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Indicador del sendero del Corralín

Ruta por el Corralín

El otoño es una estación especial para descubrir algún lugar con encanto, cerca de Cangas del Narcea. En esta estación los árboles abandonan su uniformidad verde, para dar paso al singular colorido que cada uno posee en función de la clase de árbol a la que pertenece.

Los tonos, los colores que tiñen el bosque en esta estación, abarcan todo el espectro visible que el ojo humano es capaz de percibir.

Ruta hecha en tiempo de castañas

Ruta hecha en tiempo de castañas

Aprovechando este mágico momento de la caída de la hoja, intentaré buscar algún rincón cerca de Cangas que trasmita este colorido otoñal, para fotografiarlo y trasladarlo a la sección de rutas, recorridos y lugares de la Web del Tous pa Tous, el apreciado lugar de encuentro digital, de todos los cangueses.

Hoy arranco el coche en Santa Eulalia y por supuesto voy equipado una vez más de viandas adecuadas para hacer una ruta de monte. Nunca se debe de llevar sándwich vegetales o cualquier cosa de estas que no saben ni aportan nada. Este tipo de comida nos puede provocar depresión, eliminando el placer de disfrutar del mágico momento que nos brinda la naturaleza. Hay que llevar lomo, jamón, chorizo, buen pan, etc. Cosas que nos den fuerzas, que tengan poco colesterol y que nos permitan desear que llegue la hora de comer en un entorno estupendo. Si hay que añadir algo vegetal se pone una manzana para el postre.

Con todo esto en la mochila, me dirijo al pueblo de Sisterna en el concejo de Ibias, límite con el de Degaña. Recorro 40 km. en coche, llevándome unos 39 minutos de tiempo desde Santa Eulalia.

Dejo el coche en Sisterna y ya empiezo la ruta dirigiéndome por una pista hacia el Corralín. Este pueblo está dentro de la Reserva de la Biosfera de Muniellos, fue abandonado por el último habitante en el año 1969 y como es de esperar en la actualidad tiene un entorno privilegiado, sin apenas alteración ambiental. El recorrido es del orden de 3 km. hasta el Corralín de Arriba y otros 3 Km. para la vuelta.

Paso por el lado derecho de un cementerio y me enfrento a un mirador, donde una señalización de madera indica el sendero que hay que coger para ir al pueblo del Corralín. Indicador del sendero del Corralín

Desde este mirador, mirando hacia el noroeste, se ve el pueblo y uno ya empieza a intuir que el paisaje que queda por delante no nos va a defraudar. Cambio la mirada hacia el Norte y veo el imponente tajo que los romanos hicieron a la montaña para extraer los tesoros de oro de esta zona.

Antes de bajar por la senda que indica el cartel de madera, me fijo en una hoja escrita con buena letra y en un castellano adulterado, donde se indican buenos consejos para ser prudentes con el medio que se va a visitar. Memorizo estos consejos y empiezo el recorrido.

A medida que desciendo la montaña, empiezo a considerar que va a ser muy difícil transmitir correctamente las sensaciones que provocan este paseo entre castaños centenarios, así que tomo la decisión de fotografiarlos y señalar estas fotografías al final del artículo, para que cada uno lo disfrute en imágenes y lo describa como quiera.

Alfombra otoñal

Es una maravilla este paseo en otoño, en la parte baja se cruza el rio Ibias, en un entorno muy agradable. Se pasa este río por medio de un puente de madera que me comunica con la otra vertiente del encajado valle.

Aquí ya empiezo a subir en dirección al Corralín, siguiendo la estrecha senda que se abre hacia el horizonte. Sigo andando sin más compañía que el murmullo del río Ibias y la suave música que producen mis zapatos al pisar las hojas recién caídas.

De repente y de forma brusca, aparecen señales que me indican, que los datos iniciales recogidos del lugar, están equivocados. El Corralín no está deshabitado desde 1969, actualmente aún vive alguien .

En la entrada de la vieja capilla del Corralin de Abajo escucho conversar a varias personas con una señora que les explica en un castellano-afrancesado como llegó a esta zona y se quedó a vivir aquí.

Le pido permiso para entrar a su casa y unirme a la conversación, nos presentamos y me dice que se llama Francine Marcelle y es una ciudadana francesa. Me deja sacar fotografías a la capilla, a sus gatos, a sus ocas y a su pequeño mundo del Corralín.

Francine Marcelle, ciudadana francesa

Fijándome en este entorno y en la persona que vive en él, llego a la conclusión de que estas dos versiones de vida coinciden en un denominador común. Son diferentes al resto de vida que las rodea. Por un lado está el rincón del Corralín que es un lugar inalterado y atemporal y por otro lado está Francine que es su habitante especial. Una mujer con un contraste de vida muy fuerte, con una forma de ver el mundo diferente al resto de las personas.

Yo ya sabía algo de su peculiar vida, pero ella me cuenta con más detalle por qué tuvo que venir a vivir a esta zona apartada y de forma tan espartana, sin ninguna comodidad.

Esta mujer comenta que nació con problemas de salud; tras varias intervenciones quirúrgicas le quedaron secuelas con serias complicaciones que le hacían la vida muy difícil.

Ante estos problemas, su médico le sugirió que buscara una zona limpia y poco alterada con mucho oxígeno y con la menor contaminación posible.

Retablo

Francine ante esta disyuntiva, estudió el problema y buscó zonas protegidas y poco habitadas, señalando la zona de Muniellos como posible candidata para empezar su vida en un entorno favorable.

Cuenta como vino con su perrita hasta Oviedo y después se trasladó andando hasta esta zona apartada del mundo. En este lugar encontró su bombona de oxígeno, los árboles de este apartado lugar llenan diariamente esa bombona, haciéndole a Francine la vida más fácil con su enfermedad.

Pero por otro lado el tener que vivir en una zona tan apartada e incomunicada le hace la vida diaria muy difícil. Francine no se queja, ella irradia bondad y alegría, está agradecida a esta exuberante naturaleza, por aliviarle sus problemas, aunque tenga que hacer esfuerzos importantes para poder vivir aquí

Esta vez aprovecho y grabo la historia entera contada por la propia Francine y la dejo en uno de los videos que acompaño a este artículo. Es mejor verla a ella hablar que a mí contarlo de forma escrita.

Sólo adelanto como dato curioso, que el primer día que llegó al pueblo, instaló su tienda de campaña junto a la antigua capilla y de noche se le acercó un lobo incrédulo meneando la cabeza para observarla. Uno se imagina el estupor que le produciría a aquel animal salvaje ver a Francine que lo miraba en la oscuridad, sin miedo, tranquila.

Le pregunto a Francine si no tuvo miedo de aquella situación y me contesta que ella el miedo lo tiene superado, que cuando se nace no se tiene miedo, eso se aprende al andar por la vida y ella ya lo ha desaprendido de nuevo.

Compañeros de Francine

Me sigue contando que ese mismo lobo la visitaba todas las noches siguientes y detrás de él se veían varias sombras negras de otros lobos. Supo después de un tiempo que esto no ocurría por casualidad ya que encima de donde puso la tienda había una lobera con cachorros pequeños.

Ella considera que el lobo al ver que no era peligrosa para sus cachorros, decidió seguir viviendo a su lado, sin molestarla. Normalmente tiene visitas constantes de estos animales, pero después de dejarse ver, deciden irse sin más.

Todo esto a mí no me extraña, ya que desde el primer momento que conocí a Francine, me di cuenta que estaba ante un ser especial. Es de ese tipo de persona que al hablar con ella da tranquilidad, a primera vista uno se da cuenta que su expresión es bondadosa. Francine tiene escritos los diez mandamientos dentro de la capilla del Corralín y yo creo que ella los cumple todos.

Realmente este tipo de personas ponen a uno contra el espejo de la vida y por lo menos a mí me hacen reflexionar un poco. También debo añadir que rápido vuelvo con gusto al complicado e imperfecto mundo que tenemos. Hay que tener mucha fuerza interna para enfrentarse a una situación límite como la que tiene esta mujer.

Pero cuidado, se puede tener una primera impresión equivocada de la situación, pensando que Francine es un poco excéntrica, nada más alejado de la realidad. Su situación es especial por circunstancias específicas de salud, esto provocó que tuviera que afrontar una actitud especial ante la vida. Pero esta mujer es una persona muy equilibrada, culta, organizada y bien conocedora del mundo que le rodea. Además tiene mucha sensibilidad y goza de una amplia cultura musical.

Después de visitar a Francine, sigo el recorrido iniciado, dirigiéndome hacia el Corralín de Arriba, donde me paro a comer, sentado en una terraza con vistas hacia el Sur, hacia la zona donde se encuentra la reserva de los Ancares. Como podéis imaginar este se convierte en otro momento espectacular del día.

Cuadro, bodegón con naturaleza viva. En primer plano se ven los componentes fundamentales que llevan los sándwiches vegetales

Recojo todos los bártulos y haciendo caso al escrito de Francine, no dejo nada tirado en el entorno y regreso por el camino andado, hacia el punto inicial donde deje el coche, en Sisterna.

En el recorrido de estos 3 km. de regreso se me acumulan los pensamientos, me hago preguntas internas, intento dar explicación a lo que desconozco y me doy cuenta que el haber conocido las circunstancias que rodean la vida de Francine, hace que algo golpee mi interior, haciéndome ver con preocupación cómo esta mujer tiene que pasar los inviernos tan fríos y duros en esta apartada zona.

Si se viene de visita a esta zona, creo yo que es interesante acercarle a Francine un detalle como puede ser bajarle el pan desde Sisterna o cualquier otra cosa práctica, ya que ella tiene un recorrido de 6 km. Para acceder al pueblo más cercano.

Puente sobre el río Ibias

Puente sobre el río Ibias

Bien sigo desandando el sendero y silencio las conversaciones internas que se producen en mi cerebro, engañándolo, haciéndole mirar de nuevo las postales otoñales que ofrece el camino de vuelta hacia Sisterna.

Debajo acompaño un video de fotografías del recorrido por la zona del Corralín y añado un video donde Francine se explica y nos deja ver un poco de su mundo.

Enrique R.G. ( Santolaya)

La otra cara del Paraíso Natural

Sin ánimo de discutir las bondades y buenas intenciones de la Red Natura y de la Directiva Hábitats de la Unión Europea, hay un análisis sobre la materia que pocas veces se encuentra en la opinión pública.

España es el país de la Unión Europea que más aporta a Red Natura 2000, tanto en términos absolutos (número de hectáreas) como en términos relativos (%), seguido en segundo lugar por Francia (que es el mayor país de la Unión), que aporta cinco puntos porcentuales menos que España. El total de Red Natura 2000 está constituido por 101 millones de hectáreas aproximadamente, de las cuales España aporta el 15% del total, mientras Francia aporta el 10,96 % del total.

¿Qué hay detrás de todo esto?. Desde mi condición de letrada en ejercicio y defensora de los afectados por este tipo de normas, conozco la otra cara del paraíso.

La condición de espacio protegido supone una enorme limitación para los territorios a los que afecta, tanto en lo que se refiere a la propiedad como a cualquier actividad que pretenda desarrollarse en su ámbito. Las limitaciones abarcan, desde la declaración de utilidad pública a los efectos expropiatorios de todo el territorio, hasta el reconocimiento a favor de la Administración de un derecho de retracto, en cualquier compraventa que se realice del terreno, o el establecimiento de condiciones que devalúan y dejan vacío de contenido el derecho de propiedad. A pesar de ello, se ha instalado en nuestra sociedad una interpretación maniquea de la realidad, que rechaza como negativa cualquier opinión crítica a la desmesura conservacionista.

Caso paradigmático de esta política, paraíso natural por excelencia, es Asturias. Esta región, que en otros tiempos fue motor de la economía española, hoy es un paraíso tendente al despoblamiento (su población en 2012 es la misma que en 2000 y una de las más envejecidas, mientras que en el resto de España crece un 16%); inmersa en una enorme crisis (crece por debajo de la media nacional, registra el peor PIB de España, tiene un paro cercano al 25% y un gasto en I + D del 0,89, frente al 1,3 del resto de España) y con una emigración de jóvenes cualificados verdaderamente dolorosa.

Las bondades del “paraíso natural” que se nos vendían, han quedado en una sociedad dependiente del subsidio y de la subvención, cautiva y carente de iniciativa, mientras se destruyen el tejido industrial y la actividad creadora de riqueza.

En Asturias, sin contar el litoral, más del 40% de su territorio está declarado espacio protegido. Si se incluye el litoral y, según datos de la propia Administración Asturiana en su documento “Estrategia RIS3”, el 83,32% del territorio es espacio protegido. Las declaraciones de estos espacios recaen indiscriminadamente sobre pueblos, montes, fincas, bosques y prados de propiedad privada, y suponen una expropiación encubierta, sin ningún tipo de compensación o justo precio, en contra de lo que establece el artículo 33 de nuestra Constitución y el artículo 1 de la Ley de Expropiación Forzosa.

Hoy tenemos el último ejemplo. El día 23 de abril de 2014 se ha sometido a información pública el nuevo Instrumento de Gestión Integrada de los Espacios Protegidos de Asturias y, entre ellos, los del concejo de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias, de propiedad privada en un 95%, que prohíbe, limita o restringe en su territorio, entre otras actividades, la entrada libre en fincas privadas, cualquier actuación de molestia o persecución a los animales, las actividades agrícolas y ganaderas, las actividades cinegéticas, las actividades forestales, las actividades industriales, las infraestructuras de transito y acceso, de comunicación, transporte, energía e hidráulicas, los vertederos y plantas de tratamiento de aguas residuales, los vallados de las fincas, la investigación científica, la enajenación y traslado fuera del territorio del patrimonio cultural y etnográfico, las actividades piscícolas, en general, el uso público del territorio y el turismo, el urbanismo, llegando a convertir en delito, lo que en otros territorios es una simple infracción administrativa.

Algunos tribunales españoles, particularmente el Tribunal Supremo, se han pronunciado al respecto y así declararon en su día nulos los planes siguientes: el Plan de Uso y Gestión del Parque Picos de Europa, por falta de aprobación del régimen económico y de compensaciones del área de influencia socio económica; el Plan de Conservación del Hábitat del Urogallo, por falta de participación y audiencia a los interesados afectados (el 80% de los empresarios del sector de la madera en Asturias) y, más recientemente, el Plan de Uso y Gestión del Parque Natural de las Fuentes del Narcea y del Ibias, por falta de participación de los intereses afectados en la elaboración de la norma; por falta de zonificación que garantizase la seguridad jurídica y por falta de presupuesto para atender a las indemnizaciones derivadas de las limitaciones impuestas por esta norma. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía-Granada tiene declarado el derecho de los afectados por la ampliación del Parque de Cabo de Gata-Nijar a ser expropiados, por no ser de recibo que se cargue sobre las economías particulares el coste de protección de dicho interés público. El Tribunal Superior de Justicia de Valencia anuló el Plan de Uso y Gestión del Parque Natural de la Font Roja, por inexistencia de estudio económico financiero.

No obstante, la Administración Asturiana, lejos de dar cumplimiento a estas sentencias las obvia y saca a información pública, con la firma de la Consejera de Agroganadería y Recursos Autóctonos del Principado, doña María Jesús Álvarez González, un nuevo instrumento de gestión para el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, que sustituye al anulado por el Tribunal Supremo y que adolece de los mismos defectos que llevaron al alto Tribunal a anular el anterior. Es decir, burla la Administración Asturiana la sentencia del Supremo y aboca a los ciudadanos a la interposición de nueva demanda, en una suerte de desgaste económico y moral para la reclamación de derechos fundamentales, que sí se reconocen y respetan en otro países europeos.

Nadie por supuesto ha considerado, aunque se sabe en el Principado de Asturias, que los montes de propiedad privada, en comunidad romana o en cuotas pro indiviso, que pervivieron como una joya en ese rincón de Asturias a lo largo de los siglos, constituyen el motor de la economía familiar de la zona y el medio de provisión, ante necesidades económicas imprevistas o extraordinarias, además de tratarse de la figura jurídica, que mejor cumple la función social de la propiedad y contribuye al reparto de la riqueza y a la conservación.

Si sabemos que la Directiva Hábitats no exige tal nivel de sacrificio a ciudadanos europeos. ¿Cuál es la razón de lo que está ocurriendo en España?. No nos cabe duda, una ideológica, la intervención de la propiedad privada, en la que no creen, y otra práctica, el enorme poder que da la posibilidad de reparto, casi discrecional, de las ayudas y subvenciones que, provenientes de la Unión Europea, permiten estas normas a la Administración. Ni que decir tiene, que tales ayudas no van a parar a los ciudadanos privados de sus bienes, sino a todo un conjunto de actividades vinculadas de alguna forma al mundo conservacionista.

Claro reflejo de lo expuesto es el procedimiento seguido en Asturias para la elaboración del RIS3 (Estrategia regional para distribución de los fondos Feder para el período 2014-2020), en el que, sin participación ciudadana alguna, se elaboraron las directrices previa encuesta de 59 empresas seleccionadas en su mayor parte entre las que habían recibido ayudas públicas previamente. Mientras que en otras comunidades se contó con 240 agentes, empresas, fondos de inversión, centros de investigación y 25.000 ciudadanos. ¿Tiene verdaderamente la Unión Europea conocimiento de esta situación? ¿Sabe a dónde ha ido a parar la ingente cantidad de ayudas y subvenciones europeas, que se han recibido en algunas regiones y que en nada han parecido contribuir al crecimiento y desarrollo sostenible de todo el territorio protegido que tienen? Quizás sería una buena forma de iniciar la campaña a las elecciones europeas, el que algún candidato se pronunciase sobre esto.

En Madrid a 24 de abril de 2014

Pilar Martínez Rodríguez
Abogada


El paisaje del viñedo en los concejos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias (2012)

Parrales de camino. Camino de abajo o del Molino en Seroiro (Ibias)

El etnógrafo Luis Vicente Elías Pastor y Margarita Contreras Villaseñor han sido los encargados de realizar este completo estudio, conscientes de que el suroccidente asturiano es depositario de una formidable riqueza medioambiental generada por sus espacios naturales y que alberga además un paisaje de viñedo único.

Se trata de un gran trabajo de recopilación de documentación e información en el que se analizan aspectos tan diversos como la imagen del viñedo a lo largo de la historia, los elementos que han condicionado el paisaje, patrimonio asociado a la actividad vitivinícola, o las tipologías de viñedo. Para su investigación han contado con la ayuda de las personas que trabajan de forma cotidiana en el campo, conociendo los procesos que se realizan actualmente y aquellos otros que dejaron de hacerse, pero que han podido tener cierta afección sobre el paisaje.

Según palabras de los propios autores “no es un estudio de las formaciones ni de las variedades, tampoco de los tipos de cultivos ni de los rituales agrarios; es un análisis de cómo todos estos elementos generan un paisaje. Es por lo tanto un estudio antropológico que tiene como finalidad integrar los viñedos tradicionales como elementos de patrimonio cultural.”



 

El paisaje del viñedo en los concejos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias (2012)