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Marcelina, vecina de Sonande, paisana del año 2019 en la feria de La Ascensión

Marcelina González, 94 años [2019], vecina de Sonande en Cibea (Cangas del Narcea).

La Feria de La Ascensión es un certamen ganadero que se celebra anualmente en Oviedo cuyos orígenes se remontan al siglo XVI.

Esta feria de la capital asturiana está declarada fiesta de Interés Turístico Regional y se celebra aproximadamente cuarenta días después de Semana Santa, con motivo del día de La Ascensión. Es un homenaje al campo y a sus gentes realizándose una muestra de ganado, mercado astur, exposiciones de artesanía popular, muestras de folclore, etc.

En homenaje a las mujeres y hombres del campo todos los años se realiza un reconocimiento a través de la figura del “paisano y paisana del año”. En esta edición de 2019 el reconocimiento ha recaído en un madreñeiro del concejo de Piloña y una ganadera que, aunque nacida en el colindante concejo de Somiedo es vecina de Sonande, en la parroquia de Cibea.

Marcelina González nació en Villar de Vildas (Somiedo) hace 97 años, pero se trasladó a Sonande, en Cibea (Cangas del Narcea), cuando «solicitó permiso a su padre» para casarse. Su vida transcurrió a caballo, de forma literal, ya que este animal era el que utilizaba para desplazarse o para subir a las brañas para ordeñar las vacas.

Quienes la conocen aseguran que trabajó todo y más, cuidando el ganado o lavando y planchando ropa. Como curiosidad, fue una de las socias fundadoras de la Central Lechera Asturiana. En la actualidad, según cuenta, sigue controlando todas las faenas y cuentas de la casa porque ella misma reivindica su papel: «Mi marido sabía mucho de tierras, ganado y siembra, pero poco de llevar una casa y de gestionar la economía familiar».

Enhorabuena Marcelina!!!

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Nombres de vacas II – Aportaciones de varios colaboradores

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Vacas y familia campesina, en Celón (Allande), hacia 1915. Fotografía de Benjamín R. Membiela. Col. Juaco López Álvarez.

A la llamada para recopilar nombres de vacas en el concejo de Cangas del Narcea, que hicimos en la web del Tous pa Tous en enero de 2011, han contestado cinco colaboradores, a los que les damos las gracias, y cuya información es la siguiente:

Ángela Sierra Amago, Palaciu de Naviegu:

Os envío nombres de vacas que encontré en un escrito de Casa Avelino, de Brañas de Arriba, que data del año 1839, son: Parrada, Gallarda, Cachorra, Cerbera, Morena, Montesa, Garbosa y Famosa, y dos novillos Pardo y Castaño.

Otros nombres (estos más recientes) son de Casa Dionisio, de Palacio de Naviego: Campanera, Barrosa, Castaña, Romera, Granada, Mora, Maravilla, Naranja, Corza, Galana, Guapina, Salada, Careta, Pallaresa, Paloma o Parda.

Clara Martínez, Veiga de Pope:

En casa de mis abuelos siempre hubo una Galana, que pasaba de generación en generación, también me acuerdo de una Navarra y de una Careta, lo que me mosqueó fue cuando a una la llamaron Madrileña,…

José Antonio Alonso, Moal:

Recogiendo el guante que habéis lanzado a propósito del artículo sobre “Homenaje a la vaca. Nombres de vacas en 1896”, os diré que en Casa Mingo, de Moal, la costumbre de llamar a cada vaca por su nombre perdura a pesar del paso del tiempo.

Probablemente dicha circunstancia, como bien apuntáis, se deba a que el número de cabezas no es muy grande. Como dato anecdótico os contaré que actualmente también le ponen nombre a los xatos, nombre que va estrechamente relacionado con el de la madre: así, al ternero de la Marquesa se le llama Marquesito si es macho y Marquesita en el caso de ser hembra. Esto es debido a que, por lo general, en la corte tienen entre seis y diez xatos, y de esta manera los diferencian más fácilmente.

No han variado mucho los nombres de las vacas con el transcurrir del tiempo, al menos en mi casa, aunque si se da la paradoja de una vecina que le ha puesto a una vaca el nombre de “Chenoa”, que todos relacionamos con la famosa cantante que se dio a conocer en el programa de televisión Operación Triunfo.

Recuerdo de pequeño, allá por la década de los 60, estos nombres de vaca: Cierva, Serrana, Mariñosa, Gallarda, Mariel.la, Montesa, Valencia, Sevilla, Asturiana, Praviana, Mora y Pinta.

Los nombres de las vacas en la actualidad son Majita, Cordera, Marquesa, Gallarda, Serrana, Mora, Asturiana, Lucera, Linda, Rubia, Romera, Perla… Lo dicho, los tiempos han evolucionado pero los nombres siguen conservándose.

Un saludo desde La Rioja.

José Collar, de Casa Funsiquín, y Alonso López, de Casa L’Indianu, Xedré:

Nombres de vacas habituales en el pueblo de Xedré:

  • Alegría, Arquera, Artillera, Asturiana.
  • Blanca, Benita, Bragada, Barrueca.
  • Cabrera, Campanera, Cachorra, Campera, Campesina, Carbonera, Careta, Cariñosa, Castaña, Castilla, Cereza, Cierva, Colorada, Cordera, Cordobesa, Corza, Cariñosa, Cantera.
  • Chispa, Chula.
  • Duquesa.
  • Estrella, Espuma, Escornada.
  • Jardinera.
  • Galana, Galena, Gallarda, Garbosa, Gitana, Golosa, Golondrina, Guapina, Granadina. Leona, Linda, Limonera, Lucera.
  • Majita, Madrileña, Malagueña, Mansa, Maña, Mariel.la, Manchega, Maragata, Maravilla, Marinera, Mariposa, Marquesa, Mosca, Mocha, Mora, Molinera, Montañosa, Macarena, Morica, Montesa, Melandra.
  • Naranja, Nata, Navarra, Noble.
  • Osa.
  • Palmera, Paloma, Parda, Parrala, Pastora, Pasiega, Perla, Pinta, Piquera, Platera, Praviana, Presumida, Primavera, Pulida.
  • Rabuca, Rama, Ranchera, Ratina, Redonda, Reina, Rebeza, Romera, Roxa, Ruana, Rubia.
  • Salada, Salmantina, Serrana, Serena, Sevillana, Soberana, Somedana, Sultana.
  • Vaquera, Viola.
  • Xata.
  • Zamora.

Nombres de vacas I – Año 1896

Manuel de Casa Berlín y su hermana Aurelia con una de sus vacas en Bisuyu / Besullo hacia 1923

Los nombres de las vacas, como los de las personas, han ido cambiando a lo largo de la historia. Podemos conocerlos desde antiguo porque son de los pocos nombres de animales que aparecen en la documentación. Además, solamente vacas, toros, perros y caballerías tenían nombres que los identificaban e individualizaban, como todavía sucede hoy.

Todos los animales cumplían su función en la casa campesina, pero la vaca era la reina de la corte (cuadra). Ella tiraba del carro, del l.labiego y demás aperos de tiro; ella daba leche para comer y hacer manteca; ella daba xatos y becerras para vender en el mercado; ella, con su muñica, daba el cuitu para alimentar las tierras; sus huesos se empleaban para elaborar pequeños objetos torneados y sus cuernos se usaban para hacer canaos donde llevar la piedra de afilar la guadaña;… La vaca era respetada e incluso querida, pero también estaba explotada y mal alimentada.

Vacas xuncidas en Brañas de Arriba en 1927. F. Krüger

Hoy, la vida de este ganado ha cambiado considerablemente, tanto de los animales que se crían para carne como los que solo se dedican para leche. Antiguamente, el trato con la vaca era más personal y el nombre era fundamental para enseñarla a trabajar, para llamarla cuando iba enganchada al carro o a los aperos de tiro. Fray Toribio de Santo Tomas y Pumarada, autor del Arte General de Grangerías (1711-1714), recomienda a un sobrino de La Riera de Colunga una serie de nombres para vacas y toros, y le dice: “Ni se debe juzgar ocioso haberme detenido en sacar estos tantos nombres; pues es visto que sin tener cada cual su nombre no se pueden llamar, ni regir, ni enseñar estos ganados. Y con ellos vemos que más fácilmente se domestican y gobiernan”.

En la actualidad, la costumbre de bautizar a las vacas con un nombre está comenzando a perderse. Todavía se mantiene en casas donde hay poco ganado, pero donde las cuadras superan las cincuenta, ochenta o cien cabezas, esa vieja costumbre está abandonándose. La explotación de la vaca es hoy más impersonal y el nombre está siendo sustituido por un número y un código de barras que obligatoriamente deben llevar todas las reses de ganado vacuno en sus crotales o marcas de oreja. Con estas marcas al ganado se le identifica como a una mercancía cualquiera.

Relación de ganado propiedad de Hermenegilda Marcos, de San Romanu de Bisuyu, 1896. Archivo Histórico de Asturias

En el Tous pa Tous nos gustaría recopilar muchos nombres de vacas, de toros y de bueyes. Queremos saber los nombres que se dan en las casas, en los pueblos y en las parroquias a estos animales, antes y ahora. Por eso os pedimos a tous que nos envíes esos nombres. Los nombres que tenían estos animales cuando erais nenos o nenas, o los que tienen ahora en vuestra casa. Nombres que no han sido ajenos a las características físicas de los animales o a su carácter, así como a los gustos de sus amos, a las modas, a los programas de televisión, a la política, al cine o las canciones.

Vamos a empezar enumerando los nombres que hemos encontrado en un inventario de bienes que se hizo en 1896 a la muerte de Hermenegilda Marcos Llano, vecina de San Romanu de Bisuyu. Esta señora y su marido, Manuel de Llano Marcos, tenían dieciséis vacas, la mayoría dadas en aparcería o comuña a tres vecinos de los pueblos de Bisuyu, Eirrondo de Bisuyu y Trones. Ellos eran campesinos ricos y poseían muchas vacas, porque lo común a finales del siglo XIX era que cada familia tuviese entre dos o seis vacas. El documento lo hemos encontrado en el Archivo Histórico de Asturias. Los nombres de las vacas eran los siguientes:

Bolera, Cachorra, Castaña, Cierva, Figuera, Galana (había dos vacas con este nombre), Gallarda, Garbosa, Gurmea, Loura, Morena, Parda (había dos vacas con este nombre) y Roja.