). En la Semana Catalana de Ciclismo fue el primero en la Clasificación Final de Esprints. Y por último hay que destacar la excelente Vuelta Asturias que llevó a cabo en la que terminó en quinta posición después de haber ganado tres etapas (una de ellas contrarreloj por equipos), la clasificación de la montaña y el segundo puesto en la combinada.

  • Año 1975 (KAS-Kaskol)

Equipo KAS de 1975. Antonio Martos, Carlos Ocaña, Antonio Menendez, Carlos Melero, José Pesarrodona, Juan Zurano, Javier Elorriaga, Francisco Javier Galdeano, Jaime Huelamo, José Nazabal, Miguel Maria Lasa, Sebastián Pozo, Juan Manuel Santisteban, José Manuel Fuente. Antón Barrutia, Vicente López Carril, Domingo Perurena, José Antonio González Linares, José Grande, Francisco Galdós, Andrés Oliva, Tomás Nistal, Gonzalo Aja, José María Basualdo, Eusebio Velez.

Es el año de su tercer Tour de Francia y aunque tuvo que abandonar después de más de 20 etapas, hay que destacar su labor tanto en Pirineos con en Alpes. En dos de las etapas que pudo disputar quedó entre los 15 primeros.

También en Francia esta temporada participa en el Tour de Corcega (Ronde van Corsica) donde consigue la victoria de la 3ª etapa en Ajaccio de 155 km, y en la Ruta-Criterium de Saint-Tropez (Provence-Alpes-Cote d’Azur) en la que llega en segunda posición.

En su cuarta participación en una edición de la Vuelta España, Antonio va a conseguir su primera victoria de etapa. Sería el 3 de mayo en la etapa nº 11 de 151 km, entre Cambrils (Tarragona) y Barcelona. Sus compañeros de equipo Perurena y Lasa serían segundo y tercero respectivamente en la Clasificación General Final y además, su escuadra (KAS), volvería a hacerse con la Clasificación por Equipos.

Completa el resto de la temporada con un segundo puesto en el GP de Llodio donde había vencido el año anterior, un tercer puesto en la Ruta-Criteriun de La Rua (Valdeorras, Orense) y un más que digno décimo puesto en la general de la Vuelta Ciclista a Cataluña. Repite participación en el Campeonato de España por regiones con los mismos compañeros de la temporada anterior, López Carril y Luis Balagué. Asturias fue la revelación consiguiendo un meritorio segundo puesto ya que Balagué tuvo que abandonar a mitad de carrera.

  • Año 1976 (KAS-Campagnolo)

Tour de Francia de 1976. En la imagen algunos de los grandes protagonistas: Menéndez (KAS) en primer plano, Van Impe con el maillot de la montaña, Thevenet, Maertens con el maillot verde, más atrás Baronchelli y Ocaña.

Cuarto Tour de Francia en el que participa nuestro corredor. Un segundo puesto en la etapa nº 12 de 205 km en Le Barcarès (Languedoc-Roussillon), dos sextos puestos en las etapas 15ª de 195 km entre Saint-Lary (Pirineos) y Pau (Aquitaine) y 19ª  de 220 km con final en Tulle (Limousin), así como un octavo puesto en otra larga etapa de 209 km que partía de Luxenburgo y meta en Nancy (Francia) le auparían al puesto 27º en la clasificación final de esta edición del Tour de Francia.

Pero el año 76 destaca en la carrera profesional de Menéndez como el año de su primer Giro de Italia. Como ya hemos dicho, el año de su debut en esta prueba consumó una hazaña que hoy en día sigue vigente, el récord de la escapada más larga en la historia del Giro de Italia. Fue en la etapa nº 11 entre Terni y Gabicce Mare cuando Menéndez alzaría los brazos en la línea de meta después de 222 kilómetros en solitario y aventajando al segundo, el belga Rik Van Linden, en casi trece minutos. Este sería el mejor homenaje que nuestro campeón podía brindar a su infortunado compañero de equipo, el cántabro José Manuel Santiesteban que había fallecido en Catania el 21 de mayo en la 1ª etapa de este Giro, tras una caída gravísima que le produjo un traumatismo craneal del que no se pudo recuperar. Después del ‘palo’ de Santisteban, el equipo KAS a punto estuvo de abandonar en bloque, pero tratan de buscar esa victoria para brindársela a su compañero. Como ya he dicho, Menéndez lo consigue en la 11ª, más tarde, lo hará Nazabal en la 19ª. Al final marchan del Giro muy tristes, pero con la cabeza muy alta, pues Andrés Oliva gana la Montaña y el joven Juan Pujol es décimo.

Este año, tras sus participaciones en Giro de Italia y Tour de Francia, Menéndez no participaría en la Vuelta España. Pero esto no sería inconveniente para alzarse con un nuevo triunfo del panorama nacional. Vence en la Ruta-Critérium de Laredo (Cantabria) imponiéndose a su compañero Domingo Perurena y a su paisano asturiano Luis Alberto Ordiales, segundo y tercero respectivamente.

  • Año 1977 (KAS-Campagnolo)

Antonio Menéndez junto a Eddy Merckx en el Tour de Francia de 1977.

Esta será su última temporada en el equipo KAS. De las tres grandes sólo participa en el Tour de Francia donde realizará un excelente trabajo para llevar a su compañero Francisco Galdós al cuarto puesto de la clasificación general. Prueba de ello son sus actuaciones en las cinco etapas disputadas en los Alpes, siendo el 10º clasificado en Morzine. Fue una edición muy dura en la que de un centenar de corredores que tomaron la salida sólo llegaron a París la mitad, entre ellos Menéndez en el puesto 45º.  

Aunque como ya he dicho este año no participa en Giro y Vuelta a España, sí lo hace en la Vuelta a Suiza donde en la 9º etapa consigue pasar en segundo lugar por la línea de meta de Effretikon (Zurich) a rueda de Bruno Wolfer que corría en casa.

Antonio Menéndez en 1977, su última temporada en el equipo KAS.

En cuanto al calendario nacional hay que destacar la gran Vuelta a Aragón realizada por Antonio donde consigue un segundo puesto en la contrarreloj de Zaragoza y un quinto en la etapa entre Molina de Aragón y Calatorao obteniendo así, la décima posición en la Clasificación General de la ronda aragonesa. En Asturias se lleva el primer premio de la Clasificación General de Esprints en la Vuelta a los Valles Mineros. En Navarra se hace con el tercer puesto en la prueba de ruta en carretera del GP Pascuas (Circuito de Pascuas) de Pamplona. Importante su actuación en el País Vasco donde termina 7º de la General en la Vuelta al País Vasco y 7º también en el GP de Vizcaya. En Madrid es segundo en el Trofeo Elola, Madrid-Jarama, por detrás de otra leyenda asturiana, Jesús Suárez Cuevas vencedor de la prueba y es décimo en la Clasificación General Final de los Tres Días de Leganés. Otra cita de esta temporada la tuvo en la vecina localidad leonesa de Caboalles de Abajo donde cosechó un tercer puesto. Como venía siendo habitual, participa en el Campeonato de España por regiones, este año formando el equipo asturiano con López Carril y Cima. Pese a que Menéndez no llegó a esta prueba en su mejor momento y tuvo que abandonar, Asturias se clasificó tercera.

  • Año 1978 (Teka)

Menendez vistiendo la equipación de su nueva escuadra (TEKA) en la temporada 1978.

Será el año de los últimos Giro a Italia y Tour de Francia de Menéndez, ahora en un nuevo equipo, el TEKA.

Estamos ante el primer Tour de Francia de los cuatro que ganaría el francés Bernard Hinault y estamos también ante la mejor clasificación de nuestro paisano en la prueba reina del ciclismo mundial, puesto 18º en su sexto Tour de Francia. Menéndez sería por primera vez el primer clasificado de su equipo en esta prueba. Hay que destacar la gran etapa realizada entre Morzine (Alpes) y Lausanne (Suiza) donde terminó 6º por delante de corredores de la talla de Sean Kelly y Bernard Hinault.

En la ronda italiana, si bien nuestro protagonista quedó clasificado muy lejos de la maglia rosa, fue el tercer español en la Clasificación General al término de la prueba en Milán. Un Giro de Italia muy duro en la que de 130 corredores sólo consiguieron terminar 90.

En España consigue la medalla de bronce en el Campeonato Nacional de Ciclismo en Ruta que se celebró en Caboalles de Abajo (León) repitiendo la gesta del año 74. Es segundo en la Clásica de Sabiñánigo (Huesca) y en la Prueba de Villafranca de Ordizia (País Vasco), cuarto en la Vuelta a Vinaroz (Castellón) y octavo en el Trofeo Masferrer de Sitges (Barcelona). Además, en Cataluña es segundo en la contrarreloj por equipos en la 1ª etapa de la Semana Catalana celebrada en Martorell y cuarto en la 1ª etapa de la Vuelta Ciclista a Cataluña disputada entre Sitges y Espluga de Francolí (Tarragona). En Asturias sería el vencedor en la 2º etapa de la Vuelta a los Valles Mineros disputada entre Blimea y Avilés y segundo clasificado en la 5ª etapa de la Vuelta Ciclista a Asturias en Luarca.

  • Año 1979 (Moliner-Vereco)

La última temporada de Antonio Menéndez como ciclista profesional será en 1979 que ficha por el equipo Moliner-VERECO.

Es el año de la despedida como ciclista profesional de Antonio Menéndez González, “La Mulita”. Y se despide en un nuevo equipo, el Moliner-Vereco, bajo el mando del afamado director deportivo Javier Mínguez. Después de tres temporadas sin participar en la ronda española por los compromisos en Giro de Italia y Tour de Francia, Menéndez vuelve a la Vuelta a España que en esta edición se disputaría entre Jerez de la Frontera y Madrid.

Fue ésta una edición bastante polémica que incluso estuvo a punto de no llegar a disputarse al renunciar a continuar organizándola el diario El Correo Español-El Pueblo Vasco tal y como venía haciendo desde la edición de 1955. La entrada de la agencia de publicidad Unipublic, junto a los patrocinios de la firma de ropa vaquera Lois y de la ciudad de Jerez de la Frontera, lograría sin embargo la continuidad de la gran ronda española. Además, los ciclistas hicieron una huelga en la etapa con doble sector por considerarla demasiado dura finalmente disputándose a un ritmo lento.

Un segundo puesto en la etapa 12ª entre Pamplona y Logroño en el mismo tiempo que el vencedor, el belga Frans Van Vlierberghe y sacándole más de dos minutos al tercero y un quinto en la etapa 15ª entre Gijón y León, fueron los mejores resultados de Menéndez en su última Vuelta a España que al final acabaría en el puesto 40º de la clasificación general.

Pero la gesta indiscutible de Menéndez en esta edición de la ronda española la realizó en la 4º etapa disputada entre Granada y Puerto Lumbreras (Murcia), de 222 km de recorrido. Esta jornada tuvo un héroe en el ciclista de Cangas del Narcea, quien protagonizó una escapada en solitario de 202 km. Nuestro especialista en escapadas en solitario ha protagonizado varias de este tipo en su larga carrera profesional (una de ellas que ya hemos descrito le supuso record y un triunfo en el Giro de Italia de 1976), saltó en el km 6, después de dos o tres intentos de fuga, que fueron rápidamente abortados. A medida que se aproximaba al puerto de la Mora, puntuable de tercera categoría, fue adquiriendo ventaja y en sus primeras rampas se presentó con un minuto y medio de ventaja sobre el pelotón. La intensa bajada facilitó el rodar del cangués, que llegó a adquirir una diferencia superior a los diez minutos en el kilómetro 127. Y así, en solitario, avanzó hasta cerca de la meta murciana.

Los veinte km finales de la etapa fueron de ciclismo puro. Con continuos ataques y contraataques por el grueso pelotón para dar caza al esforzado ciclista cangués. Todos contra Menéndez, que con el viento de costado y más de doscientos km en solitario sobre sus piernas, cuando ya tenía a la vista Puerto Lumbreras a 14 km de meta, fue alcanzado.

En su última temporada como profesional Antonio también participó en la Vuelta a Andalucía-Ruta Ciclista del Sol donde término en un meritorio 13º puesto.

CLUB CICLISTA “LOS TRES”

En su larga trayectoria, el Grupo Ciclista “Los Tres”, pionero en España del cicloturismo y de las escuelas ciclistas, ha organizado numerosas carreras, campeonatos, escuelas de ciclismo y salidas cicloturistas que aún realizan sus socios en la actualidad.

Se constituye en Gijón en el año 1972 en torno al Bar Chamartín (Calle Menéndez Pelayo) y al Garaje Amieva (propiedad de José Antonio Amieva, entrenador nacional de ciclismo) ambos en el barrio de La Arena, como homenaje a los tres ciclistas asturianos más destacados de la época: José Manuel Fuente ‘El Tarangu’, Vicente López Carril y el cangués Antonio Menéndez González.

Es curioso porque a diferencia de otros muchos clubes y peñas ciclistas de la época que tomaban el nombre de un único ciclista destacado, éste estaba dedicado a los tres campeones asturianos. Los tres ciclistas, además, vivían en Gijón, en los barrios de La Arena y El Coto y militaron juntos en el KAS durante varios años.

En abril de 2016 se celebró en Gijón una exposición relacionada con la tradición ciclista de la ciudad en la que estuvo expuesta una de las bicicletas de Menéndez.

Por aquel entonces, el único de ‘los tres’ que estaba consolidado como figura del ciclismo era Fuente, que ya había ganado una Vuelta a España y había destacado en el Giro de Italia. Los otros dos, que también eran ciclistas profesionales, no tardarían en sobresalir. Fuente conseguiría ganar la Vuelta a España en dos ocasiones, un tercer pódium en el Tour de Francia, donde aún recuerdan sus mano a mano con Luis Ocaña, y papeles destacados en cuatro Giros italianos donde sus duelos con Felice Gimondi y Eddie Merckx hicieron las delicias de los aficionados. López Carril también lograría un tercer puesto en el Tour de Francia y ser campeón de España de fondo. Por su parte, Menéndez aún conserva el récord de la escapada más larga del Giro de Italia: 222 kilómetros en solitario. Sin duda, los días más gloriosos del ciclismo asturiano habían estado en la época de Fuente y en el final de los también históricos Vicente López Carril y Antonio Menéndez.

 

En la actualidad, de una u otra manera, Antonio Menéndez sigue vinculado al ciclismo. En la imagen lo podemos ver a la dcha. de la ex-alcadesa de Gijón en una exposición sobre la tradición ciclista en la ciudad en 2016.

En definitiva, después de leer este detallado estudio sobre la carrera profesional de Antonio Menéndez, a nadie le puede quedar duda alguna de que estamos ante una leyenda del ciclismo asturiano y por qué no decirlo, del deporte de las dos ruedas en España. Este cangués es uno de esos grandes deportistas que, en palabras de personas que le conocen bien, “han sabido convertirse en ciudadanos normales con una naturalidad pasmosa”. Un orgullo para Cangas del Narcea, un modelo a seguir por todas nuestras jóvenes promesas en este deporte y un ejemplo para todos los que respetamos y admiramos a estos héroes de la carretera.