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Joaquín Pixán, Premio Nacional de Folclore “Martínez Torner”

Joaquín Pixán (1950) tenor español nacido en Pixán, Cangas del Narcea.

Desde el año 2005 y con ocasión del 50º aniversario de la muerte de D. Eduardo Martínez Torner,  ilustre ovetense nacido el 7 de abril de 1888, e insigne investigador folclórico, autor de uno de los más prestigiosos trabajos etnográficos como fue el Cancionero Musical de Lírica Popular Asturiana, la Escuela de Música Tradicional Asturiana del Ayuntamiento de Oviedo convoca anualmente el Premio Nacional de Folclore “Martinez Torner”.

Este Premio tiene por objeto el reconocimiento y mérito de personas físicas, asociaciones o fundaciones, que hayan destacado en el mundo de la música folclórica, danza tradicional, etnomusicología, cultura tradicional o investigación del folclore dentro del ámbito europeo y este año el fallo del jurado ha recaído en el tenor Joaquín Pérez Fuertes, más conocido por todos los cangueses por Joaquín Pixán.

Desde la Escuela de Música Tradicional Asturiana del Ayuntamiento de Oviedo explican en una nota de prensa que «después de toda una vida dedicada a la música lírica, nunca se olvidó de sus raíces, cultivando diferentes estilos de nuestra música popular y tradicional», enfatizando en que «desde la llamada ‘música culta’ acerca a ese formato la música popular y tradicional asturiana, dándole un espacio escénico reservado quizás a estilos más elaborados para el llamado ‘bel canto’ pero es que él, a través de sus condiciones vocales y técnicas hace, por medio de su voz y de sus sentimientos, ‘bel canto’ con los populares temas del cancionero asturiano». También destacan que Pixán es uno de los «más insignes embajadores» de Asturias tras haber actuado en Rusia, México, Italia, Bélgica, Venezuela, Argentina, Inglaterra y varias capitales españolas.

Nacido en 1950 en el pueblo de Pixán (Cangas del Narcea), ganó su primer concurso en Radio España con sólo 13 años. Poco después inició su formación en la Escuela de Arte Dramático de Madrid y continuó sus estudios en la Escuela Superior de Canto de Madrid. En su discografía, desde su popular grabación en 1975 bajo el título «Asturias y su folclore», la música tradicional asturiana es un tema recurrente. Tras este éxito, un año después debutó en el teatro de la Zarzuela de Madrid y en 1979 ingresó en la Escuela de La Scala de Milán y publicó el disco «Canción Lírica Asturiana». En 1982 gana el Concurso Internacional de Canto «Miguel Fleta» y en 1984 actua en el Teatro Real de Madrid para presentar su disco «Madre Asturias», que fue grabado en Londres con la London Philarmonic Orchestra bajo la dirección de Jesús López Cobos.

Entre otros hitos recordados por el jurado, se encuentra el concierto que ofreció en 1999 en Cangas del Narcea junto a la soprano Monserrat Caballé. Y es precisamente en este concierto que se celebró en la iglesia del Monasterio de Corias donde oímos decir a una de las más grandes sopranos del siglo XX: «posee la voz de tenor más bella que yo jamás haya escuchado».

Desde el Tous pa Tous estamos muy contentos de ver a nuestro paisano seguir cosechando triunfos y reconocimientos, y le estaremos siempre agradecidos por su gerenosidad. Siempre recordaremos aquel estreno que Joaquín nos brindó en el Teatro Toreno en el mes de diciembre de 2003 acompañado al piano por Patxi Aizpiri, aprovechando un concierto en el que interpretaba cantares gallegos de Rosalía de Castro, canciones asturianas y copla española, en el que puso como colofón la canción-himno del Tous pa Tous.

Muchas felicidades y muchas gracias, Joaquín Pixán.

Reproducimos a continuación la interpretación cantada por Joaquín Pixán acompañado al piano por Patxi Aizpiri, cuya grabación la han cedido desinteresadamente al Tous pa Tous. Una maravilla escuchar como Pixán pone voz a la letra del inolvidable Pepe Avello (Pin Estela) y Aizpiri la música a la composición de nuestro socio Gerardo Menéndez.


      La canción del Tous pa Tous - por Joaquín Pixán


Coplas de Aguinaldo, Xedré 2004. Por Alonso López

Aguinaldeiros 2004

Coplas compuestas en 2004 por Alonso López, de casa l’Indiano de Xedré, que se recitaron para pedir el aguinaldo por todas las casas de los pueblos de la parroquia de Santa María de Xedré (Xedré, Xalón y Piedrafita). En ellas, en sencillos versos y tono festivo, se van nombrando todas las casas de los pueblos y sus barrios, así como algunas de las profesiones o cualidades de sus vecinos. Haciéndoles saber al mismo tiempo, a todos los parroquianos, lo que estaban haciendo los aguinaldeiros, que no era otra cosa que recuperar la antigua costumbre de pedir el aguinaldo hace tiempo perdida.

Más información sobre esta tradición:

 


AGUILANDO 2004

Alonso López
(Casa l’Indiano, Xedré)
Pa Xedré

Venimos pedir a un pueblu
que ta nun vatse encantao,
pueblu repleto de flores
ya que tien mui bon ganao.
 
La casa de Campinón
ía bon sitio pa entamar,
pasando pola de Carlos,
la de Grabelón pa xantar.
 
Este ía un pueblu a lo grande
con casas que a la vista tan:
Campín, Santiaguín, Bartuelín
Grabelín ya Funsequín,
las más grandes del tsugar.
 
Gústanos muitu la fiesta,
cumer, cantar ya beitsar.
N’esto Paulón ía’l primeiro
ya Alejos nun vei detrás.
 
Tenemos tamién xente seria,
vecinos con autoridá.
Falamos del Escultor,
de Lángara ya dalgunu más.
– ¡Ai , pero me cago’n ros!
La cousa ta en-Carril-ada.
 
Pegadas al regueirón
tenemos a Pepe’i Guerra,
tamién la casa de Isaac.
Hai unus cuantus mui listos.
 
Personas mui perparadas:
ta Pereira el cantautor,
ya’l nuesu …… Xuacón,
el más sabio del tsugar.
 
Cerca de la Fonte Vitsa
un Marrón puede que tengas,
porque hai un Coronel
que te quier poner Cadenas.
 
La de Outrietsus mui antigua,
la de Luisa la más nueva del local.
Na Mata ta Belarmina,
ya na Casona houbu un bar.
 
Nel pueblu hai Boticariu.
Madreñeiru tamién hai.
Tenemos hasta un Marqués
que da abolengo al tsugar.
 
Ya hailos con bon olfato
pa los rastros ya cazar,
Si Galán, si Zapatinos,
Romai, el Xastre, Catachi,
ya na memoria El Chacal.
 
El pueblu ía Dinamita
cun xente tan especial.
Peruchu ya Sevillano
son vecinos del Barrial.
 
Un pueblu cun dous buleras
¡Onde se viu outru tal!
Abello apunta los tantos.
Teófilo ya Da Silva,
cuidaivos de nun queimar.
 
Pegao a casa Casais
al Barrio Nuevo veis dar.
Visitar a los Manulus,
El Pequeño, Casanova,
zona vip residencial.
 
Pero hai outrus vecinos
que vienen por temporadas:
Ronces, Kiko ya L’ Indiano
qu’inda-tsys tira’l tsugar.
 
Ya tamos ya terminando,
el picu’l pueblu ta’l chegar.
Con Tino, Antón ya Dela,
ya tamién la casa Esteban
marchamos pa outru tsugar.
 
Este pueblu ía Xedré,
por si daquién ta al dudar,
reviviendo L’AGUINALDO
nas fiestas de Navidá.
 
¡Vamos, Vamos guinaldeiros
a pedir a outru tsugar!
Pa Piedrafita

Ya seguimos na parroquia
de Sta. Mª de Xedré,
vámonos pa Piedrafita,
tenemos cita col Rei.
 
Enchegando a este pueblu,
dinos el jefe local:
– Chegais tarde rapacinos,
el rei aiquí ya nun ta.
 
Que garróu un Machao na mano,
foi pa Toledo a cazar,
nun avión cun Comandante,
ya Sumil qu’iba detrás.
 
Encarganun lus de Santos
una gran fiesta real.
Montero nu picu’l pueblu
nun paraba de beitsar.
 
Este tuvía ía un pueblu
que tien muita mucedá;
ta Begoña ya ta el Mario,
ta Luciano ya Pilar.
 
Hasta siempre San Cristobal.
Carranchín te deixu yá.
¡Vamos, vamos guilandeiros
a pedir a outru tsugar.
Pa Xalón

Subiendu mui bien arriba
un chano veis alcuntrar.
Este ía un pueblu solano,
óu Las Nieves touparás.
 
Yá vamos dalgo cansaos,
gastaos de tanto beitsar.
Zapateiro ponnos suelas,
p’así poder continuar.
 
Canta una Cantoneiro
qu’el baitse hai qu’animar,
qu’en quei Pardón ou del Tsargo
tenémosla que formar.
 
Al ver la casa Farrín,
recuerdo a quien ya nun ta.
Los de Eusevio ya Rosendo
son parientes de verdá.
 
– ¡Óu vais, óu vais… muchachos!
Dinos Mingo al saludar.
– Vamos hasta casa Pacho
que dicen qu’ía mui Formal.
 
Ya cun Mualu ya’l Conde
ciarramos este cantar.

————

Gracias polas cortesías.
L’aguinaldo vei marchar,
deseando a esta parroquia
salú ya prosperidá.
 
De güei nun anu nus veamos
ya que nu haiga nuvedá.
¡Vamos, vamos guinaldeiros
qu’aiquí ya nun faemos ná.

 

 


Publicación del libro: Ake W:son Munthe. Poesía Popular de Asturias (1888-1889)

El Muséu del Pueblu d’Asturies recupera una obra fundacional de los estudios sobre el folklore asturiano. 

Cubierta

Cubierta

Publicada originalmente en Upsala (Suecia), bajo el título de Folkpoesi från Asturien (1888-1889), esta obra pionera del folklore asturiano ha permanecido inédita en España durante más de un siglo. El estudio de la poesía popular asturiana realizado por el filólogo sueco Ǻke W:son Munthe (1859-1933) fue el primero que se hizo en Asturias a partir de un trabajo de campo efectuado in situ directamente por el autor. El área elegida por Munthe para llevarlo a cabo fue el sudoeste de Asturias y, más concretamente, el concejo de Cangas de Tineo, hoy Cangas del Narcea. La razón de esta elección la explica el propio autor: “Di preferencia a esta parte occidental de Asturias porque sobre el dialecto de las partes central y oriental existían por lo menos algunas noticias y, por el contrario, sobre el dialecto occidental era casi todo desconocido hasta el momento”.

La información recopilada en Cangas del Narcea sirvió a Munthe pararealizar dos estudios muy valiosos. El primero fue su tesis doctoral, que leyó en 1887 en la Universidad de Upsala con el título Anteckningar om folkmåleti en trakt av vestra Asturien (Anotaciones sobre el habla popular de una zona del occidente de Asturias), y se publicó ese mismo año. Este estudio fue el primer trabajo científico sobre un dialecto que se realizó en España, y tuvo mucha difusión en los ámbitos académicos de España y Portugal, y también en los relacionados con los estudios asturianos. La traducción española de este libro fue publicada por la Biblioteca de Filoloxía Asturiana de la Universidad de Oviedo en 1987.

Cubierta del fascículo II de la edición original

Cubierta del fascículo II de la edición original

El segundo estudio realizado por Munthe con materiales recogidos en Cangas del Narcea fue Folkpoesi från Asturien (Poesía popular de Asturias), publicado en tres entregas en la revista Språkvetenskapliga Sällskapets i Upsalaförhandlingar (Tratados de la Asociación de Filología de Upsala) en 1888 y1889. Estos materiales provienen fundamentalmente de dos informantes: Antonia Coque, natural de Pousada de Rengos y sirvienta en la villa de Cangas, y Carmen González, natural de Vil.louril de Bimeda; ambas contaban veinte años de edad en el verano de 1886, cuando fueron entrevistadas por Munthe. Así describe estas entrevistas el propio autor:

Cuando preguntaba a las muchachas acerca de cantos populares, pretendían convencerme de que no sabían ni uno solo; pero cuando al fin conseguí romper su silencio, brotaron de su boca espontáneamente los cantos, especialmente cuando estábamos a solas. Sentado yo en el borde del fogón de la cocina ahumada de Cangas, y Antonia preparando en la caldera la comida de los cerdos, o limpiando y fregando, o peinando sus rizados cabellos negros, o cuando yo arriba en Villaoril ayudaba a Carmen a desmenuzar terrones en el pequeño y escarpado pedazo de campo, arriba en el monte, o la acompañaba a llevar el ganado a pastar a la sierra, o delante de la puerta de su casa, baja y con tejado de pizarra, en los ratos de ocio… no tenía traza de acabar su provisión de cantos y si hubiera podido permanecer allí más tiempo, hubiera seguramente multiplicado mi colección con solo transcribir los cantares que aquellas muchachas sabían.

Åke W:son Munthe en Estocolmo (Suecia), hacia 1886. Fotografía de Wilhelm A. Eurenius (1830-1892)

Åke W:son Munthe en Estocolmo (Suecia), hacia 1886. Fotografía de Wilhelm A. Eurenius (1830-1892)

La edición de los textos que componen esta colección de romances, canciones populares y rimas infantiles mereció el reconocimiento de investigadores españoles y extranjeros, como Ramón Menéndez Pidal o Carolina Michaëlis, que destacaron el valor de los materiales folklóricos recopilados y el rigor en la transcripción.

En Asturias, Braulio Vigón publicó una elogiosa crítica de esta obra en el periódico El Concejo, de Oviedo, el 1 de mayo de 1889 en la que termina reclamando un merecido reconocimiento para el lingüista sueco: “Y hora es por lo tanto de significarle que Asturias sabe apreciar y agradecer el mérito relevante de sus trabajos”. Lamentablemente han tenido que transcurrir 125 años para que este trabajo pionero de Munthe se publique en Asturias.


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Tresmonte d’Arriba (parroquia de Noceda de Rengos)

Concha ‘i Clara, Concepción Rodríguez Suárez (Tresmonte d’Arriba, Cangas del Narcea 1928 – 2012) fue una mujer que los expertos en música tradicional consideran como la tocadora de pandeiro más importante de Asturias. Referente y maestra de múltiples grupos musicales y recopiladores de música tradicional. El programa de la TPA, Camín, dedicó dos programas a su relevante figura, el último de ellos a finales del año 2011 lo reproducimos a continuación.



Regla de Cibea (parroquia de Cibea)

Programa emitido por la TPA el 29 de octubre de 2011. En esta ocasión Xosé Ambás visita la parroquia de Cibea, en el concejo de Cangas del Narcea.


 

 


 

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El puerto de Leitariegos (canción asturiana)

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José González ‘El Presi’ y Emiliano Acosta actuando en el cine de La Hueria de Carrocera (San Martín del Rey Aurelio) h. 1954. Fotografía de la Asociación Cultural ‘Amigos del Valle de la Güeria’

Incluida en el “Catálogo de discos de 78 rpm en la Biblioteca Nacional de España”, nº 5811

  • Grabación sonora: El puerto de Leitariegos (canción asturiana).
  • Autor: Ulpiano Vigil Escalera (m. 1967)
  • Intérprete: José González “Presi” (1908-1983 ) con Emiliano Acosta a la guitarra.
  • Editor: Fábrica de Discos Columbia. Juan Inurrieta. San Sebastián.
  • Fecha: 1954

      TPT-EPL.CA- 1954


 

 

El Son d´Arriba y los Cantos de Ramos en el Valle de Naviego (Cangas del Narcea)

Bailando el Son d´Arriba en L´Outeiro. Toca el pandeiro y canta Pilar y baila su madre María

Nuestra modesta aportación al tema que nos ocupa, consiste en poner a la luz unos materiales originales que fueron recogidos entre los años 1977-78. El trabajo de campo fue realizado por algunos componentes de uno de los primeros grupos llamados de investigación que surgieron en Asturias, en los años 70, “Raigañu” era su nombre. Naviegu, L´Outeiro, Miraval.les y San Xulianu, fueron los pueblos donde se recogió dicho material. Se realizaron grabaciones de los bailes con los medios que entonces se disponían, una cámara de super-8 y una grabadora de bobina para el registro del audio. En concreto los materiales estudiados se refieren al Son d´Arriba y a los cantares de ramos tocados con pandero cuadrado.



Pág.2 El Bail.le d´Arriba – L´Outeiru

Pág.3 El Son d´Arriba – Miraval.les

Pág.4 Ramo de Sanxulianu

Canciones de Pousada de Rengos recogidas por Åke Munthe a Antonia Coque en 1886

Antonia Coque y su hijo Manuel en Buenos Aires, hacia 1910. Foto de José Stanchina. Colecc. Casa El Ferreiro, Pousada de Rengos.

Antonia Coque era natural de Pousada de Rengos. Había nacido en 1865 en Casa Coque y sus padres eran Francisco Coque y Ramona Fernández; sabemos que tenía, al menos, una hermana más joven que ella: Manuela, nacida en 1880. En 1885, Antonia, con 20 años de edad, comenzó a trabajar como criada en la fonda de Victor de Llano en la villa de Cangas del Narcea. En 1889, según el padrón de habitantes, seguía trabajando en esta misma casa.

Al año siguiente de llegar a la villa coincidirá en la fonda con el lingüista y folclorista sueco Åke Munthe, y se convertirá en una de sus principales informantes. Antonia le cantó a Munthe varios cientos de canciones, le recitó romances y le dictó retahílas de juegos infantiles. En su artículo Folkpoesi från Asturien (Poesía popular de Asturias), editado en Upsala en 1888, Munthe publicó una muestra de todos estos géneros.

Después de 1889 Antonia Coque se casó con Manuel Fernández, de casa Goyo de Pandiel.lu (parroquia de Larna), que fue cartero de Degaña. Tal vez no sea casualidad una de las coplas que le cantó a Munthe:

Todas las hojas se secan
no siendo las del laurel.
¡Dichosa de la que tiene
los amores de un Manuel!

El matrimonio vivirá en Pousada de Rengos, porque ella era la muiraza de su casa. Tuvieron cuatro hijos: Manuel, Daniel, María y Nieves. Todos ellos, menos Nieves, emigraron a Buenos Aires. Manuel se casó allí, tuvo dos hijos y nunca más volvió. Daniel volvió de Buenos Aires, y se casó, vivió y murió joven en Pousada al caerse de un fresno, mientras cortaba hoja para el ganado. María vivió en Buenos Aires algunos años y volvió a Pousada para casarse, pero el novio la dejó por otra con más dote; murió en el pueblo ya bastante mayor. Nieves sirvió en Madrid, en casa de una familia rica, volvió a Pousada para después marchar a Buenos Aires, pero en este medio tiempo se casó en 1927 con Manuel de casa El Ferreiro, que era viudo y tenía siete hijos.

La misma Antonia Coque se marchó a Buenos Aires dejando a su hija pequeña en Pousada. Allí, mientras caminaba por una calle, le cayó una teja en la espalda, que la lastimó y la dejó encorvada. En Buenos Aires estuvo poco tiempo.

Antonia Coque era una persona muy activa, muy seria y con mucho carácter. En su casa de Pousada de Rengos, además de dedicarse a la agricultura, tenía taberna, y también vendía café por las fiestas. Murió hacia 1944, pocos días antes de Navidad.

La información sobre Antonia Coque se la tenemos que agradecer a María del Mar Montes Martínez, de casa El Ferreiro, de Pousada de Rengos, así como su retrato fotográfico.

Munthe publicó en Folkpoesi från Asturien (Poesía popular de Asturias) una colección de 455 canciones recogidas en Cangas del Narcea. A Antonia Coque pertenecen 239, a Carmen González, de Vil.louril de Bimeda, 199 y a una Pepa, de Cangas, 17. A continuación publicamos una selección de las canciones recogidas por Munthe a Antonia Coque.  En su gran mayoría son cuartetas que tratan asuntos amorosos, en las que se concentra toda la sabiduría popular y todos los sentimientos y situaciones sobre el arte de amar. Las encontramos de todas las clases que ya estableció Francisco Rodriguez Marín en su obra Cantos populares españoles (Sevilla, 1882-1883): piropos, declaración, ternezas, constancia, despedida, ausencia, celos, odio, desdenes, penas, reconciliación y matrimonio.


La trompa – Cangas del Narcea

En la pasada temporada (año 2011), el último capítulo del programa  “Camín” de la Televisión del Principado de Asturias, que conduce Xosé Ambás, fue dedicado a Milio Arbas, un ferreiro cangués que fabricaba trompas en su fragua de El Cascarín, en Cangas del Narcea, y que falleció poco después. Un segundo protagonista del programa es Loli, que probablemente es el último tocador de trompa de todo el concejo cangués y del suroeste de Asturias. Sirva esto como recuerdo y homenaje a este ferreiro de El Cascarín, que supo mantener un oficio y una tradición que se han perdido con su fallecimiento.


 


 

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¡Adious Concha!

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Concha ‘i Clara, 2007. Foto de Xosé Antón Fernández (Ambás).

Este texto de Naciu ‘i Riguilón foi leíu por Xosé Antón Fernández “Ambás” nel entierru de Concha ‘i Clara, de Tresmonte d’Arriba, el pasáu 19 de xineiru de 2012 na ilesia de Noceda de Rengos. Namás terminar de leelu, las mozas de la Escuela Municipal de Música de Cangas empezanon a canta-l.ly un son d’arriba con pandeiros ya’l salir de la ilesia volvienon a retumbar los pandeiros, esta vé sín voces. ¡IMPRESIONANTE! Una bona despedida pa una persona inolvidable.

El 17 de xineiru de 2012, a las 11:30 la nueite, moríu Concha ‘i Clara, Concha la de Tresmonte, Concepción Rodríguez Suárez, -ya nun puedo reprimir las l.lágrimas mientras escribo esto- ya sei que, cumu you, muita xente, cuando s’entere, soplará fondo ya fairáse-l.ly un nudu na garganta. Gúei somos muitos los que quedamos güérfanos: güérfanos de dulzura, d‘armonía, d’al.legría, de paz, de  sabiduría, d’amistá, de templanza, de desprendimientu. Güei con Concha marcha muitu de tou esto.

De gesto serenu ya humilde, cumu’l pueblu onde nacíu, Concha recendía humanidá por onque quiera que fora ya tanto la sua personalidá cumu’l sou arte caltrizaba fondo en toul que chegaba a conecela. Concha yera “pueblu”, pueblu feliz ya orgullosu de selo.

La sua voz l.limpia ya clara, cumu’l nome de la casa onde vivía, convertíase en cantu ancestral ya poderosu cuando garraba’l pandeiru.

¡Dios, pónseme la carne ‘i pita solu de pensalu!

“No sé por dónde encomience,
que todo se me ha olvidado,
que todo se me ha olvidadoooooooo…”

Esti ía unos de los cantares, que me vien hora a la cabeza, cuno qu’empicipiaba‘l bail.le d’arriba.

Concha yera la mechor tocadora de pandeiru d’Asturias, ya nun lu digo por afalagala ou porque ya tea muerta -que lu ta ya cuesta creelu- dígolu porque cuento que ía verdá. Ya digo tamién que foi una de las personas, que you cunoza, que más fixu pol fulklor ya la cultura asturiana, porque Concha siempre tuvo ahí cuando fixo falta ya agora vamos chala bien en falta.

Adious Concha. Un beisu.

Marchesti pero deixas bona simiente.

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IN MEMORIAM de Concha ‘i Clara

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Concha en mayu de 2011 en el homenaxe que fíxose-l.ly en Cangas organizáu pola Escuela de Música Tradicional del concechu ya descubríuse la placa cuno sou nome

Concha ‘i Clara, Concepción Rodríguez Suárez, de Tresmonte d’Arriba (Cangas del Narcea), ía probablemente la persona que más fixu pol fulklor ya la nuesa cultura tradicional de toul cuncechu ‘i Cangas, ya esto demuéstranlu las milienta colaboraciones que fixo con grupos de fulklor ya d’investigación,  chegando a convertise  nun referente imprescindible pa toul que quiera profundizar na nuesa cultura.

Siempre dispuesta, tanto el.la cumu el sou home Jusé, recibían ya atendían a toul que chegaba a sua casa con ánimo d’aprender a tocar el pandeiru.

Dientru del sou, podíamos chamalu asína, “curriculum” podemos destacar lu que vien de seguíu:

No anu 1983 el grupu d’investigación folklórica Los Urogallos, de Uviéu, faí-l.ly una grabación que valdrá de base pa un programa de Radiu 3 monográficu del pueblu de Tresmonte. Estas puede que sean las primeras grabaciones de Concha.

A raíz desti programa, tamién  no anu 1983 actúa con más xente de Tresmonte ya’l grupu de gaitas “Los Son d’Arriba”, de Cangas, na  “1ª Muestra de Folklore Astur”  na Plaza la Catedral d’Uviéu. Cumu resultáu desta muestra editaráse un discu cuno mesmo nome.

A últimos de los anos 80 la discográfica Saga edita na colección “De encuesta por Asturias y León” dous volúmenes dedicaos a Tresmonte: el vol. 4 interpretáu por Isabel de Boto ya María de la Moiraza  ya’l  vol. 5 un monográficu interpretáu tou por Concha.

En 1995, dientru la “Muestra de folklore ciudad de Oviedo”, participa, xunto con Rosario de Tresmonte, Adolfina ya Piru d’El Val.le, ya Enriqueta ya Paulina de Xichón nel “Homenaxe a les pandereteres d’Asturies” que se fixo nel Teatru Campoamor.

En 1997, tamién editáu por Saga, publícase “La tradición musical en España vol. 3 – Pandero cuadrado y panderetas en Trasmonte”,  interpretáu íntegramente por Concha.

Incondicional colaboradora, acudíu fiel a la cita, cumu dalgunas outras pandereteras de la zona, a las Nueites Celtas de Xedré, onde las suas actuaciones constituían “el platu fuerte” de la nueite.

Nel 2002 participóu con Herminia nun programa de radiu que se fixo en Cangas, actuando d’embaxadoras de la Nueite Celta de Xedré desi anu.

Nel mesmu anu colabora tamién con Jusé, el sou home, nas grabaciones sonoras que valienon pa la edición del primer volumen del “Atlas Sonoru de la L.lingua Asturiana”, onde sal un cuentu de Jusé ya outru de la sua bona compañera Irene.

N’outubre del 2005 participa na presentación que se fixo en Cangas desti trabachu no Teatru Toreno,

Tamién nel 2005, tanto el.la cumu Jusé, participanon nel Flandón que l’Asociación la Ordaleicha organizóu no prau Funsequín de Xedré.

Nel 2007 participa con Jusé na grabación del DVD tituláu “Flandón en Xedré”, que se grabóu en quei l’Indianu ya editóu l’Ayuntamientu ‘i Cangas nel 2009.

Nesti mesmu anu grabóu un programa de la serie “Camín de cantares” de la TPA, xunto cuna inseparable compañera ya vecina Irene d’Anxelu.

Tamién participóu nel programa especial de “Camín de cantares” dedicáu al concechu’i Cangas que se grabóu no Teatru Toreno de la vil.la canguesa nel añu 2008.

En mayu de 2011 fíxose-l.ly un homenaxe en Cangas organizáu pola Escuela de Música Tradicional del concechu ya descubríuse la placa cuno sou nome, d’al.lí p’acó la escuela pasóu a chamase “Aula de la escuela’i música tradicional Concha’i Tresmonte”.

Tamién nel añu 2011, ya coincidiendo cuna feria L’Ascensión d’Uviéu, Concha ya la sua Irene fonon embaxadoras de la cultura canguesa nel pabellón del grupu “Xeitu”.

Va poucos meses, en noviembre de 2011, el programa de la TPA “Camín” fixo un programa especial dedicáu a Concha nel que participanon los vecinos ya familiares de Tresmonte beil.lando al son d’el.la.

Que la tierra te sea leve.

Semblanza de Francisco Rodríguez García (1914 – 1990)

Francisco Rodríguez García, hacia 1985. Fotografía de Gil Barrero.

Francisco Rodríguez García (1914 – 1990), de casa Felipón de La Viliel.la, parroquia de L.larón (Cangas del Narcea), fue durante casi toda su vida el tamboriteiru de la danza de palo que se bailaba en las fiestas patronales de varios pueblos de los concejos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias, así como del valle de Fornela, en el norte de la provincia de León. Aprendió a tocar la Danza con la xipla y el tambor cuando tenía once años; su maestro fue Francisco Rellán, el Tío Vitán, de Tormaleo (Ibias). En 2008 el Museo del Pueblo de Asturias editó un CD con una selección de su repertorio musical, en el que destaca la música de la danza de palos. El mencionado CD lleva un cuaderno con dos artículos dedicados a Francisco, uno de Fernando Ornosa  y Naciu’i Riguilón, y otro de Juaco López Álvarez, que es el que ahora publicamos aquí.

 

SEMBLANZA DE FRANCISCO

Juaco López Álvarez

Conocí a Francisco, el tamboriteiru de la Danza, en la Semana Santa de 1976, en la taberna de casa Macera, en L.larón. Él tenía 62 años y yo 15. Aquella noche nos contó a otros amigos y a mí sus vicisitudes durante la Guerra Civil, la represión en la postguerra, su encarcelamiento en la Vidriera de Avilés, etcétera. Cuando la noche ya iba larga y la confianza se había afianzado, Francisco nos enseñó su carné de militante del Partido Comunista de España. Él, emocionado, con aquella cartulina roja en la mano, y nosotros, estupefactos. El partido comunista todavía era ilegal y mis amigos y yo éramos muy sensibles, como casi todos los jóvenes en aquel tiempo, a la política.

Francisco con danzantes de Degaña, hacia 1955.

No recuerdo si en ese primer encuentro nos habló de la Danza, ni tan siquiera si llegamos a saber que él era músico, pero yo, un año después, en septiembre de 1977, estaba de vuelta en L.larón, en casa de mi compañero de estudios José Gabela Rodríguez (de casa Montero), para ver y grabar la danza de palos con un voluminoso magnetófono. La Danza hacía varios años que no se bailaba y creo que ese fue el último año que se bailó en el pueblo de L.larón.

A partir de entonces traté mucho con Francisco. Lo veía en sus pueblos de La Viliel.la y L.larón o en Cangas del Narcea, cuando iba o venía de ver a unas sobrinas que vivían en Gijón. Fui un par de veces con él a Chano y Trascastro, en el valle de Fornela, y también visité en su compañía algunos pueblos de los alrededores de La Viliel.la: Astierna, Trabáu, etc.

En la sociedad rural, como en cualquier otra, hay muchas clases de personas. El campesinado no es un mundo homogéneo. En ese ámbito existe un tipo de persona curiosa que sabe un poco de todo, hábil con las manos y de gran inteligencia natural, que hace cosas que la mayoría no es capaz de hacer. Son los que suelen llamarse “curiosos”. Francisco era uno de estos tipos. No tenía afición al trabajo del campo. Era carpintero y tamburiteiru. A causa de estos oficios debía trasladarse a los pueblos a reparar casas y a las fiestas a tocar, y allí conversaba y trataba con todo el mundo. Era un tremendo animal social. El verano, hasta bien entrado el otoño, lo reservaba para la danza. Iba a los pueblos, pero no solo el día de la fiesta, como es corriente en los músicos populares, sino varios días antes porque la danza es necesario ensayarla.

En este ambiente vivía Francisco. Más tiempo fuera de casa que en ella, hablando con la gente y escuchando. Era un gran conversador y, también, un gran bebedor de vino, de grandes vasos de vino que él tomaba para saciar la sed que le producía la xipla y el sol del estío. Muchas veces le vi alegre y con unos ojos chispeantes muy característicos suyos, pero nunca le vi perder la compostura, ni oí que la hubiera perdido nunca. A veces también bebía agua. Era muy especial para el agua, no todas le servían. Distinguía las fuentes buenas y beneficiosas de las frías y “catarrosas”. Detestaba el agua corriente de las ciudades.

Francisco en El Rebol.lal (Degaña), 1974. Fotografía de Gil Barrero.

De los trabajos del campo solo tenía interés por la apicultura. La relación de los campesinos con las abejas es complicada, es de amor o de odio. Por una parte, están los que les tienen pánico y las consideran un “ganado” pésimo, y, por otro, están los apasionados que te dan múltiples razones para convencerte que es el mejor “ganado” que existe. Estos últimos son los abeyeiros y entre ellos estaba Francisco.

El abeyeiro es por lo común un gran observador del entorno. Está pendiente de los desplazamientos de las abejas, dónde van a pastar, dónde cogen el agua, hacia donde van los enjambres y también por donde anda el oso. Francisco no solo estaba atento a sus abejas, sino también a los restos arqueológicos de su entorno más cercano. El valle del río Ibias, en el tramo que rodea la parroquia de L.larón, está plagado de yacimientos de época romana relacionados con la explotación de oro. Él conocía a su manera todos los lugares donde hay un yacimiento: el castro de L.larón, las explotaciones auríferas de La Muracal, los canales o antiguas que recorren el valle, las arrugias o fanas, etcétera. Su abuelo había descubierto en el lugar de L’Arnosa la lapida funeraria de Lucio Valerio Postumo, un romano de 50 años natural de Uxama (la actual villa de El Burgo de Osma en la provincia de Soria), que estuvo durante muchos años colocada delante de su casa y hoy pertenece al Museo Arqueológico de Asturias.

A pesar de su afición a la “arqueología”, es necesario advertir que Francisco no era un buscador de tesoros. Sabía de varias casas donde tenían gacetas en las que se señalan sitios donde, supuestamente, se esconden estos, pero nunca le interesaron, él solo aspiraba a conocer aquellos restos, a satisfacer una curiosidad real y mítica. Una vez me dijo que había oído que “junto a una uz rubia y un rebollo albar había una arca de oro y otra de veneno, el que destapara la de veneno infestaría el mundo. Sé que estuvieron andando sobre ello y algo tien que haber. ¿Te imaginas que pasaría si alguien abriera el arca de veneno?”.

Le gustaba mucho caminar por esos lugares del monte, buscando y removiendo piedras, y en la estación propicia llevaba los bolsos llenos de castañas que iba sembrando en aquellos sitios que él consideraba adecuados. Que la maleza se apoderase de los castañedos, los viejos caminos y las tierras le desesperaba: era el síntoma más claro del final del mundo en el que él se había criado.

Francisco era una persona muy generosa. Cuando a fines de los años setenta del siglo pasado, y sobre todo en los ochenta, renació el interés por el estudio de la cultura popular, siempre estuvo disponible para todo el que pasó por su casa. Acompañaba sin reparos a los jóvenes folcloristas, informaba, contaba y les abría las puertas de sus muchos conocidos. Era muy buen informante para muchos asuntos relacionados con la vida rural y si él no sabía acerca de un asunto concreto enseguida te indicaba quien te podía informar.

Uno de sus dichos preferidos era: “Donde hay música hay alegría”. Este CD, que edita el Museo del Pueblo de Asturias, permitirá que su música y su alegría sigan vivas.

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Cantares de boda en Cibea, recogidos por Ambrosio Rodríguez en 1899

Grabado del cuadro -Una boda de aldea- en Monasterio de Hermo, de Luis Álvarez Catalá, fines del siglo XIX.

Los cantares de boda los cantaban las mozas del pueblo, acompañadas de pandero, a la novia y al resto de los protagonistas de la boda: el novio, los suegros y los padrinos. Se cantaban por la mañana, a la puerta de la iglesia, y por la tarde, cuando la novia se despedía de la casa de sus padres para ir a su nueva casa. Mientras, los mozos iban disparando escopetas o voladores.

En las respuestas al “Cuestionario sobre costumbres de nacimiento, matrimonio y muerte en España” que realizó en 1901 el Ateneo de Madrid, se dice sobre la celebración de la boda en el concejo de Cangas del Narcea lo siguiente:

“Al salir de la iglesia van cantando hasta casa de la novia donde comen, y después van todos a caballo al pueblo del novio. Los del acompañamiento van disparando tiros, operación que ya empezó antes de ir a la iglesia. En las aldeas de tránsito salen al camino cantando algunas muchachas escogidas entre las más bonitas y de mejor voz. El canto se acompaña con panderos. El padrino las obsequia con dinero. Al llegar a la casa del novio, sale la madre de éste a recibir a la novia y la abraza, conduciéndola al interior de la casa y enseñándosela toda, así como también la panera.”

A fines del siglo XIX, el pintor Luis Álvarez Catalá (Madrid, 1836 – 1901), oriundo de Monasterio de Hermo, pintó un cuadro en el que recoge el momento de partida de una comitiva de boda en este pueblo del concejo de Cangas del Narcea, que nosotros reproducimos a partir de un grabado publicado en La Ilustración Española y Americana en 1897. En esta escena aparecen todos los componentes de una boda del concejo en el siglo XIX: los novios y los padrinos a caballo, las mozas cantando con los panderos, el gaitero (que avanzado el siglo XX será sustituido por el acordeonista) y los mozos disparando con sus escopetas; al fondo, a la izquierda, se ve la espadaña de la iglesia de Monasterio de Hermo.

CANTARES DE BODA

Cantares al esperar la recién casada a la puerta de la iglesia en día de boda, en Cibea (Cangas de Tineo).
A la novia
A la puerta de la iglesia
venimos a saludarte,
si nos permites licencia
queremos acompañarte.
 
Sal, casada, de la iglesia,
que estamos esperando
y darte la enhorabuena
que sea por muchos años.
 
Cuando del altar bajaste
toda vestida de negro
blanca flor me pareciste
mujer de aquel caballero.
 
Sal, casada, de la iglesia,
tomarás agua bendita,
de casada la primera,
de soltera despedida.
 
Toma, niña, agua bendita,
échala en tierra sagrada,
que esta es la primera vez
que la tomas de casada.
 
Con el sí que dio la niña
en la puerta de la iglesia,
con el sí que dio la niña
entró suelta y salió presa.
 
Estola que te pusieron
encima de tu cabeza,
no es estola que es cadena
donde tú quedaste presa.
 
Aún ayer te vi soltera
con el cabello tendido
y hoy te veo casadina
a la sombra de un marido.
 
Aún ayer te vi soltera
sentadita en la escalera
y hoy te veo casadina
debajo de tu bandera.
 
Los novios que hoy se casaron
son flores de primavera,
vienen sordos de los tiros
de la pólvora tronera.
 
Acompañados del novio
hagan lo que voy mandar,
cachorrillos y cañones
todos han de disparar.
 
Salgan los de la cocina
a recibir la casada,
nosotras nos volveremos
de la puerta de la entrada.
Por la tarde
Tengan muy felices tardes
los señores de la boda,
el padrino y la madrina
y el señor novio y la novia.
 
Los novios que hoy se casaron
ya se aconsejaron antes,
que llamaron para la boda
padrinos muy elegantes.
 
Padrino más elegante
ni madrina más salada,
aunque bajara del cielo
el pintor no los pintara.
 
Casadina pon bandera,
que es tiempo de caminar,
que la casa de tus padres
ya la puedes olvidar.
 
Despídete, dama hermosa,
de esta casa tan florida,
no vuelvas a entrar en ella
sin decir Ave María.
 
Hoy se despide la niña,
hoy sale de los rosales,
hoy se despide la niña
de la casa de sus padres.
 
Hoy se despide la niña,
hoy sale de la arboleda,
hoy se despide la niña
de todas sus compañeras.
 
Al volver de la esquina,
al terminar el paseo
ya se ven los palacios
de este noble caballero.
 
Al terminar el paseo,
al dar vuelta en la esquina
ya se ven los palacios
de esta noble casadina.
 
Al señor padrino digo,
al señor novio le encargo
que me cuide de esta niña
que salió de nuestro bando.
 
Adiós te decimos todas
con dolor y sentimiento
pidiendo a Dios del cielo
que te pinte el casamiento.
 
Adiós te decimos todas,
todas quedamos llorando,
echa un paño por los ojos
despídete de este bando.