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La banda de música de Cangas del Narcea (1904 – 2015)

La Banda de Música de Cangas del Narcea, con más de un siglo de historia, celebró en junio de 2015 el XXV aniversario desde que la Asociación Canguesa de Amigos de la Música recuperó su actividad a finales de los años ochenta. El siguiente vídeo fue elaborado por el Tous pa Tous, con la colaboración de Ángel Luis Álvarez López, para conmemorar la efeméride en una exposición en la que se repasaron los más de 100 años de historia de la banda de música canguesa.


Banda de música de Cangas del Narcea

Los primeros datos documentales conocidos de una agrupación musical o Sociedad Filarmónica en Cangas del Narcea datan de 1854. Estas agrupaciones estaban, más o menos, subvencionadas por el Ayuntamiento y llegaron a contar con más de treinta músicos.

Banda Municipal de Música (1904 – 1967)

Banda Municipal en el patio de las escuelas en la calle Mayor, director José Castro, 1908. Algunos componentes: Antón Arce, Arturo Pertierra, El Meca, Nicolás Reitán, Benito Castelao, Vicentillo, Pedro el Sacristán, Benigno Torgas, Rafael el Carralo, Pucheras, Jaime Graña.

En el año 1904, siendo alcalde José Pallarés, el Ayuntamiento de Cangas nombra por primera vez un profesor para dirigir la “Banda Municipal de Cangas”; el cargo fue ocupado por Bonifacio Pérez Ablanedo de manera interina. Se adquieren instrumentos, atriles, métodos de estudio, etc., se redacta un reglamento y ordenanzas, y se alquila un local para ensayar. Esta banda municipal dio su primer concierto público en 1906.

En febrero de 1907, estando al frente de la alcaldía Nicolás de Ron Flórez-Valdés, otorgan la plaza oficial de director a José de Castro, con un sueldo anual de 1.500 pesetas, quien desempeña este puesto hasta 1911.

De 1912 a 1919 la dirección corrió a cargo de distintos músicos: Benigno Díaz, Bonifacio Pérez y Lorenzo Menéndez; durante esta época la banda fue desapareciendo paulatinamente, actuando en alguna ocasión en que se reunían los músicos a tal fin.

La reorganización de la banda comienza en 1925, siendo alcalde Porfirio Ordás, nombrando para el cargo a Lorenzo Menéndez Alonso, insigne director cangués. Aquí comienza una de las épocas más gloriosas del Banda Municipal de Música de Cangas, que duró hasta 1947 (con el paréntesis de la Guerra Civil), año del fallecimiento de don Lorenzo. En esta etapa de nuestra agrupación, las actuaciones fueron numerosas en la misma villa de Cangas, en varios pueblos del concejo, en Allande, Tineo, Salas, Grado, Oviedo y en todos los actos oficiales que la requerían. Los componentes oscilaban entre veintiséis y treinta y un músicos.

Al fallecimiento de don Lorenzo tomó las riendas de la banda el músico Justo Uría, y después estuvo en manos de Luis Tornillo, hasta 1950.

A partir de este año el director fue Manuel Salinero Rueda, de Herencia (Ciudad Real). En este tiempo del señor Salinero, la banda tuvo una época brillante: ofreció su primer concierto en el Teatro Toreno para presentar al nuevo director, participó en el desfile del día de América en Oviedo, y realizó numerosas salidas dentro y fuera de la provincia. Este director cesó a finales de 1954.

En 1950, siendo alcalde José María López Morodo, se formó el “Patronato Protector de la Banda Municipal de Música” para ayudar a sanear y hacer frente a los gastos ocasionados por la compra de varios instrumentos, llegando a tener un gran número de socios.

En el parque de Cangas, delante de el quiosco, años 60, director Juan José Urain. Benjamín, Mariano, Vicente, Pepe Cotorro, Juan José Urain, Lulo, Jose Pablo, Julio, Juan la Bombera, Luli, Marcial, Raúl, Pepe Ríos, Pipo Rancaño, José M. Hidalgo, Ángel Gancedo, Chapinas.

En el año 1955, bajo el mandato en la alcaldía de Manuel Álvarez Cosmen, se nombra director a Juan Ors Asensi, de Alicante (casado con una canguesa), que fallece repentinamente el 24 de agosto del mismo año, dirigiendo la banda en la localidad de Caboalles de Abajo (León). A pesar de su corta estancia entre nosotros, fue una persona muy querida por todos los cangueses, y muy en especial por los músicos que tocaban con él.

En 1956 se hizo cargo de la dirección de la banda municipal Juan José Urain Macazaga, natural de Deba (Guipúzcoa), que había aprobado la oposición nacional al “Cuerpo de Directores de Bandas de Música” y éste era su primer destino. Estuvo al frente de la agrupación hasta 1967, fecha en que desapareció la Banda Municipal de Música debido, entre otras cosas, a una ley del gobierno que obligaba a los ayuntamientos a incluir en sus plantillas a los músicos que la integraban, con el sobregasto que ello suponía para las arcas municipales, que fue imposible de asumir. Por esta fecha era alcalde José Flórez Sierra.

Directores y músicos de la Banda Municipal de Música (1904 – 1967)

Directores:

Bonifacio Pérez Ablanedo, José Castro, Lorenzo Menéndez Alonso, Luis G. Tornillo, Manuel Salinero Rueda, Juan Ors Asensi y Juan José Urain Macazaga.

Músicos (con los nombres conocidos en Cangas):

Patio del Ayuntamiento, año 1952, director Manuel Salinero. Benjamín el Serrano, Layo, Vicente el Nenín, José Reguerón, Pepe el Sastre, Suso, Pepe Ríos, El Pinche, Caneo, Justo, Manuel Salinero, Lolo Gloria, Kiko, Cándido Fuertes, Noni Sipleta, Cándido Membiela, Neto, Quique Caneo, Tito, Pepín Ríos, Raúl Arbas y Manolín el Roxo.

Antón Arce, Arturo Pertierra, El Meca, Nicolás Reitán, Benigno Díaz López, Pedro el Sacristán, Benigno Torgas, Rafael el Carralo, Pucheras, Vicentillo, Jaime Graña, Benito Castelao, Ignacio Castelao, Cañita, Pepón del Aire, Santiago Pepenitos, Talo Marinero, Pepe Lola, Abilio el Ruxio, Quin de Colón, Pepe Natalio, Chano Caneo, Cándido Reitán, Pepe don Matías, Manolo Carolo, Jesús el Pinche, Felipe el Jopo, Justo Uría, Bolívar, Domingo Otero, Luis Queipo, Manolín de Santana, Pepe la Osa, Juacona, Catalín, Sandalio Gurdiel, Antonín de Zoila, Lili el Carralo, Pepín el Pesqueiro, Senén Uría, Joaquín Arias, Pepe Cureba, Benigno Ríos, Manuel Ríos, Talo, Rodrigo Juacona, Tano Juacona, Gil Juacona, Gerardo Tejón, Luis Tejón, Caneo, Ñan, Sotero, José Mª el Pinche, Noé Pachón, Sabino, César Generosa, Antón de Pepe el Madreñero, Lulo de Pepe el Madreñero, Pepe Ríos, Antón el Ruxo, Benjamín el Serrano, Pepe Corolo, Manín Pachón, Layo, Negrito, Pepe el Sastre, Agustín de Corias, Manolín Arbás, Raúl Arbás, Antonín de Siro, Felipe el Jopo (hijo), Vicente el Nenín, Kiko Juacona, Lolo Gloria, Cándido el Mesón, Neto, Suso Mourán, José Reguerón, Gión, Marino, Óscar de Mohina, Tito, Manolín Latas, Pepín Ríos, Manolín el Roxo, Chapinas, César Ceide, David Reitán, Falinge, Parreño, Juaco el Patalico, Carlista, Pepe Gancedo, Falo el Carralo, Luis Casielles, Noni Sipleta, Manolito Salinero, Pepín el Serrano, Manolín Parreto, Pepe Parreto, Raúl Queipo, Marcial Queipo, Ignacio Esquisabel, Lulo el Bicho, Benito Carolo, Pepe Garabata, Juan la Bombera, Julio Gancedo, Ángel Gancedo, José Pablo, Secundino Barela, Pepe Piluco, Mariano, José Manuel Hidalgo, Paquito Extremeño, Vicente Arbolente, Ángel Precioso, Pepe Rueda, Pipo Rancaño, Julio Queipo, Víctor Gión (hijo), Pepe Iglesias, Pepe Cotorro, Jamín Capador, Mauro Corolo y Luli Corolo.

Advertencia: Faltan los nombres de algunos componentes de la primera Banda Municipal de Música. Asimismo, ruego disculpas si he omitido algún otro nombre, no es mi intención, pero la falta de listados o documentación oficial antigua no da para más.

Álbum de fotos de la banda municipal de música (1904 – 1967)

1907 - Director1908 - Banda Municipal1931 - Banda Municipal1932 - Banda Municipal1932 - Desfile por c/ Mayor1933 - Corias1943 - Grandas de Salime1944 - Grandas de Salime1945 - El Paseo1949 - Banda Municipal1950 - Campo La Vega1950 - Día del Carmen1950 - Día del Carmen1950 - El Parque1950 - La orquestina1951 - Ambasaguas1951 - Fiesta de La Regla1951 - La orquestina1951 - Músicos en un descanso1952 - Corredor1952 - Descanso1952 - Dos músicos1952 - Hermanos1952 - La orquestina1952 - La orquestina1952 - Palacio de Omaña1952 - Pambley1952 - Patio del ayuntamiento1952 - Patio del ayuntamiento1952 - Plaza del Conde Toreno1952 - Tebongo1954 - Campo La Vega1954 - Día del Carmen1954 - Vegadeo1954 - Vegadeo1954 - Vegadeo1955 - Día del Carmen1955 - El Parque1955 - Luarca1955 - Luarca1955 - Programa del Carmen1960 - Hermanos1960 - Santa Cecilia1960 - Santa Cecilia1960 - Santa Cecilia1961 - El Paseo1961 - Fiesta del Pilar1961 - Madre e hijos1961 - Procesión del Carmen1961 - Procesión del Carmen1962 - El Parque1962 - El Paseo1962 - Grupo de músicos1962 - Santa Cecilia1964 - Plaza del Centro1964 - Plaza del Centro1964 - Santa Cecilia1965 - Santa Cecilia1965 - Santa Cecilia1965 - Santa Cecilia1965 - Santa Cecilia1965 - Santa Cecilia1965 - Santa Cecilia1969 - Cabalga de Reyes1969 - Cabalga de Reyes1969 - Cabalga de Reyes


Banda de Música de Cangas del Narcea; Asociación Canguesa de Amigos de la Música (ACAM)

Instrumentos adquiridos por la Asociación Canguesa Amigos de la Música (ACAM) el 19 de abril de 1989 por un importe de 5.178.825 pesetas sufragadas por la empresa ALSA

En 1987, veinte años después de la desaparición de la banda municipal, un grupo de cangueses encabezado por José Cosmen, Cándido Álvarez Membiela, Secundino Cosmen, Ángel Luis Álvarez, Manuel Cosmen, José Uría, David A. Membiela, Fernando Graña, José Pablo, Pepe Gayón y José Pérez “Serranín”, se reúne para intentar recuperar para Cangas la tan añorada y recordada Banda de Música, pues siempre habían quedado en el corazón las actuaciones en las plazoletas, las procesiones y, como no, los bailes en El Paseo durante el verano.

En ese encuentro, entre otros acuerdos, se designa a Cándido Álvarez Membiela como secretario para que empiece de inmediato con todo el papeleo, pues la parte económica, que era lo más difícil de solucionar, la resolvería el grupo ALSA. A finales de ese mismo año de 1987, estaba constituida legalmente la Asociación Canguesa Amigos de la Música (ACAM), con estatutos y reglamento aprobados por el Gobierno Civil. La primera Junta Directiva tuvo como presidente a Secundino Cosmen y como secretario a Cándido Álvarez Membiela.

Se contrata al profesor Manuel Sánchez Cantón para dar clases de solfeo y de algunos instrumentos a los más de 140 alumnos inscritos, que deseaban pertenecer o al menos intentar ser componente de esa nueva banda de música que ya empezaba a ver alguna luz después de muchos años.

El alto número de jóvenes matriculados sorprendió muy gratamente a la Junta Directiva, pues el esfuerzo y el empeño para la recuperación de la banda había tenido una respuesta agradable y desbordante.

Banda de música en el patio del ayuntamiento en 1990. Director Gonzalo Casielles.

A principios de 1989 se contrata como director a Gonzalo Casielles. Nos ofrece en su presentación, a modo de tarjeta navideña, un pequeño concierto, el 31 de diciembre de ese mismo año, en el patio del Ayuntamiento (o palacio del conde de Toreno), que nos llenó de una inmensa alegría a todos los allí presentes. Cuando Gonzalo Casielles acepta la propuesta de ACAM estaba ejerciendo como profesor de trompeta en el Conservatorio de Avilés. Estuvo al frente de la banda hasta 1996.

Juan Manuel Díaz “Lito”, catedrático del Conservatorio Superior de Música “Eduardo M. Torner” de Oviedo, fue el sustituto del Sr. Casielles. Se hizo cargo de la batuta de dirección desde 1997 hasta octubre de 2014. La llegada de “Lito” fue clave para la creación de la Escuela de Música de la Asociación, que lleva impartiendo clases de solfeo y de instrumento a varios cientos de jóvenes.

En octubre de 2014 continúa en la dirección de la banda Marcos Malnero, que cursó estudios en el Conservatorio de Música “Eduardo M. Torner” donde obtuvo los títulos de piano, trombón, solfeo y teoría; actualmente es profesor de trombón del Conservatorio de Avilés.

Desde la creación de esta nueva Banda de Música de Cangas del Narcea, esta formación ha realizado numerosas actuaciones, destacaremos las siguientes: los Festivales de Bandas del Principado de Asturias; desfile del Día de Asturias en Gijón; desfile del Día de América en Oviedo; concierto del Día de Asturias en los actos de La Morgal organizados por el Gobierno del Principado de Asturias; conciertos en Mieres, Avilés, Salas, Tineo, Belmonte, Pola de Allande, Pola de Siero, La Felguera, Benavente (Zamora) y La Pobla Larga (Valencia); conciertos de Música en la calle en Oviedo y Avilés; concierto en el Auditorio “Príncipe Felipe” de Oviedo; tres conciertos en L’Absie (Francia); concierto en el Parque del Retiro en Madrid; concierto de la grabación de un documental para el Canal Internacional del TVE; procesiones, desfiles y conciertos en el propio concejo de Cangas del Narcea, tanto en la calle como en el Teatro Toreno. El primer presidente de la asociación ACAM, Secundino Cosmen Adelaida, continuó ejerciendo dicho cargo hasta su fallecimiento en junio de 2000. En esa fecha, la Junta Directiva nombra presidente a José María Flórez de Uría, que estaba ejerciendo el cargo de vicepresidente, y permanecerá en la presidencia hasta marzo de 2004.

El 26 de marzo de 2004 es nombrado presidente Ángel Luis Álvarez López, que desde 1990 había desempeñado los cargos de secretario y vicepresidente de ACAM; continuó como presidente hasta octubre de 2014.

Desde esta fecha, la presidenta es Alicia Arias Fernández, que ejercía con anterioridad el cargo de vicepresidenta. La banda de música, siempre muy vinculada con la villa de Cangas y en especial durante los festejos del Carmen, está integrada por esforzados y buenos músicos. Consideramos importante rendirles un pequeño, pero muy merecido homenaje, citando los nombres de quienes durante más de cien años nos han hecho disfrutar con sus actuaciones.

Directores y músicos de la Banda de Música de Cangas del Narcea; ACAM (1989 – 2006)

Banda de música en el patio del ayuntamiento en 1993. Director Gonzalo Casielles.

Directores:

Gonzalo Casielles, Juan Manuel Díaz “Lito” y Marcos Malnero.

Músicos:

Marta Arbás, Caraduje, David Crespo, David Membiela, Mónica, Felipe, Jorge, Mª José, Chema, Melinda, Ana, Óscar, Belén, Luis Fernando, David Uría, Luis Pasamonte, Rubén Uría, Silvia, Marcelino, Alicia, Dani Uría, Olaya, Felipe Sierra, María Luiña, Rocío, Pepe La Espina, Laura, Aroa, Pablo, Alejandro, José Antonio, Luis, Abel Freire, Jaime, Iván Granados, Rosalía, Isaira, José Luis, Marta, Benito Sierra, Natalia, Adán, Merce, Gemma, Toni Freire, Akira, Ángeles, Juan Pedro, Mario, Eli, Elpidio, Andrés, Joaquín Cachón, Dani, Sara, Eva, Jesús, Emilia, Sandra, Roberto Cristo, Germán, Roberto Cuervo, Montse, Tit, Noelia Fernández, María Luisa, Isabel, Silvia García, Rosalía Uría, Jesús Roney, Raquel, Anabel, Antonio, Noelia, Alejandro, Beto, Tino, Julio, Tania, Aliva, Adrián, Villa, Verónica, Marcos, María Fernández, Diana, Jeny, Lorena, Pablo, Almudena, Diana Adralés, Abrahan, Dani Carceda, Julio Gancedo, Claudia, María, Regina, Mateo, Emilio, Lanchares, Nélida Magadán y sus hijas Nélida y Tania Menéndez.

Álbum de fotos de la banda municipal de música; ACAM (1989 – 2013)

1989 - Instrumentos1989 - Primer concierto ACAM1990 - Benidorm1990 - Patio del Ayuntamiento1990 - Patio del Ayuntamiento1993 - Corpus Christi1993 - Desfile de las peñas1993 - Desfile de las peñas1993 - Francia1993 - Francia1993 - Francia1993 - Francia1993 - Francia1993 - Francia1993 - Francia1993 - Francia1993 - Patio del Ayuntamiento1993 - Plaza del Conde Toreno1995 - Desfile de las peñas1995 - Director1995 - Madrid1995 - Madrid1995 - Madrid1995 - Madrid1995 - Madrid1995 - Madrid1995 - Madrid1999 - Teatro Toreno2000 - Procesión de la Magdalena2001 - Patio del Ayuntamiento2001 - Portada 'La Maniega'2003 - Vidal2003 - Vidal2005 - Valencia2005 - Valencia2005 - Valencia2005 - Valencia2005 - Valencia2006 - Centenario2006 - Centenario2006 - Centenario2006 - Oviedo2006 - Oviedo2006 - Oviedo2007 - Tineo2010 - Teatro Toreno2013 - Fiesta de la Vendimia


Curiosidades

  • Existen familias que estuvieron abuelos, padres y cuatro hijos (familia Juacona); padre, tres hijos y un tío (familia Carolo); de padres e hijos varias (Reitán, Carolo); tres hermanos (Gancedo), tres hermanos y un hijo (familia Ríos).
  • Gonzalo Casielles es hijo del músico Luis Casielles.
  • Don Lorenzo Menéndez estuvo dos veces de director.
  • Manolito Salinero era hijo del director Manuel Salinero.
  • Músicos que ejercieron de director por ausencia o falta de él: Benigno Díaz López, Justo Uría, Nicolás Reitán y Domingo Otero.
  • El grupo de músicos que formaron la orquesta “Nopal”, todos ellos fueron componentes de la banda.
  • Los principales componentes del grupo “Los Son de Arriba”, también pertenecieron a nuestra banda.
  • Músicos de la Banda, como Belén, Roberto Cuervo, Pablo, Dani clarinete, son hoy profesores de Conservatorio o están en orquestas sinfónicas por Europa u ofreciendo conciertos de solistas.
  • El músico Julio Gancedo es el único que perteneció a la Banda Municipal y a la de ACAM.
  • Varios componentes de la actual banda llevan en ella desde su fundación: David Membiela, Alicia, Titi, Ana, Caraduje, Rubén, Marisa y Tino.
  • Destacar la labor de Cándido Álvarez Membiela, gracias a su empeño, esfuerzo, trabajo, pasión y ganas, hoy podemos disfrutar de nuestra banda.

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Don Lorenzo Menéndez, el hombre que hacía tocar las cañaveras

Don Lorenzo Menéndez Alonso, año 1935

En junio de 2015 el Tous pa Tous participó en la celebración de los 25 años del primer concierto de la Banda de Música de Cangas del Narcea de la Asociación Canguesa de Amigos de la Música, con una exposición en la sala que nuestra asociación tiene en la Casa de Cultura “Palacio de Omaña” y con la publicación en esta web de noticias históricas y fotografías de la banda de música desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. En esta tarea han colaborado Angel Luis Álvarez, Elena Barrero, la presidenta de la Asociación Canguesa de Amigos de la Música, Alicia Arias y Sonia Álvarez.

Comenzábamos nuestro reconocimiento a la banda de música con un artículo de Juaco López Álvarez sobre don Lorenzo Menéndez (1892-1947), que fue director de la banda en 1913 y entre 1925 y 1947, en un periodo que fue, sin duda, uno de los más brillantes de esta agrupación. La biografía de este hombre, apasionado de la música y su enseñanza, es la historia de la música en Cangas del Narcea en la primera mitad del siglo XX.

Querido Pin…

Después de esta prematura e inesperada marcha tuya, quiero reflexionar contigo esto de los recuerdos. Pretendo que los nuestros sigan siendo nuestros, antes que pasen a ser los recuerdos de otros.

Pero, ¿por dónde empezar? Hay una cosa clara, un nexo de unión a lo largo de nuestra vida que no es otro que la música. Desde muy temprana edad, ésta nos atrapó e hizo que todos nosotros fuésemos más felices, hasta tal punto de que no concebiríamos la existencia sin ella.

¿Te acuerdas en el balcón de tu antigua casa, en aquellas noches de verano con olor a magnolias, cuando ensayábamos “Verde campiña” de The Brothers Four, cuya letra en castellano traduciría más tarde José Guardiola: Verde campiña, dormida al sol, verde esperanza, ¿qué fue de nuestro amor? del valle umbrío ya el cielo no es azul, la flor se muere, porque te fuiste tú…  canción que ocupaba los sueños con la que fue el primer amor de tu vida?

Por aquella época cuando en obligada diáspora todos estábamos repartidos, Quevedo, Pin Estela en los Claretianos; Modesto, Puente, Pepe Luis, Pin Chacón, tú mismo y alguno más que ahora no me acuerdo, en los Jesuitas de Gijón, Gerardo Marcos en León con los Maristas; Nel Cuesta, en Oviedo con los Dominicos (por cierto dale un fuerte abrazo cuando lo veas) y el resto también con los Dominicos pero en Corias… estábamos esperando que llegaran las vacaciones para, además de vernos y comentar nuestras aventuras trimestrales, buscar el momento propicio para  intercambiar conocimientos sobre nuestros hallazgos guitarrísticos en un autodidactismo en el que la comunicación era casi inexistente. Solamente Marcos tenía alguna posibilidad de adquirir aquellas joyas grabadas en discos de colores: Blue Diamonds: Ramona, te cantan todos al mirar, Ramona, tus lindos ojos verde mar… otro mensaje para aquel platónico amor primero.

Fue en esa época cuando creamos una pequeña rondalla (Puente, Modesto, Gerardo Marcos, tú y yo) que intentara alegrar un poco las calles en tiempos señalados como en la Navidad.  Luego se sumarían a los ya citados Pacuti, César Manuel el de Pacho el Guardia –dile que no lo olvidamos–, Luis el de la peluquera, quien por cierto aparece en una foto en la cruz del Acebo que ahora circula por ahí y en la que estamos además, Nel Cuesta, Modesto Freije, Secundino y nosotros dos…bueno que me despisto, sigo con los de la “tunilla”: Miguel Ángel Quevedo, Jorge el cubano, ¡sí hombre,  te tienes que acordar! El sobrino de Concha, Avelino, José Manuel el barbero, los hermanos Suárez-Cantón… después Domingo Otero nos vestiría de tunos para rondar a nuestras queridas compañeras y musas, una de ellas está por esos campos floridos, dale muchos besinos a Olguita.

Este primer encuentro musical, (por cierto bendecido por una gran personalidad canguesa, Carlos Graña),  nos llevaría a otro nivel como era convertir en realidad la romántica idea de formar un grupo de música moderna y convertirnos en grandes figuras. Ramón Blanco fue sin duda el gran impulsor. Después traería a Miguel A. Cabanellas y a Elías Carsi, quienes reforzaron exponencialmente el grupo con ideas y técnicas “capitalinas”.

Complicado llevar una cronología porque constantemente me vienen a la memoria momentos irrepetibles.

Hay otra canción que en ti hizo mella a pesar de la diferencia generacional. Verás, te recuerdo: Confitería Rey, en la parte de atrás, aquel comedor polivalente en el que también se celebraban populares saraos y en las horas muertas de tardes vacías, largas partidas de cartas y como música de fondo en aquel antiguo y enorme “pic up” el inolvidable tango de Gardel y Lepera “Volver”, que llegaría a ser una de tus mejores creaciones…. Sentir, que es un soplo la vida, que veinte años no es nada…   Pepe, pasaron ya más de cincuenta.

Bueno ¡qué me dices de “Dieciséis toneladas” primero en la versión inglesa de “The Plater´s” y luego aquella más asequible para nuestras posibilidades de José Guardiola de nuevo, por cierto, ¡qué extraño era oír en la voz de un chaval, un tema con tesitura tan grave! Bueno en realidad tu voz de registro de bajo, con peculiar trémolo no dejaba indiferente a nadie, además por su versatilidad, pongo por ejemplo y como contraste tímbrico, los temas que tanto cantaste de aquel prodigio de mensajes quinceañeros y de timbre aniñado, Adamo: …Tu amor de noche me llegó y un claro día se me fue, maldigo el sol que se llevó, tus juramentos y mi fe.  También aquella otra: Mis manos en tu cintura, pero mírame con dulzor, porque tendrás la aventura de ser tú… mi mejor canción… también creabas un clima especial con “En bandolera” y también,”Inch Allah”, tus fans llegaban al paroxismo dejando al resto de Los Murciélagos, huérfanos de éxito.

Fue después tu ídolo, Joan Manuel Serrat, de quien bordaste (siempre en petit comité y con tu guitarra como único acompañamiento) el poema de Alberti: Se equivocó la paloma, se equivocaba, por ir al norte fue al sur, creyó que el trigo era agua, se equivocaba… o aquel doloroso canto de Antonio Machado al Cristo de los gitanos que siempre nos dejaba emocionados.

Sería también la canción italiana en su época de esplendor, cuando poema y música iban de la mano y la inspiración melódica, su indeleble sello: …más allá de las cosas más bellas, más allá  de las estrellas, estás tú Al di la… canción que  incorporaste a nuestras vidas, creo que el autor e intérprete era Emilio Perícoli.

Pero el verdadero bombazo vino a nuestras vidas en primer lugar de la mano de Pucho Boedo, cantante de  los “Trovadores de la Coruña”, luego sería la versión quizás más difundida en Cangas, la de Marino, “vocalista” de la “Orquesta Nopal” pero tú cogiste la antorcha para llevarla a otra dimensión, me refiero naturalmente a aquel homenaje a la figura de Gary Cooper: “Gary”: …Ya estarás cabalgando por rutas estrelladas, la serena mirada del que ve más allá… Nunca pusiste un pero ni un solo atisbo de hastío ante las miles de veces que se te demandó su discurso, siempre la interpretabas como si fuera primicia.

¿Qué me dices ahora de los lugares donde transcurría todo esto? Ya hablamos de la confitería Rey, me viene el recuerdo del cine “Toreno”, desde cuya perrera volaban hacia el patio de butacas toda suerte de objetos que perfectamente y en parábola de guerra táctica practicaban algunos líderes de las tinieblas; El Club, donde menos dormir, vivíamos bajo la tolerante mirada de nuestro Tino; El Julter, parientes tuyos, la vanguardia, la modernidad, Teresa y Julio  de  eternas sonrisas y miradas condescendientes; La sala y cine Trébol, testigos de primeras manitas, la discoteca que con gran tacto y paternalismo dirigiera El Habanero; “Los Faroles”; decía el escritor Paul Eduard: Hay otros mundos, pero están en éste,  efectivamente Cándido Reitán descubrió mundos paralelos que nos dio a conocer como la tolerancia, la confianza, despreocupación… ¿Qué decir de Casa Lola, la de Llano, quien con maternal trato nos daba cobijo a cualquier hora y donde la habilidad del Morocho se convertía en suculentas meriendas de truchas; o Casa Sotero, sidra, rana, escarceos amorosos, pantagruélicas meriendas… Avellanas en los Nogales; fiestas y más fiestas, Corias, Llano, La Regla, Besullo, El Acebo compartido con El Avellano de Pola, San Roque en Tineo, brumosa romería en la que los voladores sonaban… lejos. También trabajando en las Fiestas del Carmen bajo la dirección de Alfonso Rueda, al que te encontrarás ayudando a los demás a ser más felices, o financiando cualquier acto festivo de renombre, un abrazo para él también… y bueno,  para todos los que por ahí están y que irás encontrando.

¡Cuántos momentos felices! ¡Cuántas reuniones de amigos alrededor de una copa para hablar de temas intrascendentes, sin importarnos lo más mínimo de los posibles logros propios o ajenos! Lo importante era simplemente vernos, aunque fuesen largas las temporadas sin saber de cada cual, en el mismo instante del reencuentro aparecía el primitivo instinto, la ancestral llamada de la camada que nos impregnaría con el olor de siempre, el de nuestra infancia que seguirá en nosotros como un marchamo marcado a fuego.

¡Cuántos éxitos en todas cuantas salas tocamos! Totalmente rendida la juventud del valle de Laciana: Caboalles, Villablino, Villaseca… hasta Ponferrada, donde tanto en el Club de Tenis como en el Casino éramos recibidos con los brazos abiertos, pero también  Gijón, Luarca, Ribadesella y un larguísimo etc. fueron destinos donde hicimos felices a aquella irrepetible generación nuestra.

¡Cuántas anécdotas! Desde cantar la misa en la fiesta de Villar de Naviego… recuerdas al cura: “Ustedes son los músicos y los músicos, en este pueblo, cantan la misa” (menos mal que nuestro pasado en colegios de frailes facilitaron el compromiso, así como la buena voluntad del sacerdote)… o aquella vez que perdimos los instrumentos (mal atados en el escaso espacio del Land Rover) en el Puerto de Leitariegos, por suerte había medio metro de nieve que amortiguó la caída… o cuando una simpática paisanina, se acercó al templete improvisado donde apenas cabíamos para decirnos una de las mejores críticas: “Hay que ver, sonan como na radio”.

Viene ahora inexorable la parte que yo más temía desde el principio y que no es otra que la de la despedida, la de decirte lo huérfanos que nos has dejado a tantos y tantos amigos que te han querido y que se sintieron por ti también queridos… amigos que seguro tendrán para el resto de sus vidas el recuerdo de una persona íntegra, cordial, afectuosa, aunque a veces te costara expresarlo… un amigo, un hermano al que me permito en nombre de todos cuantos te queremos, decirte que pronto nos volveremos a ver y correremos y jugaremos a “pídola”, a “cuchi teje ojo”, a “tres marinos a la mar” y a tantas y tantas cosas… en aquel paseo con tres hileras de plátanos de sombra, a la escasa luz de las farolas escondidas entre sus hojas, donde diseñábamos incursiones a las huertas de frutales para partirnos de risa después, contando nuestra propia y novelada experiencia. ¡Hasta siempre! 


Esta carta fue escrita como un homenaje póstumo a Pepe Rengos de todos sus amigos. También se ha escrito con la finalidad de decirle adiós al amigo y enviarle un abrazo fraternal de parte de todos quienes le han querido y un agradecimiento de los que se sintieron queridos por él.

El pasado mes de agosto, se reunieron en Cangas un número importante de estas personas. La finalidad de esta reunión, a parte de volver a disfrutar de la compañía de unos con otros después de muchos años, era hacerle una especie de homenaje en vida a Pepe Rengos pero, sin que él lo supiera, ni antes, ni después. Su delicado estado de salud ya no le permitiría asistir, aunque como podemos observar en el siguiente audiovisual, estuvo presente en el recuerdo y la memoria de todos los asistentes.

Descanse en paz Pepe Rengos y a su familia, nuestro sentimiento de condolencia.


Bienvenidos a casa


La canción del ‘TOUS PA TOUS’ en la voz de Joaquín Pixán

El tenor cangués Joaquín Pixán en una grabación

Decía Francisco, de casa Felipón de La Viliel.la, tamboriteiru de la danza de palos, que “donde hay música hay alegría”. Hace unos días hemos tenido en el Teatro Toreno de Cangas del Narcea, mucha música. La música se remonta a tiempos muy antiguos y es imprescindible para la vida humana. Enaltece el espíritu, exalta las emociones, favorece las relaciones sociales y une a las personas. Por eso cantamos en las comidas festivas, en la bodega, en las excursiones con amigos, en las cenas de la peña… cantamos cuando estamos alegres y también para espantar los malos espíritus.

El TOUS PA TOUS es una sociedad canguesa integrada por 450 personas. La cuota es de 10 euros al año —por eso animamos al que no sea socio a que se haga— y los que la formamos creemos que entre tous podemos hacer muchas cosas. Nuestros objetivos son favorecer la ayuda, la comunicación y la información entre los cangueses en cualquier parte del mundo, colaborar en la mejora de vida de los vecinos de nuestro concejo y fomentar su conocimiento. La canción del TOUS PA TOUS es un compendio de todos estos objetivos y un elemento más de unión, como lo son nuestra página web y las redes sociales de Internet, y lo será en un futuro muy próximo la sala de exposiciones que vamos a abrir en la Casa de Cultura del Palacio de Omaña.

Lógicamente, las cosas no se hacen solas y detrás de todo hay personas, en este caso personas generosas y desinteresadas. La letra de la canción del TOUS PA TOUS es de Pepe Avello y la música de Gerardo Menéndez. Los dos son cangueses que viven en Madrid y eso se nota en la nostalgia, la saudade (que diría Rosalía de Castro) o la señardá (que decimos en Asturias) que trasmite la canción. La interpretación que reproducimos a continuación, cantada por Joaquín Pixán acompañado al piano por Patxi Aizpiri, sin duda va a favorecer su difusión por su calidad. La grabación que han hecho de la canción la han cedido desinteresadamente al TOUS PA TOUS.


      La canción del Tous pa Tous - por Joaquín Pixán


Estamos seguros que cuando algún cangués o canguesa escuche esta grabación en cualquier lugar del mundo, su imaginación se trasladará a El Puerto de L.leitariegos y volará desde allí por esta tierra de montañas, valles encajados, ríos caudalosos y árboles.

Muchas gracias a Pepe, Gerardo, Patxi y Joaquín.

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Pedru Pereira en su rincón

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El cantautor y escritor cangués Pedru Pereira de Xedré

La historia humana es trágica en todos los tiempos, como el ser humano es en todo tiempo y lugar desgraciado y mortal, dejó escrito Emilio Castelar. En el tiempo del currusco de pan, de las estrecheces y el hambre, madres esclavas podían parir en el campo en mitad de la siembra. Venimos de un pasado más doloroso que ilustre y cabalgamos un presente maltrecho. Quien más quien menos ha vivido y ha sufrido, y carga sobre los hombros el peso de su tierra. Aunque Oscar Wilde sostuvo que hay algo infinitamente vulgar en las tragedias, sobre todo cuando no son propias, algunos son capaces de elevar la vulgaridad de la desdicha al universalizar su singularidad.

Pedru Pereira (Xedré, Asturias, 1966) es cantautor y escritor, aunque como su abuelo y su padre, oriundos de Galicia, se ganó la vida en las minas de carbón de Cangas del Narcea, en el suroccidente asturiano. La coyuntura económico-política que le tocó fue más amable que la de sus predecesores y con 41 años se prejubiló de la mina, lo que, al menos hasta ahora, venía a significar algo así como sacar un premio en la lotería de la existencia.

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El cantautor y escritor cangués Pedru Pereira de Xedré

Desde muy joven compaginó mina y guitarra. Autodidacta, mientras componía leía a León Felipe, Antonio Machado y a Miguel Hernández, escuchaba a Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat y Silvio Rodríguez, participaba en bandas de rock garajero con sabor local y nombres como Delirium Tremens o Tractel y grababa artesanalmente en su casa lo que componía. Luego lo escuchaban vecinos y amigos, y algunas cosas se tocaban en fiestas o en los tiempos muertos de las huelgas mineras para entretener a los compañeros. Entonces escribía en castellano, pero empujado por jóvenes como Gema Martínez y Azucena Collar comenzó a saborear el mundo en asturiano occidental, y le agradó no solo el sabor de esas palabras, sino también el sonido, la música de una lengua muerta y olvidada, y así fue como nació su primer y hasta la fecha único disco en solitario: Xedré, editado en 2004. Luego, junto a su hija Tania, participaría en Brandal, grupo de música folk responsable del disco Na fonte La Canalina, y desde 2012 ha vuelto al rock con la banda Lapsus.

 

POEMAS Y CANCIONES DE PEDRU PEREIRA

—Traducción de Alfonso López Alfonso—
 

FLORES NA SOLOMBRA

Na mía casa miedran flores na solombra
ya siempre hai una estrel.la que me nombra
cuando fartu de trabayar me sabe l.levantar
ya alcuérdame una viecha canción.
 
María foi minera ya tamién madre soltera,
sou ficha alantre el.la sacóu
trabayando de sol a sol nel lavaderu de carbón
ya los domingos iba cortexar
con un gal.legu grandul.lón,
frenista de profesión
nel Patateru.
 
Siempre m’alcuerdo del l.lugar d’ou vengo
ya quien trabaya tanto ou más que you.
¿Quién vei enxuagar las l.lagrimas del curax?
¿Quién vei quitar a la fuercia’l dereitu d’esixir?
 
¿En quién pouséi tolos mious suenos?:
nuna mocina l.libre ya sin amu
a la que nun debo abel.lugar
porque el.la sola bien sabe
cómo tien que ser una mucher. 

(Del disco Xedré, Ámbitu, 2004).

FLORES EN LA SOMBRA

En mi casa crecen flores en la sombra
y siempre hay una estrella que me nombra
cuando harto de trabajar me sabe levantar
y me recuerda una vieja canción.
 
María fue minera y también madre soltera,
su hija adelante sacó
trabajando de sol a sol en el lavadero de carbón
y los domingos iba a cortejar
con un gallego bravucón,
frenista de profesión
en El Patatero.
 
Siempre me acuerdo del lugar de donde vengo
y de quien trabaja tanto o más que yo.
¿Quién va a enjuagar las lágrimas del coraje?
¿Quién le va a quitar a la fuerza el derecho de exigir?
 
¿En quién apoyé todos mis sueños?:
en una chiquilla libre y sin amo
a quien no debo proteger
porque ella sola bien sabe
cómo tiene que ser una mujer.
 
 

 

NEL TIEMPU DEL CURRUSCU DE  PAN 

Nel tiempu del curruscu de pan ya la copa d’oruxu al madrugar
miou buela tuvo ocho fichos, l’últimu na tierra semando’l pan.
Nel tiempu de las nevadonas miou padre tenía que pasar
la estación trancáu nel monte, xunto’l chamizu pa trabayar.
Ya’l volver pola mañana dalgún l.lobu lu solía siguir
el que sólo yera un guah.e con cayáu ya madreñas que bebía anís.
Agora cerranon las minas, ya nun hai que madrugar.
Baxo cona moza al ríu, aprendo a cantar.
Agora cerranon las minas mas nun séi que pensar,
riráse la cara la tierra pero los mozos tendrán que marchar.
La roupa había que l.lavala a mano, remendar la vida sin parar,
yera duro ser muyer de mineru pero pasar fame yera muitu más.
¡Qué lexos queda xugar nas escombreras, escuitando al glayu glayar
xugar los bolos con miou padre ya’l domingu dir a pescar! 

(Del disco Xedré, Ámbitu, 2004).

EN EL TIEMPO DEL CUERNO DE PAN 

En el tiempo del cuerno de pan y la copa de orujo al madrugar
mi abuela tuvo ocho hijos, el último en la tierra sembrando el pan.
En el tiempo de las grandes nevadas mi padre tenía que pasar
la noche atrapado en el monte, junto al chamizo para trabajar.
Y al volver por la mañana algún lobo lo solía seguir,
a él que sólo era un niño con cayado y madreñas que bebía anís.
Ahora cerraron las minas, y no hay que madrugar.
Bajo con la novia al río, aprendo a cantar.
Ahora cerraron las minas mas no sé qué pensar,
puede reírse la cara de la tierra, pero los jóvenes tendrán que marchar.
Había que lavar la ropa a mano, remendar la vida sin parar,
era duro ser la mujer de un minero, pero pasar hambre lo era mucho más.
¡Qué lejos queda jugar en las escombreras, escuchando al arrendajo chillar
jugar a los bolos con mi padre y el domingo ir a pescar!
 
 
 
 

 

YOU TAMIÉN CHEGUÉI NUN CAYUCU 

Siempres suanou cun d’algu mechor
el sou país nun sy lu díu
la fame aprieta ya’l sol castiga
de magar que l’oasis nun yía l’Edén.
 
L’asfaltu yía un mantu prietu de soledá
ya las casas de cartón d’esti probe país
aveíranlu d’un fríu que manca la piel:
nada cambíou, esa yía la verdá.
 
Subíu al cayucu vendíu sou reló
cruzóu l’Estrechu casi muerre na mar
ya recurdóu los güechos verdes del sou pae
ya cumu l’últimu guerreiru aburdóu la ciudá.
 
Vende baratu lu del cuntenedor
l.lueu busca un requeixu de calor
suana esnalar pol camín de Santiagu
furchigandu feliz cumu cerrica n’Abril
 
El desiertu yía outru mar qu’el bien cunoz
ya cuánta la murnia pola sua mucher
pol sou reló, pol vientu Sirocu…
Ya recuechi la manta, entama a currer. 

(Inédito)

YO TAMBIÉN LLEGUÉ EN UN CAYUCO 

Siempre soñó con algún lugar mejor
su país no se lo dio
el hambre aprieta y el sol castiga
desde que el oasis no es el Edén.
 
El asfalto es un manto lleno de soledad
y las casas de cartón de este pobre país
lo abrigan de un frío que hiere la piel:
nada cambió, esa es la verdad.
 
Subió al cayuco, vendió su reloj,
cruzó el Estrecho, casi muere en el mar,
y recordó los ojos verdes de su padre
y como el último guerrero abordó la ciudad.
 
Vende barato lo del contenedor,
luego busca un resquicio de calor.
Sueña con volar por la Vía Láctea
estirándose feliz como un pajarillo en abril.
 
El desierto es otro mar que él conoce bien.
Cuánta la tristeza por la mujer,
por el reloj, por el Siroco…
Ya recoge la manta, y empieza a correr.

 

 

NANA 

Duermi nenín, qu’hai priesa
duermi, puvisa, duerme-ty tú
que la fuguera nun cal.lenta
duermi que muerre la l.luz.
Ea ea ea
Ea ea ea
 
Duermi nun tapín de fuechas
duermi nuna nuble azul
sos cumu la riesa l’augua
duermi y’abraza la mar.
Ea ea ea
Ea ea ea
 
Duermi l.larima de l.luna
duermi ximielgu del sol
que nel reló díu la una
duermi que’l gal.lu cantóu.
Ea ea ea
Ea ea ea

(Inédito)

NANA 

Duérmete niño, que hay prisa
duerme, povisa, duérmete tú
que la hoguera no calienta
duerme que muere la luz.
Ea ea ea
Ea ea ea
 
Duérmete en un lecho de hojas
duérmete en una nube azul
eres como la risa del agua
duerme y abraza la mar.
Ea ea ea
Ea ea ea
 
Duérmete lágrima de luna
Duérmete hermanito del sol
que en el reloj dio la una
duerme que el gallo cantó.
Ea ea ea
Ea ea ea
 
 
 

 


Publicado en Clarín. Revista de nueva literatura, nº 107, septiembre-octubre 2013


PEDRU PEREIRA: “SOLEDÁ”

 

 

 

 

 


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El Orfeón de Cangas de los años 60

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El Orfeón en el Teatro Toreno

La afición por la música coral en Cangas del Narcea no tuvo su primera manifestación en el nacimiento de la actual Coral Polifónica. Con anterioridad, otras agrupaciones, más o menos estables, canalizaron el gusto por el canto con actividades casi siempre ligadas a los actos litúrgicos de la iglesia parroquial.

Así, en La Maniega, Boletín del Tous pa Tous, se recoge en un número del verano de 1927 una actuación del Orfeón durante las fiestas del Carmen. El cronista anónimo, después de destacar su actuación, escribe lo siguiente:

“¿Y qué diríamos del Orfeón? Pues del Orfeón diríamos que su director, don Lorenzo Menéndez, nos presentó un conjunto agradable de voces que cantaron muy bien, teniendo que repetir algunas canciones, y que estaban muy monas las orfeonistas Pilar Castrillón, Carmina Tejón, Esperanza Tejón, Marina Queipo, Remedios Pertierra, Alicia Rodríguez Magadán, Adela Avello, Olvido Rodríguez, Matilde Collar, Victoria Rodríguez, Mercedes Fernández, Carmina Rodríguez, Lucía Rodríguez y Cristina Rodríguez.”

Ahora bien, de entre todas las agrupaciones musicales antecesoras a la actual Coral Polifónica de Cangas del Narcea destaca el Orfeón dirigido por don Juan José Uráin.

El nacimiento de esta agrupación coral está ligado a la llegada a Cangas del Narcea del mencionado don Juan José Uráin Macazaga, un vasco nacido el 5 de enero de 1925 en Deva (Guipúzcoa), que fue destinado a nuestra villa como director de la Banda de Música en 1957. Desde entonces reside entre nosotros.

Juan José Uráin había desarrollado su preparación musical primero bajo la tutela de su padre y con posterioridad en el Conservatorio de San Sebastián, donde completó sus estudios de piano y órgano. Ejerció como director de la Banda hasta febrero de 1968, cuando al desaparecer ésta quedó en situación de excedencia forzosa.

Al poco tiempo de llegar a nuestra villa y por iniciativa de varios cangueses surgió la idea de crear un Orfeón con el fin de dar realce a las fiestas más importantes del año: Semana Santa, el Carmen, la Magdalena y Navidad. Eran tiempos en los que la actividad minera estaba en pleno auge, abundaba el trabajo y el buen ambiente; fue una época de gratos recuerdos para los cangueses que la vivieron.

La vida del Orfeón se prolongó durante los años 60 y su desaparición tuvo lugar en torno a 1969. Las causas del fin de sus actividades fueron las habituales en este tipo de conjuntos: desmotivación, envejecimiento de los componentes, falta de participación de los jóvenes, etc.

El Orfeón estuvo siempre muy ligado a la iglesia parroquial, colaborando con ella desinteresadamente. El repertorio era básicamente de carácter popular y religioso: Misas de Perosi, de Pío X, etc.

El Orfeón nació como una agrupación exclusivamente masculina, ya que se enfocó como una actividad realizada por un grupo de amigos. Más adelante se decidió incorporar voces femeninas. Los ensayos tenían lugar entre las sillas de la iglesia, ya que por aquel entonces no disponía de bancos. En aquella época la silla de la iglesia había que pagarla. Los que tenían reclinatorio propio no echaban el perrón en el cepo, que llevaba un candado para preservar de tentaciones a los monaguillos, pero los demás feligreses debían hacerlo.

Con motivo de la celebración del Corpus, don Dositeo, párroco de Cangas en aquellos años, invitaba a todos los coristas a vermut y pasteles en la Confitería de Milagros, y en época de novenas, a pasteles y vino de misa en la propia sacristía de la iglesia.

Un componente del antiguo Orfeón continúa hoy cantando en la Coral Polifónica: Mª Loli.

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El Orfeón en el Club al principio de la década de los 60.

Un testimonio de cómo en Cangas se dieron siempre la mano música y gastronomía es la reseña periodística de Carlos Graña Valdés en un diario de la época (1960), que al hablar de la celebración de la festividad de Santa Cecilia concluye así: “Finalizaron los actos con una comida de hermandad en una fonda que tiene fama de presentar menús apetitosos y facturas moderadas”. Eran otros tiempos. Tiempos en los que abundaban las cenas en casa Juacona, en casa Benjamín de Corias o en el Club.

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Lorenzo Menéndez Alonso y su grupo musical en 1935

Recuerda don Juan José Uráin la afición que siempre hubo en Cangas por la música de banda y el canto. Destaca especialmente la labor realizada por don Lorenzo Menéndez, cangués, que fue durante muchos años motor del movimiento musical en nuestra localidad.

Cuando el señor Uráin llegó a Cangas existía una Asociación o Congregación de las Hijas de María dirigida por Mari Paz Menéndez, que cantaba por el mes de mayo y en la novena de la Inmaculada Concepción. Mari Paz Menéndez cedió el puesto de organista a Juan José Uráin. Tras los cambios habidos en la Iglesia Católica con motivo del Concilio Vaticano II desapareció la Congregación.

A continuación se formó un pequeño coro de niñas con el objeto de tener un grupo para atender las fiestas parroquiales, que poco después, a medida que las niñas crecieron, dejó de existir. Viendo la necesidad de poder contar con un coro para el realce de las fiestas religiosas se creó otro coro, éste sólo de mujeres, que cantó durante muchos años las novenas del Carmen, la Navidad y todos los entierros de la villa.

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Una biografía de Anselmo González del Valle (1852 – 1911)

[Texto leído por Fidela Uría Líbano en el Homenaje a Anselmo González del Valle, organizado por el Tous pa Tous y el Museo del Vino de Cangas, en el Teatro Toreno, de Cangas del Narcea, el 2 de diciembre de 2011, y en el que interpretó la pianista doña Purita de la Riva varias composiciones musicales del homenajeado, que se mencionan y analizan en este texto. González del Valle tuvo mucha relación con Cangas del Narcea y tiene una calle dedicada a él en la capital del concejo].

Esquela de Anselmo González del Valle publicada en la portada de -El Principado- de 16 de septiembre de 1911

Se celebra este año el centenario de la muerte de Anselmo González del Valle, acaecida el 15 de septiembre de 1911. Silvio Itálico, seudónimo del escritor Benito Álvarez- Buylla, decía en 1924 sobre la grandeza de esta figura como compositor, pianista y erudito que, seguramente, le harían más justicia las generaciones venideras. Tuve la ocasión de profundizar en la vida y en la música de González del Valle, mientras hacía mi tesis doctoral, y puedo afirmar que fue uno de los personajes que más contribuyó al desarrollo de Asturias en la etapa que va de la segunda mitad del XIX a los primeros años del XX; especialmente a nivel cultural, pero también en lo social y lo económico. Es pues casi de justicia este merecido homenaje.

Anselmo González del Valle y González Carvajal nace en la ciudad de La Habana el 26 de octubre de 1852. Su padre, Anselmo González del Valle y Fernández Roces, había emigrado de Oviedo a Cuba en 1840 y allí se establece como empresario, sobre todo a partir de su matrimonio con María Jesús González Carvajal, cuyo padre era propietario de varias empresas y fábricas de tabaco repartidas por toda Cuba.

Según nos relatan sus familiares, Anselmo comenzó los estudios de primaria en el Colegio de Belén de La Habana y, con seis o siete años, se inicia en el arte de la música con un tío materno, Manuel Francisco González Carvajal, al que familiarmente llamaban “tío Pancho”.

Siendo aún muy pequeño los padres de Anselmo se separan, y él y su hermano Emilio Martín quedan al cuidado del padre. Pocos años después los dos hermanos son enviados a vivir a Oviedo, permaneciendo el padre en La Habana al frente de sus numerosos negocios. Anselmo y Emilio Martín se instalan en una amplia casa en la calle Cimadevilla al cuidado de un sacerdote que ejerce como tutor.

En 1863 los dos hermanos comienzan sus estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Oviedo, donde el compositor se gradúa como Bachiller en Artes en 1869. En aquella época coincidieron en el Instituto de Oviedo con los escritores Leopoldo Alas (Clarín) y Armando Palacio Valdés. Tanto Clarín como Palacio Valdés relatan en sus obras como organizaron en la casa de los González del Valle una especie de ateneo cultural juvenil en el que hablaban de historia, literatura o arte, representaban obras teatrales, etc. Y parece que ya en su adolescencia González del Valle destacaba como pianista, tal como señala Palacio Valdés: “Por fin, uno de los dueños de la casa [se refiere a Anselmo] nos hacía oír en el piano algunas sonatas o trozos de ópera, pues ya entonces era un maravillosos pianista”.

Probablemente, al mismo tiempo que el bachillerato, Anselmo comienza sus estudios musicales con Víctor Sáenz. No puedo dejar de mencionar aquí la inmensa labor de don Víctor Sáenz en Asturias: fue organista de la Catedral de Oviedo, director de varias bandas de música, fundador de la Academia de Música San Salvador de Oviedo, autor de varias composiciones musicales y, sobre todo, gran maestro de varias generaciones de músicos y compositores asturianos.

Anselmo González del Valle se licencia en Derecho Civil y Canónico en 1872 por la Universidad de Oviedo; realiza el primer y último año en Oviedo y los cursos intermedios en Salamanca y Madrid. Parece que Anselmo estudió la carrera para satisfacer a su familia con un título universitario, ya que nunca ejerció la abogacía y, de cualquier forma, tampoco lo necesitaba porque contaba con una gran herencia familiar.

El escritor Constantino Suárez, en su obra Escritores y artistas asturianos, señala que “al mismo tiempo que su preparación universitaria, Anselmo González del Valle realizó estudios musicales con los mejores maestros de Oviedo y Madrid”. Por lo que se refiere a Madrid todo apunta a que la enseñanza que recibió fue de carácter privado; las referencias de su familia señalan que el compositor no hizo estudios oficiales de música, sino que fue una enseñanza libre. Incluso comenzó los estudios de Armonía y Composición en París, pero sin llegar a concluirlos. Probablemente fue el músico Charles Beck uno de los que más influyó en la formación pianística de Anselmo. Beck fue Primer Premio de Piano del Conservatorio de París y se estableció en Madrid desde finales del XIX como profesor de piano, destacando también su actividad como concertista.

En estos primeros años de juventud González del Valle realiza continuos viajes a diversas ciudades de Europa, especialmente a París. Además, empieza a comprar partituras publicadas por las grandes casas editoriales europeas, especialmente de música pianística. Él tocaba todo la música para piano que compraba, con lo cual va adquiriendo paulatinamente el dominio técnico e interpretativo del instrumento que caracterizará sus años de madurez. En sus viajes por ciudades como Madrid o Barcelona, pero también fuera del ámbito nacional (París, Berlín, Leipzig o Roma) Anselmo tocaba como amateur en conciertos de carácter privado. Autores como Antonio García Miñor señalan que “pudo ser en su época uno de los primeros pianistas de Europa, pero despreció los más fabulosos contratos para anclar definitivamente su vida a Oviedo”.

En 1874 el músico contrae matrimonio con María Dolores Sarandeses y Santamarina, que había sido compañera suya en las clases de música con Víctor Sáenz. A partir de entonces finalizan los viajes de Anselmo, y la actividad como concertista se centra en el pequeño círculo de su familia y amistades. Sin embargo, pasa a un primer plano la faceta de compositor.

Anselmo G. Del Valle editó algunas de sus obras en el extranjero, como es el caso de estas Cinco Mazurcas elegíacas, dedicadas -a la memoria de mis padres-, publicadas por Fr. Kistner y cuya cubierta fue realizada por la litografía de C. G. Roder, Leipzig

En 1879 González del Valle es nombrado académico correspondiente de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, cuya sección de música se había creado recientemente. Tenía por entonces 27 años y ya era una de las personas de más relieve en la región, tanto desde el punto de vista social como cultural. A lo largo de su vida González del Valle reúne una biblioteca musical de renombre en su época y que, aún hoy, puede ser considerada de gran valor. Llegó a poseer una colección de más de 20.000 partituras; una parte de esta biblioteca la conservan los nietos del compositor y la otra fue adquirida en 1947 por el Instituto Español de Musicología (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), de Barcelona. La colección cuenta con un amplio repertorio de obras de compositores, que va desde el Renacimiento hasta autores contemporáneos a González del Valle. También hay que mencionar la espléndida colección de cuadros que había heredado de su padre, gran aficionado a la pintura, y que el mismo Anselmo había ido aumentando.

González del Valle mantuvo relación con algunas de las personalidades más relevantes de la cultura española. Conoció a escritores, pintores y músicos como Francisco Asenjo Barbieri, Jesús de Monasterio, Tomás Bretón, Emilio Arrieta o Felipe Pedrell. Con Pedrell, que fue el padre del Nacionalismo musical español, tuvo Anselmo una estrecha relación, y le proporcionó varios temas tradicionales asturianos para su Cancionero Musical Popular Español (1922). Además, fue socio honorario de la Sociedad de Conciertos de Madrid.

Anselmo González del Valle fue uno de los principales promotores de la Escuela Provincial y Elemental de Música de Oviedo, origen del actual conservatorio. La apertura de la Escuela de Música tiene lugar en el año 1884, en el seno de la Academia Provincial de Bellas Artes de Oviedo. En un documento de la Academia leemos: “Un señor académico, artista de corazón y de pensamiento elevado [se refiere a González del Valle], tuvo la feliz idea de establecer bajo la dirección de esta Academia una clase de Música, ofreciéndose al mismo tiempo a costearla…”. Él presidirá la Escuela de Música de Oviedo hasta su muerte y, sin duda alguna, su influencia va a contribuir a crear un excelente clima musical.

Con el despegue de la industrialización van apareciendo en Asturias diversas compañías y sociedades promovidas fundamentalmente por la alta burguesía. González del Valle intervino en la creación en 1887 de la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias. También colaboró en el nacimiento de otras empresas como la Sociedad Industrial Santa Bárbara, la fábrica de cervezas El Águila Negra o la Unión Española de Explosivos. Paralelamente a la aparición de sociedades industriales se forman otras de tipo cultural y benéfico destinadas a paliar las necesidades de la nueva clase obrera. González del Valle era miembro de numerosas sociedades benéficas como la Sociedad Económica de Amigos del País, la Junta Provincial de Beneficencia Particular o la Sociedad Santa Bárbara, entre otras.

Un núcleo importantísimo en el desarrollo de la vida musical en Asturias en la segunda mitad del siglo XIX fue -como en tantas otras regiones españolas- el salón de las grandes casas burguesas. En su espléndida mansión de la calle Toreno de Oviedo, Anselmo González del Valle dedicó un enorme salón a la música, donde guardaba una valiosa colección de pianos y, como ya mencioné, una de las mejores bibliotecas musicales de aquella época. Pasaban a menudo por aquella casa los personajes más relevantes del mundo de la música de la región: Saturnino del Fresno, Baldomero Fernández, Víctor Sáenz, Benjamín Orbón, Eduardo Martínez Torner, etc. Pero también estuvieron allí, a su paso por la ciudad, intérpretes como la pianista zaragozana Pilar Bayona o el gran Arturo Rubinstein, que dio un concierto en el Teatro Campomor en 1916. Es posible, aunque no está suficientemente claro, que existiera cierta relación entre Anselmo y el compositor ruso Nikolái Rimsky-Korsakov; el Capricho español de Rimsky es prácticamente un capricho asturiano y algunas investigaciones sugieren que pudo ser González del Valle el qué, de alguna manera, proporcionó los temas asturianos a Rimsky-Korsakov. La leyenda llegó incluso a contar que el músico ruso se había alojado en la casa de González del Valle. Anselmo y su familia se mofaban de esta leyenda con una ironía típicamente asturiana: Tenían un sillón, colocado en un lugar especial de la mansión, y en el que nadie se podía sentar, ya que era el lugar donde Rimsky había descansado en una visita que hizo a Anselmo y estaba reservado para sus próximos viajes a Oviedo.

En 1901 muere, a los cincuenta años, la esposa de Anselmo, víctima de una larga enfermedad. Esto supone un duro golpe para el músico del que ya nunca se repone; queda entonces al cuidado de su numerosa familia, pues el matrimonio tenía trece hijos, algunos de los cuales eran muy pequeños al morir su madre.

El excelente clima musical que vivía a principios del siglo XX la región terminará por cristalizar con la creación de la Sociedad Filarmónica de Oviedo en 1907, a la que seguirán la de Gijón en 1908 y la de Avilés en 1918. González del Valle fue una figura fundamental en el origen de la Sociedad Filarmónica de Oviedo y figuró como Presidente de honor de la misma en sus primeros años.

Al fallecer su mujer la propia salud del compositor se ve afectada y, además, padecía una diabetes desde hacía bastantes años. Para buscar remedio a esta enfermedad acude todos los veranos a tomar las aguas al Balneario de Mondariz, en Pontevedra (Galicia), y realiza algunos viajes al extranjero para consultar a los mejores especialistas europeos. Pero, a pesar de lo precario de su salud, la muerte le coge por sorpresa; el 15 de septiembre de 1911 el músico sufre un repentino ataque al corazón, debilitado por la enfermedad crónica.

La producción musical de González del Valle es una de las más importantes, tanto en calidad como en número, de la segunda mitad del XIX en Asturias; se han catalogado unas setenta composiciones suyas. Además, prácticamente la totalidad de esta música fue publicada, casi siempre por destacadas editoriales europeas y españolas. Constituye un caso bastante peculiar como compositor, ya que toda su obra está escrita para piano, el instrumento que dominaba desde el punto de vista técnico y expresivo. Esta música se puede dividir en tres tipos: el primero con obras basadas en la música tradicional; el segundo formado por obras originales que reflejan la estética del Romanticismo tardío, y el tercer tipo son las composiciones inspiradas en piezas de otros autores.

En cuanto a las obras basadas en música española, compuso seis Rapsodias españolas para piano. El género rapsódico, que no se sujeta a ningún esquema formal, ofrecía al compositor una gran libertad para el tratamiento de los temas tradicionales. Una de las influencias que más pesa sobre estas obras son las Rapsodias del compositor Franz Liszt. Purita de la Riva interpretará la Rapsodia Española, op. 19 de González del Valle. En ella pueden diferenciarse tres secciones: 1ª. Dedicada al folklore musical asturiano; 2ª. Hay un predominio de la música andaluza, y 3ª. Dominada por temas de jotas aragonesas.

Hay un elemento unificador en la Rapsodia que es la aparición a lo largo de la misma del tema de la Marcha real. Los aspectos más destacados de esta obra son: la cita directa y con pocas transformaciones de los temas tradicionales y un virtuosismo pianístico que busca la brillantez y el lucimiento del intérprete.

Por lo que se refiere a las obras de González del Valle basadas en música asturiana Purita de la Riva va a interpretar: la Rapsodia asturiana sobre aires populares para piano, nº 2; las añadas Yes nidia y No llores, no de la obra Rapsodia asturiana para piano, op. 13, y los temas Paxarinos y No la puedo olvidar de la obra Veinte melodías asturianas para piano.

Rapsodia escrita por Anselmo G. del Valle, donde figuran diversos símbolos asturianos: Don Favila contra el oso, un carbayón (roble), la Cruz de la Victoria rematada por la corona real (escudo del Principado), y la catedral de Oviedo.

La Rapsodia asturiana sobre aires populares para piano, nº 2, op.27 fue compuesta alrededor de 1890. Está dedicada “a su amigo don Teodoro Cuesta, músico y poeta asturiano” y va precedida por dos de sus poemas: Asturias y La romería. La Rapsodia se abre con el tema de danza prima La virgen de Covadonga y luego se van desarrollando otras canciones tradicionales como No se va la paloma o Nadie plante su parra. La Rapsodia termina brillantemente, como queriendo imitar el final de una romería asturiana, con un popular y enérgico baile de gaita.

La canción tradicional No la puedo olvidar aparece en otros cancioneros de la época, pero estas versiones no se pueden equiparar al delicado tratamiento que hace González del Valle del tema. Creo que es una de sus mejores composiciones ya que, sin acudir al excesivo virtuosismo pianístico, consigue una gran calidad estética, por ello su carácter es más íntimo y también más personal que el de otras obras.

El tema Yes nidia es una añada y lleva el texto en la parte superior; en él se amenaza al niño con las xanas para que se duerma. El tratamiento que hace el compositor de este tema es de una sencillez exquisita. La melodía se trascribe sin modificaciones, para ser tocada piano y muy ligada, indicaciones muy adecuadas para esta canción de cuna. El acompañamiento de la melodía es sobrio, pero el compositor utiliza con maestría los recursos pianísticos para crear la atmósfera adecuada. El piano es puramente descriptivo, especialmente en las cascadas de arpegios que imitan el sonido del agua de los arroyos en los que viven las xanas.

Para concluir tengo que señalar que la obra de Anselmo González del Valle es equiparable en calidad (en algunos casos sin duda mejor) a la de otros compositores españoles de la segunda mitad del siglo XIX, como Apolinar Brull, Eduardo Ocón, Miguel Capllonch o Teobaldo Power. Como ocurre con estos autores su música representa un nacionalismo sin las aspiraciones más universales de la música de Falla, Albéniz o Granados, en los que el nacionalismo se afina y evoluciona al contacto con las corrientes musicales europeas. La música de González del Valle está determinada por la época en la que vivió, es decir, por el Romanticismo tardío y la búsqueda del virtuosismo instrumental. Pero el tratamiento que hace el compositor de la música asturiana imprime un carácter más personal a sus obras; ya que su acercamiento a la esencia melódica y rítmica de estos temas hace que el lenguaje musical resulte, en cierto modo, innovador y original.


Fidela Uría Líbano
Cangas del Narcea, 2 de diciembre de 2011


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Homenaje de Cangas del Narcea a Anselmo González del Valle

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Anselmo González del Valle, 1874. Dibujo de José F. Cuevas.

El pasado día 2 de diciembre de 2011 en el Teatro Toreno, el Tous pa Tous y el Museo del Vino de Cangas celebraron un homenaje a Anselmo González del Valle, con motivo del centenario de su fallecimiento.

Anselmo González del Valle y Carbajal fue un personaje muy importante para Cangas del Narcea y tiene una calle dedicada a él en la villa, en la que figura como “Anselmo del Valle”, que era como se le conocía en su tiempo. Nació en La Habana en 1852, hijo de un emigrante de Oviedo. A los once años vino a esta ciudad a estudiar y aquí residió hasta su muerte el 15 de septiembre de 1911. Poseedor de una gran fortuna, invirtió su dinero en múltiples negocios. Fue un gran aficionado a las bellas artes, en especial a la música, y es uno de los compositores más destacados que tuvo Asturias.

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Etiqueta de botella de vino de Anselmo G. del Valle, Cangas de Tineo, 1896. Col. Museo del Vino de Cangas.

En 1878 adquirió muchas propiedades en el concejo de Cangas del Narcea, al que estaba unido por lazos familiares. Fue un verdadero modernizador de nuestro concejo. En 1884 construyó el molino que todavía existe junto al puente de piedra de Ambasaguas, en la villa de Cangas, al que dotó de la más moderna maquinaria, y sobre todo invirtió gran cantidad de dinero en mejorar y modernizar el cultivo de los viñedos y la elaboración del vino de Cangas. Para ello trajo técnicos franceses que introdujeron importantes cambios en los viñedos, como el empleo de hilos de alambre para apoyar las vides, el uso de sulfatadoras, sistemas de poda e injerto, etc. Construyó en la villa de Cangas del Narcea, en la calle Pelayo, una gran bodega, “montada con todos los adelantos que requiere la industria vinícola moderna”, conocida como El Lagarón, hoy desaparecida. El jefe de la bodega era Ernest Dubucq. Su vino alcanzó una gran calidad, vendiéndose en Oviedo, Gijón, Avilés, Madrid y La Habana, y obteniendo medalla de plata en la exposición vinícola de Burdeos de 1895 y de oro en la de Angers de 1896. En 1901 vendió todas sus propiedades en Cangas del Narcea a los hermanos Alfredo y Roberto Flórez González.

En el acto de homenaje intervino Fidela Uría Líbano, que hizo un breve recorrido por la biografía de Anselmo González del Valle y su aportación a la música; José María González del Valle, catedrático de Derecho Eclesiástico de la Universidad de Oviedo y nieto del homenajeado, y Juaco López Álvarez, que habló sobre la relación de González del Valle con Cangas del Narcea. Cerró el acto Purita de la Riva que interpretó al piano algunas composiciones de Anselmo González del Valle.