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Afrinda ‘de los nenos’

altHay días raros. Días cambiantes. Contradictorios. Días como el de hoy, que comienzan con una niebla baja que cubre por completo el valle del río Ibias, y que aclaran como por arte de magia al dejarse engullir por el túnel del Rañadoiro. Hay días raros y hay nombres inusuales. Nombres como el de Afrinda. “No sé de dónde lo sacó mi padre. Mi madre quería llamarme Florentina. Mucho más bonito. Yo no sé de dónde salió lo de Afrinda…”

Hay días raros, hay nombres inusuales y hay conspiraciones cósmicas que detienen la marcha en Vega de Rengos —La Veiga— y ponen en mi camino un rostro arrugado como un mapa, un cuerpo etéreo —pura piel sobre hueso— y una sonrisa triste que da la bienvenida e invita a quedarse. Afrinda. “¿Quiere ver la capilla de San Antonio? Pues yo la acompaño”. Inútil negarse. Y, la verdad, tampoco quiero prescindir de disfrutar de su compañía.

altYo nací en 1931. En Santa Coloma, en Allande. Me casé y tuve tres hijos. Vivíamos bien en La Pola. Mi marido trabajaba en la construcción. Pero entonces fue cuando lo de las minas en Cangas. Y mi marido ganaba bastante, pero le dijeron que podía ganar la mitad más aquí. Y nos vinimos allá arriba (San Martín de los Eiros). Eran los años 50. Pero la mina no le sentó bien. La casa donde vivíamos ni era casa ni nada. Era un cuchitril. Pasábamos mucho frío. Y mi marido enfermó de los pulmones. En la mina había mucha humedad y a él no le vino bien. Y murió. Murió con treinta y pocos años. Y me dejó sola con tres nenos pequeños.

La dureza de aquellos días se adivina en sus manos cálidas y fuertes, desproporcionadamente grandes para un cuerpo tan frágil, unos dedos maltratados por la artrosis, por el trabajo, por una vida de miseria y sufrimiento.

alt…tres nenos pequeños. Y allí arriba hacía mucho frío. No se podía vivir. Y los nenos no podían ir a la escuela, porque había grietas en la escuela y el maestro se negó a entrar.

San Martín de los Eiros desapareció completamente hace años engullido literalmente por las galerías de las minas que horadaron despiadadamente su subsuelo. Es un pueblo fantasma del que sólo resta una panera en pie.

…entonces nos vinimos para aquí —la casa rectoral de La Veiga—. El señor cura vivía aquí y nosotros teníamos un cuarto de renta en la parte de abajo. Fueron tiempos duros. Tenía dos hijos y una hija. La hija se empeñó el padre en llamarla como yo. Afrinda. Vive en Málaga. Otro hijo murió también en la mina. Y luego está el que vive en Corias. Viene a verme todos los días. Pasa y te enseño la casa. Estoy de renta. Pero no quiero ir a vivir a un piso.

altLa casa está razonablemente ordenada y limpia. Los suelos son de tablones de castaño. Una casa rectoral, ahora ya colonizada por completo por Afrinda, sus gatos y sus humildes pertenencias.

Mi hijo tuvo que poner cristales en la galería porque no había. Aquí no paso frío. Tengo la cocina de carbón. Y mira, tengo la radio. Por la mañana la pongo y no la quito en todo el día.

La radio está desintonizada. Emite un runrún continuo en el que no se distinguen más que ruidos.

Me hace mucha compañía. A mí me gusta que venga gente. Mira. Tengo lavadora. Y cuarto de baño. Aquí vienen todos los niños del pueblo. Les gusta mucho venir. Por eso la llaman ‘la casa de los nenos’. A mí no me molestan. Me gusta que vengan.

altLa verdad es que ahora hay poca gente por aquí. En verano no están los nenos de la escuela. Mira. Antes el campo de la capilla estaba limpio y rozadito. Daba gusto verlo. Ahora nada. Las ramas de los árboles van a tirar la capilla. Y las imágenes se las llevaron para la iglesia para que no las roben. Los tiempos han cambiado mucho. Y no siempre para mejor. Yo estoy viuda. Enviudé muy joven. Mi marido enfermó de la mina…

Y Afrinda repite su tragedia vital porque el sufrimiento le ha quedado grabado a fuego en el corazón. Y en su cuerpecillo frágil y vigoroso a la vez, late un corazón roto que sólo se cura de vez en cuando con la compañía de los nenos y la conversación que actúa como válvula de escape de su añejo dolor.

Hay días raros y hay nombres inusuales como Afrinda.

Afrinda ‘de los nenos’.

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Publicado el 03/07/2013 por María del Roxo en su blog: EL LEJANO OESTE, Ibias y otros territorios

Parroquia de Veiga de Rengos

Veiga de Rengos

♦ Casa La Barraca ♦ Casa Carlos ♦ Casa Concha ♦ Casa Elías ♦ Casa Forniello ♦ Casa Inés ♦ Casa José ♦ Casa José Noceda ♦ Casa Lino ♦ Casa María ♦ Casa Mercedes ♦ Casa Ovidio ♦ Casa Piedá ♦ Casa La Pista ♦ Casa Rectoral ♦ Casa Sagrario ♦ Casa Severino

Cruces

♦ Casa Berciano ♦ Casa Bras ♦ Casa Cul.lar ♦ Casa Genovevo ♦ Casa Manolito ♦ Casa Palombo ♦ Casa Sila

Los Eiros

♦ Casa Caseiro ♦ Casa David (antes Casa Rozas y Casa Xuanón) ♦ Casa Gonzalo ♦ Casa Rey

Moncóu

Barrio de La Pruida:
♦ Casa Perico ♦ Casa Pepe Simón (antigua Casa Manta) ♦ Casa La Pruida ♦ Casa Simón (antigua Casa L’Aredeiro)

Barrio de La Padana:
♦ Casa La Padana

Barrio de El Bache:
♦ Casa El L.largo ♦ Casa Morzóu ♦ Casa de María Cuartón (desaparecida) ♦ Casa El Niso (desaparecida)

Barrio de El L.lugar:
♦ Casa Cuartón ♦ Casa Muirazo ♦ Casa Gloria (antigua Casa Isabel) ♦ Casa Casona ♦ Casa Carbacho ♦ Casa Capicheiro ♦ Casa José de Agosta (antigua Casa Simón) ♦ Casa Silva (antigua Casa Agosta) ♦ Casa Antonia (actualmente forma parte de Casa Agudín) ♦ Casa Agudín ♦ Casa El Cabo (abandonada)

Barrio de El L.lanulesia:
♦ Casa Manolín (de nueva creación, h. 1988)

Mual / Moal

Barrio de El Corralín:
♦ Casa Baragaño ♦ Casa Casín ♦ Casa Gargantín (desaparecida) ♦ Casa Gonzalo ♦ Casa Marcelino ♦ Casa Moreno

Barrio de El Fuexu:
♦ Casa Nacio o Castroneiro ♦ Casa Pepe Mingo ♦ Casa Pío ♦ Casa Reguilón ♦ Casa Santiago (en ruinas)

Barrio de El Chamazu:
♦ Casa-Panera de Alfonso ♦ Casa Alfredo ♦ Casa Alonso ♦ Casa Cadenas ♦ Casa Campo ♦ Casa Castañón ♦ Casa Delfín ♦ Casa Farruco ♦ Casa Francos ♦ Casa Gripa ♦ Casa Javier ♦ Casa Mateo ♦ Casa Mingo ♦ Casa Muniellos ♦ Casa La Pena (desaparecida) ♦ Casa Roque ♦ Casa Sabino ♦ Casa Silvestre ♦ Casa Xuaquín ♦ Casa Zapatero

Barrio de El Cascarín:
♦ Casa Abel ♦ Casa Carral ♦ Casa Casín (de abajo) ♦ Casa Castañuelas ♦ Casa Clemente ♦ Casa La Escuela ♦ Casa Felipe ♦ Casa Ferreiro ♦ Casa Grabiel ♦ Casa Leites ♦ Casa Lolón ♦ Casa Manolito ♦ Casa Miguel ♦ Casa Neceto (deshabitada) ♦ Casa Pasarón ♦ Casa Pepe Baragaño ♦ Casa Pepe de Casín ♦ Casa Pepito (deshabitada) ♦ Casa Texeira (deshabitada)

El Pueblu / Rengos

♦ Casa Alacano ♦ Casa Alín ♦ Casa Antón d’Alín ♦ Casa Aparicio ♦ Casa El Barracón o Casa Patatero ♦ Casa El Buelo ♦ Casa Cabras ♦ Casa Collares ♦ Casa El Cura ♦ Casa Chiquito (antes Casa Patricio) ♦ Casa Chope ♦ Casa Garcelo ♦ Casa López ♦ Casa Losas ♦ Casa Manín ♦ Casa Martínez ♦ Casa La Morena (antes Casa El Bodego) ♦ Casa El Pedreiro ♦ Casa El Perico ♦ Casa Pin ♦ Casa El Pineo ♦ Casa Segundo ♦ Casa Tabernera ♦ Casa Tablizas ♦ Casa Turbín ♦ Casa La Veiga ♦ Casa Vicente ♦ Casa Xepo ♦ Casa Xuaqueto

Samartinu los Eiros -pueblo desaparecido-

♦ Casa Alfredón (antes Casa El Gaucho) ♦ Casa Benino ♦ Casa Cadenas ♦ Casa Galán ♦ Casa Gómez ♦ Casa La Heredera ♦ Casa Manolo ♦ Casa Milio ♦ Casa Murias ♦ Casa La Obra ♦ Casa Pardón ♦ Casa El Peneo ♦ Casa Regueiro ♦ Casa Rubio ♦ Casa Serradora ♦ Casa Valiño ♦ Casa Xardonal ♦ Casa Xuaco Ramona