Los primeros dentistas de Cangas del Narcea

Consulta del dentista Victorino Arias en Cangas del Narcea, hacia 1915

Las personas que aparecen en la fotografía son Victorino Arias Diez y una de sus hijas. Victorino era dentista, fue uno de los primeros dentistas que se estableció en Cangas del Narcea a comienzos del siglo XX; puede que el primero. Hasta entonces los problemas de la boca estaban en manos de sacamuelas, que ejercían sus habilidades en ferias y mercados, y, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, de dentistas ambulantes. En efecto, a villas como Cangas del Narcea venían periódicamente profesionales cuya llegada se avisaba con antelación en los periódicos locales y también se anunciaban con carteles colocados en lugares públicos. Dos ejemplos de esto que decimos son las noticias que publican El Occidente de Asturias y El Eco de Occidente, editados en Cangas del Narcea. El 17 de abril de 1885 aparece en el primer periódico la siguiente información:

Según verán nuestros lectores por el contenido de la siguiente carta, debe llegar a esta en el próximo mes de mayo el acreditado cirujano dentista Sr. D. Martín Mata. Las personas que sufran padecimientos en la dentadura, pueden ponerse confiadamente a su disposición; sus muchas operaciones en esta villa y en otros varios pueblos, son una garantía de su competencia:
 
Sr. D. Menendo Valledor
Astorga, 12 de abril de 1885
 
Muy señor mío:
En todo el próximo mes de mayo tendré el gusto de saludar a usted. en esa villa, en la que y en la inmediata de Tineo pienso detenerme una breve temporada ejerciendo mi profesión. Sin otro objeto esta carta, se despide de usted afmo. amigo s. s. q. b. s. m. Martín Mata

Casi diez años después, el 11 de septiembre de 1894, se anuncia en El Eco de Occidente la presencia en la villa del dentista J. Treviño, de Avilés:

DENTISTA
Ha llegado a esta villa el Sr. J. Treviño, hijo, de Avilés, doctor en cirugía dental, que tan buen nombre ha dejado en esta villa durante la primavera última. Se hospeda, como la otra vez, en la fonda de D. Víctor Llano, y ha dado ya principio a sus trabajos. Como al parecer piensa permanecer aquí poco tiempo, nos apresuramos a ponerlo en conocimiento de nuestros suscriptores.

Anuncio del dentista Victorino Arias, en el semanario El Narcea, Cangas del Narcea, 1912-1913

El dentista Victorino Arias también utilizó la prensa local para anunciar sus servicios. En 1912 y 1913 publica un anuncio en el semanario El Narcea, editado en Cangas del Narcea, en el que enumera los servicios que ofrece y los precios, sobre todo de las extracciones, que debía ser el trabajo más demandado. La fotografía muestra el interior de su consulta: el sillón, el torno de pedal y el armario donde guarda todo lo necesario para componer dentaduras, y para hacer empastes, limpiezas y extracciones. En aquellos años la consulta la tenía en la Cuesta de La Veiga, junto a la iglesia, pero también sabemos que la tuvo en la calle Mayor, frente al antiguo convento de las Dominicas, como puede verse en la fotografía que publicamos con esta noticia. Victorino Arias murió el 27 de enero de 1923, a los 49 años de edad.

Cartel de la consulta del dentista Victorino Arias en la calle Mayor, hacia 1915

Después de Victorino Arias se instalaron en la villa de Cangas del Narcea José Villa Suárez, natural de Cangas del Narcea, que abrió su consulta en 1918, y Victorino López Rodríguez, también nacido en Cangas del Narcea, que estudio en Valladolid y Madrid. Este último establece su consulta en 1932 en la calle Mayor y más tarde en la calle Uría, y, como aquellos dentistas del siglo XIX, también se trasladará periódicamente a Tineo y San Antolín de Ibias. Pasada la guerra civil, a finales de los años cuarenta, se establecen en la villa de Cangas Mario Rodríguez Rodríguez, natural de 9 de Julio (Argentina), hijo de un emigrante de Soto de Luiña (Cudillero), y su mujer Carmen Peña Urmeneta, de Bergara (Guipúzcoa), que habían terminado sus estudios en Madrid en 1943; antes de instalarse en Cangas, Mario Rodríguez había estado en Trevías (Valdés) y desde Cangas también se trasladará algunos días fijos a pasar consulta al concejo de Allande. Todo ellos fueron los primeros dentistas que hubo en Cangas del Narcea.

La “poznera” en Cangas del Narcea

As de bastos en Casares

Cristina Cantero Fernández es una joven licenciada en Geografía e Historia que investiga en el campo de la etnografía y la historia de Asturias. Durante varios años formó parte del equipo de investigadores que constituyó la Junta General del Principado de Asturias para documentar y conocer en profundidad el Derecho Consuetudinario Asturiano. La “poznera” es una de las veinte figuras que aun hoy permanece vigente de este derecho y por ello nos ha parecido conveniente solicitar a Cristina Cantero una noticia sobre esta costumbre. Además, es probable que mucha gente no sepa interpretar el significado de las marcas que aparecen grabadas en los troncos de muchos castaños.

 El derecho de poznera en Cangas del Narcea

por Cristina Cantero Fernández

En el concejo de Cangas del Narcea aun sigue viva la antigua

Nuevos materiales para viejas costumbres: saetas marcadas con aerosol en Adralés

costumbre de la poznera, que fue recogida en las Ordenanzas Generales del Principado de Asturias de 1659 y que, hasta hace poco, estuvo generalizada en toda nuestra comunidad autónoma. 

La poznera es el derecho de los vecinos de un pueblo a plantar árboles en sus montes comunales y aprovecharlos privativamente mientras el árbol esté con vida. En ese tiempo, su dueño puede podarlo, fradarlo, cosecharlo y recoger los frutos, hojas y leñas caídos al suelo, siempre que caigan bajo la copa del árbol, porque si están fuera cualquier vecino puede cogerlos. También puede talar el árbol y usar su madera cuando quiera, pero el tocón que queda semienterrado se considera parte del suelo y ya pasa a ser de propiedad comunal. No obstante, como esta práctica daba lugar a malentendidos y riñas entre los vecinos, se crearon varias soluciones intermedias. Por ejemplo, si el tocón retoña, se entiende que el árbol ha revivido y con él su derecho de poznera; y si nace un árbol junto al tocón, se juzga que, en primer lugar, pertenece al dueño de éste, aunque, si no lo quiere, cualquier vecino puede tomarlo. 

Hoja de helecho en San Pedru Las Montañas

Existen dos medios para tener un árbol en poznera dentro de los montes comunales: trasplantar allí los retoños cultivados en los pevidales o viveros que tienen los vecinos junto a sus huertos, o apropiarse de los retoños que nacen de forma natural en el monte, marcándolos con un signo propio. 

Precisamente, las marcas que los dueños de árboles en poznera graban en su tronco para identificarlos son una de las características más interesantes de esta figura jurídica. Cada casa del pueblo tiene un signo particular, trasmitido de padres a hijos, que adopta un repertorio variado: grupos de rayas solas o combinadas con aspas, una saeta, una cruz; dibujos esquemáticos de elementos cotidianos, como el tres de bastos de la baraja, una espiga, una hoja de helecho, un yugo, una escalera, la cabezada del arado, una media luna, etc.; y, más recientemente, las iniciales del nombre propio o números. Siempre son motivos de trazo muy sencillo para poder grabarlos fácilmente con navaja y no dañar los árboles, porque se marcan cuando son muy jóvenes, apenas plantones, y si el dibujo es complicado

Marcos del pueblo de San Romanu de Bisuyu dibujados por un vecino

se corre el peligro de romperlos o cortarles la savia y matarlos. 

La mayoría de los árboles disfrutados en poznera eran frutales, como castaños, nogales, avellanos, perales o ciruelos. Pero también afectaba a especies maderables como el roble, que antes se vendía para construir edificios o hacer traviesas de ferrocarril, o el abedul y la haya que, debido a la flexibilidad y suavidad de su madera, se utilizaban para fabricar madreñas. Hoy en día casi todos los árboles en poznera de Cangas del Narcea son castaños, sobre todo porque la Asociación de Castañicultores de Asturias, creada en el concejo en 2006, está potenciando su cultivo. Gracias a ella, la poznera tiene una utilidad práctica para los vecinos y, sin duda alguna, esto es lo que asegurará su permanencia en el futuro en Cangas del Narcea.

 

Fiestas del Carmen de 1985 en Cangas del Narcea

Ernesto Gomez García del comercio “Electrodomésticos ER.GO-GAR”, calle Mayor, 35 de Cangas del Narcea, elaboró este vídeo en los formatos de la época: 2.000, Beta y VHS, para obsequiar a sus clientes.


La fuente de El Reguerón cumple cien años, 1909-2009

La fuente del Reguerón en 1910. Fotografía de Eduardo Méndez-Villamil

La villa de Cangas del Narcea nunca tuvo muchas ni buenas fuentes. Hasta que se hizo la traída de aguas, la única fuente en el centro de la villa era la de la calle de La Fuente. Las otras estaban en las afueras, como la fuente del Cascarín y otras. Pero además, el agua de aquella fuente pública nunca gozó de buena fama.

Para paliar esta carencia de fuentes, muchas casas de Cangas tenían un pozo de agua. Por todo esto, no es extraño que la fuente de El Reguerón, que da agua abundante y de calidad durante todo el año, causase impresión y muy buenos servicios a varias generaciones de cangueses. La fuente era muy antigua y muy apreciada. En el periódico El Narcea, de 31 de enero de 1913, se da la noticia de la preocupación que estaba motivando la disminución de caudal de esta fuente y en ella se dice: Todos sabemos los inapreciables servicios que al vecindario de Cangas le presta desde tiempo inmemorial la fuente del Reguerón. En la última epidemia tífica que hemos padecido, clausuradas fuentes y pozos de la villa, el agua de ese manantial –que es la más sana de todo este contorno- salvó tal vez la vida a muchas personas, contribuyendo a que la epidemia nos abandonase.

La fuente está en la actualidad rodeada de construcciones y su protagonismo en El Reguerón ha quedado muy reducido. Pero cuando se construyó en 1909 era una obra de empaque, casi lujosa, y muy útil para los vecinos de Cangas, para las personas que hacían el paseo de Cangas a Corias y para los viajeros que transitaban por esta carretera de La Espina-Ponferrada. Esta fuente acaba de cumplir cien años y el Tous pa Tous quiere celebrarlo.

Para celebrar su aniversario vamos a reproducir un artículo que le dedicó en 1950 Carlos Graña Valdés y que se publicó en el diario La Nueva España. El autor, a la vez que manifiesta su querencia por esta fuente y solicita su reparación, nos ofrece datos sobre quién la construyó, que materiales se emplearon y que significó en su época. Asimismo, en homenaje a la fuente del Reguerón, acompañamos esta noticia con un par de fotografías realizadas por Modesto Morodo y Eduardo Méndez-Villamil poco después de su construcción en 1909.

¡Felicidades y larga vida a la fuente de El Reguerón!


Fuente del Reguerón, hacia 1912. Fotografía de Modesto Morodo

LA FUENTE DEL REGUERÓN

por Carlos Graña Valdés

Por el año 1909 desempeñaba el cargo de sobrestante [capataz] de Obras Públicas en esta zona don Carlos Fernández, quien demostró claramente, en cuantas ocasiones se le presentó oportunidad de demostrarlo, sentir cariño hacia nuestro municipio, laborando gustoso en beneficio de su capital y de cualquiera de sus numerosos pueblos.

Entre las obras que durante el largo periodo de su gestión se realizaron en el concejo por el Estado figura la fuente del Reguerón, punto medio del bello paseo, de dos kilómetros de buena carretera, extendido entre Cangas y Corias.

Dicha fuente, con doble caño, de un líquido potable abundantisimo durante las cuatro estaciones, se construyó con el hermoso mármol de las canteras vírgenes de Rengos, en este término municipal; y para adorno y embellecimiento de la misma, se le colocó por delante una amplia acera y se le adicionaron por su derecha y su izquierda, formando semicírculo, cómodos asientos.

La obra se realizó en perfectas condiciones de solidez, como bien lo demuestra su larga duración en buen estado; pero la acción del tiempo, que todo lo destruye, y la falta de reparaciones, produjeron desgaste y la descomposición del cemento, presentando actualmente la acera y los asientos un aspecto lamentable.

¿Podrá la jefatura de Obras Públicas de la provincia reparar debidamente la fuente del Reguerón, sita en la carretera La Espina a Ponferrada, en su kilómetro 39, lugar de mucho transito, en un lugar esplendido?

Nosotros, y con nosotros la totalidad de los cangueses, quedaríamos sumamente agradecidos a la jefatura, si ordenase, por creerlo justo, ejecutar los trabajos necesarios para que la fuente del Reguerón vuelva a presentar a la mirada de las gentes la gala que ofreció durante más de seis lustros.

La Nueva España, 6 de octubre de 1950

La Coral Polifónica en nuestra 1ª Asamblea

Primer concierto de la Coral Polifónica de Cangas del Narcea, año 1980

La Coral la fundó José Mª Martínez Sánchez (Chema), actual director del Conservatorio de Avilés, con el apoyo incondicional del recordado Cándido Álvarez Membiela. Está formada por 35 voces mixtas y su repertorio lo forman composiciones de carácter religioso y popular, tanto de Asturias como de otras regiones y países.

A lo largo de su trayectoria ha realizado numerosas actuaciones dentro y fuera de nuestra región, entre las que destaca la realizada en el Conservatorio de Madrid, además de su participación en el Certamen de Habaneras de Avilés, y la grabación de un programa de televisión dedicado a la música navideña. Ha tenido la oportunidad de actuar junto a Joaquín Pixán, Luis Vázquez del Fresno y Haruo Ogaw. En 2005 obtuvo el Primer Premio en el Certamen de Coros de Orense.

Su directora Cristina Casielles, estudió en los Conservatorios de Avilés y Oviedo con Gonzalo Casielles y Celia Álvarez Blanco. Ha realizado cursos de dirección coral con Maite Oca, L. Vila, Electo Silva y J. Company. También dirige la Coral Villa de Salas.

En sus prácticamente 30 años de historia, la Coral ha estado presente en todo momento en la vida cultural de Cangas del Narcea. Concretamente, el pasado 31 de octubre, los socios del Tous pa Tous tuvimos la oportunidad de disfrutar con su actuación en nuestra 1ª Asamblea General. A continuación subimos a nuestra web la grabación realizada del mencionado evento, no sin antes agradecer a todos sus miembros y a su directora, Cristina Casielles, su desinteresada colaboración y el esfuerzo que han tenido que realizar para, en tan sólo una escasa semana de ensayos, poder interpretar el himno del Tous pa Tous. Gracias a todos de corazón.

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Listado de electores de 1858

Lista de los electores del Distrito de Cangas del Narcea (Allande, Cangas y Tineo) para las elecciones a diputados a Cortes en 1858. En España, en aquel tiempo, solo votaba una minoría de hombres en función de su clase social y de los impuestos que pagaban, era el conocido como sufragio censitario masculino. El resto de la población quedaba apartado de la política. El sufragio universal todavía tardaría muchos años en llegar a España.

Este listado constituye un buen ejemplo del sufragio censitario del liberalismo del S. XIX y también de la continuidad de los apellidos en las casas del suroccidente.

Descargar: icon  Listado de electores de 1858

El juego de los bolos

Armando los bolos en la l.labana, Riegla de Cibea, mayo de 1953

En otros tiempos, el juego de los bolos era el deporte y entretenimiento por excelencia de muchos cangueses. En las últimas décadas había decaído bastante, pero en estos últimos años ha vuelto a recuperarse y otra vez las boleras vuelven a tener mucha vida. El juego de bolos es una actividad muy sociable, que sirve para unir a diferentes generaciones en torno a la bolera, y para estrechar lazos con pueblos y concejos vecinos. La labor de recuperación ha sido el resultado de unas cuantas personas que en 1999 fundaron en el concejo de Cangas del Narcea la “Asociación Bolo Vaqueiro”, en la que actualmente se agrupan 22 peñas y 368 socios.

Tirando la bola en Riegla de Cibea, mayo de 1953

La mayoría de las peñas son de nuestro concejo, pero también hay de Degaña, Caboalles de Arriba y Villablino. Entre las actividades de esta asociación destacan las competiciones que organiza y la difusión que lleva a cabo entre los más jóvenes.

Las fotografías antiguas sobre este juego en Cangas del Narcea son escasas. Nosotros conocemos muy pocas. Hoy presentamos en la web del «Tous pa Tous» tres imágenes tomadas en la bolera de la Riegla de Cibea por José Ramón Lueje Sánchez (1903-1981), conocido montañero asturiano, muy aficionado a la fotografía, que en sus excursiones fotografió muchos momentos de la vida cotidiana del mundo rural asturiano.

Tirando la bola en Riegla de Cibea, mayo de 1953

Las tres fotografías fueron realizadas en mayo de 1953 y en ellas se ven a varios vecinos de Cibea armando 22 bolos en la “l.labana” y tirando las bolas. A Lueje, que era natural de Infiesto y vivía en Gijón, debió de llamarle mucho la atención nuestro juego de bolos y, sobre todo, el movimiento del tirador cuando lanza la bola. Las imágenes también sirven para ver como viejos, mozos y nenos convivían en la bolera.

Fotografía de Pelayo Fernández Fernández

El retablo mayor del monasterio de Corias (1677-1678)

Fotografía de Pelayo Fernández Fernández

Retablo mayor de la iglesia del monasterio de Corias, 1677-1678

Pelayo Fernández Fernández es un joven licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo, que está realizando su tesis doctoral sobre la escultura en el suroccidente asturiano en los siglos XVII y XVIII, bajo la dirección de Javier González Santos, profesor de dicha universidad. Gracias a esta investigación Pelayo Fernández está comprobando la importancia y el volumen de la actividad artística que se desarrolló en Cangas del Narcea en ese periodo, y ha encontrado en el Archivo Histórico de Asturias información desconocida hasta ahora, que sirve para documentar algunos de los retablos más significativos de nuestro concejo, así como la historia de algunos de los escultores que trabajaron en esta tierra. Pelayo ha tenido la amabilidad de enviarnos alguna de estas noticias inéditas para la página web del Tous pa Tous.

La primera noticia artística de Pelayo Fernández saca del anonimato y fecha exactamente el retablo mayor de la iglesia del monasterio de Corias. Este retablo, según los historiadores del arte, es uno de los mejores ejemplos del estilo barroco en España y uno de los más monumentales de los construidos en Asturias. Fue realizado entre 1677 y 1678 por dos vecinos de Villafranca del Bierzo (León): el arquitecto Francisco González y el escultor Pedro del Valle.

  El retablo mayor del monasterio de Corias

por Pelayo Fernández Fernández
 

El retablo mayor de la iglesia del monasterio benedictino de San Juan Bautista de Corias es uno de los mejores ejemplos del estilo barroco en España y el retablo más monumental de los construidos en Asturias junto al del antiguo monasterio de Belmonte (que fue trasladado a la iglesia de San Martín de Calleras, concejo de Tineo, en 1898).

Hasta ahora sólo se sabía sobre el retablo del monasterio de Corias lo escrito por Germán Ramallo Asensio en su obra La escultura barroca en Asturias (Oviedo, 1985). Ramallo cree que la traza del retablo mayor como la de los colaterales son obra del mismo maestro y atribuye estos trabajos a Juan Fernández, natural de Medina de Rioseco, que es uno de los artistas más destacados de mediados del siglo XVII y autor de los retablo de la Clerecía de Salamanca y de la parroquial de Villares de Reina, en la misma provincia. Desconoce la fecha exacta del retablo de Corias, y lo data entre los años 1670 y 1687.

En la fase de acopio de información para mi tesis doctoral, he tenido la suerte de localizar en el Archivo Histórico de Asturias el contrato para la realización del retablo de la iglesia del monasterio de Corias. El contrato se otorga en el mismo monasterio el 21 de agosto de 1677, entre la congregación benedictina y el arquitecto Francisco González y el escultor Pedro del Valle, vecinos de Villafranca del Bierzo (León). El arquitecto era el que hacia la estructura del retablo (columnas, cornisas, molduras, etc.) y el escultor el que tallaba las imágenes. Los dos eran maestros de cierto renombre que ya habían trabajado con éxito en León, Castilla y Galicia, y que según se dice en el contrato fueron llamados «porque en el Principado de Asturias no pareció haber maestro a quien se pudiese encargar dicha obra de importancia con satisfacción, y aunque había algunos razonables maestros para obras menores que ofrecían hacer dicha obra por menos precio, no eran personas que habían salido y experimentado dichas obras en lugares grandes».

Asimismo, se dice en el contrato que la traza (es decir, el diseño o proyecto del retablo) procede de Valladolid, lo que no resulta extraño por encontrarse allí la sede principal de la orden benedictina (la famosa congregación de San Benito de Valladolid). El precio del retablo se ajusta en 4.800 ducados (52.800 reales), precio altísimo si lo comparamos con lo que se pagaba por entonces en España por una obra modesta, basta mencionar que el retablo de Nuestra Señora del Rosario de la Colegiata de Cangas del Narcea (que todavía existe), realizado un año antes, costó 2.000 reales. La madera que tenía que emplearse era la de nogal, que es la habitual para la realización de retablos e imágenes. Dichos maestros se obligaban a darlo «fenecido y acabado» dentro de un año y medio, es decir para finales de 1678.

Finalmente, es probable que la policromía del retablo de Corias fuese realizada por el pintor vallisoletano Miguel Jerónimo de Mondragón, que en 1687 se encuentra en Oviedo dorando el retablo del monasterio de San Pelayo y en 1693 sabemos que reside en Corias, donde está pintando el Cristo de la Cantonada que se encuentra en la iglesia de dicho monasterio.

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Para más información DESCARGAR: icon El retablo mayor del antiguo monasterio benedictino de Corias (Cangas del Narcea) (6.61 MB)

Fotografía de Pelayo Fernández Fernández

El retablo mayor del monasterio de Corias (1677-1678)

Fotografía de Pelayo Fernández Fernández

Retablo mayor de la iglesia del monasterio de Corias, 1677-1678

Pelayo Fernández Fernández es un joven licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo, que está realizando su tesis doctoral sobre la escultura en el suroccidente asturiano en los siglos XVII y XVIII, bajo la dirección de Javier González Santos, profesor de dicha universidad. Gracias a esta investigación Pelayo Fernández está comprobando la importancia y el volumen de la actividad artística que se desarrolló en Cangas del Narcea en ese periodo, y ha encontrado en el Archivo Histórico de Asturias información desconocida hasta ahora, que sirve para documentar algunos de los retablos más significativos de nuestro concejo, así como la historia de algunos de los escultores que trabajaron en esta tierra. Pelayo ha tenido la amabilidad de enviarnos alguna de estas noticias inéditas para la página web del Tous pa Tous.

La primera noticia artística de Pelayo Fernández saca del anonimato y fecha exactamente el retablo mayor de la iglesia del monasterio de Corias. Este retablo, según los historiadores del arte, es uno de los mejores ejemplos del estilo barroco en España y uno de los más monumentales de los construidos en Asturias. Fue realizado entre 1677 y 1678 por dos vecinos de Villafranca del Bierzo (León): el arquitecto Francisco González y el escultor Pedro del Valle.

  El retablo mayor del monasterio de Corias

por Pelayo Fernández Fernández
 

El retablo mayor de la iglesia del monasterio benedictino de San Juan Bautista de Corias es uno de los mejores ejemplos del estilo barroco en España y el retablo más monumental de los construidos en Asturias junto al del antiguo monasterio de Belmonte (que fue trasladado a la iglesia de San Martín de Calleras, concejo de Tineo, en 1898).

Hasta ahora sólo se sabía sobre el retablo del monasterio de Corias lo escrito por Germán Ramallo Asensio en su obra La escultura barroca en Asturias (Oviedo, 1985). Ramallo cree que la traza del retablo mayor como la de los colaterales son obra del mismo maestro y atribuye estos trabajos a Juan Fernández, natural de Medina de Rioseco, que es uno de los artistas más destacados de mediados del siglo XVII y autor de los retablo de la Clerecía de Salamanca y de la parroquial de Villares de Reina, en la misma provincia. Desconoce la fecha exacta del retablo de Corias, y lo data entre los años 1670 y 1687.

En la fase de acopio de información para mi tesis doctoral, he tenido la suerte de localizar en el Archivo Histórico de Asturias el contrato para la realización del retablo de la iglesia del monasterio de Corias. El contrato se otorga en el mismo monasterio el 21 de agosto de 1677, entre la congregación benedictina y el arquitecto Francisco González y el escultor Pedro del Valle, vecinos de Villafranca del Bierzo (León). El arquitecto era el que hacia la estructura del retablo (columnas, cornisas, molduras, etc.) y el escultor el que tallaba las imágenes. Los dos eran maestros de cierto renombre que ya habían trabajado con éxito en León, Castilla y Galicia, y que según se dice en el contrato fueron llamados «porque en el Principado de Asturias no pareció haber maestro a quien se pudiese encargar dicha obra de importancia con satisfacción, y aunque había algunos razonables maestros para obras menores que ofrecían hacer dicha obra por menos precio, no eran personas que habían salido y experimentado dichas obras en lugares grandes».

Asimismo, se dice en el contrato que la traza (es decir, el diseño o proyecto del retablo) procede de Valladolid, lo que no resulta extraño por encontrarse allí la sede principal de la orden benedictina (la famosa congregación de San Benito de Valladolid). El precio del retablo se ajusta en 4.800 ducados (52.800 reales), precio altísimo si lo comparamos con lo que se pagaba por entonces en España por una obra modesta, basta mencionar que el retablo de Nuestra Señora del Rosario de la Colegiata de Cangas del Narcea (que todavía existe), realizado un año antes, costó 2.000 reales. La madera que tenía que emplearse era la de nogal, que es la habitual para la realización de retablos e imágenes. Dichos maestros se obligaban a darlo «fenecido y acabado» dentro de un año y medio, es decir para finales de 1678.

Finalmente, es probable que la policromía del retablo de Corias fuese realizada por el pintor vallisoletano Miguel Jerónimo de Mondragón, que en 1687 se encuentra en Oviedo dorando el retablo del monasterio de San Pelayo y en 1693 sabemos que reside en Corias, donde está pintando el Cristo de la Cantonada que se encuentra en la iglesia de dicho monasterio.

La iglesia de Santa María Magdalena de Cangas del Narcea (1639-1642)

La Colegiata de Santa María Magdalena engalanada durante la peregrinación de la Virgen de Covadonga, Cangas del Narcea, 1951. Colección de Conchita Rodríguez Arias.

Javier González Santos, La iglesia de Santa María Magdalena de Cangas del Narcea. Puntualizaciones histórico-artísticas a un edificio singular del barroco asturiano.

Este documentado estudio sobre la iglesia parroquial de Cangas del Narcea se publicó por primera vez en la revista La Maniega, núm 70 (1992), Cangas del Narcea, con motivo del CCCL Aniversario de la Consagración de este templo. Ahora se presenta en la página web del Tous pa Tous corregido, ampliado y actualizado con respecto a aquella primera edición.

Javier González Santos es profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo.

Este documento queda a vuestra disposición en:

 

Mario Gómez y Gómez (1872-1932). Fundador del Tous pa Tous.

En La Maniega, n´º 6Mario Gómez, Barcelona 1909

En La Maniega, nº 6, Cangas de Tineo,  febrero de 1927, podemos leer:

Desde hace tiempo teníamos el propósito de honrar nuestras columnas con la publicación del retrato de nuestro querido paisano D. Mario Gómez, como homenaje de respeto y cariño al fundador de nuestra querida Asociación “El Tous pa Tous”. La probada modestia del Sr. Gómez y el poco afecto que siente por todo lo que signifique popularidad de su persona, nos ha obligado a vencer grandes dificultades: ha sido preciso el asalto a la casa de uno de nuestros amigos para conseguir la fotografía que hoy ilustra nuestras páginas. Un poco antigua porque en ella ostenta solamente el grado de comandante, pero nosotros estamos orgullosos de haber conseguido nuestro deseo. ¡Perdón a todos!

Nació nuestro biografiado en Cangas de Tineo por el año 1872. Cursó sus estudios en Madrid distinguiéndose notablemente por sus brillantes notas. Terminada la carrera de Medicina pasó a formar parte del Cuerpo de Sanidad Militar.

En el campo de las armas se ha señalado valerosamente, obteniendo por ello innumerables recompensas. Entre otras condecoraciones posee la cruz de San Hermenegildo y de Beneficencia. En la actualidad obstenta el grado de Teniente Coronel y es director del buque-hospital “Castilla”. En el campo de la literatura se ha colocado en puesto preeminente, habiendo publicado además varios tratados profesionales, por los que le han concedido bastantes premios; en el estilo jocoso también se ha destacado, mereciendo por ello grandes alabanzas.

Es el cronista del concejo, y sus trabajos publicados en “Los Siglos de Cangas” son muy celebrados.

Todos nos congratulamos de contar entre nuestros amantes a la “terrina” a este Invicto cangués, que no omite sacrificio por todo aquello que redunde en beneficio de nuestra “patria chica” y en bien de los paisanos.

Biografía de Mario Gómez y Gómez

Médico, militar y escritor nacido el 23 de enero de 1872 en Cangas del Narcea (Asturias), donde fallece el 26 de abril de 1932.

Estudia Medicina en la Facultad de San Carlos de la Universidad de Madrid, licenciándose en enero de 1897.

En mayo de ese mismo año ingresa en el Cuerpo de Sanidad Militar. Pasa destinado a un Batallón de Infantería de Guarnición en Melilla. En agosto del año siguiente es destinado a la Fábrica de Armas de Trubia (Oviedo — Asturias), pasando poco después en comisión de servicio al Hospital Militar de Valladolid y en 1901 al de Vitoria. Residiendo en esta ciudad, comienza a escribir sobre los resultados de sus observaciones médicas alrededor de los reclutas recién incorporados a filas.

Regresa a los pocos años destinado al Regimiento del Príncipe, de guarnición en Gijón (Asturias). A los pocos meses pasa otra vez a la Fábrica de Trubia. En esta villa llega a alcanzar un alto grado de consideración por los servicios desinteresados prestados a la población civil y militar. Impulsor y fundador del Sanatorio Obrero de las Cruces, el 22 de Julio de 1927 fue nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad de Oviedo a petición de los vecinos de Trubia.

Presta servicios de su clase en Oviedo, Pamplona y Manresa, y al declararse la guerra contra Marruecos marcha a Melilla con el batallón de Batallones de Reus, número 16, distinguiéndose en la atención médica ofrecida a los soldados españoles heridos en la derrota sufrida en la batalla del Barranco del Lobo, siendo acreedor a una alta recompensa en mérito a su ejemplar conducta en este hecho.

Regresa a la Península y se incorpora al regimiento de Wad-Ras, de guarnición en Leganés (Madrid). En enero de 1912 sale otra vez para Melilla con este regimiento.

En mayo de 1914 es director del Hospital Militar de Vigo y después en el de Carabanchel Bajo (Madrid). Más tarde ostenta varios cargos en el Ministerio de Guerra.

En 1931 solicita el retiro del Ejercito, acogiendose a la ley de reforma militar de Manuel Azaña, que favorece la jubilación anticipada de mandos militares, y se traslada a vivir a Cangas del Narcea donde se entrega de lleno a sus aficiones literarias. Lamentablemente, fallecio al año siguiente y muchos de sus trabajos quedaron inacabados.

Alguna de sus obras de carácter castrense fue declarada de utilidad para el Ejército y por una de ellas le concedieron la cruz del Mérito Militar. Cultivó también la poesía en lengua asturiana. En 1926 funda el Tous pa Tous. Sociedad Canguesa de Amantes del País y también la revista “La Maniega”, donde firmaba con el seudónimo de El Cuntapeiru en la sección Chipi—Chape.

Entre sus obras destacan las siguientes: “Seiscientos sesenta y cinco reclutas. Estudios físico-psíquicos” (Vitoria, 1903), “Recluta y reclutamiento” (Pamplona, 1908), “Reclutamiento militar: Estudio histórico” (Manresa, 1909), “De Bogayo: Literatura regional” (Oviedo, 1915), “A Pin el ajustador” (Madrid, 1916), “Los siglos de Cangas de Tineo”, 2 vol. (Madrid, 1920 y 1925) y “De Corripia” (Madrid, 1923).

Bosquejo biográfico y autobiográfico

Ver enlace: Breve semblanza de Mario Gómez Gómez (1872-1932)

Álbum de fotografías

Gumersindo Díaz Morodo, Borí (Cangas del Narcea,1886 – Salsigne, 1944)

Gumersindo Díaz Morodo Borí, 1915. Fotografía de Benjamín R. Membiela. Colección de Juaco López Álvarez.

Hijo de Antonio Díaz González y Josefa Morodo González y último de ocho hermanos, Gumersindo Díaz Morodo nació el 13 de enero de 1886 en el barrio de El Corral de la por entonces villa de Cangas de Tineo. El padre, según dice, fue alcalde del concejo durante la I República, «corriendo el peligro de ser fusilado por tropas carlistas, que invadieron la villa, por su negativa en facilitarles provisiones».

En 1900 Díaz Morodo emigró a Cuba, donde ya residían tres hermanos suyos, y allí se dedica al comercio. En 1902 unas fiebres lo ponen al borde de la muerte y a raíz de la enfermedad ?de la que se recupera milagrosamente en la «Quinta Covadonga» gracias a los métodos no muy ortodoxos de un enfermero que lo baña en agua hirviendo? se queda sordo. Sus hermanos lo mandan entonces de vuelta a Cangas, donde termina de recuperarse y donde no mucho después nacerá para el periodismo con el seudónimo de «Borí».

«Borí», murió en 1944 en el exilio, en Francia, después de pasar por un campo de concentración.

El escritor cangués, Alfonso López Alfonso, ha escrito el siguiente artículo acerca de este tenaz colaborador de Constantino Suárez, «Españolito».

BORÍ, VIDA DE UN PERIODISTA REBELDE

 Alfonso López Alfonso

Borí con sus hermanas Esperanza y Rosario, 1916. Fotografía de Benjamín R. Membiela. Colección de Juaco López Álvarez.

Hay quien viene al mundo para comérselo y hay quien viene a contemplar cómo lo hacen esos que se lo comen. Hay escritores de acción y hay escritores de escritorio. Hay escritores a lo Lord Byron y hay escritores a lo Balzac. Constantino Suárez, Españolito, tuvo su pequeña ración de los dos tipos. En su juventud fue emigrante pobre y aventurero en Cuba y en su madurez se convirtió en el mayor vertedero de biografías imaginable. Desde 1924 se empeñó en sacar adelante una galería de escritores y artistas asturianos que daría sus primeros frutos -en forma de tres volúmenes- poco antes de la Guerra Civil. La publicación de los restantes, como tantas otras cosas, la interrumpió la guerra, pero el trabajo estaba hecho y José María Martínez Cachero se encargaría entre mediados y finales de los años cincuenta de editar los cuatro tomos que completaban Escritores y artistas asturianos.

Para sacar adelante esta empresa Españolito, además de visitar archivos institucionales y privados, necesitó de la colaboración de muchas personas. Como él explica en el prólogo al primer tomo, intentó establecer un contacto en cada uno de los concejos de Asturias con el deseo de que le informaran sobre los escritores y artistas vivos del entorno y le aclararan dudas diversas. No lo consiguió en todos, pero sí en Cangas del Narcea. Su contacto cangués fue Gumersindo Díaz Morodo Borí, quien se convertiría en destacado colaborador, lo que Españolito le agradece en el prólogo mencionado. A los colaboradores tenaces y desinteresados como Borí los recompensaba dedicándoles un espacio preferente en la enciclopedia, espacio que a menudo rellenaban ellos mismos dando noticia de su vida y su obra. En el tomo tercero se encuentra, contada con desparpajo por él mismo, la biografía del periodista cangués Gumersindo Díaz Morodo.

Hijo de Antonio Díaz González y Josefa Morodo González y último de ocho hermanos, Gumersindo Díaz Morodo nació el 13 de enero de 1886 en el barrio de El Corral de la por entonces villa de Cangas de Tineo. El padre llegó a ser teniente de alcalde del concejo durante la I República, siendo alcalde Benigno Valcárcel.

José Fuertes, presidente de la Sociedad de Artesanos; José Álvarez, presidente del Club Cangas de Tineo de La Habana, y Borí, 1917. Fotografía de Benjamín R. Membiela. Colección de Juaco López Álvarez

En 1900 Díaz Morodo emigró a Cuba, donde ya residían tres hermanos suyos, y allí se dedica al comercio. En 1902 unas fiebres lo ponen al borde de la muerte y a raíz de la enfermedad —de la que se recupera milagrosamente en la Quinta Covadonga gracias a los métodos no muy ortodoxos de un enfermero que lo baña en agua hirviendo— se queda sordo. Sus hermanos lo mandan entonces de vuelta a Cangas, donde termina de recuperarse y donde no mucho después nacerá para el periodismo con el seudónimo de Borí. Durante la convalecencia lee literatura más bien revolucionaria: Marx, Kropotkin, Bakunin, Reclus, Tolstoi, Víctor Hugo, Zola y cosas así. Empacho que le trajo algunas consecuencias: “Mi espíritu sufrió recia sacudida y me sentí por completo rebelde. Y aquí mismo, en este concejo, tenía la plena prueba, pues todo era miseria y desolación: media docena de señores y señoritos manejaban como señores feudales al resto de los habitantes, que desde hacía muchos años estaban privados hasta de la emisión de las urnas de su voluntad. Esclavos del terruño y esclavos del cacique; doble esclavitud que acrecentaba mi rebeldía.” En 1908 comienza a trabajar como tipógrafo en la imprenta del semanario El Narcea, donde cambia a su antojo los textos que le toca componer, al parecer sin queja alguna por parte de los firmantes, siempre satisfechos. “Pero el semanario local no servía para dar a mi espíritu toda la expansión que apetecía. Una circunstancia de política nacional provocó entonces mi lanzamiento a la lucha. Las proyectadas reformas de Canalejas en la cuestión religiosa provocaron la protesta de las gentes de iglesia, constituyéndose por todas partes Juntas tituladas católicas, encargadas de organizar manifestaciones. También aquí se constituyó una de esas Juntas, la cual repartió un manifiesto tan plagado de embustes, que ya no pude contenerme. Una noche me encerré en la imprenta, y a la mañana siguiente se repartió profusamente por la villa un manifiesto firmado por mí”. No se hace esperar la contestación desde el púlpito y menos aún la progresiva radicalización del periodista.

Borí (en el centro) junto a los señores Arias Menendez y Antonio López, tesorero del Club El Acebo de La Habana, 1918. Fotografía de Benjamín R. Membiela. Colección de Juaco López Álvarez

Cerrado el periódico, Borí reanuda sus campañas contra los caciques cangueses en El Noroeste. Un artículo escrito contra el alcalde José María Díaz y aparecido sin firma en este diario el 30 de enero de 1918 bajo el expresivo título “Contra el caciquismo” le hará pasar más de veinte días en la cárcel. Contra el atropello protestan “los periódicos de izquierda de Madrid. El maestro Castrovido se indigna en El País; Nakens me envía una recomendación para el infierno; El Socialista protesta también… Como el asunto provocaba escándalo, el Gobierno ordenó al juez de Gijón que me pusiese inmediatamente en libertad. Habían pasado veintiséis días, y al salir de la cárcel me encontré tan ignorante del motivo o pretexto de la prisión como al entrar en ella.”

Borí era un periodista fundamentalmente político, pero no exclusivamente. Desde 1916 envía crónicas de Cangas de Tineo a la revista Asturias, de La Habana, que dirigía un hombre muy vinculado al importante periódico cubano El Diario de la Marina, José M. Álvarez Acevedo; y cuando en 1921 Asturias cierra, comenzará a enviarlas a El Progreso de Asturias, que dirigiría durante décadas Celestino Álvarez. En esas crónicas que hace para los paisanos que había dejado allá, además de criticar el caciquismo habla de las fiestas del Carmen, de las defunciones y la incidencia desorbitada que sobre ellas tuvo la gripe de 1918, de los nacimientos y matrimonios; habla de peleas por “asuntos de faldas” y otras cosas por el estilo, como la llegada a Cangas, digna de Bienvenido, Mr Marshall, del ministro de Fomento Francesc Cambó ese mismo año de 1918.

Borí se pasa el tiempo que dura la dictadura de Miguel Primo de Rivera protestando contra la censura y en 1927 promueve una asociación afecta a la UGT llamada Nueva Vida, que será disuelta por revolucionaria y reaparecerá en 1930.

Los años de la II República son los de la colaboración con Españolito, quien en una carta fechada el 19 de junio de 1934 le dice:

Su abierto enfrentamiento al clero llevará en 1910 su firma al recién creado semanario republicano La Justicia, de Grado, desde donde batalla contra los dominicos de Corias y contra Joaquín Rodríguez Martínez, alias Churrete o Ravachol, alcalde de Cangas de Tineo. Más o menos por esa época colaborará también en La Aurora Social, de Oviedo, hasta que en abril de 1915 se hace con la propiedad del periódico El Distrito Cangués: “Yo era todo en él: lo componía, lo imprimía, lo administraba, lo distribuía, lo empaquetaba y hasta lo llevaba a correos. Y no digo que lo escribía porque, aparte de algo de colaboración, lo demás se componía sin cuartillas. No tenía tiempo que perder. Cuando más, unas concisas notas me servían de orientación para que, componedor en mano, saliesen de la caja el artículo o los artículos que deseaba, aunque pasasen del centenar de líneas.” Predicó el mejoramiento social y polemizó bastante con José María Díaz, Penedela, el siguiente regidor del municipio. Algunas veces hubo de defenderse pistola en mano contra intentos de asalto a la imprenta para apoderarse de la edición del periódico. Menudearon las denuncias en su contra y los procesamientos: “De todo lo que ocurría en el concejo resultaba yo el único responsable. Llegaba con mucho aparato el Juzgado a la imprenta y se desarrollaban diálogos lacónicos, sin apenas palabras, como éste: “¿Edición? Agotada. ¿Moldes? En las cajas.” Si pedían el original o las cuartillas, señalaba mi cabeza, y si se persistía en la demanda, presentaba un cuchillo al juez y, doblando el cuello, invitaba al corte para que se llevase el original.” Su lucha anticaciquil tendría como consecuencia un auto de procesamiento que acabó con el semanario.

Tiene usted razón sobradísima en lo que me dice respecto a que el sentido de la transigencia ha sido siempre liberal. Desgraciadamente. Como que nuestros hombres de izquierda son unos inocentes, dignos de lástima, que nos han echado a perder la República con su buena voluntad y su mala debilidad. Por condescendencia y cortesía nos llevaron a la Presidencia de la República a un carcamal inaguantable, marrullero y vengativo como un gitano, y, sabiendo su error, aun le defienden en pleito indefendible hace unas semanas parlamentarios tan talentudos y prestigiosos como Prieto y Azaña, porque… ¡había que poner a salvo la autoridad de la primera magistratura del país! Y se le ocurre preguntar a cualquiera: ¿por qué vamos a poner a salvo lo que hay que hundir? Y son tan niños de teta, insisto, que consienten con su presencia en el Parlamento que por dos o tres veces se machaque la Constitución, como al aprobar la subvención al clero, momento en que socialistas y republicanos de verdad debieron retirarse de las Cortes

Españolito pasó la guerra en Madrid y allí murió el 4 de marzo de 1941. Borí, como muchos otros, murió en el exilio, en Salsigne (Francia), el 5 de marzo de 1944. Españolito le debía a Borí la ayuda prestada con los autores cangueses; Borí le debe a Españolito la vida, o al menos que hoy tengamos noticia de ella.

Concejo de Cangas del Narcea

Topónimos oficiales

Concejo de Cangas del NarceaListado obtenido del DECRETO 89/2008, de 3 de septiembre, por el que se determinan los topónimos oficiales del concejo de Cangas del Narcea.
Accede al BOPA del DECRETO

Adralés

L’Altu Santarvás, Adralés, Vil.lar d’Adralés

Auguera

Auguera, Ciel.la, L.luberiu, Los Chanos, Penas, Ratu, Santiagu

Ambres

Ambres, Las Cuadriel.las d’Ambres, Las Defrades, Ridera, La Casa la Campa

San Xulianu

Arbas, Corros, La Fonda, Xilán, L.lindouta, Miraval.les, Tardexugu, L’Outeiru, Rimolín, San Xulianu, San Romanu d’Arbas, Veigairréi, Veigaimiedru, Vil.laxer, Vil.lar de Rogueiru, La Chabola, Oul.ladas

San Pedru D’Arbas

Caldevil.la d’Arbas, La L.linde, Rubial, San Pedru d’Arbas, Socarral, La Cueta, La Raposa, Sancéu, Las Tablas, El Valiñu

Bergame

Bergame d’Abaxu, Bergame d’Arriba, El Cadal.leitu, Tremáu del Coutu, Vil.lar de Bergame, Casa’l Ferreiru

Berguñu

Berguñu, Combarru, El Pládanu

Bisuyu

Bisuyu, Zreicéu, Cupuertu, Feidiel, Eirrondu de Bisuyu, L’Outriel.lu, Pousada de Bisuyu, San Romanu de Bisuyu, Sanabuega, La Barguera, Pontones

Bimeda

Bimeda, Bustiel.lu, L.lavachos, Murias de Paronche, San Xuan del Monte, Samartinu, El Val.le los Umeiros, Vil.louril de Bimeda, Vil.lar de Bimeda, La Pena Samartinu, La Mata, La Venta Murias

Cangas del Narcea

Cangas del Narcea (capital), Curriel.los, L.lamas, El Pinar, Las Carballidas, La Cogol.la, La Cortinona, San Tisu, Sienra, El Barriu del Carme, El Barriu Nuevu, El Calial, La Carretera Nueva, La Cartuja, La Casa’l Conde, Casa Fariñas, El Cascarín, El Corral, La Cortina, El Cuetu, Entrambasauguas, El Fuexu, El Mataderu, El Mercáu, El Paséu, La Plaza la Oliva, El Regueirón, Santa Catalina, La Veiga, La Veiguitina

Carbachu

Carbachu, Corveiru, Las Tiendas, Tremáu de Carbachu, El Campizu, Casa Carmelu, Casa Espina, Casa Farrapín, La Casa’l Matu, El Picu’l Pueblu, La Reguera’l Cabu

Carceda

Viescas, Carceda, Castrusín, Vialar, L’Aveséu, La Cuadriel.la, Quintana, La Sel.lar, La Solana, El Val.le, La Vecera d’Arriba, La Vecera’i Baxu, El Viveiru

Castanéu

Augüera, Castanéu, Sierra de Castanéu, Táranu, Casa María la Fonte, La Chana, Las Frauguas,

Cibea

L’Abechera, L.lamera, Riegla de Cibea, La Reguera’l Cabu, Sigueiru, Sonande, Sorrodiles, Val.láu, Vil.lar de los Indianos, Vil.larín de Cibea, L’Arenal, El L.lobornal, La Poza, El Téranu, La Vecera

Cibuyu

Arbolente, Cibuyu, Folgueirúa, Las Frauguas, Outás, Saúrciu, San Esteban, Soutu de Cibuyu, Veigalcastru, El Cristu, La Gaitera, La Ponte

San Pedru Culiema

Barnéu, Fontaniel.la, San Pedru Culiema, Soutu los Molinos, Vecil, Vil.ladestre, Vil.louril de Sierra, Antráu

Courias

La Gubia, Courias, Retuertas, San Pedru de Courias, Santana, Val.linas, Basián, Castru, Grandiel.la, El Palombar d’Abaxu, El Palombar d’Arriba, El Polvorín, El Ribón, La Riegla, Veigalabá

Abanceña

Abanceña, Casares, Cerveiriz, Escrita, Folgueras, Sandamías, El Val.le, El Visu

Santolaya

Arayón, Cueiras, Chanu, Santolaya, Santuyanu, La Casa’l Burru, El Pradón de L.lope, La Veiga

San Cristóbal

Borracán, La Braña, Las Colinas, Rañeces, Robléu, Rucabu, Brixemada, Vil.lanueva, Veigalapiedra, Casa’l Chapas, Casa’i Farrucu

Fontes de Corveiru

Fontes de Corveiru, Valmayor

Xedré

Xedré, Xalón, Piedrafita, El Barrial, El Barriu Nuevu, El Campu, La Casa’l Chacal, La Casa , Uriel.los, El Corral, El Val.le

Xinestosu

Xinestosu, Los Val.les

Xichón / Gillón

El Cotu, Xichón / Gillón, Vidal, La Feltrosa

Xarceléi

Bárzana, La Braña d’Ordial, Xarceléi, Ordial, Uviéi, Pambléi, Vil.lar de L.lanteiru, Casa’l Madreñeiru, L.lanteiru, Los Molinos, El Palaciu

Larna

Larna, Pandiel.lu, La Pescal, Sasturrasu, Soutiel.lu, Casa’i L.luis, Navéu, La Ponte

L.larón

L.larón, La Viliel.la, El Pedregal

Brañas / Leitariegos

Brañas d’Abaxu, Brañas d’Arriba, La Farruquita, La Pacharina, El Puertu, Trescastru, Cabuezos, La Casa las Galanas

L.lumés

L’Ardalí, Las Barzaniel.las, Castru de L.lumés, Fonceca, La Imera, L.lumés, Moral, Pixán, Pontón, Ponticiel.la, Vil.larín de L.lumés, El Codexal, La Galiana, Penamuelas, El Rial, Valdequintas

L.linares

Bornazal, El Cabanal, Castilmoure, L.linares, L’Acebu, Brendimiana, El Cabanu

Maganes

L.lugarnes, Ordiales, Soucéu, Val.liciel.lu, La Casa la Escuela

Mieldes

Dagüeñu, Mieldes, D’Acó’l Regueiru, El Cabu la Vil.la, La Calecha, El Campu’l Rei, El Cepu, La L.lomba, El Val.le

Monasteriu d’Ermu

Monesteriu d’Ermu, La Residencia

Las Montañas

Las Abieras, Las Defradas, Fontes de las Montañas, El L.leirón, El Pumar, San Fliz, San Pedru las Montañas, Bisnuevu, Braniegu, La Campa d’Abaxu, La Campa d’Arriba, La Drada, La Rubia

Naviegu

Folgueraxú, La Mata, Murias de Pontarás, Naviegu, Palaciu, Penel.lada, Pontarás, Riegla de Naviegu, Vil.laicanes, Vil.laxur, Vil.lar de Naviegu, El Baúl, Las Boubas, Casa’l Cesteiru, La Cuesta, La Moucada, Las Perales

Noceda

La Cuitada, Noceda, Retornu, Tresmonte d’Abaxu, Tresmonte d’Arriba, La Madalena

Ubachu

Oubachu, Las Tablizas, La Veiga’l Tachu, Arbechales, La Veiga’l Pumar

Santa Marina

Amáu, Carbaéu, Zrame, Eirrondu la Folguera, Oubanca, Santa Marina

Ounón

Ounón, La Veiguiel.la, Casa Oliveros, La Cuesta

Piñera

Fontesdevil.la, Piñera, Las Mestas, La Ponte Piñera

Santianes

Castru Sierra, Medéu, La Nisal, Parada la Nueva, Porl.léi, Rañeces de Sierra, Santianes, L’Acebal

Pousada de Rengos

Caldevil.la de Rengos, Pousada de Rengos, La Venta, Vil.lar de Pousada, El Barriu los Diablos, El Barriu los Santos, El Cascarín, La Mata, La Pacharina, La Pasadina, El Ribáu

La Riela

Aciu, Caldevil.la d’Aciu, Pinl.lés, Parandones, Perdiel.lu, Rebol.las, La Riela, Sebil, Veigaipope, Veiga, Yema, La Veiga de Pinl.lés, L’Arnosa, La Carretera, Las Casas de la Viña la Veiga, El Cascarín, La Casilla, El Cutrión, El Ganzalón, Los Peneirinos, La Plaza, Sante, El Santu

Samartín de Sierra

Anderbe, Bruel.les, Ciérades, L.lamas del Mouru, Samartín, Tabladiel.lu, Tandes, Valcabu, L’Auteiru, La Calea, El Calvariu, El Campu, El Campu Pandu, El Canalón, La Casa d’Abaxu, La Casa d’Arriba, Fontarmada d’Abaxu, Fontarmada d’Arriba, Fontuel, La Iriel.la, L.lamas, El Mouru, El Pizarreiru, La Tiera, Valdelaforca, El Val.lagón, Vamba, La Veiga, La Venta, La Vil.la Abaxu, La Vil.la Arriba, El Xardín

Santiáu de Sierra

Becerrales, Cadrixuela, La Castañal, Bendiel.lu, Nandu, Parrondu, Santiáu, Siasu, La Cabana, Lunardu, La Casa las Ánimas, El Col.láu, El Toral

Robléu de Teinás

Castiel.lu, Zreizalí, Chanos, Parada la Viecha, Porciles, Robléu de Teinás, Teinás, La Casa la Miguelina, Las Chanadas del Piensu, Fontes, El Teixedal, Xunqueras

Tubongu

Antráu, Xavita, Portiel.la, El Puelu, Pontelinfiernu, Robléu Biforcu, Tubongu, Arenas, Cadariu, La Casilla, Chanu, El Fondu’l Pueblu, Los Molinos, El Picu’l Pueblu, La Ponte, La Reguera, Santa Icía, El Tableiru, Vil.lar de Tubongu

Trones

Araniegu, Faéu, L.lourante, Olgu, Paraxas, Rozas, Trones

Veiga de Rengos

Cruces, Los Eiros, Mual, Moncóu, El Pueblu, Samartinu los Eiros, Veiga de Rengos, La Mouriel.la, Casa Manuel, El Cascarín, El Chamazu, El Corralín, El Fuexu, El L.lugar, La Pruída, El Val.le

Veigal.lagar

Combu, L’Artosa, Monesteriu, Veigadhorru, La Viña

Vil.lacibrán

Tabláu, Vil.lacibrán, Las Barrosinas, La Casa la Escuela, La Casa las Penas, El Picón, Saldepuestu, Santa L.locaya, La Venta l’Aire, Las Ventas

Vil.lalái

Coubos, Las Cuadriel.las de Vil.lalái, Vil.lalái, La Casa la Benita, La Casa las Mestas, La Casilla, Las Mestas, La Venta la Perra

Vil.larmental

L.ladréu, Los Pedrueños, Los Tablaos, Vil.larmental, L.lamazales

Vil.latexil

Las Mestas, Morzóu, Vil.latexil, El Barriu, Las Rapegueras, El Rebol.lu


54 parroquias y 300 núcleos de población

El concejo de Cangas del Narcea, el más extenso del Principado de Asturias, está dividido en 54 parroquias compuestas por cerca de 300 núcleos de población entre pueblos, aldeas y caseríos.

Adralés

Adralés, Villar de Adralés y el Alto Santarbás.

Agüera del Coto

Agüera del Coto, Ciella, Los Llanos, Luberio, Peñas, Rato y Santiago de Peñas.

Ambres

Ambres, Las Cuadriellas de Ambres, Las Defradas de Ambres y Ridera.

Bergame

Bergame de abajo, Bergame de arriba, El Cadaleito, Tremao del Coto y Villar de Bergame.

Berguño

Berguño, Combarro y El Pládano.

Besullo

Besullo, Cerecedo de Besullo, Cuarto la Barguera, Cubopuerto, El Otriello, Faidiel, Forniellas, Irrondo de Besullo, Pontones, Posada de Besullo, Sanabuega y San Romano.

Bimeda

Bimeda, Bustiello, Labayos, Murias de Peronche, Peña de San Martín, San Juan del Monte, San Martín de Bimeda, Valle de los Humeros, Villaoril de Bimeda y Villar de Bimeda

Cangas del Narcea

Cangas del Narcea (capital), Las Carballidas, La Cogolla, La Cortinona, Curriellos, Llamas de Ambasaguas, El Pinar, San Tirso y Sienra.

Carballo

Carballo, Corbero, Las Tiendas y Tremao de Carballo.

Carceda

Carceda, Biescas, Castrosín y Villalar.

Castañedo

Castañedo, Agüera de Castañedo, Sierra de Castañedo y El Tárano.

Cibea

La Avellera, Llamera, Regla de Cibea, Reguera del Cabo, Siero, Sonande, Sorrodiles de Cibea, Vallao, Villalar de los Indianos y Villarino de Cibea.

Cibuyo

Cibuyo, Arbolente, Folguerua, Las Fraguas, Otás, Saburcio, San Esteban de Cibuyo, Soto de Cibuyo y Vega de Castro.

Corias

Corias, La Bubia, Retuertas, San Pedro de Corias, Santana y Vallinas.

Coto

Abanceña, Casares, Cerveriz, El Valle del Coto, El Viso, Escrita, Folgueras y San Damías.

Cueras

Cueras, Arayón, Llano, Santa Eulalia de Cueras y Santullano.

Entreviñas

Borracán, La Braña de San Cristobal, Las Escolinas, Rañeces de San Cristobal, Robledo de San Cristobal, Rocabo, Veigalapiedra, Villajimada y Villanueva de San Cristobal.

Fuentes de Corbero

Fuentes de Corbero y Valmayor

Gedrez

Gedrez, Jalón y Piedrafita.

Genestoso

Genestoso.

Gillón

Gillón, Coto de Gillón y Vidal.

Jarceley

Jarceley, Bárcena, La Braña de Ordial, Jarceley, Ordial, Ovilley, Pambley y Villar de Lantero.

La Regla de Perandones

La Regla de Perandones, Acio, Caldevilla de Acio, Penlés, Perandones, Prediello, Rebollas, Robledor, Sevil, Vegapope, Vegaperpera y Yema.

Larna

Larna, Pandiello, La PescalSextorraso y Sotiello.

Larón

Larón y La Viliella

Las Montañas

Las Avelleras, Defradas de las Montañas, Fuentes de las Montañas, Leirón, Pomar de las Montañas, San feliz de las Montañas y San Pedro de las Montañas.

Leitariegos

El Puerto de Leitariegos, Brañas de Arriba, Brañas de Abajo, La Farruquita, La Pachalina y Trascastro.

Limés

Limés, Ardaliz, Las Barzaniellas, Castro de Limés, Fonceca, La Himera, Moral, Peján, Pontón, Puenticiella y Villarino de Limés.

Linares del Acebo

Linares del Acebo, Bornazal, Brañameana, El Cabanal, Castil del Moure y el Santuario del Acebo.

Maganes

Luarnes, Ordiales, Soucedo y Valleciello.

Mieldes

Mieldes y Dagüeño.

Monasterio de Hermo

Monasterio de Hermo.

Naviego

Naviego, Folguerajú, La Mata, Murias de Puntarás, Palacio de Naviego, Penellada, Puntarás, Regla de Naviego, Villacanes, Villajur y Villar de Naviego.

Noceda de Rengos

Noceda de Rengos, La Cuitada, Riotorno, Trasmonte de Abajo y Trasmonte de Arriba.

Oballo

Oballo, Tablizas de Muniellos y Vega del Tallo.

Obanca

Amago, Carballedo, Cerame, Irrondo de la Folguera, Obanca y Santa Marina de Obanca.

Onón

Onón y La Veiguiella.

Piñera

Piñera y Fondos de Villa.

Porley

Porley, Castro de Sierra, Medeo,  La Nisal, Parada la Nueva, Rañeces de Sierra y Santianes de Porley.

Posada de Rengos

Posada de Rengos, Caldevilla de Rengos, Ventanueva y Villar de Posada.

San Julián de Arbás

San Julián de Arbás, Arbás, La Chabola de Vallao, Corros, La Fonda, Gelán, Lindota, Miravalles, Otardejú, El Otero, Riomolín, San Romano de Arbás, Vega de Rey, Vegameoro, Villager y Villar de Roguero.

San Martín de Sierra

San Martín de Sierra, Anderbe, Bruelles, Ciérades, Llamas del Mouro, Tabladiello, Tandes y Valcabo.

San Pedro de Arbás

San Pedro de Arbás, Caldevilla de Arbás,  La Linde, Rubial y Socarral.

San Pedro de Coliema

San Pedro de Coliema, Barnedo, Fontaniella, Soto de los Molinos, Vecil, Villadestre y Villaoril de Sierra.

Santiago de Sierra

Santiago de Sierra, Becerrales, Cadrijuela, La Castañal, Mendiello, Nando, Parrondo y Sillaso.

Tainás

Tainás, Castiello, Cerezaliz, Los Llanos de Tainás, Parada la Vieja, Porciles y Robledo de Tainás.

Tebongo

Tebongo, Antrago, Javita, Portiella,  El Puelo, Puente el Infierno y Robledo de Biforco.

Trones

Trones, Araniego, Faedo, Lorante, Olgo, Parajas y Rozas.

Vega de Rengos

Vega de Rengos, Cruces, Los Eiros, Moal, Moncó, La Muriella, Rengos y San Martín de los Eiros.

Vegalagar

La Artosa, Combo, Monasterio del Coto, Vega de Hórreo y La Viña.

Villacibrián

Villacibrián y Tablado de Villacibrán.

Villaláez

Villaláez, Cobos y Las Cuadriellas de Villaláez.

Villarmental

Villarmental, Ladredo, Pedrueño y Los Tablados de Villarmental.

Villategil

Villategil, Las Mestas y Morzó.