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Gumersindo Díaz Morodo, Borí y Genaro Flórez, miembros del comité local del Partido Republicano en Cangas del Narcea, y el farmacéutico Joaquín Peñamaría, en 1914.

El republicanismo fue casi una religión para muchos españoles, que estaban convencidos que los males de España solo se curarían con el derrocamiento de la Monarquía y la proclamación de una República. Después del fracaso de la Primera República Española (1873-1874), este movimiento político volvió a tomar auge a fines del siglo XIX y primeras décadas del XX, y a él se sumaron numerosos intelectuales, profesionales liberales, comerciantes e industriales en toda España.

En Cangas del Narcea existía desde los años setenta del siglo XIX un pequeño grupo de republicanos, pertenecientes a unas pocas familias acomodadas de la villa: los Flórez, los García del Valle, etc., que eran maestros, abogados, “propietarios” o comerciantes. Su número fue incrementándose paulatinamente, sobre todo a partir del aumento de la clase media en la villa, y, por fin, tras la caída de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera, se fundó el Partido Republicano en Cangas del Narcea en septiembre de 1930. La noticia de su constitución, de los miembros del comité local y de sus primeros acuerdos, la hemos hallado en el diario La Libertad, de Madrid, de 21 de septiembre de 1930, y dice lo siguiente:

Partido Republicano de Cangas del Narcea

Bajo la presidencia de D. Saturnino Martínez Blanco se tomaron los siguientes acuerdos:

Primero. Declarar constituido el Partido Republicano en Cangas del Narcea.

Segundo. Nombrar el siguiente Comité local:

Presidente, D. Mario de Llano González (procurador); vicepresidente, D. Santiago García del Valle (industrial); secretarios, D. Rafael Fernández Uría (médico), don Francisco Fernández Rodríguez (empleado) y D. Grato Gómez del Collado (estudiante); tesorero, don Genaro Flórez González-Reguerín (propietario); contador, D. José María Mayo García (industrial); vocales, D. Gumersindo Díaz Morodo [Borí] (propietario), D. César Menéndez Meléndez (industrial), don Nicolás Álvarez Valledor (obrero), D. Francisco Álvarez Otero [el Astorgano] (industrial), D. Baldomero Álvarez Queipo (obrero) y D. Pedro Vega Tablado (obrero).

Tercero. Comunicar los precedentes acuerdos a la secretaría de la Federación Republicana de la provincia, mandándoles copia literal de la presente acta.

Cuarto. Dar un voto de confianza al presidente y vicepresidente nombrados en este acta para que asistan el día 14 a la asamblea que se celebrará en Oviedo, plaza de San Miguel, 1, para la formación de la Federación Republicana de Asturias, autorizándoles para tomar los acuerdos que crean oportunos.

El Partido Republicano era un partido heterogéneo e interclasista. En el primer comité local de Cangas del Narcea convivían personas de las clases media y alta, que eran la mayoría: tres comerciantes, un procurador de los tribunales, un médico, un estudiante de medicina, un propietario rentista y los dueños de una imprenta y una panadería, junto a tres obreros y un empleado. Algunos de sus miembros pertenecían a viejas familias republicanas de la villa, como Mario de Llano y su primo y cuñado Genaro Flórez, cuyos abuelos, los maestros José María Flórez y Genaro González Reguerín, habían sido fervientes seguidores de estas ideas; Gumersindo Díaz Morodo, cuyo padre, Antonio Díaz González, había sido concejal y teniente alcalde durante la Primera República, etc.

Poco tiempo después de su constitución y con el objeto de darse a conocer, el nuevo partido publicó un manifiesto y organizó un mitin en el que intervinieron el abogado Saturnino Escobedo y el médico Carlos Martínez (Ambas, Carreño, 1899 – Gijón, 1995), miembros del Partido Republicano Radical Socialista. Así lo cuenta la revista La Maniega (nº 28, 1930):

El nuevo partido republicano cangués ha constituido un club y ha publicado un manifiesto en tonos de gran comedimiento y transigencia, llamándose defensores de la justicia, de la libertad, del orden, de la religión y de los tradicionalismos arraigados en el país. A más de este sesudo manifiesto, ha celebrado un mitin en el teatro Toreno, el día de San Andrés [30 de noviembre], para el que trajo dos notables oradores de Oviedo. Fueron presentados, con soltura y muy acertada discreción, por el presidente del club, don Mario Llano, y fue el primero en hablar el señor Escobedo, acreditado ateneísta, quien ponderó, en tonos de conferencia técnica, las excelencias de la República. Cuando cesaron los prolongados aplausos, habló el señor Martínez, orador fogoso y de grandes arrogancias y entusiasta propagandista, que levantó en el público cangués gran entusiasmo. En verdad que el nuevo club puede estar satisfecho de sus primeros pasos.

Mario de Llano (sentado en el sidecar), presidente del Partido Republicano y alcalde de Cangas del Narcea durante la Segunda República, en Corias, hacia 1920

En las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 los republicanos cangueses obtuvieron ocho concejales de un total de 24, el resto fueron: catorce monárquicos o conservadores y dos independientes. A pesar de no ganar las elecciones, la proclamación de la Segunda República Española dos días después, el 14 de abril, trajo consigo que la alcaldía la ocupase uno de los concejales republicanos: Higinio García del Valle Peláez. Su triunfo llegó en las elecciones generales celebradas en junio de 1931, donde la Conjunción Republicano Socialista obtuvo la mayoría de los votos en el concejo de Cangas del Narcea.  En el mes de septiembre de ese año dimite García del Valle para pasar a la Diputación Provincial, ocupando la alcaldía el presidente del partido en Cangas del Narcea: Mario de Llano.

En ese mismo tiempo, en una junta general, se renueva el comité local de Cangas del Narcea y se decide cambiar el nombre de Partido Republicano por el de Partido Republicano Radical Socialista (La Maniega, nº 34, 1931, pág. 22). Esta formación se había fundado en Madrid en 1929 y uno de sus principales dirigentes era el asturiano Álvaro de Albornoz (Luarca, 1879-México, 1954), que ocupó los ministerios de Fomento y de Justicia en los primeros años de la Segunda República, y que el 25 de septiembre de 1932, siendo ministro de Justicia, visita la villa e interviene en un mitin en el Teatro Toreno.

Mario de Llano será alcalde durante casi todo el periodo de la Segunda República Española. Con motivo de la Revolución de Octubre de 1934 fue cesado, como les sucedió a todos los alcaldes de la Conjunción Republicano Socialista de Asturias, pero volverá a ocupar el cargo unos meses después y hasta su muerte repentina, a causa de una angina de pecho, el 26 de febrero de 1936.

Los republicanos cangueses tendrán también una presencia regional, y el mismo Mario de Llano es nombrado en un congreso celebrado en Oviedo, el 24 de octubre de 1933, miembro del Comité Provincial del Partido Republicano Radical Socialista, donde también estaban Leopoldo Alas o José Maldonado (La Prensa, Gijón, 24 de octubre de 1933).

El final del partido republicano en Cangas del Narcea, que desde 1934 se había refundado en el partido Izquierda Republicana, llega con la sublevación militar del 18 de julio de 1936 y la entrada del ejercito franquista en Cangas del Narcea el 22 de agosto de ese año. A partir de este momento, el destino de muchos de sus miembros fue doloroso y trágico. Tomando solo como referencia la suerte que corrieron los miembros de aquel primer comité local, sabemos que unos cuantos fueron encarcelados, deportados o inhabilitados, otros tuvieron que exiliarse y no volvieron nunca más a Cangas del Narcea, en algunos casos sus bienes fueron incautados y sacados a subasta, y otros fueron condenados a la pena de muerte, como el joven Grato Gómez del Collado, de 27 años, estudiante del último curso de medicina, que fue ejecutado en Luarca el 15 de diciembre de 1937. Todos estos hombres, que no habían cometido ningún delito, tuvieron que pagar por sus ideas, por su entusiasmo y por su preocupación hacia el bien público.

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1 comentario
  1. Maxi
    Maxi Dice:

    Me gusta mucho que lo hayáis publicado, vereis yo llevo mucho buscando A MATÍAS RODRÍGUEZ LAGO, asesinado en el 36 , pero su nombre no lo encuentro

    Responder

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