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Escudos de los Martínez en Cangas del Narcea

Escudos con las armas de los Martínez: un árbol a cuyo tronco está atado con una cadena un león, tres flores de lis, y un sol y una luna.

Estas armas aparecen en Casa Bartuelo de Folgueras de Bergame, Casa Bartuelo de la Veiga’l Tachu, Casa Molineiro de Veigaipope y Casa Campa de Veigaperpera.

LA VEIGA’L TACHU / VEGA DEL TALLO (Parroquia de Oubachu / Obayo) – Casa Bartuelo

LA VEIGA’L TACHU / VEGA DEL TALLO

(Parroquia de Oubachu / Oballo)

Casa Bartuelo.

Escudo con las armas de los Martínez: un árbol a cuyo tronco está atado con una cadena un león, tres flores de lis, y un sol y una luna. Las mismas armas aparecen en Casa Campa (Veigaperpera) y Casa Molineiro (Veigaipope).

En 1808 el propietario de esta casa era Bartolomé Martínez, hijo de Lázaro Martínez, que es el Bartuelo o Bartolomé que en aquel tiempo dio nombre a la casa; nombre que aún mantiene doscientos años después.

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Memoria de los bosques de Cangas del Narcea, 1920

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Cortando un roble en el monte de Muniellos, 1964. Fotografía de Manuel Rodríguez Montes, ‘Carson’

La elaboración de vino y la explotación de madera fueron las principales actividades industriales de Cangas del Narcea hasta los años cuarenta del siglo pasado, cuando la minería del carbón comenzó a expandirse.

Desde mediados del siglo XVIII y hasta mediados del siglo XX, la madera es una materia prima muy necesaria y buscada. Se empleaba para la construcción de barcos, para la construcción de edificios y obras públicas, para traviesas de líneas de ferrocarril, para tonelería, etc. La madera de roble será una de las más empleadas para estos fines, pero había un problema: era escasa. Por eso los robledales del concejo de Cangas del Narcea, en especial el “famoso” monte de Muniellos, serán el punto de mira del Estado en el siglo XVIII y de muchas empresas madereras a partir de 1845.

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Encabezamiento comercial de la Sociedad Bosna Asturiana, 1920

La explotación industrial de madera se inició en Cangas del Narcea en 1766 en este monte de Muniellos, propiedad del conde de Toreno, por iniciativa de la Armada y con el fin de suministrar madera para la construcción de navíos de guerra en el Arsenal de El Ferrol. En la segunda mitad del siglo XIX se seguirá explotando intensamente por parte de empresas inglesas (Wilson, Misley & Sichel), catalanas (Crédito Mobiliario Barcelonés) y franco-belgas (Sociedad Minero-Forestal-Ferroviaria). En 1901, la Sociedad Bosna Asturiana, integrada por capital francés, vasco y asturiano y con domicilio en Gijón, adquiere el monte y lo explotará hasta los años veinte. Por último, la empresa “Muniellos S.A.”, fundada en 1952 por varios socios de Cangas, Allande y Gijón, sacará madera hasta 1973 en que el Estado compra este monte para su conservación como espacio natural.

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Vista de los montes de L’Artosa y La Veiga’l Tachu desde Pena Ventana, 2013

Muniellos no fue el único monte explotado masivamente en todo ese periodo de más de doscientos años. También se explotaron otros en su entorno: los montes de Monasterio del Couto, El Pueblo de Rengos, Las Montañas, Cabreiro, etc., así como Valdebois, en el concejo de Ibias, y Valledor, en Allande. En ellos cortarán madera algunas de las empresas que trabajaron en Muniellos y otras más que a menudo eran extranjeras o de otras partes de España. Las últimas de esta clase fueron la catalana “Robledor, S.A.” y la valenciana “Explotaciones Forestales Pumar S.A.” fundada por Salvador Vilarrasa Sicra.

En todos estos montes se extraía madera de faya (haya), abedul, xardón (acebo) y, sobre todo, roble. Muchos de los trabajadores eran vascos, cántabros, franceses, croatas o suizos, así como vecinos de los pueblos propietarios de los montes y de los alrededores. La madera se enviaba para Burdeos, Barcelona, Madrid, Jerez de la Frontera, Valencia, Sonseca (Toledo), Gijón, etc.

La “Memoria de los bosques de Cangas de Tineo” que presentamos en el Tous pa Tous fue escrita en 1920 por encargo de algún empresario o sociedad interesada en invertir en la explotación de madera. Se centra en los montes de Monasterio de Hermo, Monasterio del Coto y Monte Cabreriro, que es propiedad de los vecinos de Oubachu y La Veiga’l Tachu, y también en el de Valdebois / Valdebueyes, que era de la familia Ron. En ella se trata sobre su superficie, las especies de árboles, las condiciones para la compra de los derechos de explotación de la madera y su precio, y el estado de las comunicaciones para el transporte de la madera.

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Vista de los montes de Rengos y Muniellos desde Pena Ventana, 2013

El traslado de la madera será uno de los grandes problemas con los que se encontraron todas las empresas que quisieron explotar los montes de nuestro concejo. En esta memoria se mencionan tres posibles vías para sacar la madera: la futura línea de ferrocarril “Pravia-Cangas del Narcea-Villablino”, que atravesaría por Monasterio de Hermo y que no llegó a hacerse; la carretera en construcción de Ventanueva a Ibias, por donde podría sacarse la madera del Monte Cabreiro y la de Valdebois, y el río Couto, por donde bajaría flotando la madera del monte de Monasterio del Couto hasta La Regla de Perandones; años más tarde, la empresa Robledor S.A. abrirá a su costa la actual carretera que atraviesa el Río del Couto, desde La Regla al Pozo de las Mujeres Muertas, para sacar madera de este monte y del Valledor (Allande).

La memoria está fechada en Oviedo el 12 de febrero de 1920 y no lleva ninguna firma. Procede de los restos del archivo del empresario y banquero José Tartiere Lenegre (Bilbao, 1848 – Lugones, Siero, 1927), que tenía adquirida la explotación de unos robles en el Monte Cabreiro. En ella se menciona al comerciante y negociante José María Díaz López “Penedela” (Penedela, Ibias, 1870 – Cangas del Narcea, 1934), que en esa fecha era el alcalde de Cangas del Narcea, y que proporcionó al autor de la memoria datos sobre las intenciones de los propietarios de los montes y los precios en los que estarían dispuestos a vender los derechos de explotación del arbolado.


Memoria de los bosques de Cangas de Tineo (Asturias), 1920


Parroquia de Oubachu / Oballo

Oubachu / Oballo

♦ Casa Aumente ♦ Casa Benina ♦ Casa Barrial ♦ Casa Butatal ♦ Casa Caniecho ♦ Casa Carbachu ♦ Casa Casanueva ♦ Casa Castellana ♦ Casa Colás ♦ Casa El Combo ♦ Casa El Conde ♦ Casa Cristos ♦ Casa Chiquito ♦ Casa La Fonte ♦ Casa Moirazu ♦ Casa Perico ♦ Casa El Rey ♦ Casa Ronquiel.lo ♦ Casa Trazas

La Veiga´l Tachu

♦ Casa Antonón ♦ Casa Bartuelu ♦ Casa Celestino ♦ Casa Grabiel ♦ Casa Hipólito ♦ Casa L’Indianu


Final del otoño en la parroquia de Oballo (Cangas del Narcea). Foto: José Ignacio Silva, marzo 2017

 

Un proyecto de explotación forestal y minera de Cangas del Narcea a finales del siglo XIX

Emplazamiento y trazado del ferrocarril entre Muniellos y San Esteban de Pravia

En la Biblioteca Digital de la web del Tous pa Tous está disponible un folleto escrito en francés y publicado en París en 1900 que se titula Exploitation minière et forestière de la Haute-Narcea (Asturies): Rapports, es decir, “Explotación minera y forestal del Alto Narcea (Asturias): Informes”. Es una publicación muy rara que no se encuentra disponible en ninguna biblioteca pública española. El folleto contiene dos informes para explotar las minas y bosques situados en la cuenca alta del río Narcea, redactados por el ingeniero de minas J. Martelet en París en febrero de 1900 y por el inspector adjunto de montes Fatou que lo firma en Langres (departamento de Alto Marne) en noviembre de 1895. La explotación giraba sobre todo alrededor de la madera localizada en los montes de Rengos, Oubachu, La Veiga’l Tachu, Monesteriu del Coutu y, especialmente, en el monte de Muniellos. El proyecto también incluía la instalación en La Venta o Ventanueva de un horno alto de fundición que emplearía como combustible antracita y carbón vegetal.

El monte de Muniellos fue propiedad de los condes de Toreno hasta 1901 y su madera comenzó a explotarse en 1768 para el arsenal de El Ferrol. Para sacar la madera del monte se hizo una carretera hasta la villa de Cangas y desde aquí se realizaron trabajos en el río para hacerlo navegable hasta el puerto de mar de San Esteban de Pravia. En esa fecha la explotación del monte corría cargo de la Real Armada. En la segunda mitad del siglo XIX volvió a explotarse intensamente su madera, ahora por empresas privadas que a menudo eran extranjeras: la catalana Crédito Mobiliario Barcelonés, la franco belga Sociedad Minero Forestal Ferroviaria y la Sociedad General de Explotaciones Forestales y Mineras Bosna Asturiana, formada con capital francés, vasco y asturiano.

Lógicamente, estas sociedades enviaban a Cangas del Narcea técnicos a reconocer el territorio y a estudiar las maderas, los yacimientos mineros y las canteras que pudieran explotarse, y también el modo de transportar todos estos recursos. El transporte va a ser uno de los graves inconvenientes con los que se van a encontrar todas las empresas. A fines del siglo XIX la solución que se propone es el trazado de una línea de ferrocarril. En este proyecto de 1900 se considera imprescindible contar con este medio de transporte para lograr sus objetivos económicos, y en él se publica un mapa con el trazado de una línea que unía Muniellos y San Esteban de Pravia.

La publicación Exploitation minière et forestière de la Haute-Narcea (Asturies) debió ser una iniciativa de los promotores de la sociedad “Bosna Asturiana”, constituida el 25 de marzo de 1902, probablemente del banquero francés Victor Barreaux, con el fin de anunciar las posibilidades de su proyecto y atraer accionistas. La empresa comenzó la explotación en 1903 y en 1908 disminuye considerablemente el trabajo por un incendio que destruye la serrería y, sobre todo, porque uno de los objetivos del proyecto: la construcción del ferrocarril, nunca llegó a cumplirse. Más información sobre la historia de la explotación de Muniellos puede verse también nuestra Biblioteca Digital: La explotación del Monte de Muniellos (Asturias), 1766-1973.

La digitalización de este folleto ha sido patrocinada por Bufete MARIO GÓMEZ –ABOGADOS, de Cangas del Narcea.