Los vínculos de doña Jimena con los linajes de la antigua tierra de Cangas de Tineo
Doña Jimena Díaz, esposa del Cid Campeador
Ya hace algún tiempo, un amigo asturiano de aventuras invernales me comentó que estaba leyendo un libro sobre el Cid Campeador y que le había llamado la atención descubrir que algunos historiadores relacionaban a doña Jimena con los linajes de la tierra de Cangas de Tineo.
—«¿Qué me dices?», le pregunté algo incrédulo.
—«Lo que oyes, los de Cangas sois mundiales. Parece que la familia de la esposa del Cid tenía raíces en vuestra tierra».
—«Si tú me lo dices…, voy a tener que ponerme a investigar», le contesté.
—«Pues no te preocupes», me dice Joaquín, que así se llama mi amigo. «Te voy a regalar un ejemplar del libro para que tengas por dónde empezar».
Semanas después recibo la grata visita de Joaquín en mi centro de trabajo en Madrid y, como es hombre de palabra, me hace entrega de un libro que lleva por título El Cid histórico. La verdadera biografía de un héroe medieval: Rodrigo Díaz de Vivar, de Gonzalo Martínez Díez.
Y efectivamente, fue este libro el que me puso sobre la pista de los posibles vínculos de la familia de doña Jimena Díaz, esposa de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, con la antigua tierra de Cangas de Tineo. Y es que el abuelo materno de doña Jimena, Fernando Gundemáriz, era nieto del conde Piñolo Jiménez y de su esposa doña Aldonza Muñiz, fundadores del monasterio de Corias.
Ahora bien, conviene introducir una importante matización histórica. Tradicionalmente se ha sostenido que la propia doña Jimena tenía un origen directamente vinculado a Cangas de Tineo. Sin embargo, Ramón Menéndez Pidal recogió esta tradición con cautela y señaló expresamente que carecía de una base documental concluyente. Lo que sí parece quedar fuera de duda es la estrecha relación de parte de su linaje con la nobleza asturiana vinculada al occidente de Asturias y al monasterio de Corias.
En su libro, Martínez Díez sigue las tesis de Menéndez Pidal y señala que un diploma de la catedral de Oviedo, fechado el 13 de agosto de 1083, testimonia que la madre de doña Jimena se llamaba Cristina.
Menéndez Pidal, en La España del Cid, basándose en diversas evidencias documentales, rechazó la extendida opinión según la cual la madre de Jimena habría sido «Xemena Adefonsi regis filia». A partir de ese momento, la genealogía materna de la esposa del Cid puede reconstruirse con bastante mayor seguridad y permite descubrir una estrecha relación con algunos de los principales linajes de la Asturias medieval.
La familia asturiana de doña Jimena
La Historia Roderici nos dice que doña Jimena era sobrina del rey Alfonso: «Dominam Eximinam neptem suam, Didaci comitis Ovetensis filiam, ei in uxorem dedit…»
La palabra neptis no implica necesariamente una sobrina carnal, sino un parentesco más amplio según el uso medieval del término. Este detalle resulta fundamental para comprender la interpretación genealógica propuesta por Ramón Menéndez Pidal.

Alfonso VI, rey de León y Castilla. La Historia Roderici presenta a doña Jimena como su «neptis», término que en la Edad Media podía designar un parentesco más amplio que el de sobrina carnal.
Durante mucho tiempo se sostuvo que la madre de doña Jimena había sido una hija de Alfonso V. Menéndez Pidal rechazó esta interpretación al identificar documentalmente a dicha madre con doña Cristina. Si la esposa del Cid hubiese sido hija de una infanta leonesa, habría sido prima carnal de Alfonso VI y no neptis, como la denomina la Historia Roderici.
Además, Menéndez Pidal llamó la atención sobre un documento del Cartulario Cidiano fechado el 13 de agosto de 1083, conservado en el Liber Testamentorum de la catedral de Oviedo. En él, los hermanos de doña Jimena mencionan a su madre, doña Cristina, y a su tía, la condesa doña Urraca, hija de Fernando Gundemáriz. Este documento permitió al historiador reconstruir con mayor precisión la familia materna de la esposa del Cid.
Lo que sí parece fuera de duda es que la familia materna de la esposa del Cid pertenecía a la aristocracia asturiana y estaba vinculada a algunos de los principales linajes que ejercieron su influencia en el occidente del actual territorio asturiano.
Los antepasados asturianos de doña Jimena
Abuelo materno: Fernando Gundemáriz
Fernando Gundemáriz, abuelo materno de doña Jimena, aparece documentado como hijo de Gundemaro y Mumadonna. Fue uno de los miembros destacados de la nobleza asturiana de su tiempo.
Según la reconstrucción genealógica de Menéndez Pidal, es probable que estuviera casado con la infanta Jimena, hija de Alfonso V, aunque esta relación no puede considerarse completamente demostrada. De ser correcta esta hipótesis, explicaría el parentesco existente entre doña Jimena y Alfonso VI al que alude la Historia Roderici.
Bisabuelo materno: el conde Gundemaro Piñólez
El conde Gundemaro Piñólez figura entre los principales magnates asturianos de comienzos del siglo XI. Gobernó Asturias durante años y aparece citado en diversas fuentes documentales de la época.
En segundas nupcias casó con la condesa Mumadonna, madre de Fernando Gundemáriz y Pelayo Gundemáriz.
Tatarabuelos maternos: Piñolo Jiménez y Aldonza Muñiz
La figura más relevante para la historia canguesa aparece una generación más atrás.
El conde don Piñolo Jiménez, uno de los principales magnates asturianos de comienzos del siglo XI, contrajo matrimonio con doña Aldonza Muñiz, hija del conde Muño Rodríguez y de la condesa Ederquina.
Ambos son conocidos por haber fundado en 1031 la iglesia de San Juan y el monasterio de Corias, concluido en 1043. Piñolo falleció el 22 de mayo de 1049 y Aldonza el 26 de noviembre de 1063.
La presencia de los fundadores de Corias en la ascendencia materna de doña Jimena constituye el vínculo documental más sólido entre la esposa del Cid Campeador y la actual comarca de Cangas del Narcea.

Despedida del Cid a doña Jimena en el momento de salir para el exilio. Monasterio de Cardeña, óleo de Cándido Pérez (2002)
¿Era canguesa doña Jimena?
Esta es la pregunta que motivó la investigación y también aquella para la que resulta más difícil ofrecer una respuesta categórica.
Algunos autores antiguos afirmaron que uno de los ascendientes de doña Jimena había sido señor «particularmente en tierra de Cangas de Tineo». Menéndez Pidal recoge esta tradición, transmitida por Sandoval, pero señala expresamente que no existe documentación que permita sostenerla con seguridad.
Por ello, quizá hoy no resulte correcto hablar de un «origen cangués» de doña Jimena en sentido estricto. La documentación actualmente conocida no permite afirmar que naciera en Cangas ni que procediera directamente de esta tierra.
Sin embargo, sí puede sostenerse que parte de sus raíces familiares se encuentran en la nobleza asturiana vinculada al occidente de Asturias y que entre sus antepasados figuran los fundadores del monasterio de Corias, una de las instituciones históricas más importantes de la antigua tierra de Cangas de Tineo.
Conclusión
Más que hablar del origen cangués de doña Jimena, quizá resulte más preciso referirse a los vínculos de la esposa del Cid con los linajes de la antigua tierra de Cangas de Tineo
La investigación de Ramón Menéndez Pidal no permite demostrar que doña Jimena fuera canguesa, pero sí revela una conexión indudable entre su ascendencia materna y algunas de las familias más poderosas del occidente asturiano. Entre ellas destacan Piñolo Jiménez y Aldonza Muñiz, fundadores del monasterio de Corias y protagonistas de una parte esencial de la historia medieval de la comarca.
Si algo puede afirmarse con seguridad es que la esposa del Cid hundía parte de sus raíces familiares en la nobleza asturiana que dio forma a la historia de Corias y de la antigua tierra de Cangas de Tineo. Y esa relación, sólidamente documentada, resulta quizá más valiosa desde el punto de vista histórico que la tradicional atribución de un origen cangués directo a la esposa del Cid.













Todo eso muy bien, falta añadir que hasta mediados del siglo pasado Cangas no era C. Del Narcea sino de Tineo, podría decirse que Doña Jimena era de Tineo…
Tu lo flipas un poco, sigue siendo de cangas aqui no pone nada decla villa, de tineo, llamara como se llamara antiguamente, y x cierto en la epoca de doña jimena se llamaba cangas de sierra, asiq mira haber tu donde queda lo de tineo