Noticias de Historia de Cangas del Narcea.

Pesos y medidas antiguos en Cangas del Narcea

Medidas para el vino: una canada, dos pucheras, una puchera o cuartillo y media puchera, propiedad de Casa Cuervo, de L.lumés / Limés

… y su equivalente al sistema métrico

El 19 de julio de 1849, en tiempos de la reina Isabel II, se publicó la Ley de Pesos y Medidas en la que se imponía en España el sistema métrico decimal. Con ella se pretendía que desaparecieran la multitud de pesos y medidas que se utilizaban en la nación, que a menudo eran distintos en pueblos, parroquias o concejos vecinos. Sin ir muy lejos, entre Cangas y Tineo ya cambiaba la capacidad de la eimina o hemina, y lo mismo sucedía con la canada o cañada para medir el vino en Cangas y Allande: en Cangas equivalía a 3,91 litros y en Allande a 4,69 litros. Con este sistema de pesos y medidas era complicado efectuar intercambios comerciales, y esta situación favorecía los engaños y era un obstáculo para el comercio. Por eso, la imposición del sistema métrico se consideró una medida fundamental para modernizar el país y favorecer su desarrollo económico. Sin embargo, su establecimiento tardó muchos años en ser asumido por la población, sobre todo por los campesinos, y todavía hoy, más de ciento cincuenta años después, muchas personas siguen empleando las medidas antiguas. En Cangas del Narcea no es raro que se mencione una cuepa, una canada, una puchera (o cuartillo) o un cuartarón cuando se habla del vino, o de un choupín para medir los cereales.

La Ley de Pesos y Medidas de 1849 establecía en su artículo 7º la obligación de recoger “noticias de todas las medidas y pesas provinciales y locales”, y la publicación de las equivalencias con el nuevo sistema métrico antes del 1 de julio de 1851. Para llevar a cabo la labor de recogida de esas medidas se establecieron unas comisiones en cada provincia. En Asturias se constituyó una en Oviedo, que a su vez formó unas comisiones en cada partido judicial que fueron las encargadas de recopilar la información en toda la provincia. Las conclusiones de la comisión de Oviedo fueron publicadas en 1853 por Joaquín María Fernández, catedrático de Matemáticas del Instituto Provincial de Oviedo. Nosotros hemos extractado los datos correspondientes al partido de Cangas del Narcea, cuyo conocimiento creemos que puede ser útil para muchas personas.

PESOS Y MEDIDAS USADOS EN EL PARTIDO DE CANGAS DEL NARCEA EN 1853 Y SU EQUIVALENCIA AL SISTEMA MÉTRICO

Medidas de longitud

La vara tiene.…………. 3 pies
 El pie………..… ….. 12 pulgadas
La pulgada……..….. 12 líneas
 
1 línea equivale a.…..… 0,0019 metros
1 pulgada.……………….. 0,0232 metros
1 pie.…………….………. 0,2786 metros
1 vara……………..….……0,8359 metros

Medidas de capacidad para áridos

 

La hemina o eimina tiene….…….. 4 cuartas
La cuarta……………………………………. 4 chupines o choupinos
 
1 chupín o choupín equivale a…….. 3,0273 litros
1 cuarta…………………….……..…12,1093 litros
1 hemina o eimina….………………48,43711 litros
 

Tabla I

 

Tabla II

Medidas de capacidad para líquidos

 

La cuepa, medida de vino del país, tiene….. 2 cántaras
La cántara……..…………………….…………. 4 cañadas o canadas
La cañada o canada……………..………….. 9 cuartillos
El cuartillo o puchera..……………………….. 4 cuarterones o cuartarones
 
1 cuarterón o cuartarón equivale a………… 0,109 litros
1 cuartillo o puchera.………………….….….  0,43468 litros
1 cañada o canada.…………………………… 3,91212 litros
1 cántara.…………………………………….. 15,6485 litros
1 cuepa.………………………………………. 31,297 litros

Medidas de peso

El quintal tiene……..…. 4 arrobas
La arroba….……….…. 25 libras
La libra…………….… 16 onzas
La onza……………… 16 adarmes
Se usa además la libra de 18 onzas
 
1 adarme equivale a….. 0,00017 kg.
1 onza………………..….. 0,02875 kg.
1 libra…………….……… 0,46009 kg.
1 arroba………….……… 11,5023   kg.
1 quintal……………..… 46,0093   kg.
 
1 libra de 18 onzas……. 0,5176 kg.

Medidas agrarias 

La fanega de tierra tiene…………………………… 12 celemines
 El celemín…………………………………………….… 4 cuartillos
 
1 cuartillo de tierra……………………………………. 1,34 áreas
1 celemín de tierra……………………………………. 5,36 áreas
1 fanega de tierra…………………………………… 64,39 áreas
 
1 día de bueyes de secano…………………….. 12,57 áreas
1 día de bueyes de regadío………………….… 12,91 áreas
 

Tabla III

 

 

 

La llegada del teléfono y del Príncipe de Asturias en 1925

El Príncipe de Asturias entrando en la casa de la viuda de don Eleuterio García para inaugurar el servicio telefónico en Cangas del Narcea, 29 de agosto de 1925

El 19 de abril de 1924 se constituía la Compañía Telefónica Nacional de España y comenzaba una rápida expansión del servicio de teléfonos por todo el país. En Cangas del Narcea la línea telefónica se inauguró el sábado 29 de agosto de 1925. A este acto acudió el Príncipe de Asturias, Alfonso de Borbón y Battenberg (1907-1938), hijo de Alfonso XIII.

El Príncipe llevaba en Asturias desde el día 18 de agosto. Había estado en Gijón, Oviedo, Avilés, Salinas, Llanes, Villaviciosa, Pravia, Turón, Mieres, etc. El día 28 pernoctó en Luarca y al día siguiente salió para Cangas. Pasó por La Espina, Tineo (donde le regalaron dos lobos vivos), San Facundo (donde presenció el simulacro de una boda campesina, “para que el augusto viajero pudiera darse cuenta de las costumbres del país”) y Pola de Allande. Llegó a la villa de Cangas alrededor de la una y media de la tarde. Venía acompañado del general Zuvillaga, gobernador de la provincia, y del capitán general Berenguer. Delante del viejo ayuntamiento, en la calle Mayor, le esperaban el alcalde, Porfirio Ordás Sanmarful, y el resto de las autoridades locales; los niños de las escuelas; varias parejas de gaiteros y tamborileros, y “el pueblo en masa”. A su llegada se dispararon al espacio “cientos de cohetes de grueso calibre”.

Dos de los niños vestidos de asturianos que recibieron y entregaron un ramo de flores al Príncipe de Asturias en la casa de la viuda de don Eleuterio García; la niña es Julia Oliveros de Llano, Cangas del Narcea, 29 de agosto de 1925.

La comitiva se dirigió enseguida a la casa de doña María Puente, viuda de don Eleuterio García (a la que ya hemos dedicado una noticia en la web del Tous pa Tous), donde le esperaba el subdirector del cuarto distrito de la Compañía Telefónica, que pronunció unas palabras. Desde uno de los salones de esta casa, el Príncipe habló por teléfono con su padre, el rey Alfonso XIII, al que le dio cuenta de su recorrido por la provincia y del buen estado de las carreteras. Con esta conversación quedaba inaugurado el servicio telefónico en Cangas del Narcea. En este acto se produjo una famosa anécdota, que aún se recuerda en nuestros días, en la que el alcalde le dijo al Príncipe, en tono familiar: “Alteza, déle recuerdos a papá”.

Después de la inauguración oficial, la Compañía Telefónica le ofreció al Príncipe un “lunch”, servido por el Hotel París, de Oviedo. En este aperitivo se le dio a probar “una copa de vino blanco elaborado en Cangas de Tineo por el señor Penedela hace unos 30 años”, que el Príncipe “elogió grandemente, rogando le enviaran una caja de botellas”. Como recuerdo de su visita a Cangas del Narcea, el alcalde le regaló “un lujoso estuche, conteniendo muestras de productos de este rico concejo”. A las dos de la tarde, la comitiva principesca marchó para Corias, donde visitó el convento y comió con la comunidad de dominicos. “Cerca de las cinco de la tarde, el heredero del Trono emprendió el regreso a Gijón”. La noticia detallada de esta visita aparece en el diario La Prensa, de Gijón, del día 30 de agosto de 1925, y puede descargarse gracias a la Hemeroteca de Gijón, en el siguiente enlace:

El palacio de los Sierra en Xarceléi en 1820

Fachada principal del palacio de los Sierra, Xarceléi

En el lugar de Xarceléi, a escasos metros de la iglesia parroquial, se encuentra el palacio de los Sierra. A principios del siglo XIX su propietario era Francisco José de Sierra y Llanes, regidor perpetuo del concejo de Cangas y personaje que tuvo cierto protagonismo durante la Guerra de la Independencia: fue comandante de la Alarma de la división de La Cerezal, enfrentándose en Navia a las tropas francesas del mariscal Ney, y fue uno de los siete diputados que representaron a Asturias en las Cortes de Cádiz y que redactaron la Constitución de 1812.

Detalle del inventario de bienes del palacio de los Sierra de Xarceléi, 1820

Francisco José falleció en 1820 en Avilés, donde residía con su mujer María del Carmen Abello Fuertes de Castrillón. Su primogénito Francisco Julián, como nuevo «dueño y poseedor» de la casa de Xarceléi, encargó entonces a su administrador José Rodríguez que efectuara el «competente inventario» de todos los bienes, alhajas y efectos que había en la casa. Este documento, formalizado ante el escribano Francisco Alonso Fernández y depositado actualmente en el Archivo Histórico de Asturias, entre los protocolos notariales del distrito de Cangas, permite conocer los edificios que formaban el conjunto palaciego de Xarceléi, así como su distribución interior y los muebles y enseres que se hallaban en él en 1820.

Trasera del palacio de los Sierra donde se ven el corral, el “cuarto pajar” y la torre que se mencionan en 1820, Xarceléi

El palacio, además de la «casa principal» propiamente dicha, contaba con un «quarto pajar» dentro del corral, una panera «vastante derrotada» y tres hórreos. Además, tenía dos bodegas fuera de Xarceléi, una de ellas, con un lagar, en el pueblo de L.lanteiru, a orillas del río Narcea. El interior de la casa se organizaba en numerosas estancias, que el documento describe de manera pormenorizada: la cocina, la solana o corredor, el salón, los diferentes cuartos, la torre y la bodega, agrupando aparte las ropas y la plata.

Detalle del corral y la solana del palacio de los Sierra, Xarceléi

La cocina del palacio concentraba la mayoría de los bienes inventariados. Alrededor del fuego había un «escaño con dos cajones». Allí se cocinaba utilizando unos «yerros muy usados» (las gamaeras o pregancias) y un «caballete» para apoyar la leña. Los recipientes para preparar la comida eran potes, calderas de cobre y de latón, calderos y cazos de hierro, además de ollas y pucheros, un tambor de asar castañas y un par de chocolateras. Para comer y beber había dos vajillas, una de madera y otra de loza, formadas por escudillas, platos y fuentes, y vasos de cristal y un par de jícaras para tomar chocolate. Para el agua había una «herrada de madera con arcos de yerro» y un cangilón de cobre. Los cubiertos se reducían a unas pocas cucharas de madera y unos cuchillos con el mango de hueso, pero también había, en un lugar no especificado de la casa, más de una docena de cubiertos de plata, con «dos cucharas y tres pedazos de tenedores». En la cocina se amasaba el pan en una «masera de tablas», se colaba la ropa en un «coladero de piedra con su cesta» y se destilaba aguardiente en una «alquitara vieja y rota».

Salón del palacio de los Sierra, Xarceléi

La estancia de mayor prestigio del palacio era el salón, donde se encontraban dos escritorios, un par de bancos y mesas «ya muy usadas», así como cortinas y cuadros de diferentes tamaños. El resto del palacio se distribuía entre la solana o corredor; la torre, que se utilizaba de despacho, conforme a los muebles que había en ella: una mesa «con sus cajones y remates dorados», una silla de madera «aforrada con badana» y un estante para libros con rejado de alambre; siete cuartos destinados a dormir y a guardar la ropa, entre los que destacaban el de las amas de cría y el de la señora, y finalmente la bodega en la que se almacenaba el vino en una pipa.


Por Xuán F. Bas Costales


Los primeros dentistas de Cangas del Narcea

Consulta del dentista Victorino Arias en Cangas del Narcea, hacia 1915

Las personas que aparecen en la fotografía son Victorino Arias Diez y una de sus hijas. Victorino era dentista, fue uno de los primeros dentistas que se estableció en Cangas del Narcea a comienzos del siglo XX; puede que el primero. Hasta entonces los problemas de la boca estaban en manos de sacamuelas, que ejercían sus habilidades en ferias y mercados, y, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, de dentistas ambulantes. En efecto, a villas como Cangas del Narcea venían periódicamente profesionales cuya llegada se avisaba con antelación en los periódicos locales y también se anunciaban con carteles colocados en lugares públicos. Dos ejemplos de esto que decimos son las noticias que publican El Occidente de Asturias y El Eco de Occidente, editados en Cangas del Narcea. El 17 de abril de 1885 aparece en el primer periódico la siguiente información:

Según verán nuestros lectores por el contenido de la siguiente carta, debe llegar a esta en el próximo mes de mayo el acreditado cirujano dentista Sr. D. Martín Mata. Las personas que sufran padecimientos en la dentadura, pueden ponerse confiadamente a su disposición; sus muchas operaciones en esta villa y en otros varios pueblos, son una garantía de su competencia:
 
Sr. D. Menendo Valledor
Astorga, 12 de abril de 1885
 
Muy señor mío:
En todo el próximo mes de mayo tendré el gusto de saludar a usted. en esa villa, en la que y en la inmediata de Tineo pienso detenerme una breve temporada ejerciendo mi profesión. Sin otro objeto esta carta, se despide de usted afmo. amigo s. s. q. b. s. m. Martín Mata

Casi diez años después, el 11 de septiembre de 1894, se anuncia en El Eco de Occidente la presencia en la villa del dentista J. Treviño, de Avilés:

DENTISTA
Ha llegado a esta villa el Sr. J. Treviño, hijo, de Avilés, doctor en cirugía dental, que tan buen nombre ha dejado en esta villa durante la primavera última. Se hospeda, como la otra vez, en la fonda de D. Víctor Llano, y ha dado ya principio a sus trabajos. Como al parecer piensa permanecer aquí poco tiempo, nos apresuramos a ponerlo en conocimiento de nuestros suscriptores.

Anuncio del dentista Victorino Arias, en el semanario El Narcea, Cangas del Narcea, 1912-1913

El dentista Victorino Arias también utilizó la prensa local para anunciar sus servicios. En 1912 y 1913 publica un anuncio en el semanario El Narcea, editado en Cangas del Narcea, en el que enumera los servicios que ofrece y los precios, sobre todo de las extracciones, que debía ser el trabajo más demandado. La fotografía muestra el interior de su consulta: el sillón, el torno de pedal y el armario donde guarda todo lo necesario para componer dentaduras, y para hacer empastes, limpiezas y extracciones. En aquellos años la consulta la tenía en la Cuesta de La Veiga, junto a la iglesia, pero también sabemos que la tuvo en la calle Mayor, frente al antiguo convento de las Dominicas, como puede verse en la fotografía que publicamos con esta noticia. Victorino Arias murió el 27 de enero de 1923, a los 49 años de edad.

Cartel de la consulta del dentista Victorino Arias en la calle Mayor, hacia 1915

Después de Victorino Arias se instalaron en la villa de Cangas del Narcea José Villa Suárez, natural de Cangas del Narcea, que abrió su consulta en 1918, y Victorino López Rodríguez, también nacido en Cangas del Narcea, que estudio en Valladolid y Madrid. Este último establece su consulta en 1932 en la calle Mayor y más tarde en la calle Uría, y, como aquellos dentistas del siglo XIX, también se trasladará periódicamente a Tineo y San Antolín de Ibias. Pasada la guerra civil, a finales de los años cuarenta, se establecen en la villa de Cangas Mario Rodríguez Rodríguez, natural de 9 de Julio (Argentina), hijo de un emigrante de Soto de Luiña (Cudillero), y su mujer Carmen Peña Urmeneta, de Bergara (Guipúzcoa), que habían terminado sus estudios en Madrid en 1943; antes de instalarse en Cangas, Mario Rodríguez había estado en Trevías (Valdés) y desde Cangas también se trasladará algunos días fijos a pasar consulta al concejo de Allande. Todo ellos fueron los primeros dentistas que hubo en Cangas del Narcea.

Listado de electores de 1858

Lista de los electores del Distrito de Cangas del Narcea (Allande, Cangas y Tineo) para las elecciones a diputados a Cortes en 1858. En España, en aquel tiempo, solo votaba una minoría de hombres en función de su clase social y de los impuestos que pagaban, era el conocido como sufragio censitario masculino. El resto de la población quedaba apartado de la política. El sufragio universal todavía tardaría muchos años en llegar a España.

Este listado constituye un buen ejemplo del sufragio censitario del liberalismo del S. XIX y también de la continuidad de los apellidos en las casas del suroccidente.

Descargar: icon  Listado de electores de 1858

Peregrinación de la Virgen de Covadonga en Cangas (1951)

Cuatro fotografías de la peregrinación de la Virgen de Covadonga en Cangas del Narcea en 1951.

Siguen apareciendo fotografías de nuestra historia reciente. Algunas de las últimas, realizadas por el fotógrafo Gervasio Magadán, son de los actos que se celebraron en Cangas del Narcea con motivo de la peregrinación que hizo la Virgen de Covadonga, entre el 8 de mayo y el 8 de junio de 1951, por todas las parroquias de la diócesis de Oviedo para festejar el Año Santo. Fue todo un acontecimiento en Asturias, donde la imagen de la Virgen era recibida con masivas muestras de devoción en todas las localidades. El poder de la Iglesia estaba en su apogeo y ésta fue una de sus mayores manifestaciones en aquellos años.

A Cangas del Narcea llegó la Virgen de Covadonga el 2 de junio de 1951. La villa estaba engalanada por todo lo alto con arcos levantados por el Ayuntamiento, la Hermandad de Labradores y la representación de Obras Públicas. Ese día las calles estaban extraordinariamente limpias y adornadas con follajes, y los edificios públicos aparecían adornados con guirnaldas y las casas con colgaduras en los balcones. La Virgen fue recibida en El Corral “por toda la población canguesa –sin más excepción que la de los enfermos- y por gentes llegadas de múltiples aldeas del concejo”. Delante del Juzgado se había dispuesto un altar con un artístico tapiz de fondo.

Carlos Graña Valdés, corresponsal del periódico “La Nueva España” en Cangas del Narcea, describe la celebración con las palabras siguientes: “Con matemática puntualidad llegó la Virgen a las puertas de la villa, haciendo un alto junto a la mina “La Abandonada”, cuyos mineros la aclamaron con el disparo de abundantes cartuchos de dinamita. En tal punto las autoridades civiles y militares tomaron sobre sus hombros a la soberana de cielos y tierra y la condujeron a la nombrada plaza de José Antonio. Describir esos momentos es cosa difícil. La banda local de música atacó las notas del himno nacional, mientras en el espacio resonaba el estampido de los voladores y el griterío de los vítores que a la celestial visitante dirigían las gargantas que no se hallaban mudas por la emoción. Ya la Virgen en el altar cantaron los niños escolares y entonó después la muchedumbre toda el “Bendita la Reina de nuestras montañas”. Terminado este hermoso canto, se formó enorme procesión para llevar al templo parroquial a la Madre de Dios, que fue alternativamente a hombros de afiliados a Falange, al Sindicato y a la Juventud Católica”.

La imagen de la Virgen pernoctó en la iglesia parroquial de Cangas del Narcea y el 4 de junio siguió su viaje a otras parroquias del concejo y a Ibias. Antes de partir “visitó a Nuestra Señora del Carmen en su capilla del pintoresco barrio de Ambas-Aguas”.

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Podéis ver las fotos a tamaño natural y su información en el álbum de Celebraciones.
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Cangas durante la Guerra de la Independencia (1808-1814)

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Anverso de la bandera del Regimiento de Cangas de Tineo (Museo del Ejército)

En el periódico El Narcea, dirigido por el maestro don Ibo Menéndez Solar y editado en Cangas del Narcea, se publicaron los días 4 y 11 de julio de 1908, dos artículos escritos por Manuel Flórez de Uría sobre las vicisitudes de los primeros días de la Guerra de la Independencia en Oviedo y en Cangas del Narcea. En el dedicado a Cangas se cuenta la historia del Regimiento de Cangas de Tineo, que se formó el 29 de junio de 1808 y en el que se alistaron alrededor de mil hombres, todos vecinos del concejo. Al finalizar la guerra, en 1814, en este regimiento solo quedarán vivos 22 de aquellos primeros voluntarios.

El autor de estos artículos es Manuel Flórez de Uría y Sattar, procurador de los tribunales. Gracias a unas notas que escribió Gumersindo Diaz Morodo, “Borí”, en 1934, sabemos sobre él algo más:

“Escritor en prosa y verso. Tiene escrita la “Historia del Regimiento de Voluntarios de Cangas de Tineo”, basada en las Memorias de su abuelo, y “Apuntes para la Historia de Cangas de Tineo y su concejo”, sin terminar todavía. Periodista. Director y fundador que fue de los periódicos semanales “La Verdad”, publicado en Cangas, y “La Verdad”, que se publicó en Oviedo. Colaboró en casi todos los periódicos de Oviedo, Gijón, Grado y Pravia, así como en varios de Madrid, bien con su firma o con el pseudónimo de “Juan de Cangas”.

Sobre el abuelo de Manuel Flórez de Uría y Sattar también escribió Borí lo siguiente:

“Don Manuel Mª Flórez de Uría y Arias-Valcarcel, señor de la Casa de Murias, abogado, escribió entre otros trabajos sus “Memorias”, en las que se contiene el historial del Regimiento de Voluntarios de Cangas de Tineo (hoy del Narcea) en la Guerra de la Independencia. Había sido oficial de ese Regimiento y uno de los muy pocos supervivientes”.

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Placa dedicada a los héroes del Regimiento de Cangas de Tineo

En El Narcea del 4 de julio de 1908 también aparece en la sección de Crónica Local un artículo en el que se cuenta el acto de homenaje a la bandera de ese regimiento, que fue uno más de los actos conmemorativos que se hicieron en Cangas para conmemorar la Guerra de la Independencia. En aquellas fechas la bandera estaba en el Ayuntamiento y a fines de los años veinte fue llevada al Museo del Ejército, en Toledo, en cuyos fondos continúa. En ese acto, celebrado el 29 de junio de 1908, intervino el médico Ambrosio Rodríguez (1852-1927), natural de La Torre de Sorrodiles, en Cibea, y persona de gran prestigio. Otro de los actos celebrados ese año de 1908 fue la colocación en la fachada principal del viejo Ayuntamiento de una placa conmemorativa que recordaba al mencionado regimiento, que hoy sigue colocada en el actual consistorio.

El año pasado de 2008, que sepamos, nada se hizo en Cangas del Narcea por recordar estos acontecimientos y por eso el Tous pa Tous considera de interés sacar a luz estos artículos: Periódico El Narceaicon Cangas durante la Guerra de la Independencia (593.34 kB)

Más información: Regimiento de Infantería de Línea de Cangas de Tineo (Por José Luis Calvo Pérez)

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Besullo acunó a la primera farmacéutica de España (1900)

alt A finales del siglo XIX la universidad española producía 268 títulos de licenciados en Farmacia y la presencia femenina era aún insignificante. Así estaban las cosas cuando en Besullo, mitad de los habitantes protestantes y la otra mitad católicos, unas familias, deciden que sus hijas no tienen que seguir la rutina de horno-fuente-lavadero para relacionarse. Que pueden entrar como obreras en los talleres y en las fábricas, e incluso dirigirlas. Que, como decían entonces, “educar a la mujer es sembrar el árbol de la felicidad del hombre”, pero tienen que salir de un pueblo aislado y conseguir el derecho de instruirse y de llegar a la Universidad, la que quiera, la que se sienta capacitada.

Y de Besullo era Antonio Rodríguez, protestante, con dos hijas suficientemente capacitadas para estudiar. Una de ellas, Marina Rodríguez, realizó el Bachiller en el Instituto de Guipuzcoa el 27 de junio de 1896, con la calificación de Aprobado. De la segunda hablaremos en otra ocasión.

Marina eligió entonces la carrera de Farmacia, pero tuvo que vencer las trabas, entre otras, que la Universidad de Valladolid puso por el hecho de que la Fe de Bautismo no estaba firmada por un sacerdote sino por un pastor protestante, considerándola ilegal. Contra viento y marea, realizó el último curso de carrera ya como alumna oficial de la Universidad Central de Madrid donde finalmente consigue el Grado de licenciado en Farmacia, el 13 de octubre de 1900. Años después Marina Rodríguez se dedicaría a la docencia.

Aquí os dejamos un documento para que podáis conocer toda la historia universitaria de Marina Rodríguez, de Besullo (Cangas del Narcea), primera farmacéutica de España.