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XEDRÉ / GEDREZ – Casa L’Indiano.

XEDRÉ / GEDREZ

Casa L’Indiano.

Escudo con las armas de 1. López Campillo, 2. Rodríguez y 3. Martínez. Es similar al escudo de Casa López del Campillo de Monesteriu d’Ermu / Monasterio de Hermo.

En 1787 el propietario de la casa era Francisco López Campillo, que tenía dos hermanos: Cayetano, “ausente en Indias”, y Manuel, presbítero. Cayetano volvió de Indias (América), probablemente con bastante dinero, y vivió en la casa hasta al menos 1824. A él se le debe el nombre de casa L’Indiano, que todavía tiene en la actualidad.

Coplas de Aguinaldo, Xedré 2004. Por Alonso López

Aguinaldeiros 2004

Coplas compuestas en 2004 por Alonso López, de casa l’Indiano de Xedré, que se recitaron para pedir el aguinaldo por todas las casas de los pueblos de la parroquia de Santa María de Xedré (Xedré, Xalón y Piedrafita). En ellas, en sencillos versos y tono festivo, se van nombrando todas las casas de los pueblos y sus barrios, así como algunas de las profesiones o cualidades de sus vecinos. Haciéndoles saber al mismo tiempo, a todos los parroquianos, lo que estaban haciendo los aguinaldeiros, que no era otra cosa que recuperar la antigua costumbre de pedir el aguinaldo hace tiempo perdida.

Más información sobre esta tradición:

 


AGUILANDO 2004

Alonso López
(Casa l’Indiano, Xedré)
Pa Xedré

Venimos pedir a un pueblu
que ta nun vatse encantao,
pueblu repleto de flores
ya que tien mui bon ganao.
 
La casa de Campinón
ía bon sitio pa entamar,
pasando pola de Carlos,
la de Grabelón pa xantar.
 
Este ía un pueblu a lo grande
con casas que a la vista tan:
Campín, Santiaguín, Bartuelín
Grabelín ya Funsequín,
las más grandes del tsugar.
 
Gústanos muitu la fiesta,
cumer, cantar ya beitsar.
N’esto Paulón ía’l primeiro
ya Alejos nun vei detrás.
 
Tenemos tamién xente seria,
vecinos con autoridá.
Falamos del Escultor,
de Lángara ya dalgunu más.
– ¡Ai , pero me cago’n ros!
La cousa ta en-Carril-ada.
 
Pegadas al regueirón
tenemos a Pepe’i Guerra,
tamién la casa de Isaac.
Hai unus cuantus mui listos.
 
Personas mui perparadas:
ta Pereira el cantautor,
ya’l nuesu …… Xuacón,
el más sabio del tsugar.
 
Cerca de la Fonte Vitsa
un Marrón puede que tengas,
porque hai un Coronel
que te quier poner Cadenas.
 
La de Outrietsus mui antigua,
la de Luisa la más nueva del local.
Na Mata ta Belarmina,
ya na Casona houbu un bar.
 
Nel pueblu hai Boticariu.
Madreñeiru tamién hai.
Tenemos hasta un Marqués
que da abolengo al tsugar.
 
Ya hailos con bon olfato
pa los rastros ya cazar,
Si Galán, si Zapatinos,
Romai, el Xastre, Catachi,
ya na memoria El Chacal.
 
El pueblu ía Dinamita
cun xente tan especial.
Peruchu ya Sevillano
son vecinos del Barrial.
 
Un pueblu cun dous buleras
¡Onde se viu outru tal!
Abello apunta los tantos.
Teófilo ya Da Silva,
cuidaivos de nun queimar.
 
Pegao a casa Casais
al Barrio Nuevo veis dar.
Visitar a los Manulus,
El Pequeño, Casanova,
zona vip residencial.
 
Pero hai outrus vecinos
que vienen por temporadas:
Ronces, Kiko ya L’ Indiano
qu’inda-tsys tira’l tsugar.
 
Ya tamos ya terminando,
el picu’l pueblu ta’l chegar.
Con Tino, Antón ya Dela,
ya tamién la casa Esteban
marchamos pa outru tsugar.
 
Este pueblu ía Xedré,
por si daquién ta al dudar,
reviviendo L’AGUINALDO
nas fiestas de Navidá.
 
¡Vamos, Vamos guinaldeiros
a pedir a outru tsugar!
Pa Piedrafita

Ya seguimos na parroquia
de Sta. Mª de Xedré,
vámonos pa Piedrafita,
tenemos cita col Rei.
 
Enchegando a este pueblu,
dinos el jefe local:
– Chegais tarde rapacinos,
el rei aiquí ya nun ta.
 
Que garróu un Machao na mano,
foi pa Toledo a cazar,
nun avión cun Comandante,
ya Sumil qu’iba detrás.
 
Encarganun lus de Santos
una gran fiesta real.
Montero nu picu’l pueblu
nun paraba de beitsar.
 
Este tuvía ía un pueblu
que tien muita mucedá;
ta Begoña ya ta el Mario,
ta Luciano ya Pilar.
 
Hasta siempre San Cristobal.
Carranchín te deixu yá.
¡Vamos, vamos guilandeiros
a pedir a outru tsugar.
Pa Xalón

Subiendu mui bien arriba
un chano veis alcuntrar.
Este ía un pueblu solano,
óu Las Nieves touparás.
 
Yá vamos dalgo cansaos,
gastaos de tanto beitsar.
Zapateiro ponnos suelas,
p’así poder continuar.
 
Canta una Cantoneiro
qu’el baitse hai qu’animar,
qu’en quei Pardón ou del Tsargo
tenémosla que formar.
 
Al ver la casa Farrín,
recuerdo a quien ya nun ta.
Los de Eusevio ya Rosendo
son parientes de verdá.
 
– ¡Óu vais, óu vais… muchachos!
Dinos Mingo al saludar.
– Vamos hasta casa Pacho
que dicen qu’ía mui Formal.
 
Ya cun Mualu ya’l Conde
ciarramos este cantar.

————

Gracias polas cortesías.
L’aguinaldo vei marchar,
deseando a esta parroquia
salú ya prosperidá.
 
De güei nun anu nus veamos
ya que nu haiga nuvedá.
¡Vamos, vamos guinaldeiros
qu’aiquí ya nun faemos ná.

 

 


Cuevas en Cangas del Narcea, 2. Descripción de la cueva de Sequeras en Xedré (1785), por el conde de Toreno

Retrato de Joaquín José Queipo de LLano y Valdés Quiñones, V Conde de Toreno (Cangas de Tineo, 1727-1805). Autor: Vicente Arbiol y Rodríguez

En 1785 se publicaron en Madrid, en la famosa imprenta de Joaquín Ibarra, los Discursos pronunciados en la Real Sociedad de Oviedo en los años de 1781 y 1783* por el conde de Toreno, en el que daba noticias de las minas y canteras de diversos minerales que el conde había localizado en Asturias. Este conde era el quinto de su título, se llamaba Joaquín José Queipo de Llano (1728-1805), y será el último de este linaje que nació, vivió y murió en Cangas del Narcea; está enterrado en la iglesia parroquial. Fue un hombre muy activo y con variados intereses, que perteneció a ese movimiento que se conoce como la Ilustración, que pretendió traer la luz y el conocimiento científico al pueblo. Amigo del conde de Campomanes y de Jovellanos, participó en la creación en 1780 de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Asturias.

Detalle de la hoja 100 del mapa 1:50000 del Instituto Geográfico y Catastral de 1951 en el que aparece el Monte de Sequeras, donde se encuentra la cueva del mismo nombre.

Se dedicó a escribir poemas y sobre todo a recorrer Asturias en busca de minerales que pudiesen explotarse para aumentar la riqueza de la región. El conde de Toreno fue un precursor de las ciencias naturales y de los estudios mineralógicos, en una época en la que aun se hallaban bastante atrasados en España, así como un promotor de las explotaciones mineras. Durante algún tiempo intentó explotar las canteras de mármol blanco de Rengos, localizadas en Moncóu y El Pueblu de Rengos, y proyectó con la ayuda del arquitecto Manuel Reguera González una carretera que saliese a Castilla desde Xedré y Monasteriu d’Ermu por el puerto de la Veiga del Palo, para trasladar el mármol a Madrid. Sin embargo, todo fracasó.

Valle del río Narcea desde el pueblo de Xedré; en la ladera de la derecha, al fondo, está el monte de Sequeras.

En esos Discursos*, en la página 27, en un capítulo dedicado al concejo de Cangas de Tineo y a las canteras de “mármoles diferentes” que había hallado en él, se incluye la descripción de la cueva de Sequeras, que está en términos de la parroquia de Xedré. El conde entró en esta cueva y la recorrió durante tres horas. Es probable que después de su visita entrase más gente, pero lo que sí es seguro es que nadie, después de este conde curioso y enamorado de su tierra, escribió lo que vio allí dentro. Han pasado más de doscientos años y su descripción es la única que tenemos de esta “famosa cueva”:

DESCRIPCIÓN DE LA FAMOSA CUEVA DE SEQUERAS
por el conde de Toreno

En la parroquia de Santa María de Xedrez se halla la prodigiosa cueva de Sequeras, muy particular por su extrañeza. Está situada al poniente, en la cumbre de los montes de dicho lugar y paraje de su nombre. Su entrada mira al oriente, que se reduce a un agujero grande a manera de puerta, y entrando por ésta, bajando como 4 pasos, se comienza a subir por una especie de escalera muy ancha, que forman las mismas peñas, siendo necesario asirse siempre de unos grandes pilastrones que sirven de pasamanos. Luego que se suben 300 pasos sigue derecha la cueva como otros 300, poco más o menos.

Pasado este tramo, se llega a un hueco de bastante extensión y mucha altura, y aquí parece que se acabó la cueva; pero se observa que a un lado de la habitación (llamémosla así) hay en la superficie una especie de ventana larga y estrecha, y entrando por ella, a 30 pasos en el mismo tramo, se encuentra otra cueva redonda, que vulgarmente llaman El Pozo, aunque carece de agua en todo tiempo. Para seguir adelante se necesitan fijar unas vigas largas, que alcancen de parte a parte las peñas, y se pasa por encima de ellas. Descendiendo después a lo profundo del pozo por otro conducto bastante trabajoso, se halla otra puerta, que dando vuelta a mano izquierda, y siguiendo por ella, se camina por un trecho de 60 pasos, que dirige a otra habitación redonda cuya cubierta asimila a la de una media naranja, siendo su altura de 20 varas.

Tanto el techo, o cubierta, como su piso son de especial solidez y blancura; y de la misma materia se ven en ellos diferentes figuras, y lo mismo en su circunferencia, originadas de las aguas que filtran las peñas superiores en todos tiempos, que recibidas sobre un terreno arenisco se vitrifican y cristalizan con la mucha frialdad que hay en la cueva, percibiéndose en esta estancia con mayores grados el frío, que en los demás parajes de ella. Los particulares y grabados dibujos que forman y fomentan aquella agua que se cristaliza, ofrecen a la vista un espectáculo agradable. Se ven pirámides de todos tamaños muy perfectos, representando su techo hermosos pabellones fabricados por la misma naturaleza. El suelo, en medio de la desigualdad que padece, causa admiración el verle por la brillantez de sus extraordinarias vitrificaciones, las que por sus configuraciones diversas serían muy dignas del Real Gabinete de Historia Natural de nuestro monarca, si pudieran sacarse sin romperse.

No tiene la cueva más salida ni respiradero que el de su entrada, por cuya razón es muy oscura, y se necesita llevar porción de luces para reconocerla, porque si estas faltasen, sería imposible que ninguno acertase a salir de ella. El reflejo de las mismas luces, que reverbera en las cristalizaciones, representa un hermoso natural teatro con el que los artificiales no tienen cotejo.

Por último, hemos estado tres horas reconociéndola menudamente, no habiéndonos atrevido a registrar más espacios de ella, porque para escudriñar todas sus concavidades y senos se necesitarían días; pues se afirma por tradición de los naturales, que un hombre que penetró en su interior aseguró después que había salido por otro boquerón distante más de 2 leguas de la entrada primera; y es verosimil, que si profundase esta cueva, se hallase en su centro el alabastro florido por lo que denotan sus señales.

 

*Descarga los discursos del Conde Toreno:

Capilla de San Antón, Carbaéu / Carballedo (parroquia de Santa Marina, Cangas del Narcea)

Patrimonio en peligro. La capilla del Santo Cristo de Xedré

Capilla de San Antón, Carbaéu / Carballedo (parroquia de Santa Marina, Cangas del Narcea)

El patrimonio religioso del concejo de Cangas del Narcea es muy variado y abarca desde el monasterio de San Juan de Courias o la iglesia de Santa María Magdalena de Cangas del Narcea hasta las capillas de San Antón y Santa Bárbara del pueblo de Carbaéu / Carballedo (parroquia de Santa Marina). La multitud de capillas que existen en nuestro concejo, repartidas por pueblos o parajes solitarios, son, sin duda, una de las mayores riquezas culturales que tenemos.

En general, las capillas tienen una arquitectura muy sencilla y un mobiliario sobrio y a menudo muy popular. Todas tienen una historia, una fiesta, una devoción alrededor de ellas e incluso, en algunos casos, una leyenda. Es decir, todas tienen un pasado y una actividad, que son necesarios estudiar y recopilar. En la actualidad algunas de estas capillas están abandonadas y su estado es penoso.

Inscripción en la fachada de la capilla del Cristo, Xedré. Dice: Esta obra se / hizo el ano de mil / sietecientos nobe / nta i cinco siendo / cura Dn Manuel Fdz Flórez.

Desde el Tous pa Tous vamos a ir dando a conocer estas capillas del concejo de Cangas del Narcea, contando su historia, mostrando fotografías de su arquitectura, retablos e imágenes, y llamando la atención sobre su estado de conservación. La primera que vamos a tratar es la capilla del Santo Cristo de Xedré.

Esta capilla, debido a su lujosa fachada de mármol blanco, es una de las de mayor calidad arquitectónica del concejo. Su fachada tiene una elegante traza de estilo neoclásico y, como señala una inscripción, fue construida en 1795 por iniciativa del párroco de Xedré, Manuel Fernández Flórez. Este cura era natural de la villa de Cangas del Narcea y en 1787 aparece empadronado en aquella parroquia como “hijodalgo notorio de armas pintar”. La fachada de la capilla remataba en una monumental espadaña, hoy derruida en parte, en la que cuelga una campana que fue hecha en Palencia en 1916. Junto al campanario hay un reloj de sol.

Parte posterior del campanario, donde pueden verse los daños que causó un rayo en 2006.

El empleo del mármol no es casual y responde a un momento histórico muy determinado. Este material (que en realidad es una caliza liásica) procede de canteras de Rengos, que habían sido descubiertas y publicadas hacía muy poco tiempo por Joaquín José Queipo de Llano, conde de Toreno (Cangas del Narcea, 1727 – 1805).

El conde las había promocionado mucho en Oviedo y en la Corte, y como resultado de su entusiasmo consiguió que el arquitecto italiano Francesco Sabatini (Palermo, 1722 – Madrid, 1797), llevase a Madrid, entre 1782 y 1786, sesenta y seis piezas de este mármol blanco de Rengos para utilizarlas en la ampliación del Palacio Real. La explotación de estas canteras, localizadas en El Pueblo de Rengos y Moncóu, se consideró en aquel momento que podría ser el inicio de una actividad industrial muy beneficiosa para el concejo, pero el asunto no pasó de proyecto. Sabiendo todo esto no es extraño que en 1795 el cura de la parroquia, seguramente con el apoyo del mismo conde de Toreno, utilizase este mármol para ennoblecer la capilla.

El lujo de la capilla del Cristo de Xedré no pasaba inadvertido. En el artículo dedicado a Xedré / Gedrez del Diccionario Geográfico Histórico de España, de Pascual Madoz, publicado en 1845-1850, se dice: “La iglesia parroquial (Santa María) está servida por un 1 cura de ingreso y patronato laical. También hay 3 ermitas, 1 de ellas titulada el Santo Cristo de Murias en el lugar de Gedrez con una hermosa fachada de mármol y buena torre; otra dedicada a San Cristóbal en Piedrafita, y la tercera en Jalón, las cuales nada de particular ofrecen”.

Imagen del Santo Cristo, Xedré.

El interior de la capilla de Xedré está dividido en dos espacios por un arco: la nave  y el presbiterio. Estos dos espacios son de épocas diferentes. Mientras que la fachada y la nave de la capilla son de 1795, el presbiterio es anterior. También son anteriores el retablo, seguramente de 1760 o 1770, y las imágenes, que datan de la primera mitad del siglo XVII.

El retablo es barroco con motivos de rocalla y probablemente, según Pelayo Fernández, es una obra del escultor Gregorio de Lago, vecino de Corias. Las imágenes son tres: el Santo Cristo en el centro, la Dolorosa a  la izquierda y San Luis de Toulouse a la derecha. La capilla tiene una tribuna a los pies.

El campanario de esta capilla necesita una urgente reparación. El 14 de julio de 2006  un rayo destruyó el remate de la espadaña.

Varios bloques de cantería cayeron al suelo y hoy están guardados dentro de la capilla.

Desde entonces, el campanario está en muy mal estado e incluso es un peligro para las personas o vehículos que pasan por delante de la capilla. Es posible que la reparación necesite de la participación de varias instituciones (Iglesia, Ayuntamiento, Consejería de Cultura, Parque Natural), que corran con los gastos. Es una obra que no puede posponerse por más tiempo. Además, también le vendría muy bien a esta capilla una limpieza de la fachada, para que luciese con toda su viveza aquel mármol de Rengos que en el siglo XVIII levantó tantas esperanzas para nuestro concejo.

Detalle del reloj del sol y la campana de la capilla del Cristo, Xedré

Parroquia de Xedré / Gedrez

Xedré / Gedrez

Barriu de El Barrial:
♦ Casa La Carril ♦ Casa Coronel ♦ Casa Escuela Nueva ♦ Casa La Mata ♦ Casa Perucho ♦ Casa Sevillano ♦ Casa Xuacón

Barriu de El Campu:
♦ Casa Avellu (antes Casa La Minera) ♦ Casa Bartulín ♦ Casa Berta (antes Casa La Mica) ♦ Casa Boticariu ♦ Casa Cadenas ♦ Casa Campín ♦ Casa Campinón ♦ Casa Carlos ♦ Casa Casais ♦ Casa El Cura (ruinas) ♦ Casa Escuela Vieja ♦ Casa Ferreira ♦ Casa Funsiquín ♦ Casa Madriñeiru (antes Casa Martu) ♦ Casa Marqués ♦ Casa Marrón ♦ Casa Quilo (antes Casa Grabiel) ♦ Casa Segundo ya Maite ♦ Casa Sisa

Barriu de El Corral:
♦ Casa Alejos ♦ Casa Escultor ♦ Casa L’Indianu ♦ Casa Grabelín ♦ Casa Grabelón ♦ Casa Pablón ♦ Casa Pereira (antes Casa Pablo) ♦ Casa Romai ♦ Casa Ronces ♦ Casa Santiaguín

Barriu Nuevu:
♦ Casa Barrena ♦ Casa Eduardo ♦ Casa José Antonio Moirazu ♦ Casa Lolo Santos ♦ Casa Manolín Madreñeiru ♦ Casa Moirazu ♦ Casa El Pequenu o Casa Zalón ♦ Casa Serafín ♦ Casa Teófilu

Barriu de El Val.le:
♦ Casa Antón de Adela ♦ Casa Casona ♦ Casa Estébanu ♦ Casa Guerra ♦ Casa Isaac ♦ Casa Luisa ♦ Casa Reguerón ♦ Casa Tino (antes Casa Val.le) ♦ Casa Utiel.lus ♦ Casa Xastre

Casas desaparecidas:
♦ Casa Casimirona ♦ Casa Frasquillo ♦ Casa Galán ♦ Casa Galana ♦ Casa Marico ♦ Casa Melchor ♦ Casa Nacia ♦ Casa Navarru ♦ Casa Queitano ♦ Casa Rojo ♦ Casa Sofía ♦ Casa Tomasa ♦ Casa Tomasín ♦ Casa Xordo

Xalón / Jalón

♦ Casa Cantuneiru ♦ Casa Conde ♦ Casa Chigreiru ♦ Casa Eusebio ♦ Casa Farrín ♦ Casa L.largu ♦ Casa Moalo ♦ Casa Pachu ♦ Casa Pardón ♦ Casa Rosendo ♦ Casa Sol o Casa Mingo ♦ Casa Zapateiru

Piedrafita

♦ Casa Begoña ♦ Casa Comandante ♦ Casa Jefe ♦ Casa José Manuel de Sumil ♦ Casa Lucianín ♦ Casa Macháu ♦ Casa Mario ♦ Casa Montero ♦ Casa Rey ♦ Casa Santos ♦ Casa Sumil ♦ Casa Tina ♦ Casa Toledo